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Carly and the Reaperman – Escape from the Underworld

Carly and the Reaperman

Aunque es tremendamente divertido compartir la Realidad Virtual con más gente (simplemente ver sus reacciones es genial), muy pocos juegos apuestan por un modo multijugador en local. Los juegos de este estilo se cuentan con los dedos de la mano, como el reciente Angry Birds The Movie 2 o el interesante VR Giants que probé durante la Gamescom.

Por suerte, para ello están propuestas como la de Odd Raven Studio, ya que con Carly and the Reaperman pretenden ofrecer una experiencia de puzzles y plataforma similar a las de MossAstro Bot, pero con un fuerte enfoque cooperativo si preferimos jugar con un amigo. Aunque el juego no es nuevo como tal, ya que lleva en PC durante un tiempo, ahora da el salto a PSVR, para aprovechar al máximo la pantalla social. ¿Listos para colaborar con la Muerte más simpática y rescatar montones de almas entre saltos y discusiones con nuestro compañero?

La premisa de Carly and the Reaperman es muy sencilla: la joven Carly está muerta, pero con la ayuda de la Parca, podremos escapar del inframundo. Aunque claro, antes tendremos que ayudar a las demás almas perdidas con las que nos toparemos, descubriendo en el proceso qué les llevó a sus muertes. Todo no es más que una excusa para adentrarnos en los diferentes niveles, con que no esperéis una narrativa compleja ni atractiva, ya que aquí estaremos por los saltos y no tanto por el mundo. De hecho, no hay voces, y la narrativa avanza por pequeñas frases que aparecen en los niveles, o brevísimos diálogos antes de empezar a ayudar a cada nuevo NPC.

Carly and the Reaperman

Como decía, el énfasis de Carly and the Reaperman está en sus mecánicas jugables, ofreciendo desde el primer momento dos formas diferentes de jugar: en solitario o en cooperativo. Si elegimos lo primero, la experiencia será muy similar a la vista en MossAstro Bot, ya que jugaremos con el Dualshock 4 desde la perspectiva de la Parca, que es un ser enorme que tiene una visión bastante amplia del nivel. Con los sticks moveremos a la pequeña Carly, teniendo que usar el movimiento del mando para agarrar diferentes objetos que ayudarán a Carly a progresar. En este aspecto, el tracking puede fallar un poco a poco que nos giremos físicamente, porque se rastrea solo la barra de luz del mando, y eso a veces falla.

En el caso de jugar en cooperativo, entonces podremos controlar a la Parca con los PS Move, usando en este caso los botones Move para desplazarnos por el escenario, como si lo agarrarámos y lo desplazáramos a nuestro alrededor. Por otro lado, nuestro compañero controlará a Carly desde el televisor usando el Dualshock 4, como si fuera un plataformas 3D bastante tradicional.

Jugar de las dos formas es muy divertido, ya que al hacerlo en solitario, es como si estuviéramos ante más MossAstro Bot, pero un poco más desafiante, sobre todo cuando tenemos que movernos con rapidez, al tener que gestionar rápidamente el escenario con la Parca para crear un camino apropiado para Carly, sin perder ni un momento.

Carly and the Reaperman

Por otro lado, al jugar con un amigo podemos ser más eficientes… o menos, ya que bueno, los troleos entre amigos están a la orden del día. Es muy divertido tanto jugar bien, como jugar mal, ya que igual quitar una plataforma en mitad de un salto hace que no avancemos, pero nos podemos echar unas buenas risas. En este sentido, me encanta que en Carly and the Reaperman se use el micrófono del visor para que, cuando hablemos con él puesto, la Parca mueva también la boca. Es un pequeño detalle, junto al de la personalización visual, que le da mucho encanto a esta aventura de plataformas.

