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Metal Max Xeno Reborn

Metal Max Xeno Reborn

Cuando se hace un remake, lo normal es que sea de un juego antiguo. Así se recupera un clásico pero se actualizan sus gráficos y/o mecánicas. Bueno, pues desde Kadokawa Games no piensan así, ya que para celebrar el 30º Aniversario de Metal Saga, decidieron remakear… La última entrega. Que no tenía ni 5 años.

Sí, es bastante absurdo, pero bueno, al menos, así se da otra oportunidad a un JRPG que ha ganado a pulso considerarse de culto. Publicado en 2018, Metal Max Xeno era la última entrega de esta longeva saga, donde destaca la ambientación post-apocalítpica al más puro estilo Mad Max. Para Metal Max Xeno Reborn volvemos a encontrarnos con la misma historia y estructura, pero ajustada, con un nuevo sistema de combate y un notable reajuste gráfico. Preparad vuestro tanque y vuestro perrete guerrero, porque quedan muchos monstruos por matar.

Ni una décima parte de la historia de un Metal Gear

En los JRPG el argumento suele ser muy importante. Al fin y al cabo, vamos a estar decenas de horas en un mundo junto a sus personajes. Más le vale ser atractivo para engancharnos. Bueno, pues en Metal Max Xeno Reborn olvidaos de esto. Estamos en un mundo post-apocalíptico después de que la IA Noah prácticamente acabara con la raza humano. Vamos, Skynet, pero haciendo bien su trabajo. Somos un cazador de monstruos, y nuestro objetivo es acabar con la gigantesca máquina que va hacia la última gran base de los humanos. Entre tanto, si encontramos otros supervivientes o algún proyecto oculto capaz de salvar el planeta, mejor, que hay que repoblar a la humanidad.

Metal Max Xeno Reborn
Acabar con esa gigantesca máquina del fondo será uno de los grandes objetivos del juego

De hecho, el inicio no contextualiza absolutamente nada. Ni quiénes somos, ni qué ha provocado este apocalipsis ni nada. Es bastante extraño, porque era algo que sí explicaban en el Metal Max Xeno original por lo que he visto en YouTube. Tenemos que hablar con los NPCs para que nos pongan en situación mientras estamos en el bar de la base, por ejemplo.

Con los aliados ocurre un poco lo mismo. Al principio tienen un problema, les ayudamos, se unen a nuestro equipo y poco más. De nuevo, el argumento de Metal Max Xeno Reborn no debería de ser, bajo ningún concepto, el motivo para jugarlo. Es algo más secundario para lanzarnos a combatir/explorar, y ya. Lo cual no termina de ser malo, porque ya os aviso, estamos ante un juego de lo más adictivo.

Luchando contra máquinas, Xenomorfos y lo que haga falta

Como decía antes, este remake no sólo ha modificado la forma de contar la historia, sino la jugabilidad. Ahora, nos encontramos ante un sistema de combate que nos recordará mucho al de Final Fantasy XII. Así que, cuando estemos en combate, podremos movernos con libertad. Al llenarse nuestra barra de acción, soltamos nuestro ataque, y listo. Podemos dejar que los ataques se repitan automáticamente, o elegir cada acción individualmente para los miembros de nuestro equipo. A excepción de nuestro perrete, que va siempre por libre.

Metal Max Xeno Reborn
Los objetivos WANTED serán los jefes finales por los que más dinero nos darán

La gracia de Metal Max Xeno Reborn es que una gran parte del juego estaremos en un vehículo. Ya sea un tanque, un buggy o incluso un autobús, éstas armas móviles gigantes serán clave para sobrevivir en este duro mundo. Obviamente, también lucharemos a pie, cuando nos adentremos en diversas mazmorras.

En ambos casos, todo funciona más o menos igual. Podemos iniciar los combates de antemano para tener cierta ventaja, pero luego en el fragor de la batalla, tanto la localización en el entorno como la estrategia son esenciales. Ver si nos enfrentamos a un enemigo orgánico, a una máquina, a uno terrestre o a uno aéreo determinará qué armas o habilidades usamos.

No esperéis nada terriblemente complejo (o menús por los que navegar sea cómodo), pero sí es divertido dar con la tecla adecuada para hacer frente a los monstruos que están poniendo en jaque a la humanidad. Además, la diferencia de escala entre los bichos a los que hacemos frente en nuestros vehículos a los de las mazmorras pone muy bien en perspectiva lo necesarios que son para sobrevivir a campo abierto. Que no haya ahora combates aleatorios ayuda al ritmo de la exploración, haciendo que las peleas sean bastante entretenidas y divertidas.

Metal Max Xeno Reborn
Grandes máquinas y monstruos serán nuestros enemigos… ¡Esto es como Earth Defense Force, pero por turnos!

