8

Dungeons of Eternity

Dungeons of Eternity

Al rolear, algo muy divertido es meternos en mazmorras para vivir aventuras junto a nuestros amigos. Curiosamente, es algo que no se ha explotado demasiado en VR. Sí, hay varios dungeon crawlers en forma de rogue-likes, pero suelen algo más centrado en lo individual. ¿Por qué no lootear y encima hacerlo junto a dos amigos?

Esta es la sencilla premisa de Dungeons of Eternity, que se ha convertido por méritos propios en uno de los nuevos grandes éxitos de Meta Quest. Así que buscad a vuestro equipo de aventureros, preparad el equipo, ¡y a las mazmorras a pasarlo bien!

Combinando ciencia ficción y fantasía… pero poquito

Dungeons of Eternity

Uno de los aciertos de Othergate ha sido no centrarse en algo que sabían a mucha gente no le iba a interesar: la historia. Estamos en un universo de ciencia ficción, con una civilización que está a punto de perecer, pero su salvación está en Eternity. Este es el planeta donde hay mazmorras sin parar, así que nos toca teletransportarnos allí para lootear todo lo que podamos. Fin. Una simple excusa para que rápidamente saltemos a la acción en Dungeons of Eternity.

Lo curioso de esta premisa, eso sí, es la unión de la fantasía medieval más clásica y típica de Dragones y Mazmorras, con ciertos elementos de ciencia ficción. Nuestra base tiene fabricadores en 3D, llegamos a las mazmorras por teletransportadores y mucho más. Es algo que, ojalá, se explote más en el futuro, ya que una vez entramos en cada uno de los 4 biomas disponibles, no hay apenas atisbo de nada futurista.

Los aventureros espadachines, arqueros y magos

Dungeons of Eternity

Antes decía que aquí estamos por la acción, y es un aspecto que Othergate ha clavado. A mucha gente le gusta el combate cuerpo a cuerpo basado en físicas, a lo Blade & Sorcery. A otros nos gusta uno más arcade basado en mecánicas, similar a Until You Fall. Muy bien: ¡que se combinen! Esto se traduce en armas que tienen un peso, pero no por ello se convierten en mastodontes que no podemos manejar. Al atacar se notan las físicas, pero el sistema de parries para bloquear a los enemigos es increíblemente arcade. Parar con un movimiento activo el golpe del enemigo nos mantiene siempre en la acción, haciendo los encuentros muy dinámicos.

En Dungeons of Eternity podremos usar una amplia selección de armas, entre espadas, arco, cuchillas, escudos o hachas. Todas funcionan como os podéis imaginar, pero con varios elementos únicos. El escudo, gracias a su parry, igual nos sirve para lanzar volando a los enemigos. El arco, al ser un objeto físico, también puede servir para bloquear ataques, lo que no nos deja totalmente indefensos si un enemigo viene hacia nosotros.

Una mecánica que me parece sencillamente brillante es el lanzamiento del hacha. Como si fuéramos Kratos en los recientes God of War, podremos lanzar el hacha, ver cómo se clava en los enemigos o sale rebotada, para acto seguido hacer que vuelva a nuestra mano. Increíblemente satisfactorio, además de darnos una opción para combatir a distancia aunque no llevemos un arco o una ballesta.

El arco también funciona increíblemente bien, estando casi al nivel de lo visto en In Death: Unchained, lo cual son palabras mayores. Coger cada flecha de nuestro hombro, como si tuviéramos un carcaj, hace que este arma sea todavía más divertida. Eso por no mencionar la magia, habiendo báculos que nos permiten congelar, quemar o agarrar a los enemigos. Así que, mucha variedad para machacar a los enemigos que nos ataquen en las mazmorras, con un sistema de combate que nos pide a gritos combatir de la manera más llamativa y espectacular posible.

Dungeons of Eternity

Para nada nos recuerdan a ciertos bichos de Dragones y Mazmorras estos enemigos

Looteando que es gerundio

Dungeons of Eternity

Como en todo buen dungeon crawler, aquí hemos venido a lootear. Dungeons of Eternity también tiene aquí muy buenas ideas para implementar en VR aspectos básicos del género, pero que no siempre han terminado de cuajar. El inventario es accesible desde nuestro pecho, siendo muy fácil guardar objetos o agarrarlos. Más directo y accesible que la mochila de The Walking Dead, pero igual de inmersivo.

¿Queremos coger dinero? Podemos atraerlo desde lejos, notando una vibración por cada moneda. Coger todo el oro de la mazmorra da mucho gustillo sólo por esta vibración, algo clave para animarnos a seguir looteando. Algo similar a lo que se consigue con los guitones en Ratchet & Clank, para que os hagáis una idea.

