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DragonRide VR

DragonRide VR

Después de ver películas de fantasía, muchos hemos tenido el sueño de montar sobre un dragón. Por desgracia, la realidad nos impide que sea posible, pero no la Realidad Virtual. Ahí es donde entra DragonRide VR, un título que descubrí hace poco, pero que resulta que lleva dando guerra en Steam desde hace casi un año, ampliando su contenido poco a poco para ofrecer más diversión a los usuarios.

Por tanto, es posible que de cara a unos meses, este texto se quede obsoleto, pero va tocando echar un vistazo en profundidad a la obra del equipo canadiense TypeEh Studio. Preparad vuestra silla para montar, que nos vamos de paseo con estos dragones virtuales.

Lo primero, hay que especificar que DragonRide VR no se trata de un juego de acción súper épica ni nada por el estilo. En realidad, surgió como una especie de montaña rusa de las típicas de Realidad Virtual, pero sustituyendo las vagonetas por los dragones más espectaculares posibles. La idea me parece buena, ya que no es malo tener títulos que inicien a los usuarios al medio, y en ese sentido, nada mejor que un viajecito aéreo para notar la inmersión que produce la VR.

DragonRide VR

Por suerte, DragonRide VR se ha ido ampliando con muchos más modos, que ofrecen nuevas experiencias a lomos de estas aladas criaturas. El más nuevo de todos es el modo rítmico, que básicamente es una copia de las mecánicas de Beat Saber, pero cortando globos mientras el dragón se mueve por el escenario.

El concepto me encanta, ya que no estamos así quietos en un sitio, sino que nos metemos por cuevas, montones de fuegos artificiales saltarán en mitad de la noche o pasaremos cerca de castillos en lo alto de un acantilado. Todo mientras vamos moviendo las espadas de colores para reventar los globos que va lanzando un pequeño dragón por delante nuestra.

Está claro que las mecánicas no están tan pulidas como en Beat Saber, ni los mapas están tan bien diseñados, por lo que no es claramente un juego que pretenda acabar con la hegemonía de este titán del género musical. Sin embargo, es una alternativa divertida para unas cuantas partidas. Además, DragonRide VR ofrece bastantes opciones de confort, al ofrecer viajes más suaves, hasta otros donde casi hacemos subidas en vertical. Es bastante impresionante por la combinación visual de la música y el cortar cubos, con que como modo extra, nos puede dar alguna hora de diversión. Por ahora contamos con 25 temas para jugar, con que no está mal, si bien es cierto que no hay ninguna canción excesivamente conocida.

DragonRide VR

Hablando de confort, hay una forma de jugar sin temer ningún tipo de mareo ni nada: el modo panorámico. Básicamente, nos iremos teletransportando a diferentes puntos de los escenarios disponibles, para así verlo todo desde tierra. No negaré que la escala de los dragones o el entorno impresiona lo suyo, aunque es más algo para enseñar que otra cosa.

Luego está la opción de tener un vuelo automático, dejando que el juego nos deje vislumbrar los escenarios a lomos del dragón. Este sería el modo de DragonRide VR equivalente a los viajes en montaña rusa, que sí, son lo más básico del mundo, pero cuando están bien hechos, me siguen haciendo sentir algo en el estómago… Y este juego lo logra. No es lo más intenso del mundo, pero por la sensación de estar realmente encima de un dragón, y el mundo que nos rodea, logra impresionar. Hay un mundo donde incluso nos ponemos a bucear, viendo criaturas aéreas y submarinas mágicas, que es de lo más espectacular.

Dentro de estos viajes sobre raíles, hay un modo para ir disparando a objetivos con unas ballestas. No son viajes tan llamativos como los que se centran solo en el viaje, pero no están mal… Si disparáramos a algo más que globos y dianas. Entiendo que el juego está pensado para todos los públicos, pero igual ofrecer algo de acción con peligro «real» en estas secciones, harían que fueran más intensas. Tal y como son ahora, simplemente disparamos sin parar, conseguimos potenciadores cada poco tiempo, y a obtener las mejores puntuaciones posibles. Hay un modo en plan arcade donde el tiempo va aumentando cada poco tiempo, o ver lo que conseguimos en tres vueltas. Es un modo muy, muy básico, que igual para los peques puede estar bien, pero creo que se podría haber añadido algo más de intensidad.

DragonRide VR

Por último, tenemos el modo de vuelo libre. Aquí exploraremos los escenarios, pudiendo elegir entre la perspectiva en primera persona como el jinete, como el dragón, o una vista en tercera persona directamente. Todas funcionan bien, aunque en la del jinete, a veces el dragón tapa bastante, lo que cuesta apuntar bien para lanzar las llamaradas de fuego. Tampoco es que importe mucho, ya que no corremos ningún peligro en este modo ni en ningún otro de DragonRide VR, pero a veces podremos disparar a ballestas que nos pueden derribar momentáneamente, o a algún globo.