A seguir la máxima de Joseph Joestar: ¡Corre por tu vida!

Pelear está muy bien, pero sobrevivir está mejor. Y creedme, es algo que vamos a tener que hacer mucho en Metal Max Xeno Reborn. Sobre todo al principio de nuestro periplo por este Tokyo desértico. Empezamos solos con nuestro tanque, una pistola, un cuchillo, y ya. De camino en nuestra búsqueda inicial de supervivientes nos toparemos con mechas gigantescos que nos destruirán el vehículo de un par de ataques, tiburones de arena gigantescos, o lo que es peor: monstruos WANTED.

Estos son como los jefes finales de la obra. Enemigos más poderosos de lo normal, por los cuales recibiremos una jugosa recompensa económica. Sí, incluso en el apocalipsis, el capitalismo sigue campando a sus anchas. Dichos monstruos van a estar en el camino principal, siendo probable que al principio nos revienten sin que nos demos cuenta.

Esto hace los primeros compases de Metal Max Xeno Reborn todo un desafío. El mundo es hostil. Somos un mosquito para estas criaturas. Así que, buscar caminos alternativos entre las ruinas yendo a pie, o directamente salir por patas serán tácticas que deberemos usar sí o sí. Nos tocará elegir bien las peleas que afrontamos, o moriremos en menos de lo que canta un gallo.

Metal Max Xeno Reborn
Al acabar con los enemigos WANTED también podremos crear armas especiales. ¿Quién quiere un tanque con espadas mágicas?

Explora, combate, muere y renace

Por suerte, no estamos ante un JRPG que quiera castigar al usuario. La muerte es más bien un inconveniente que una derrota mayúscula. ¿Todo nuestro equipo acaba derrotado? Volveremos automáticamente a la base, donde se recuperará la munición y la salud de todos los personajes/vehículos. Todo el progreso que hayamos conseguido se mantendrá. Incluso algunos monstruos permanecerán derrotados durante un tiempo. Así Metal Max Xeno Reborn nos anima a arriesgarnos. ¿Ese bicho vigila una zona? Bueno, intenta sobrepasarlo, que si llegas a un punto de teletransporte, lo desbloqueas y ya tienes acceso a una nueva zona.

De esta forma, se consigue un ciclo de juego mucho más adictivo de lo que me esperaba. Nos aventuramos en el mapa principal para ir avanzando en nuestra búsqueda de supervivientes. Poco a poco conseguimos nuevas armas y equipo para nuestros vehículos. Igual hasta nos topamos con otros aliados y tanques para aumentar nuestra flota. Así podemos llegar un poco más lejos, o acabar con esos monstruos WANTED que antes nos daban quebraderos de cabeza.

Constantemente notamos que nuestro tiempo se ve recompensado. Ya sea por subir de nivel, por de repente lograr lo necesario para ese cañón súper potente, o por completar alguno de los cientos de mini-objetivos por cumplir. El ritmo de desbloqueos también es un acierto, haciendo que sea divertido pero intenso explorar nuevas zonas. Encontraremos al final un bloqueo, para en el proceso haber logrado lo necesario para regresar y partirle la boca a todos con nuestros nuevos juguetitos. Volver a un jefe inicial con 3 aliados, cada uno en su vehículo y nuestro perrete es increíblemente satisfactorio.

Metal Max Xeno Reborn

Horas y horas de exploración, acariciar perros y evolucionar

Moverse por los entornos es bastante divertido por esta constante sensación de peligro, pero al mismo tiempo, ese colchón de seguridad que no hace todo increíblemente frustrante. Los mapas son bastante lineales, pero tienen montones de recovecos con diferentes cofres donde se esconden los mejores materiales, objetos o armas. Algunas veces toca viajar a pie por una zona en ruinas tras haber desbloqueado el paso con nuestro tanque. Así igual damos con una posición desde la que sorprender a un jefe. O a otro superviviente, o incluso una nueva mazmorra.

La conducción de los vehículos es buena, pero con matices. Las barreras invisibles a veces son algo restrictivas, impidiendo que podamos saltar por una pequeña barrera si el juego no quiere. Aun así, se nota mucho el paso del tanque al buggy o al autobús. Cada uno tiene unas físicas y velocidad distintas, que los harán mejores para huir del enemigo o moverse con precisión.

En cuanto a la evolución, las opciones para mejorar a los personajes y vehículos son notables. Los humanos (y el perro) tienen sencillos árboles de habilidad, con mejoras pasivas y nuevas habilidades activas. El protagonista tiene un árbol propio para su árbol mecánico, desbloqueando así alguno de los mejores ataques del juego.

