Impresiones de la alfa de Call of Duty: Black Ops Cold War. El regreso del multijugador más frenético y caótico

Durante el pasado fin de semana hemos tenido la ocasión de jugar a la alfa abierta de Call of Duty: Black Ops Cold War, la próxima entrega de la popular franquicia que tendrá varias peculiaridades. La primera es que será la primera en llegar a la nueva generación, además de contar con muchos elementos de Modern Warfare para asegurarse que tanto Warzone como las recompensas obtenidas por los jugadores se mantengan.

Aunque todavía queda mucho por ver de eso, esta alfa nos permite comprobar cómo Treyarch (el estudio encargado del multijugador, mientras que Raven Software hace la campaña) va a ofrecer una experiencia bastante diferente a lo vivida en Modern Warfare el año pasado, cogiendo un poco de todos los Black Ops que han publicado anteriormente.

Para empezar, en esta Alfa podíamos participar en partidas de 6 vs 6 en los modos Duelo por Equipos, Dominio o Baja Confirmada; o en duelos de 12 vs 12 para el equivalente a «Guerra Terrestre», pero con un número de jugadores notablemente reducido. No había ningún tipo de progresión en esta alfa, por lo que teníamos la experiencia más «pura» del multijugador de Call of Duty: diversión por el hecho de divertirnos, sin tener que preocuparnos por desbloqueos de cualquier clase.

Esto nos dio 5 mapas diferentes para jugar, 3 de los «pequeños» y otros 2 para las partidas más grandes. Sin importar de dónde lucháramos, desde el primer momento se nota que Black Ops Cold War es muy diferente, y parece que usa una versión anterior del motor usado por Infinity Ward. Por ejemplo, algunas acciones han desaparecido por completo, como el poder apoyarnos en muros o parapetos, al igual que la posibilidad de abrir puertas. Esto reduce notablemente el componente táctico del juego, a favor de tiroteos donde el ir corriendo y deslizándonos es lo normal.

Porque sí, el ritmo frenético que hizo a Black Ops tan popular va a regresar por la puerta grande en esta entrega, aumentando la velocidad de los combates y olvidándose por completo del «realismo» por el que intentaba abogar la anterior entrega. Lo que también cambia es el TTK o «Tiempo para matar», ya que ahora veremos de manera visible la vida de los personajes, como ocurría en Black Ops IIII, pero sin tener tantos puntos de vida como en dicho título.

El resultado es un buen equilibrio entre lo visto en dicho juego centrado en exclusiva en el multijugador, y la rapidez de los dos primeros Black Ops, algo que, personalmente, me encanta. Siempre he preferido los Call of Duty respecto a otros shooters por su velocidad y frenetismo, algo que vuelve aquí por la puerta grande.

Otro aspecto a tener en cuenta es el de la personalización de las armas, viendo claramente qué aspecto estadístico mejora cada accesorio o complemento, lo que nos da mucha más información que en la anterior entrega. Además, podemos acoplarles montones de accesorios a nuestros «juguetitos», junto a otras novedades, como que las escopetas puedan ir ahora como armas secundarias.

Son bastante cambios, igual que el uso de rachas de puntos en vez de bajas, pero que se mantiene todo dentro de la familiaridad de lo que conocemos en Black Ops. A la hora ya de ponernos a jugar, todo esto se traduce en un control exquisito de las armas, unos tiroteos frenéticos en los que tardamos un poco más en morir que antes pero sin llegar a ser las mini-esponjas de balas del Black Ops IIII, y en definitiva, es fácil pasarlo en grande si nos gusta este estilo de juego más frenético.

Yo ciertamente me lo he pasado como un crío durante este fin de semana, pero está claro que Black Ops Cold War presenta varios problemas que deberían mejorarse de aquí a la beta, y cómo no, al lanzamiento final. Para empezar, el equilibrio de las armas es bastante desastroso. Los camperos tienen una ventaja abismal en ciertos mapas, para luego comprobar que el AK-47u es demasiado potente. Eso por no mencionar ciertas tácticas y puntos de los mapas que deberían retocarse para que no sintamos frustración cuando un mismo sniper nos mate sin remedio por quinta vez consecutiva.

Luego está el diseño de los mapas como tal. Me han gustado por lo general, pero echo en falta ese mínimo de interacción que daban las puertas o similares. Ahora todo vuelve a ser completamente estático, y aunque me gusta cómo tienen varios puntos donde focalizar la acción más cuerpo a cuerpo, algunas zonas más abiertas están demasiado pensadas en los camperos. Lo siento si os gusta ser francotiradores y matar a la gente desde lejos, pero entonces os tengo un odio irrefrenable y seguramente me acuerde de toda vuestra familia.

Lo peor lo he visto en los mapas de las partidas de 12vs12. El mapa de los barcos, al tener tres grandes navíos separados por tirolinas o zonas acuáticas por las que ir con motos acuáticas, barcos acorazados o buceando me encanta sobre el papel, pero hay un problema: la falta de jugadores. Este y el otro mapa (una zona nevada con tanques y quads) me parecen excesivamente grandes para los 24 usuarios que hay en total, por lo que tardaremos bastante en encontrar usuarios.

Otra posibilidad es que al ir a capturar un punto, no haya absolutamente nadie, por lo que se convierte en una sucesión de ir a un punto vacío, capturarlo, movernos a otro, hay alguien, nos mata, y volver a correr durante un tiempo hasta que nos topemos con alguien más. Es lo mismo que ocurre en un Battlefield, pero con el frenetismo de un Call of Duty, lo cual no me termina de convencer. Si hubiera algunos jugadores más, además de tener algo más equilibrado el poderío de los tanques/ventajas, la experiencia sería mucho más satisfactoria y divertida en estos mapas. Porque ojo, lo de ir moviéndonos entre los grandes navíos con las tirolinas mientras hay tiroteos en el agua, nos pueden abatir desde otras embarcaciones y demás me parece brillante, con que quiero verlo mucho más explotado.

Otra pega bastante obvia: los gráficos. Este Black Ops Cold War se ve peor que Modern Warfare, y creo que es algo innegable. No se nota tanto ese realismo, las animaciones parecen algo más toscas, y en general, todo se mueve de una manera algo más artificial. Seguramente sea por usar esa versión más antigua del motor gráfico, pero se nota. De hecho, la carga de texturas es un problema importante, ya que en prácticamente todas las partidas ha habido partes del mapa que se veían muy borrosas hasta unos 2-3 minutos de partida.

En el mapa de Miami, un muro con un gran graffiti era más bien el muro borroso hasta que no pasaba el tiempo, y lo mismo con varias zonas del mapa de Moscú, con una zona en la que lo que deberían ser unos cristales rotos en el suelo te hacían ver fuera del mundo como si fueran un portal dimensional. Igual no es un bug sino una feature para adentrarnos en el nuevo modo Zombies, pero me parece poco probable.

En fin, todo esto son pegas lógicas en un juego en desarrollo, con que no me preocupa tanto, ya que pese a todo, me lo he pasado genial durante este fin de semana con Call of Duty: Black Ops Cold War. Cuando se vayan haciendo estos ajustes y refinando el apartado técnico, tendremos otro bombazo para una franquicia que tiene todas las papeletas para mantener el éxito cosechado por WarzoneModern Warfare, ya que todavía nos queda mucho por ver, probar y disfrutar.

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