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Frogun

Frogun

Hay juegos que te enamoran a primera vista. Con una imagen, un GIF o un tráiler. Lo ves y sabes que es un juego 100% para ti. Así me pasó con Frogun, el cual descubrí de casualidad por algún RT aleatorio de Twitter. Así empecé a ver el talento de Molegato para recrear una de las mejores estéticas posibles para los amantes de los plataformas 3D: la de los 32 bits. No con esas texturas que bailan ni nada, sino como en nuestra mente los recordamos.

Tener a una protagonista increíblemente adorable que usa a una rana-pistola (o «ranola», como me gusta llamarla) mientras busca a sus padres exploradores es un plus. ¿Hay mejor premisa para un plataformas que evoca tanto a esta época? Así que preparaos para ayudar a la monísima Renata, que nos esperan saltos, monedas, moscas cabreadas y muchos peligros por sortear.

Explorando y saltando triunfé saqueando tumbas

Antes de nada, hay que dejar claro qué tipo de plataformas 3D es Frogun: uno de niveles cerrados en los que ir del inicio a la meta. Así que nada de fases abiertas buscando coleccionables a lo Banjo-Kazooie, sino algo más del estilo de Crash Bandicoot. Eso no quita que haya multitud de coleccionables a encontrar, como bien marcan los cánones del género.

Frogun
¿Habéis visto lo monísima que es Renata?

Al llegar al final del nivel obtendremos una reliquia con forma de mosca. El resto de objetivos secundarios sirve para rellenar sus huecos. Así tendremos:

  • Dos gemas verdes ocultas para sus ojos
  • Una calavera por superar una sección opcional más complicada de lo normal
  • El anillo si conseguimos todas las monedas del nivel
  • Las alas si «volamos» por la fase al superar un tiempo objetivo
  • El cuerpo si no morimos ni una sola vez

Como podéis ver, algunos de estos objetivos chocan entre sí (es imposible recogerlo todo e ir rápido), lo que nos anima a rejugar todos los niveles si queremos alcanzar el 100%. Una manera inteligente en la que Frogun nos anima a ir completando varios de estos objetivos secundarios es mediante unos cofres que encontraremos en el mapa-mundi (pensad en el mapa de la isla del Crash Bandicoot original). En ellos habrá mejoras de salud, pero sólo se abrirán si hemos completado cierto número de varios de los retos de cada nivel. Eso por no mencionar los gorros y el arte que podemos comprar con las monedas obtenidas. ¡Todo es monísimo!

Frogun
¡Hasta luego, cocodrilo!

La «ranola» es tu mejor amiga

Muy bien, ¿pero cómo se juega a Frogun? En esencia, estamos ante un plataformas 3D con una perspectiva que bien podría ser isométrica como en Super Mario 3D World. La particularidad es que podemos mover la cámara en cualquier ángulo y dirección, para que todo parezca un diorama, o podamos ver más de cerca a la buena de Renata. Es un buen diseño, ya que el juego a veces se aprovecha de esto para colocar varios de sus secretos en zonas que no vemos con ángulos de cámara muy apropiados para una sección de plataformas. Aun así, siempre dejan pistas obvias para que nos pique la curiosidad, echemos un vistazo, y digamos «¡ajá, ahí estaba la gema!».

Además de ir saltando de plataforma en plataforma, usando trampolines y aplastando enemigos, la mecánica principal de Frogun se basa en dicha «ranola», «pistorrana» o como queráis llamarla si españolizamos el nombre. Con ella podremos agarrar a los enemigos u objetos para después lanzarlos. Otra opción es tirar de cajas con unos agarres u activar mecanismos. Todo esto está muy bien, pero su uso claramente principal es para engancharnos a un muro y salir disparados hacia él.

Es una forma de superar mayores distancias que de un salto, y el juego lo aprovecha constantemente. Porque sí, como tal Frogun no tiene más mecánicas que saltar y disparar, pero logra ofrecernos retos nuevos constantemente. En unas zonas simplemente tendremos que superar una zona más grande. Más adelante, la pared a la que nos enganchamos puede ser una plataforma móvil para subir la dificultad. Así hasta ser muros que aparecen y desaparecen, o ser incluso enemigos grandes hacia los que lanzarnos.

Frogun
¿Veis esos jarrones? ¡Pues a aplastarlos o agarrarlos!

Cómo exprimir al máximo una buena mecánica

Con los enemigos, a veces he recordado Klonoa, ya que pueden ser tanto obstáculos como aliados para progresar. Al agarrar a los enemigos, podremos lanzarlos contra otros rivales, reventar objetos que nos bloquean el paso o incluso dañar a los jefes finales. Cómo no, el juego también va evolucionando en su tratamiento a medida que vamos avanzando. Al principio todos son muy simples, pudiendo agarrarles o aplastarles de un salto. Poco a poco aparecerán bichos con pinchos a los que agarrar pero que nos hacen daño si saltamos sobre ellos. Luego otros al revés, sólo podemos aplastar pero no enganchar con la «ranola».

Claramente, Frogun sabe aprovechar muy, muy bien estas «simples» mecánicas, lo cual no es nada fácil. No hay «gimmicks» extraños ni nada a lo largo del juego que nos haga cambiar de género. Como mucho, habrá botones que pulsar para ligeros puzzles necesarios para progresar o encontrar algún coleccionable… Pero ya. Todo se basa en saltar y disparar.

Pese a que todo parece muy sencillo inicialmente, ya en las pruebas para la calavera vemos que la dificultad puede aumentar… Y vaya si lo hace. En los últimos niveles tenemos que enlazar saltos hacia un muro rápidamente para sortear obstáculos, los jefes finales tienen patrones de ataques a esquivar más largos, etc. Es una progresión gradual de la dificultad por lo que no supone un choque, sino un buen examen para todo lo que hemos ido aprendiendo en los demás niveles. ¡Como debe ser en un buen plataformas! Así tenemos un juego que nos puede durar unas 6 horas simplemente para acabarlo, y unas cuantas horas más si vamos a por el 100%.

Frogun
Los jefes finales pueden ser bastante desafiantes… ¡Corre Renata, corre!

Algunas moscas no son aptas para todas las ranas… Ni para las «ranolas»

Pese a lo increíblemente bien que me lo he pasado con Frogun cogiendo todas las monedas, superando contrarrelojes, ganando en las carreras contra nuestro rival (que usa una «serpientelete», o un guantelete-serpiente) y superando a los jefes, es cierto que hay varios problemillas.

El primero y más obvio: la colocación de los botones. ¿Quién es el psicópata que pensó que era buena idea poner el salto en «B» (mando de Xbox) y el disparar en «A»? Sí, podemos usar también «RB» y «RT» para cada acción, pero es mucho menos intuitivo. El hecho de disparar con el «A» hace que, si nos saltamos los diálogos (no se pueden omitir de golpe) machacando «A», entonces podemos disparar sin querer y engancharnos al jefe o a Jake, con el daño que eso supone.

Después, el otro gran problema consiste en el disparo en el plano vertical. Cuando nos lanzamos contra un muro o un objetivo, nos elevamos un poco. Esto no es un problema en la mayor parte del juego… Hasta el final. ¿Os acordáis cuando os dije que hay que enlazar saltos con enganche? Esto a veces implica calcular el micro-segundo en el que estamos en exactamente la misma altura que nuestro siguiente objetivo.

Si disparamos un poco más alto, mala suerte y a morir. Es algo frustrante, porque a veces el ángulo ideal no es el que nos muestra el plano vertical, sino el horizontal. El apuntado automático de Frogun podía perfectamente hacer algún ajuste para la verticalidad, ya que a veces, el juego parece injusto en vez de desafiante.

Frogun
Podemos jugar unas carreritas en modo local. En el juego principal Jake no parará de retarnos en cada mundo

¡Viva la estética de Ape Escape!