Con los tanques, hay más opciones todavía. Tendremos que gestionar los diferentes puertos para armas, el motor o el chasis. Lo que le da mucha chicha es el uso de diferentes chips. Con ellos podremos tener dos motores, atacar de golpe con varios tipos de armas o aumentar la potencia de varias ranuras. De nuevo, dar con las tácticas adecuadas o con las armas más poderosas hará nuestro viaje por Metal Max Xeno Reborn increíblemente satisfactorio.

Metal Max Xeno Reborn
Cada personaje tendrá habilidades únicas a desbloquear en su árbol de progresión

Cuando mejores gráficos significa menos personalidad

Hablando de los aspectos técnicos, claramente Metal Max Xeno Reborn ha cambiado respecto a Metal Max Xeno… pero diría que para peor en muchos aspectos. Ahora los diseños no tienen tanto fanservice gratuito y de mal gusto, que podía llegar a rozar el ecchi en muchas ocasiones. Se notaba que el artista principal venía de hacer hentai, desde luego. Ahora los sprites durante los diálogos mantienen la estética anime, pero son más coherentes para el oscuro universo que nos plantean.

¿La pega? La parte 3D. Ahora todo apuesta por el realismo, ofreciendo escenarios, personajes y vehículos mucho menos estilizados. Se aleja básicamente del estilo anime, y queda mucho más soso como resultado. Así se camufla menos que estamos ante un juego con bastantes limitaciones técnicas. Las animaciones son pobres, algunos personajes y enemigos tienen diseños muy básicos, y todo en general luce algo cutre.

Al menos, sigue teniendo detalles que me han gustado. Ver cómo se suben los personajes a los vehículos y van por fuera cuando no tienen su propio vehículo operativo es genial. O ver de fondo a la imponente máquina que pretende acabar con nuestra base, amenazante siempre a lo lejos desde el primer mapa que visitamos.

En la parte sonora, el resultado es bastante mejor. Las voces japonesas son bastante buenas, pero como decía antes, con tan poca historia, no es que se aprovechen demasiado a los seiyus. La música sí es mejor, gracias a temas muy cañeros para los combates. En las secciones de exploración, también hay composiciones que nos animan a seguir descubriendo el entorno. Ninguna canción será nuestra próxima favorita, pero siempre nos van a entretener de lo lindo. Al parecer, algunas canciones se han reutilizado de Metal Max Xeno, pero quedan la mar de bien.

Conclusión – Un apocalipsis imperfecto pero adictivo

Metal Max Xeno Reborn no va a ganar ningún premio. Eso está más claro que el agua. Apenas tiene historia para atraparnos durante horas, los menús no son los más cómodos del mundo y técnicamente no es que sea muy atractivo. Ahora bien, es increíblemente adictivo. Comprobar cómo nos vamos haciendo más fuertes a medida que recopilamos armas y materiales en el entorno es divertidísimo.

Gracias a cómo el juego no castiga al usuario al morir, el fracaso será parte de nuestro crecimiento. Siempre avanzaremos poco a poco, descubriendo nuevas áreas, jefes y equipamiento. Esa es la carta maestra de Metal Max Xeno Reborn. Por no mencionar lo increíblemente loco que es todo. ¿Un perro armado hasta los dientes? ¿Espadas láser, puños mecánicos, autobuses armados hasta los dientes, tanques con 7 cañones y mucho más? Todo esto e incluso más nos esperan. Casi es Earth Defense Force por turnos, y me encanta.

La locura de todo, la gran progresión y la ambientación hacen de Metal Max Xeno Reborn un JRPG de nivel medio muy recomendable. Está claro que tiene sus limitaciones, pero si las aceptáis, os encontraréis ante una de esas «joyas de 7» que da tanto gusto encontrarse y disfrutar desde el principio hasta el final. Tengo muchas ganas de ver en el futuro Metal Max Xeno Reborn 2, porque con unos ajustes y mayores valores de producción, puede quedarse un JRPG bastante redondo.

7

Nos consolamos con:

  • Propuesta loca pero que engancha
  • Progresión increíblemente satisfactoria
  • La buena sensación de escala entre ir en tanque y a pie
  • Buen sistema de combate a lo FF XII

Nos desconsolamos con:

  • La historia es testimonial como mucho
  • Visualmente es muy feo, además de perder parte de la personalidad del original
  • Los menús son algo toscos
  • Completamente en inglés, con algunos textos apareciendo aún en japonés

Análisis realizado gracias a un código para PS4 proporcionado por PQube.

Ficha

  • Desarrollo: Kadokawa Games
  • Distribución: PQube Games - Versión física por Meridiem Games
  • Lanzamiento: 10/06/2022
  • Idioma: Textos en Inglés y Voces en Japonés
  • Precio: 39'99 €

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