¿El mapa? Es un objeto físico que hay que guardar en el inventario. En vez de tener siempre visible la estructura de la mazmorra de turno, se muestra un holograma que todos los compañeros pueden ver, para que no sea algo individual, sino algo que nos anime a comunicarnos con nuestros compañeros. Incluso la manera de tomarse las pociones es divertido, ya sea bebiendo o estampándola contra el suelo, para que así tenga efecto sobre los personajes de alrededor.

En las mazmorras habrá cofres (cada jugador tiene el suyo, sólo se «roban» las monedas a nivel de loot) que serán los que nos den el mejor loot, ya sea monedas, elementos estéticos o nuevos planos para fabricar armas en nuestra base. Para abrirlos se necesitan llaves, por lo que así se nos anima a explorar hasta el último rincón. Abriendo cada posible puerta, rompiendo todas las vasijas y llevándonos todo lo que no esté anclado al suelo.

Dungeons of Eternity

Los golems son especialistas en hacer papilla de aventureros

De aventurero de pacotilla a héroe épico

Dungeons of Eternity

Un elemento fundamental en todo buen dungeon crawler es la progresión, y es otro punto donde el juego funciona muy bien, al interconectar todos los sistemas entre sí. Por un lado, al ir completando misiones o sencillamente jugando, obtendremos puntos de experiencia. Así iremos subiendo de nivel, lo que irá desbloqueando mejores planos para tener armas cada vez más potentes. A su vez, los enemigos irán haciéndose más fuertes, volviéndose más agresivos y ágiles, llegando a esquivar algunos lanzamientos de hacha, para que siempre tengamos un reto divertido entre manos.

En Dungeons of Eternity hay al final tres tipos de misiones, cada una con diferentes aspectos que nos sirven para ir evolucionando diferentes áreas del personaje:

  • Dungeon Raid. Es el modo principal, y el más divertido. Mazmorras al uso donde al final nos espera un dron que debemos reparar mientras sobrevivimos a oleadas. Es el modo donde hay más cofres, y por tanto, ¡más loot!
  • Crystal Hunt. Debemos recuperar tres cristales y luego proteger una pirámide de unos espectros a los que sólo podemos atacar en un estado temporal especial. Es entretenido, y sirve para obtener «exopuntos» con los que desbloquear diferentes perks
  • Soul Harvest. El modo más aburrido de todos. En una arena cerrada debemos matar a los enemigos marcados con un báculo especial para así poder absorber sus almas. Gracias a las almas podremos fabricar pociones más poderosas

A su vez, iremos ganando opciones cosméticas para ir personalizando a nuestro avatar… Algo que sólo verán nuestros amigos en cooperativo. Los brazos son siempre los mismos, por lo que si jugamos en solitario, los elementos cosméticos no servirán de nada.

Dungeons of Eternity

Os odio, murciélagos asquerosos

Es peligroso ir solo, ¡a mazmorrear con amigos!

Dungeons of Eternity

En solitario se puede jugar a Dungeons of Eternity perfectamente. Es como he ido probando la gran mayoría de modos y armas, pero hay algo innegable: el juego gana muchos enteros en el cooperativo. Ya sea con personas desconocidas o con amigos, ir a una mazmorra 3 usuarios es una delicia. No sólo es de los poquísimos juegos en VR de este estilo que lo permiten, sino que además hace todo infinitamente más desafiante y divertido.

Las pociones hay que compartirlas entre todos al haber menos, lo que obliga a trabajar más en equipo. Habrá más enemigos para ponernos las cosas complicadas, aumentando considerablemente la dificultad respecto al juego en solitario. Pero también ganamos ventajas, al poder crear sinergias entre los compañeros. Por ejemplo, alguien se puede especializar en la magia, congelando a los enemigos desde lejos para que los demás los destruyan en el cuerpo a cuerpo.

El resultado son misiones mucho más divertidas, épicas y que nos piden a gritos decir «venga, una partida más y lo dejamos». La realidad es que sólo se para de jugar cuando se acaban las baterías del visor, lo cual es una muy buena señal. Incluso el menú principal, que sirve como zona social, está muy bien pensado. Entre las zonas de entrenamiento, las habitaciones propias de cada jugador o incluso la zona de relax con sillones, se nota que Dungeons of Eternity se ha pensado desde el principio para el cooperativo.

Dungeons of Eternity

¿No he estado ya antes en esta mazmorra?