Como decía al principio del análisis, me encanta la estética de Frogun. El estilo visual de 32 bits es sublime a todos los niveles. El diseño de los personajes es adorable. Los gorritos que podemos poner a Renata son monísimos. Las moscas «cabreadas» que sirven como enemigo son un encanto. Incluso las animaciones de «muerte» son una delicia. Los escenarios no se quedan atrás, ofreciendo varios «mundos» muy distintivos y bastante atractivos. Cada uno encima con varios obstáculos nuevos, lo que logra hacerlos totalmente únicos.

¿Queréis una experiencia más propia todavía de PSX? Pues hay varios filtros visuales a utilizar. Incluso hay un Modo Foto para que Renata pose mientras vive aventuras en estas gigantescas ruinas. Toda la parte visual es una oda a la época de 32 bits como pocos juegos han logrado hacer.

El sonido por suerte no se queda atrás… Durante la mayor parte del tiempo. Las melodías que suenan son pegadizas hasta decir basta, captando nuevamente el espíritu de los plataformas de antaño. Es cierto que no hay una cantidad ingente de canciones, pero están bien repartidas para que no nos cansen. ¿Dónde está la parte negativa? En que parece que en algunos niveles apenas suena la música, o se ha desactivado por completo. No sé si es un bug o no, pero jugar más o menos en silencio es un bajón respecto a los temazos que es imposible no bailotear.

Frogun
Aquí nada de ahogarse. Simplemente un bañito relajante y a intentarlo de nuevo

Conclusión

Frogun es una cápsula del tiempo de los plataformas de PSX maravillosa. He vuelto a la infancia con él de una manera espectacular. Tenía una sonrisa de oreja a oreja durante casi todo el tiempo, y no podía dejar de jugar hasta llegar al final. «Sólo un nivel más» y así hasta intentar perfeccionarlo obteniendo el 100%.

La simpatía de Renata, el mundo, la premisa y hasta los enemigos es arrolladora. La manera de exprimir las mecánicas de salto y disparo es fantástica. La curva de dificultad también se asegura de que vamos aprendiendo, porque el examen final luego nos va a poner bien a prueba. ¿Tiene problemas? Sí, y algunos afectan al disfrute global del título. Pero teniendo en cuenta que es un proyecto hecho principalmente por una persona, se perdona cuando está todo tan sumamente bien.

Si vivisteis la época dorada plataformera de Ape Escape, Spyro, Crash, Banjo-Kazoiee y similares, sencillamente tenéis que jugar a Frogun. Será como viajar en el tiempo a cuando la única preocupación era hacer los deberes o no perderse a «Las Tres Mellizas». Sencillamente, un plataformas increíblemente divertido, completo y croac-tástico en lo técnico. Ojalá Renata vuelva en muchas aventuras más, porque la «ranola» y la » serpientelete» todavía tienen mucho que ofrecer en el futuro.

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Nos consolamos con:

  • La estética es sencillamente perfecta. Capta cómo recordamos los juegos de 32 bits, en vez de simplemente emularlo o mantener sus defectos
  • La forma de aprovechar sus sencillas mecánicas de manera sorprendente
  • Muy completo y rejugable si queremos obtener el 100%
  • Una banda sonora increíblemente pegadiza y marchosa

Nos desconsolamos con:

  • ¿Quién ha puesto saltar en «B» y disparar en «A»? Se merece el peor puesto posible en los infiernos jugando a Bubsy 3D por toda la eternidad
  • El autoapuntado en el plano vertical podía ayudar más para evitar frustraciones en los últimos niveles
  • No poder omitir las escenas de diálogo. ¡Incluso el crono avanza durante estos momentos!
  • Las fases en las que la música no suena, o está demasiado bajita

Análisis realizado gracias a un código de Xbox Series X/S proporcionado por Top Hat Studios.

Ficha

  • Desarrollo: Molegato
  • Distribución: Top Hat Studios
  • Lanzamiento: 02/08/2022
  • Idioma: Textos en Español
  • Precio: 14'99 €

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