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Beat the Beats

Beat the Beats VR Key Art

Si hay un género donde la competición es feroz en la Realidad Virtual, ése es el rítmico. La popularidad de Beat Saber junto a la accesibilidad de estas propuestas, ha hecho que tengamos infinidad de opciones de reventar notas al ritmo de la música. Ya sea con espadas láser, pistolas, orbes o alguna variación, las opciones en cada una de las plataformas son más que abundantes. No lo digo como algo malo, ya que es de mis géneros favoritos, e intento probarlos todos.

Con este contexto, el equipo de Parallel Circles nos propone algo que nos sonará mucho si ya tenemos bastante experiencia en el género: boxeo y ritmo. Así que poneos vuestros guantes virtuales, que toca sudar mientras soltamos guantazos en Beat the Beats.

Dar cera, pulir cera

Si ya habéis jugado a otros juegos rítmicos en VR, la mecánica principal de Beat the Beats no os sorprenderá a nadie: cada mano es de un color y sirve para romper los bloques del mismo color. Aquí está todo contextualizado con el boxeo, por lo que las notas vendrán hacia nosotros para que hagamos golpes directos (jabs, cross), uppercuts (hacia arriba) o hooks (golpes laterales). También hay flechas que debemos esquivar moviendo nuestro cuerpo, y unas notas que nos piden bloquear con nuestro brazo.

Lo dicho, no hay nada única en esta propuesta, y de hecho, ya hay otros juegos de boxeo rítmicos. Ahí está Les Mills Bodycombat, pero en Beat the Beats el énfasis no está en el fitness. Sí, se miden las calorías quemadas, los días jugados y demás, pero aquí lo que prima es la diversión.

Así que, si no hay nada único, ¿qué es lo que hace que el juego funcione? Lo increíblemente pulido que está a la hora de jugar. Audiovisualmente es increíble, ofreciendo entornos limpios pero realmente vistosos. La vibración del casco al esquivar una flecha, notando como si nos rozara, es sencillamente brillante. Lo mismo con los efectos sonoros y visuales al romper cada bloque, superar cada sección, etc. Incluso la idea de ir desbloqueando cada grupo de canciones reventando el «disco» donde se agrupan es genial. Ahí Beat the Beats enamora y engancha que da gusto.

Sudando hasta quedarte sin contenido

Algo clave de todo juego musical es la rejugabilidad y el contenido, para que tengamos canciones a cholón o motivos para rejugar las que haya. Aquí es donde se le empiezan a ver las costuras a Beat the Beats. Por un lado, «sólo» hay 30 canciones para disfrutar, divididas en 6 discos que se irán desbloqueando poco a poco a medida que vayamos completando los temas. No esperéis canciones híper populares, pero al menos, suenan bien y cada disco tiene una temática que sirve para dar variedad al repertorio.

¿Problema? No son canciones muy largas ni parecen completas, cortándose cuando todavía escuchamos alguna letra o sigue el ritmillo. Tenemos unos 2 minutos por tema, pero bueno, no es un desastre, ya que al ser un juego tan activo, casi aprecio que así saltemos por más canciones en una sesión mientras sudamos de lo lindo.

Tras completar unas cuantas canciones, desbloquearemos el modo Reflejos, que es una especie de «Whack-A-Mole» de menos de un minuto donde tenemos que golpear los bloques de un panel que se activen lo antes posible para conseguir la máxima puntuación. También existe un Desafío Diario, donde se propone una canción diaria para ver quién lo hace mejor. Esa es la teoría, ya que en el período previo al lanzamiento no estaba habilitado este modo. El contenido base no está mal, en la línea de cualquier juego musical en su lanzamiento, pero es en la parte de la rejugabilidad donde tenemos tanto alegrías como más problemillas.

