[Gamescom 2022] Impresiones de God of Rock. Street Fighter: El Musical

God of Rock

Añades algo musical a cualquier género, y ahí voy a tener que probarlo. Por eso, God of Rock era uno de los juegos que tenía fijos para la Gamescom. No sabía absolutamente nada de él, pero sabía que mezclaba el género de la lucha con el musical. Sí, sé que los juegos de peleas se basan en el ritmo (en NaviGames tenéis un artículo muy interesante al respecto), pero ritmo no es lo mismo que música.

Así que, ¿cómo unir ambos géneros? A simple vista, God of Rock puede parecer «simplemente» el modo competitivo de Guitar Hero o similares. Con muñecos llamativos dándose de leches. Pero ahí está parte de la magia. Como en todo buen juego de lucha, God of Rock tiene diferentes capas de profundidad. No exagero al decir que la obra de Modus Games fue la que más me sorprendió de la Gamescom. Sí, estamos ante una idea que a priori parece de bomberos, pero vaya si no te atrapa una vez estás a los mandos.

Música, maestro

Igual que al empezar en cualquier juego de lucha sólo vamos a saber dar unos golpes sueltos, en God of Rock esta etapa inicial consistirá simplemente en seguir la partitura. Jugar como si esto fuera Dance Dance Revolution. Hay botones a pulsar, y lo hacemos al ritmo de la música. Pero ojo, que este no es un título musical puro.

God of Rock

Nuestro objetivo nunca será completar la canción o hacerla a la perfección, porque es imposible. «Sólo» tenemos que hacerlo mejor que nuestro rival. El que mejor pulse cada nota dañará al rival, para así ir mermando poco a poco su barra de vida. Así que, nos fijamos en la partitura. Nada más existe. Vamos pulsando las notas… ¡y la dificultad va cambiando!

Esta es la forma que tiene God of Rock para que alguien siempre se vaya imponiendo y no nos acostumbremos. Según avance el combate la dificultad aumentará y disminuirá de forma dinámica, haciendo que sea imposible eso de «me hago todo Perfecto en Normal» como en un Hatsune Miku. Aquí tenemos en la misma canción las dificultades Fácil, Normal, «Difícil» e «Híper Mega Imposible ¿Cómo se supone que puedo acertar esto?». Sólo con esto God of Rock tiene ya chicha, porque vendrá de serie con la friolera de 40 canciones originales sin ningún tipo de copyright, para que podamos jugar por streaming sin que nos chapen el canal.

God of Rock
Al principio no te vas a enterar de nada… Y lo sabes

Shoryuuuuuken… En Clave de Sol

Cuando ya nos hemos habituado a estos cambios de dificultad, es el momento de la chicha. La parte más pura de los juegos de lucha: ¡los movimientos especiales! Haciendo los gestos típicos del género con el stick y luego pulsando el gatillo, desataremos los diferentes movimientos especiales del personaje. Es aquí donde las diferencias entre ellos son palpables, al tener cada uno diferentes habilidades.

God of Rock

En función del Súper usado, podremos mandar más notas al rival, o que aparezcan minas de modo que si las pulsa, pierde salud. Otros movimientos de más nivel nos permiten tapar parte de la partitura con nuestros grafitis, o acelerarla para que le sea imposible acertar un solo botón. Si ya encima desatamos el Ultra, podremos hacer daño directo, junto a algún efecto adicional para hacer la puñeta.

Todos estos movimientos se pueden lanzar en cualquier momento, sin necesidad de ir al ritmo de la música. ¿Queréis más profundidad? Pues podemos devolver estos movimientos especiales, siempre que lancemos uno de más nivel. Así tenemos Reversals en mitad de la canción. Lo sé, suena increíblemente complejo al leerlo, y aquí God of Rock ya me había reventado la cabeza. Sobre todo cuando ves a los desarrolladores hacer tantas cosas a la vez mientras siguen yendo francamente bien al ritmo de la música. ¡Magia negra!

God of Rock
Ya es hora de ver toda la pantalla… ¡y pelear!

Pero… ¡si no es tan difícil!

La parte mágica de God of Rock es cuando te pones luego a los mandos, y todos los conceptos resultan súper intuitivos. Sí, el primer combate te vas a centrar sólo en la parte musical. Pero ya en el segundo empiezas a ver oportunidades para lanzar los Súpers. Vas viendo poco a poco más de la pantalla para ver cuándo nos los lanza el rival y así bloquearle su ofensiva.

Aquí el diseño del juego es brillante, porque esa dificultad dinámica es la que nos anima a meter todas estas locuras entre medias. Aunque una parte compleja nos cuesta, al volver a la «tranquila», el cerebro nos pedirá pulsar más botones, pero no los hay. Así que aprovechamos para lanzar el Súper de turno y arrearle la del pulpo a nuestro rival.

No exagero, pero tras dos partidas tuve luego un combate igualado con el desarrollador. Obviamente perdí, pero la pelea fue magnífica. Lanzándonos mierdas constantemente, devolviéndonos algún ataque y ganando con apenas un pelín de vida. Vale, seguramente me estaba dando algo de cancha, pero es una buena muestra de lo accesible que resulta God of Rock, que te puedes empezar a sentir cómodo tan pronto.

Lo único que le pido a nivel jugable para que sea más accesible es tener los inputs de los movimientos especiales junto a los medidores. En la feria tenía la chuleta enfrente, pero acordarme de los comandos mientras me centro en la partitura es una receta para el éxito y no dar pie con bola.

God of War
Antes de lo que os imagináis combinaréis la partitura con los ataques especiales

Quiero más tortas musicales a la de ya

Junto a este diseño tan sumamente bueno, God of Rock va a ser un título de lo más completo. Los 40 temas que comentaba antes (agrupados por álbum/escenario), 12 personajes cada uno con habilidades únicas y una buena selección de modos. Para jugar en solitario tendremos un Modo Historia, un Modo Práctica para entrenar las canciones y los movimientos. Incluso tendremos un editor para modificar las partituras, algo que seguro en PC se usa para meter canciones no-oficiales.

La joya de la corona será el multijugador online. Estoy deseando que se forma una comunidad potente de esto, porque las peleas de God of Rock son un espectáculo. Al fijarte tanto en la partitura (donde realmente tienes toda la info), no te das cuenta del brilli-brilli máximo que hay en la parte de arriba. Toda clase de ataques ver cómo las tortas se reparten al ritmo de la música, que por cierto era genial.

God of Rock

Muchas veces en Gamescom toca correr de una cita a otra. Puede que sea suficiente lo que has jugado, o no. Pero cuando realmente te cuesta soltar el mando porque querrías estar horas y horas dándole caña, sabes que has encontrado una joya. God of Rock me tiene totalmente conquistado. Una idea que a priori parece absurda pero que funciona. Un montón de conceptos que al principio suenan más complejos que la búsqueda de tiempo para vaciar nuestro backlog, y que luego resultan muy intuitivos para empezar a pasar un buen rato.

God of Rock es un diamante en bruto. Tiene un concepto brillante, único y estoy deseando exprimirlo al máximo. Lo bueno es que no tendremos que esperar mucho, ya que el título estará a la venta el próximo invierno en todas las plataformas, incluyendo lanzamiento físico. Seguramente también nos llegue a España de la mano de Tesura Games para que tengamos tortas musicales en nuestra estantería.

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