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Ary and the Secret of the Seasons

Recientemente estoy en plan nostálgico con los juegos de mi infancia, y sobre todo, los de la era PS2. Me sigue pareciendo la mejor consola que ha habido gracias a muchísimos títulos de calidad de gran variedad. Pero bueno, tengo que reconocer que es porque uno de los géneros principales era el de los plataformas 3D, ya fueran con más o menos acción. Por eso, cuando vi el año pasado durante la Gamescom Ary and the Secret of the Seasons, no podía dejar de pensar en cómo recuperaba este estilo de juegos de la era 128 bits.

Tras varios retrasos y un desarrollo muy largo (algo típico de muchos estudios independientes), los chicos de Exiin por fin han dado los retoques definitivos para que disfrutemos del viaje de su joven protagonista. Coged vuestra espada y esferas estacionales, porque vamos a salvar el mundo en una épica aventura.

La trama puede parecer una simple excusa, pero termina por ser una de las muchas bazas de Ary and the Secret of the Seasons. En este mundo, cada zona tiene asociada una estación, por lo que la gente de una región está acostumbrada casi en exclusiva al invierno, al verano, a la primavera o al otoño. Esto afecta obviamente a su ropa, estructuras, negocios y demás quehaceres de su vida. Todo esto cambia cuando aparecen unos cristales mágicos que cambian por completo las estaciones, por lo que hay mucho caos.

Nuestra protagonista es la hija del guardián del invierno, pero tras la desaparición del hijo mayor Flynn, ha caído en una inmensa depresión. Ary, ni corta ni perezosa, decide hacerse pasar por su hermano como aprendiz del guardián para representar a la región invernal en la reunión para intentar solucionar todo este caos. Así que Ary and the Secret of the Seasons tiene algo de «Mulán», muchísimo sentido del humor gracias a varios personajes muy llamativos (ojito a los demás guardianes) y hasta varios momentos dramáticos que nos sorprenderán.

No es una trama que nos vaya a reventar la cabeza, pero sí funciona muy bien para ir animándonos a seguir avanzando por el juego, que es lo que toda buena trama de una aventura de acción plataformera debe hacer. Dicho esto, aquí estamos para pegar brincos, combatir y resolver puzzles, notándose desde casi el principio el parecido a estas joyas de 128 bits, con cierto toque de The Legend of Zelda. En esencia, podremos saltar (bastante alto, además), usar nuestra espada para combatir con el clásico «lock on» al fijar la cámara en los enemigos, rodar y cosas por el estilo.

La gracia de Ary and the Secret of the Seasons está en el uso de las estaciones. Gracias a unos orbes, podremos hacer que en una región delimitada sea la estación del orbe que hemos lanzado. En invierno podremos congelar la superficie del agua, en otoño podremos crear zonas con agua, en verano se secará todo y en primavera haremos florecer varias plantas. Algunos usos se superponen en varias zonas, pero claramente hay unos usos muy marcados para las diferentes estaciones.

Esto afecta a absolutamente todo el diseño del juego con muchísimo acierto. Por ejemplo, algunas plataformas de hielo sólo estarán en invierno, pero dichas plataformas pueden convertirse en obstáculos, por lo que igual nos conviene pasar a otra estación para derretir las estalactitas de turno. En otras regiones, no podremos pasar si no la llenamos de agua para poder bucear, pero en otras, el agua hará que unas cajas floten y dejen de presionar unos botones del suelo.

El diseño tanto de los puzzles como de las secciones plataformeras es uno de los puntos fuertes de Ary and the Secret of the Seasons, usando muy bien las habilidades de Ary (como usar el tirachinas para activar zonas estacionales en la lejanía), poner énfasis en diferentes estaciones según el templo/mazmorra que estemos completando, y sobre todo, los buenos controles de los que disponemos. Esto hace que nos piquemos para ver qué sorpresa nos aguardará cada nueva estancia, siendo lo mejor de todo el juego.