Dungeons of Eternity

Si bien es cierto que aquí hay horas, horas y horas de contenido mientras subimos de nivel y vivimos nuevas aventuras, también es cierto que hay varios problemillas de repetividad. Al haber sólo 3 modos, y uno de ellos siendo claramente aburrido, eso nos deja con dos. En ellos, las mazmorras se generan de manera aleatoria, y si bien las habitaciones están relativamente bien hechas, al combinar puzzles, trampas o similares, nunca evitaremos la sensación de «esto ya lo he visto» a las pocas horas.

Los biomas al final cambian sobre todo la paleta de colores y algún peligro extra, pero no ofrecen muchas mecánicas únicas. Igual la lava sí supone un peligro respecto a la arena, o hay algún enemigo especial, pero son cosas contadas.

Y sí, hay variedad de enemigos, pero la gran mayoría son variaciones de esqueletos o zombies. Cuando aparece un cacodemonio o un gorgon a lo Dragones y Mazmorras es genial, pero hasta entonces, igual te has cargado a un ejército que estaba en los huesos. Así que, a largo plazo, espero que Dungeons of Eternity vaya recibiendo más modos, biomas y tipos de enemigos. Othergate indica que está en sus planes, con que este «problema» debería desaparecer a largo plazo.

Dungeons of Eternity

Aventureros con estilo

Desde prácticamente el principio es fácil darse cuenta del mimo y pulido que Othergate le ha puesto al título. En la parte visual es sorprendente lo que han conseguido en unas Meta Quest 2. Y sí, hay ya mejoras para Quest 3 si sois de los afortunados que ya tenéis el visor. Los escenarios tienen una iluminación muy conseguida que les da una gran atmósfera. Algunas habitaciones lucen espectaculares, ya sean mazmorras al uso, patios en medio de un castillo con dragones sobrevolando los cielos o fosos de lava.

Las animaciones son sencillamente increíbles, tanto de los enemigos como de nuestros compañeros. Esto último es casi lo más sorprendente, ya que nunca parece que los personajes se han vuelto locos o están rotos, como ocurre en la gran mayoría de juegos VR cooperativos. Da igual si es al saltar, pelear, escalar o una mezcla de todo. Es sorprendente, y uno de los mayores logros de Dungeons of Eternity para mantenernos inmersos en la acción.

Esto se suma a un montón de detallitos geniales. Al pasar la mano por un arma, objeto o superficie veremos cómo los dedos se colocan de manera natural, hay colisiones realistas entre los objetos e incluso entre las armas de nuestros compañeros. Todo suma para que realmente nos sintamos parte de este mundo de mazmorreo y aventuras.

El sonido también es un elemento clave. Es híper satisfactorio escuchar cómo se rompen las vasijas en busca del botín, el sonido del dinero cuando lo recogemos o al abrir un cofre. Eso por no mencionar el impacto de las armas o la música de rollo fantasía que escucharemos durante los combates.

Dungeons of Eternity

Conclusión

En Othergate han creado una base sensacional con Dungeons of Eternity para convertirse en uno de los grandes must-have de la Realidad Virtual. Visualmente es genial, el combate es híper satisfactorio y divertido, y en cooperativo es una maravilla. Dentro de los juegos cooperativos, probablemente ya sea de los mejores juegos que podemos disfrutar en nuestros visores.

¿Qué le falta entonces? Un poco más de variedad. Más monstruos, más habitaciones y más biomas para que realmente parezca que cada partida es una gran aventura única. Esto está entre los planes del estudio, con que si ya estamos ante un juego más que notable, no tardará en ser uno sobresaliente. ¡Ya lo es cuando estamos con amigos! Así que, a poco que os guste el mazmorreo de calidad, ya estáis tardando en explorar Dungeons of Eternity.

8

Nos consolamos con:

  • Combate fantástico gracias a la mezcla de físicas y elementos arcade
  • Increíblemente divertido en cooperativo
  • Visualmente increíble para tratarse de Meta Quest
  • Horas y horas de contenido…

Nos desconsolamos con:

  • … Aunque le hace falta más variedad para no volverse algo repetitivo
  • El modo Soul Harvest se acaba volviendo muy aburrido
  • Los elementos de ciencia ficción no se aprovechan demasiado
  • La personalización estética no sirve de nada al jugar en solitario

Análisis realizado gracias a una clave para Meta Quest proporcionada por Mighty PR.

Ficha

  • Desarrollo: Othergate
  • Distribución: Othergate
  • Lanzamiento: 05/10/2023
  • Idioma: Textos en Inglés
  • Precio: 29,99€

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *