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11-11: Memories Retold

11-11: Memories Retold

Uno de los juegos narrativos que más he disfrutado de los últimos años es Valiant Hearts. Esta pequeña obra de Ubisoft, pese a sus defectos, me cautivó, al ofrecer una guerra bastante humana, al mismo tiempo que lograba educarnos sobre los horrores de la Primera Guerra Mundial. Sus creadores no quieren dejar pasar la oportunidad de seguir visitando este conflicto, y este año con más motivo, al ser el 100º aniversario del Armisticio que puso fin al conflicto.

Así tenemos a DigixartAardman Animations junto a Bandai Namco para traernos 11-11: Memories Retold.La premisa vuelve a ser la misma: mostrarnos un lado más humano del conflicto, ya que no todos los soldados eran héroes o villanos, sino meros supervivientes en un conflicto que se escapaba de su control. Sin embargo, esta vez han querido ir más a lo grande, pasando a unos gráficos en 3D y contando con un casting de Hollywood para los protagonistas. ¿Seguirán dando en la tecla adecuada para ofrecernos un viaje memorable por uno de los mayores conflictos de nuestra historia?

En 11-11: Memories Retold seguiremos los viajes de un soldado canadiense y otro alemán. Por el lado canadiense tenemos a Harry (interpretado por Elijah Wood), un joven fotógrafo que se alista al ejército para impresionar a la chica que le gusta, de modo que pueda tomar unas fotos en el frente, tener unas buenas historias que contar y regresar como todo un héroe. En el otro lado tenemos a Kurt (interpretado por el actor alemán Sebastian Koch), un ingeniero que se alista para buscar a su hijo, cuya unidad ha desaparecido durante un combate.

11-11: Memories Retold

Como podéis ver, son motivos bastante humanos los que les llevan a la Primera Guerra Mundial, y eso es lo más destacable de 11-11: Memories Retold, ya que es una historia completamente humana. Mientras que Valiant Hearts a veces ofrecía elementos algo cartoon, aquí está todo planteado de forma mucho más realista, lo que hace que muchos momentos tengan un enorme impacto. No quiero entrar en spoilers por motivos obvios, pero hay niveles que te llegan al alma, tanto con Kurt como con Harry.

Un aspecto que me ha encantado es cómo sus dos historias se entrecruzan, y cómo no, ambos protagonistas se encuentran. Por un lado tenemos a un fotógrafo que no ha visto una batalla en su vida, mientras que por el otro está un padre desesperado por encontrar a su hijo, pero que tampoco tiene sed de sangre. La dinámica que hay entre ellos me encanta, con momentos memorables. Otro toque genial de la historia es cómo está retratada la barrera idiomática entre los personajes. No todos hablan inglés, sino que cada personaje habla en su lengua patria. Por tanto, Harry habla en inglés, mientras que Kurt habla en alemán, otros lo hacen en francés, etc. Es cierto que la narración interna que hace Kurt es en inglés, pero es algo más estilístico para que podamos entenderle mejor. Esto se representa gracias a los subtítulos, ya que si están en rojo, significa que el personaje que controlamos no entiende al que ha hablado. Puede que nosotros sí, pero ellos no tienen un traductor magnífico por detrás, por lo que ver cómo hay palabras que aparecen en blanco porque van aprendiendo a comunicarse entre ellos es fantástico.

Al ver las dos partes del conflicto, no vemos a un bando como el bueno y al otro como al malo, lo cual es muy interesante. No esperéis un villano de libro como en Valiant Hearts, sino que aquí todo es un mar de grises constantes. Es aquí donde claramente brilla la narrativa de 11-11: Memories Retold, por hacernos empatizar perfectamente con los dos lados del conflicto, sus personajes y la situación imposible en la que se encuentran. Además, el ritmo de la historia es fantástico, con momentos emotivos, otros más de tensión, alguno un poco más de alegría, etc.

11-11: Memories Retold

Me estoy centrando mucho en la historia del juego, ya que a nivel jugable, 11-11: Memories Retold no es que ofrezca demasiado. Estamos ante una aventura narrativa con todas las de la ley, donde la parte de “juego” es más para que hagamos progresar la trama que para hacer algo realmente memorable. Lo principal que haremos serán “puzzles”, que básicamente consisten en llegar a algún lado y activar algo, o llevar un objeto de un lado a otro. De vez en cuando habrá algún momento de sigilo, pero es algo muy guiado sin que llegue a suponer un reto. Lo mismo con algunos minijuegos, como sencillísimos QTE que no son imprescindibles de superar, o unas partidas de cartas muy básicas.

Todo es, sencillamente, funcional, para que podamos meternos de lleno en la trama, lo cual respeto, ya que es claramente lo que hace único a esta propuesta. Al menos, sí me ha gustado cómo cada personaje tiene sus mecánicas únicas. Por un lado, Harry, como fotógrafo que es, puede sacar su cámara para hacer fotos a eventos clave que hacen avanzar la trama, o a otros que nosotros queramos, para luego poder elegir qué foto envía a su chica para impresionarla. Luego está Kurt, que como ha dejado a su mujer e hija enferma en casa, debe pensar en qué decir en las cartas a su pequeña, consiguiendo temas en los que inspirarnos al hablar con otros personajes. Además, como ingeniero, tendrá que arreglar ciertas máquinas, pero nuevamente, en “puzzles” (me cuesta llamarlos así) extremadamente sencillos.

En algún momento podremos cambiar de personaje gracias a la cruceta, lo que nos permite superar interacciones con los dos protagonistas, o incluso controlar a una gata, con una mayor capacidad de movilidad que los humanos, lo que nos permite escalar a rincones inaccesibles para los demás.