En cuanto al combate, algunos enemigos tendrán armaduras que les harán invencibles a no ser que les mandemos a una estación u otra. Esto es más interesante cuando nos combinan hienas que tienen diferentes tipos de armaduras que se ven afectadas por las diferentes estaciones, de modo que por defecto en la zona podemos destruirlas, pero al mismo tiempo, otro necesita cambiar de estación. Si lanzamos la esfera para cambiar a la estación correspondiente, los primeros pasan a tener una armadura indestructible, lo que nos fuerza a ir moviéndonos entre las estaciones de manera eficiente.

Sí, son muchos los aspectos positivos del juego, pero hay otros tantos negativos. Para empezar, el combate no es gran cosa, sin llegar a ser muy ágil, divertido o satisfactorio. Funciona, pero no es gran cosa. Lo mismo ocurre con varios jefes finales, sobre todo los que se centran en las peleas. Aquí quizá es mi fan interno de los plataformas, pero prefiero cuando un juego pasa de los combates a no ser que esté integrado en las mecánicas plataformeras, o es divertido, que no es el caso.

Además, no suele haber demasiados motivos para pelear fuera de las mazmorras cuando es la única forma de abrir la puerta de turno. No sueltan monedas (que sólo están en cofres ocultos), ni objetos, ni nada. Sí, hay como ataques fuertes, contraataques y demás, pero nunca me lo he llegado a pasar bien. Hay otras secciones que no llegan a funcionar, como alguna persecución en la que un fallo supone empezar de cero, porque suponen un pico de dificultad absurdo respecto al resto del juego, muchas trampas es casi imposible detectarlas la primera vez que pasamos por una zona y muchos otros aspectos más.

Después, está la estructura de Ary and the Secret of the Seasons y su mundo. No estamos ante una aventura con niveles individuales, sino que contamos con una especie de mundo interconectado para ir explorando diferentes zonas. Cada área no es muy grande, pero no suele haber casi nada por el mundo. Habrá bosques o estancias sin casi nada hasta que lleguemos a un poblado, donde tampoco es que haya gran cosa. Sí, habrá algún cofre y coleccionables, pero tampoco es que nos motiven demasiado a ir a por ellos.

Lo mismo ocurre con las misiones secundarias, siendo bastante numerosas, pero consistiendo la gran mayoría en ir a hablar con X personaje o recoger Y objeto. Vamos, meras fetch-quest que incluso a veces se trasladan a la misión principal en varios puntos. Sí, a veces sirven para ver cómo funciona mejor el mundo, pero no son nada divertidas. También me extraña que los cofres sólo nos den monedas (salvo los que están marcados para darnos nuevos objetos con habilidades esenciales para progresar), con muchas cifras que parecen totalmente aleatorias. Cuando nos dan sólo 10 monedas, nos quedaremos con cara de tontos. Incluso un cofre me ha dado 0 monedas, siendo un trolleo de mucho cuidado. Así es imposible motivarnos a buscar más cofres.

Es en todas estas zonas más abiertas donde el combate es totalmente innecesario, por lo que iremos corriendo al no recibir ningún tipo de recompensa por los enemigos que hay por el camino, y como no es divertido pelear, ¿para qué hacerlo? El sistema de economía tampoco es gran cosa, pudiendo comprar mejoras para nuestras estadísticas de combate, pero que de nuevo, sirve para potenciar algo que es aburrido de por sí.

Estas son las pegas principales que le veo a Ary and the Secret of the Seasons, y que están arraigadas en el propio diseño del juego. Al menos, no son suficientes como para que soltemos el mando durante las 6-8 horas que nos puede durar la aventura. Lo mismo no se puede decir de los bugs, ya que por ahora en el lanzamiento, son bastante numerosos, y en ocasiones, bastante molestos.

En varios momentos el sonido me desapareció por completo y no volvió hasta que me salí del juego cerrando la aplicación en la Xbox One por completo, lo cual es raro. Luego hay enemigos que se quedan atascados en el escenario y no podemos llegar a ellos, ralentizaciones severas en momentos clave donde usamos ciertas esferas estacionales, objetos que no tienen ningún tipo de colisiones, NPCs cuyo texto no aparece en el cuadro de texto, actualizaciones del registro de misiones que bloquean la pantalla y muchos otros problemas más.