En los niveles, nuestro objetivo consiste en llegar a la meta, habiendo a veces alguna zona intermedia, pero por lo general, podremos ver toda la fase de un vistazo. Ahora bien, la complejidad va aumentando considerablemente a medida que vamos progresando, empezando por sencillos momentos de colocar una caja o tabla aquí o allá para superar un hueco, hasta zonas de evitar láseres con objetos teniendo en cuenta enemigos que pueden mover nuestras piezas, etc. Incluso hay algún que otro puzzle, al tener que poner cajas en el orden adecuado para que un mecanismo se active, etc.

Hay ciertas partes en las que la cooperación es más importante que en otras, como cuando hay cubos que están bloqueados hasta que Carly salte sobre ellos, o mejor aún, cuando ciertas plataformas son invisibles para Carly, pero no para la Parca. Es aquí cuando tenemos que comunicarnos con nuestro compañero a viva voz o con las manos… Y cómo no, los troleos pueden destacar perfectamente.

Carly and the Reaperman

La subida de dificultad, junto a la introducción de nuevas mecánicas, hace que nos lo pasemos siempre en grande durante las 6-8 horas que necesitamos para completar todos los niveles. Además, hay luciérnagas que podemos conseguir en cada fase, con las que podemos llegar a desbloquear varios desafíos ocultos. El diseño de los niveles es bastante bueno, al menos a nivel estructural.

Porque sí, se nota que estamos ante un juego más bien sencillo, ya que los niveles a completar son bastante planos en lo artístico. El hub desde donde conocemos a los NPCs cuyo alma salvaremos sí que tiene más encanto, pero el resto de fases suelen ser una serie de cubos y poco más. Vale que estamos en el infierno, limbo o donde sea, pero se podría haber hecho algo mucho más atractivo en lo visual.

Quitando esto, técnicamente estamos ante una propuesta de lo más sólida. La nitidez de la imagen es encomiable, al igual que el trabajo de las animaciones. Lo mejor son los detalles que comentaba antes, como los movimientos de la boca de la Parca o varias expresiones, para que tengamos una sonrisa en la cara mientras jugamos. El sonido también está bien, pero sin muchos alardes en la música o los efectos.

Carly and the Reaperman

Conclusión

Como amante de los plataformas 3D, me lo he pasado en grande como Carly and the Reaperman – Escape the Underworld, ya que ofrece más diversión, puzzles y saltos como ya hemos vivido anteriormente en MossAstro Bot. Que encima podamos jugar con un amigo, y tengamos que mover muchísimo tanto a la Parca como a Carly si jugamos en solitario, hace que estemos ante un título más complejo y frenético todavía, lo cual me encanta dada la gran curva de dificultad del título.

Puede que no llegue a ser tan rompedor como estos otros dos títulos, pero la gracia de jugar en cooperativo hace que podamos disfrutar muchísimo de los retos que nos propone con un amigo, lo cual sí es bastante más único dentro de los juegos de Realidad Virtual.

Lo bueno es que, incluso jugando en solitario, Carly and the Reaperman es increíblemente divertido, ofreciendo más plataformas en un género que ojalá siga así de bien en el futuro de la Realidad Virtual. Así que, a poco que os gustaran los dos títulos que llevo mencionando en todo el análisis, y sobre todo, si buscáis una gran propuesta para jugar en local con vuestros amigos, el Inframundo virtual es una visita más que obligada.

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Nos consolamos con:

  • Genialmente adaptado para jugar en solitario y en cooperativo
  • Gran curva de dificultad para ofrecer nuevos desafíos de forma constante
  • Que la Parca mueva la boca cuando el micrófono detecte sonido
  • Las risas al trolear un poco a los compañeros

Nos desconsolamos con:

  • Los escenarios se sienten vacíos y faltos de vida
  • Se podría haber hecho algo más a nivel narrativo
  • Los problemas de tracking típicos de cuando usamos el Dualshock 4

Ficha

  • Desarrollo: Odd Raven Studio
  • Distribución: Odd Raven Studio
  • Lanzamiento: 02/10/2019
  • Dispositivo VR usado: PS VR
  • Idioma: Textos en Castellano
  • Precio: 18,99 €

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