Escalando las clasificaciones a base de putiasos

Donde Beat the Beats falla estrepitosamente es elementos de calidad de vida propios del género, ya sean de VR o no. Para empezar, no hay dificultades al uso. Cada canción tiene un único mapa, y si cometemos 5 fallos seguidos, perdemos. Recuperamos un punto de vida por cada sección completada, pero ya está. No hay opción de tener vida infinita, practicar zonas que se nos puedan resistir, o directamente, tener versiones más sencillas para los que les pueda costar mantener el ritmo o encadenar algunos de los movimientos más complejos.

Lo único parecido a una nueva dificultad es la «Cara B» de cada álbum. Si logramos como mínimo una A en cada canción de un disco, se desbloquea una versión más complicada. Esto está bien para darnos un motivo para rejugar cada tema, pero de nuevo, es algo que sólo beneficiará a los que ya parten la pana, no a los que estén recibiendo una paliza por parte de las notas. Además, tampoco he notado diferencias apreciables entre los mapas «fáciles» y «difíciles» como para que sea algo muy destacable, más allá de tener tablas de clasificaciones exclusivas para los más expertos.

Ya que comento el tema de la puntuación, sí, hay clasificaciones mundiales para cada canción. Esto es lo normal en el género, al animarnos a picarnos para convertirnos en los mejores del mundo, o como poco, superar a nuestros amigos. La implementación de Beat the Beats es bastante desastrosa, al sólo poder ver la tabla de clasificación al acabar una canción, no mientras elegimos a qué tema jugar. Marcar la calificación obtenida con un color distinto para el marco queda bonito, pero no ver los puntos o la letra de calificación de manera directa es absurdo a más no poder.

Es algo que no nos motiva tanto a intentar mejorar nuestras puntuaciones o al resto del mundo, lo que acaba perjudicando a la rejugabilidad. Espero que Parallel Circles añada todas estas opciones adicionales en el futuro, ya que su falta se nota una barbaridad.

Conclusión

Beat the Beats es una verdadera delicia mientras estamos en una canción. El mapeo de las canciones es excelente, audiovisualmente es increíble y el feedback recibido por medio de los gráficos, el audio y las hápticas de PS VR2 hacen que disfrutemos todas las canciones al máximo.

Sin embargo, Parallel Circles lucha en fácilmente el género más competitivo de la VR, lo que hace destacar aún más sus varios problemas de accesibilidad y de calidad de vida. No tener múltiples dificultades (sí está bien el modo «Cara B» para los expertos) para que cualquiera pueda jugar es bastante extraño, al igual que no mostrar de manera más directa las tablas de clasificación mundial, poniendo trabas a la rejubilidad… Algo que le hace falta al tener pocas canciones que no son conocidas y tampoco duran demasiado.

Pero por encima de todo, Beat the Beats no reinventa la rueda ni ofrece algo nuevo que no hayamos experimentado en el género. ¿Está increíblemente pulido al jugar? Desde luego, pero hay juegos rítmicos con elementos de boxeo a patadas. Muchos enfocándose en el fitness, pero jugándose exactamente igual.

Al final este es el principal problema del juego, además de tener que enfrentarse a títulos con más contenido que son muy similares. ¿Queréis otro juego musical para variar de Beat Saber, Synth Riders o Drums Rock? Entonces Beat the Beats os hará sudar y os divertirá de lo lindo… Pero si no habéis probado los anteriores, son claramente las opciones más completas y recomendables salvo que el boxeo sea vuestra pasión.

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Nos consolamos con:

  • Artísticamente es increíble
  • Feedback visual, físico y sonoro fantástico
  • Mapas bien diseñados para que nos divirtamos y sudemos de lo lindo

Nos desconsolamos con:

  • No logra destacar por encima de las propuestas clásicas del género en VR
  • Le faltan opciones de accesibilidad y calidad de vida esenciales en el género
  • Temas pegadizos, pero ninguno es conocido y todos parecen recortados

Análisis realizado gracias a una clave para PS5 (PS VR2) proporcionada por Future Friends.

Ficha

  • Desarrollo: Parallel Circles
  • Distribución: Parallel Circles
  • Lanzamiento: 27/02/2024 - Estreno en Steam VR y Meta Quest próximamente
  • Idioma: Textos en Castellano
  • Precio: 19,99€

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