Simplemente volar por los escenarios me ha divertido lo suyo, ya que los mapas son de lo más bonitos, y cuando estás en la perspectiva del jinete, me he imaginado como en Lair, y me he imaginado lo espectacular que sería un título de VR de ese estilo. Pero volviendo a DragonRide VR, en este modo libre podemos hacer algún objetivo secundario, como pasar por aros, o activar el modo de Cacería de Globos (reventar los que podamos en el tiempo marcado) y Cacería de Huevos (recoger huevos y colocarlos en el nido), para poner a prueba nuestra capacidad de vuelo. No es nada muy complejo, y todo es completamente opcional, pero al menos nos permite hacer algo.

Y realmente, ya. No hay mucho que una estos modos, más allá de los escenarios y la obtención de diamantes. Con estos diamantes, podemos comprar nuevos elementos estéticos para nuestro jinete (cascos, guanteletes o espadas diferentes), o para el propio dragón. Esto no es malo, ya que DragonRide VR claramente es una experiencia más casual, pero sí que me hubiera gustado que los menús fueran más manejables, ya que no son especialmente intuitivos ni muy atractivos.

DragonRide VR

Centrándonos en los aspectos técnicos, DragonRide VR es bastante espectacular, mostrando unos dragones increíblemente vistosos. Las escamas del dragón y el detalle de cuero de la silla de montar son dos de los muchos detalles que impresionan al verlos con las gafas puestas, al igual que los escenarios. Es cierto que el nivel de detalle de los mapas es menor que el del dragón, y que no todos los niveles son igual de llamativos. Ahora mismo hay 6 escenarios, habiendo incluso uno con estilo low-poly, que por lo menos, son variados entre sí. No son gigantescos, pero pasamos de uno nocturno a uno de nieve, a otro con un volcán y unas ruinas submarinas, etc. Por su diseño, no todos admiten todos los modos, pero el vuelo libre sí, que es claramente para lo que se diseñó originalmente el juego. Hay algún detalle mejorable, pero por lo general, todo cumple su cometido para que sintamos estar dentro de un mundo de fantasía junto a nuestro dragón.

El sonido es lo que sale peor parado. Los efectos son bastante básicos en su mayoría, quitando el del aleteo de las alas, que sí me ha gustado. Luego cuando pasamos por una cascada o nos ponemos a nadar, no parece tener todo el impacto que tendría un bicharraco gigantesco ir al agua de golpe. La música también es limitada, sonando más en el modo rítmico, ya que en los demás modos, a veces se buguea y no suena, aunque la activemos en el menú.

DragonRide VR

Conclusión

Está claro que DragonRide VR está pensado como una experiencia introductoria a la Realidad Virtual, y en ese sentido, cumple su objetivo a la perfección. No es profundo, ni tiene un contenido para estar horas ni nada por el estilo, pero tampoco lo pretende.

Ahora bien, a alguien que no ha probado la VR, o que lo ha hecho de manera muy tangencial, le pones un viaje a lomos de un dragón como los de este juego, y le dejas con la boca abierta. El ir tener varios modos para aprovechar esta idea es genial, y si realmente se siguen añadiendo más modos y escenarios en el futuro, mejor todavía.

¿Me gustaría que hubiera un juego como tal por detrás? Desde luego, ya que un título con las mecánicas que tenemos aquí con una buena historia de fantasía épica y acción sería algo por lo que tiraría el dinero a la pantalla ya mismo. Pero eso sería juzgar algo por lo que querría que fuera, y no por lo que es. Y DragonRide VR es sencillamente un muy buen título introductorio a la Realidad Virtual, que pondrá una sonrisa en los amantes de estas criaturas aunque ya tengamos una buena experiencia a las espaldas con la VR.

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Nos consolamos con:

  • La sensación de estar encima de un dragón
  • Actualizado con bastante frecuencia
  • Variedad de modos para aprovechar los escenarios al máximo
  • Perfecto para los novatos en la VR…

Nos desconsolamos con:

  • … Pero para los veteranos, ofrece más bien poco
  • La vista del jinete a veces tapa un poco más de la cuenta al apuntar para disparar
  • Menús bastante pobres y poco atractivos
  • Se echa en falta algo que una a los escenarios y modos, como una historia o similar

Análisis realizado gracias a un código proporcionado por Mountain Giant.

Ficha

  • Desarrollo: TypeEh Studios
  • Distribución: TypeEh Studios
  • Lanzamiento: Steam: 02/08/2020 - PSVR: Próximamente
  • Dispositivo VR usado: Oculus Rift S
  • Idioma: Textos en Inglés
  • Precio: 8,19 €

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