No llegan a romper el juego por completo, pero sí deja claro que se necesitaba algo más de tiempo de desarrollo para terminar de pulir todos estos aspectos. Además, están afectando a todas las versiones por igual. En mi caso, desde que descargué el juego y se guardó la partida, me salió que se corrompió la partida y he tenido varios problemas con el inicio de la consola por corrupción del HDD. Puede que sea algo que no tenga que ver con el juego, pero es bastante casualidad. Estos fallos se suman a las pegas que había comentado de Ary and the Secret of the Seasons, lo cual está claro que puede echar para atrás a más de uno.

Técnicamente, quitando bugs, no está nada mal. Estamos ante una obra con un estilo visual muy llamativo como de película de animación, sin apostar por escenarios o personajes híper detallados. Esto da lugar a un estilo visual que sigue recordando a las obras de 128 bits por el estilo, ya que obviamente estamos ante un título mucho más complejo. Ver en tiempo real los cambios en los escenarios por las esferas estacionales es fantástico. Las escenas de vídeo son también una delicia, sobre todo gracias al carisma de los personajes, en especial de la buena de Ary.

Los escenarios tampoco están mal, ofreciendo un estilo visual claramente diferenciado entre las diferentes regiones con sus propias estaciones. Es cierto que hay popping con muchos elementos lejanos (en especial el césped), y los NPCs desentonan bastante más. Literalmente, veremos muchos clones muy juntitos, además de no estar excesivamente detallados. Al menos, el juego tiene personalidad, como al mostrar en el mini-mapa a una Ary en versión pixelada para indicar hacia dónde nos movemos.

El sonido no funciona mal (quitando los bugs), con unas buenas melodías y efectos, pero sin tampoco impresionar. Las voces en inglés son bastante buenas, aunque podrían haber metido varias líneas genéricas para los diálogos sin estar doblados. Eso sí, los textos están traducidos al castellano con bastante acierto… Salvo la frase del guardado automático, que veremos muchas veces en pantalla: «Ahorrando en juego». Se nota que han tirado de Google Translate para esa frase, o no me lo explico, ya que todos los demás textos sí están mejor planteados.

Conclusión

Fijándonos solo en el juego, Ary and the Secret of the Seasons es un plataformas 3D lleno de acción y puzzles realmente imaginativo, con una mecánica principal perfectamente utilizada y divertida a más no poder. Cuando estamos en un templo o mazmorra aprovechando todas las habilidades de Ary, es sencillamente increíble, enganchándonos para ver con qué nos sorprenderá el juego.

Es una pena que, por otro lado, el combate y las zonas abiertas no estén a la altura ni por asomo, o tengamos unas fetch quest realmente aburridas que no aportan nada. Esto equilibraría para ofrecer una obra bastante divertida, perfecta para los amantes de los juegos de este estilo que disfrutamos durante la era de 128 bits. Es una pena que de lanzamiento haya tantos bugs, que pueden ser más o menos molestos, y echan bastante para atrás.

Así que, puede que no sea la mejor idea ir corriendo a por el juego hasta que reciba unos pocos parches que solucionen estas pegas. Aun así, me parece que Exiin ha hecho un gran trabajo con su primer trabajo, por lo que espero que Ary and the Secret of the Seasons sea el inicio de algo mucho más grande. Porque quién sabe, igual con el cambio de estación al otoño a finales de septiembre, ya sí podremos estar ante la versión que la adorable Ary se merece.

7

Nos consolamos con:

  • La mecánica de los cambios de estaciones es genial
  • Puzzles y secciones de plataformas muy bien diseñadas
  • La protagonista Ary es muy adorable
  • Universo llamativo pero bien realizado

Nos desconsolamos con:

  • El combate es aburrido y deja bastante que desear
  • Las fetch-quest son muy, muy aburridas
  • Las zonas abiertas no aportan nada
  • La cantidad de bugs que hay durante el lanzamiento

Ficha

  • Desarrollo: Exiin
  • Distribución: Modus Games/Avance Discos
  • Lanzamiento: 01/09/2020
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en Inglés
  • Precio: 39,99 €

Análisis realizado con un código proporcionado por Dead Good Media.

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