11-11: Memories Retold

Al menos, los escenarios en los que tiene lugar cada capítulo son más o menos abiertos, con bastantes elementos interactivos y coleccionables (de hecho, creo que hay demasiados y pueden distraer en momentos clave) para que encontremos si queremos inspeccionar hasta el último detalle. Pero vamos, no esperéis unas mecánicas demasiado pulidas ni un control excelente, ya que en este campo, el título es justito y poco más.

Otro aspecto donde 11-11: Memories Retold funciona a medias es en su sistema de decisiones. Desde el principio nos comentan cómo las fotos que hagamos con Harry y las cartas que enviemos con Kurt cambiarán las relaciones con los personajes, pero no es así. Lo mismo ocurre con las decisiones que podemos tomar, que son una ilusión, salvo las que tienen lugar al final de la aventura. Es aquí donde sí importan y nos permiten acceder a varios desenlaces diferentes. Personalmente, el que conseguí me pareció el mejor y que más sentido tiene con toda la historia, pero eso ya depende de cada uno. Al poder elegir qué capítulo jugar, es fácil sacarlos todos, ya que vas al penúltimo nivel y solucionado.

Con todo esto, completar 11-11: Memories Retold nos llevará unas 5-6 horas. Si queremos conseguir absolutamente todos los coleccionables, puede que un poco más. No son gran cosa, pero al menos nos permiten acceder a información de la guerra, como ocurrió en Valiant Hearts hace unos años.

11-11: Memories Retold

A nivel técnico, 11-11: Memories Retold es un ejemplo de manual sobre cómo un gran estilo puede hacer que otros aspectos menos positivos se pasen por alto. A grandes rasgos, estamos ante un juego precioso, gracias a un estilo artístico que emula los cuadros impresionistas, por lo que todo el juego parece que es una pintura en movimiento sencillamente preciosa. Hay algunas estampas que son dignas de enmarcar, y por las que me daban ganas de aplaudir casi de forma constante. Es irónico, pero han hecho que una guerra tan violenta sea algo precioso, con contrastes muy conseguidos para mostrarnos los horrores de las batallas, pero que al mismo tiempo, pueden darnos una visión algo más optimista del mundo. Ya solo por disfrutar de semejante espectáculo visual recomiendo el juego, ya que merece la pena verlo en movimiento.

Esto contrasta con otros aspecto mucho menos pulidos, donde se nota que estamos ante un juego más o menos independiente. Para empezar, las animaciones son algo toscas; cuando los personajes agarran algún objeto, lo hacen de una forma increíblemente artificial; hay algo de clipping; las bocas de los personajes no cuadran para nada con las voces, etc. Y aun así, no me importaba, ya que el arte me tenía totalmente encantado. Sin duda, un gran estilo puede hacer que pasemos por alto estas carencias, por lo que en ese sentido, DigixartAardman Animatons lo han clavado.

Donde no se pueden poner pegas es en el sonido. Por un lado, los actores de doblaje han hecho un trabajo fantástico, ya sean personajes alemanes, americanos, canadienses, franceses o de donde sean. Logran vender todas las emociones que viven los personajes a lo grande, para que sintamos su humanidad. La música no se queda atrás, funcionan de maravilla para potenciar absolutamente cada minuto de la partida. Os recomiendo escuchar la banda sonora, ya que no tiene desperdicio.

Conclusión

Los chicos de Digixart junto a Aardman Animations han conseguido crear uno de los juegos más humanos sobre la guerra. 11-11: Memories Retold es una auténtica obra de arte en movimiento, gracias a un estilo artístico que te deja con la boca abierta, un apartado sonoro magnífico y una trama fantástica. Mostrar los dos lados del conflicto, qué puede hacer a alguien alistarse al ejército en plena Guerra Mundial, cómo cambia el conflicto a las personas y mucho más es lo que hace que estemos ante un guion humano, que te emociona sin parar, y que te engancha a lo grande.

No podía parar hasta ver cómo acababa el viaje de Harry y Kurt, cómo les cambiaría la Primera Gran Guerra, qué sería de sus seres queridos, y mucho más. Es cierto que a nivel de mecánicas, estamos ante una aventura muy simple e incluso tosca en ocasiones, pero no me importaba, ya que quería saborear más de la trama y quedarme maravillado por cada nuevo escenario que presentaba.

La guerra es algo terrible, y debemos aprender de los errores para que no vuelvan a cometerse. Por eso, obras como 11-11: Memories Retold me parecen tan recomendables, al mostrarnos que no hay héroes o villanos de manual, sino muerte y personas en mitad de los conflictos que tienen que afrontar decisiones imposibles constantemente. 11-11: Memories Retold es una forma magnífica de celebrar el 100º aniversario del cese de este conflicto, y es una aventura narrativa que sencillamente no podéis dejar escapar.

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Nos consolamos con:

  • Apartado artístico magnífico. Hay estampas que darían para cuadros preciosos. Un no parar de dejarte con la boca abierta
  • Apartado sonoro para quitarse el sombrero. Gran doblaje, pero sobre todo, una banda sonora magnífica
  • Historia humana en un conflicto para nada humano. Logra emocionar hasta decir basta
  • Grandes personajes de los que encariñarse

Nos desconsolamos con:

  • Las decisiones solo se tienen en cuenta al final de la aventura
  • Demasiados coleccionables, lo que puede distraer en determinados momentos
  • Las mecánicas son entre básicas y algo cutrillas
  • Las animaciones dejan algo que desear. Si no fuera por el apartado artístico, podría ser algo sangrante

Ficha

  • Desarrollo: Digixart/Aardman Animations
  • Distribución: Bandai Namco
  • Lanzamiento: 09/11/2018
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en Inglés, Francés y Alemán
  • Precio: 24,99 €

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