[Gamescom 2022] Impresiones de Ghost Signal: A Stellaris Game. Del 4X al rogue-lite y más allá

Ghost Signal A Stellaris Game

Durante la Gamescom, cuando entré a probar el proyecto secreto de Fast Travel Games, no sabía que esperar. Al ver que era un juego de Stellaris, todo cuadraba. Al fin y al cabo, el estudio ya ha demostrado tener una gran relación con Paradox Interactive al lanzar el genial Cities VR. Este es el siguiente paso en esa relación, pero en vez de adaptar Stellaris tal cual, han optado por crear algo totalmente diferente: un rogue-lite de acción.

Así es, Ghost Signal: A Stellaris Game abandona por completo el género de la estrategia 4X para ponernos a pilotar una nave y mandarnos a explorar el espacio. ¿Nuestro objetivo? Encontrar una señal fantasma. Pero claro, por el camino nos toparemos con toda clase de aliens, criaturas, piratas y multitud de peligros. Por suerte, tanto ver El Juego de Ender nos ha preparado para este momento. ¡A comandar una nave e intentar no morir en el intento!

Un viaje muy FTL

Los rogue-lite espaciales son bastante comunes, y en este sentido, Ghost Signal: A Stellaris Game no va a reinventar la rueda. Cada sector consistirá en una serie de nodos interconectados. La meta es llegar al final para pasar al siguiente, y así sucesivamente. La gracia estará en que cada camino nos puede deparar multitud de sorpresas. Un evento único, un combate, una interacción contra raza alienígena, la tienda y mucho más.

Moverse por los menús es muy sencillo e intuitivo, pero la miga está cuando ya nos encontremos en pleno espacio pilotando la nave. En vez de apostar por una vista en primera persona, aquí seguiremos la acción desde la distancia. Casi como si jugáramos con un diorama espacial lleno de detalle. La acción siempre va a estar frente a nosotros, por lo que podremos jugar sentados sin problemas. Así se evita toda clase de mareos, pero si lo preferimos, podremos «agarrar» el escenario para movernos por él.

La gracia del esquema de control es lo físico que resulta, y es por eso que da tantas sensaciones de estar dentro de El Juego de Ender. Con las manos apuntaremos los sistemas de nuestra nave. Además, contamos con un escáner y una rayo tractor, esencial para obtener los recursos obtenidos al destruir naves enemigas o meteoritos. Como es típico en los rogue-lite, habrá recursos para esa partida, y otras para las mejoras permanentes que nos permitirán llegar cada vez más lejos.

Ghost Signal VR Meta Quest 2 Stellaris
Jugar es algo muy físico para sentir que estamos en El Juego de Ender

El poder de la multitarea

En los primeros combates, simplemente disparar rápido nos salvará el trasero. Al fin y al cabo, las naves enemigas no son muy potentes, y mueren de unos pocos disparos. Sin embargo, en una misma partida poco a poco se iban introduciendo más tipos de enemigos que obligaban a movernos. Y aquí es donde la brillantez de la jugabilidad de Ghost Signal: A Stellaris Game empezaba a mostrarse.

Contamos con tres tipos de armas: munición física ideal para destruir el casco de una nave, rayo láser para los escudos, y misiles para un daño de zona. Cada arma tiene una tasa de recarga y una distancia óptima, además de ser más efectiva contra unos enemigos u otros según su estado. Así que, ir jugando con nuestro movimiento para alejarnos del rango de una nave con escudo, destruirlo nosotros con el láser, y luego acercarnos para llenarle de plomo es esencial.

Pero claro, esto es un rogue-lite, con que no nos lo van a poner fácil. Algunos enemigos nos embestirán, por lo que debemos movernos con el turbo para salir de su trayectoria o saldremos mal parados. A su vez, no tiene escudo, por lo que debemos usar la metralleta común, que tiene un rango más cercano. Controlar el movimiento de la nave, a qué rival apuntar (o a qué misil enemigo) y con qué arma se vuelve todo un desafío cuantos más enemigos nos introducen, haciendo que las batallas espaciales sean una maravilla.

Ghost Signal VR Meta Quest 2 Stellaris
Podremos toparnos con grandes criaturas… Amistosas o no muy amigables

Ya no es un juego de estrategia… ¿o tal vez sí?

Si nos lanzamos al ataque sin pensar bien las cosas, vamos a acabar en el desguace antes de que Greedo pueda disparar. Al fin y al cabo, sólo se regenera el escudo entre nodos, así que el casco de la nave será siempre nuestra mayor preocupación. Pero claro, hay que pensar con rapidez, porque la acción no se detiene, así que a ver bien cómo priorizamos los blancos si queremos ser lo más efectivos posibles. Aquí influirán las mejoras que vayamos obteniendo en la partida, cómo no.

En mi caso, conseguí un láser que hacía más daño cuanto más lo mantuviera. Así que, aunque no fuera tan efectivo como la metralleta, freía con el láser a los enemigos mientras estaban lejos, para luego rematarles de unos disparos. Algunas de estas mejoras las fui encontrando, fabricando, o comprando en uno de los nodos por los que pasé. Parece que Ghost Signal: A Stellaris Game va a ofrecer multitud de opciones, lo que nos obligará a adaptarnos en cada partida según las recompensas obtenidas.

No todos los nodos por los que pasé se basaban en combatir. En uno de ellos me encontré con una preciosa criatura alienígena que simplemente pasaba por allí. En otro, una nave me pedía auxilio de unos piratas, que a su vez me animaban a unirme al motín. La decisión afectaba al encuentro y las recompensas, además de al lore que vayamos descubriendo. Porque sí, todo va a tener una entrada en la completísima enciclopedia del juego, que promete ser fiel al máximo al juego original.

Ghost Signal VR Meta Quest 2 Stellaris
Todas las razas con las que nos crucemos serán fieles al universo Stellaris

A repostar y de vuelta al espacio

La demo acababa con un épico jefe final donde había que combinar todo lo que había aprendido hasta la fecha. Si quería evitar el rayo láser, había que usar el turbo, como con las esquivas, pero ahora maniobrando más al seguirnos el jefazo con su arma. ¿Sus misiles? Más nos vale acabar con ellos o acabaremos flotando por el espacio infinito. La pelea era trepidante, al ir acabando con sus diferentes estructuras, cada una con sus propias armas. Las que quedaban se iban potenciando, haciendo que no nos pudiéramos confiar aunque sólo le quedara el rayo láser. Lograr la victoria con básicamente un punto de salud fue increíblemente satisfactorio, dejándome con ganas de mucho más.

Porque sí, Ghost Signal: A Stellaris Game es un juego de acción trepidante, pero también es uno muy estratégico. Ahí logra captar la esencia de un 4X, al forzarnos a explorar, combatir, obtener recursos y dialogar con otros personajes. Todo de una manera mucho más directa, para acercarnos así a la saga. Sentir que estamos en El Juego de Ender es un plus, para qué negarlo.

Los chicos de Fast Travel Games tienen aquí otra joya. El ritmo de las partidas es excelente, dejándome con ganas de echar una partida más… Y otra. Y otra más. A ver qué criatura espacial me encontraría. Qué alien me pediría ayuda o a la que mandaría al otro barrio. Al igual que el espacio es infinito, las posibilidades son ilimitadas, con que estoy deseando empezar a descubrirlas. Ghost Signal: A Stellaris Game se estrenará a principios del 2023 para Meta Quest 2.

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