Prince of Persia

    Tras la excelente trilogía de Las Arenas del Tiempo, Ubisoft Montreal nos trae una nueva trilogía de la saga Prince of Persia. Con la primera parte, se ha prometido volver a los orígenes de la saga, cuando fue lanzada la primera entrega veinte años atrás, aunque a la vez quería ofrecer algo fresco e innovador. Tras jugar durante varias horas a la versión final, os aseguramos que Ubisoft ha creado una de las mejores entregas de la saga, y además uno de los juegos más artísticos de los últimos años.

    La historia de esta entrega empieza con El Príncipe deambulando por el desierto mientras busca a Farah. Este es un simpático guiño a los seguidores de la anterior trilogía, ya que en realidad se trata de una burra. A causa de una tormenta de arena, nuestro protagonista se cae por un barranco. Al incorporarse una joven se le cae encima. Esta chica está huyendo de unos guardas, y El Príncipe se dispone a ayudarla. Tras seguirla por una sencilla sucesión de saltos que sirven como tutorial, llegamos hasta una zona en la que nuestro héroe tendría que haber muerto, pero la joven le salva gracias a unos poderes mágicos. A partir de este momento, ambos protagonistas se empezarán a conocer y a cooperar juntos. Tras probar el sistema de combate, Elika (que así se llama la chica) nos pide que la ayudemos a llegar hasta El Templo, donde está encarcelado el dios de la oscuridad Arimanh. Al llegar allí un hombre despiadado corta el árbol liberando así la maldad que se hallaba en su interior. De esta forma, todo el reino se llena de la corrupción de Arimanh, y nuestra misión será devolver la luz a todo el mundo, para así evitar que el malvado dios de la oscuridad triunfe en la guerra contra su hermano, el dios de la luz Ormazd.

    Aunque la historia pueda parecer simple en un principio, poco a poco nos vamos dando cuenta de su profundidad. Para empezar, es sorprendente la evolución psicológica que van sufriendo los protagonistas a lo largo de la aventura. Al principio, El Príncipe será un aventurero sin ningún tipo de honor, y al que solo le gusta la buena vida, el vino, las mujeres y el oro. Su única razón para quedarse y ayudar a Elika es que no puede salir del reino hasta que encierren de nuevo a Arimhan, por lo que al principio siempre se estará quejando de su misión, y de por qué Ormazd no puede resolver el problema él solo y tiene que recurrir a El Príncipe y a Elika. De hecho, esta actitud nos hace creer que ni siquiera es príncipe, y el único indicio de este detalle es el azul de su turbante. Sin embargo, al final de la historia El Príncipe será algo más responsable, y tendrá mucho más clara su misión de liberar el reino. Además, a lo largo de la aventura iremos descubriendo más detalles sobre la vida de nuestro héroe. Respecto a Elika, esta evolucionará poco, ya que tiene desde el principio claro su objetivo, y únicamente descubriremos datos de su pasado, y de cómo obtuvo sus increíbles poderes.

    Para obtener todos los detalles anteriormente mencionados, tendremos que pararnos y hablar con Elika. Si entablamos una conversación con ella también podremos conocer más datos sobre el mundo en el que nos encontramos. Aunque lo más sorprendente es que cada zona del reino tiene su propia historia, al igual que el Corrupto que la protege. En total nos encontramos con cuatro zonas (Ciudadela en Ruinas, Valle, Palacio Real y Ciudad de la Luz) y en cada una de ellas nos encontraremos a uno de los lugartenientes de Arimanh, llamados Corruptos. Cada uno de ellos vendió su alma al dios de la oscuridad por alguna razón, y la iremos descubriendo mediante las conversaciones con Elika. La actitud de los protagonistas hacia ellos también varía en función del enemigo que sea. Por ejemplo, El Príncipe odiará a muerte a El Cazador, mientras que Elika cree que todavía puede salvar a El Guerrero, que vendió su alma por ayudar a su pueblo, aunque el protagonista intente convencerla de que la corrupción le ha dominado, y que ya no tiene esperanza alguna. Son algunos dilemas morales que se hacen más fuertes en la historia personal de Elika, y de los motivos que tenía el hombre que liberó a Arimanh para hacer este horrible acto.

    Aunque no todo es perfecto en la historia, ya que no nos ha parecido muy acertado el final, ya que se presenta de una forma demasiado brusca, dejando con ganas de más. Aunque esto es lógico, dado que este juego es la primera parte de una nueva trilogía. En definitiva, esperábamos un final algo más trabajado, y que no fuera tan brusco.

    Graficamente hablando, es uno de los juegos más bellos que hemos visto en los últimos años, únicamente comparable al artístico juego Okami. El motor gráfico que usa este juego es el mismo que se usó en Assasin’s Creed, pero se ha dejado de lado el realismo para ofrecernos un logrado estilo artístico, para que creamos estar viendo un cuadro en movimiento, y en cierto modo así lo hace. Para empezar, el modelado de los dos protagonistas combina el arte con el realismo, ofreciéndonos un resultado espectacular. Para dar la sensación de dibujo, veremos una línea que servirá como contorno en todos los personajes, pero está tan bien definida que no supondrá ningún problema para la jugabilidad, y en ningún momento dará la sensación de estar jugando con un personaje plano y sin sentimiento humano alguno. El resto de los elementos de los personajes humanos, como el pelo, la barba o la ropa, se moverán de forma muy realista, dando una sensación de estar viendo estos elementos como en la vida real. Además, las expresiones faciales son excelentes, mostrándonos si los personajes están enfadados, contentos, disgustados, etc.

    El diseño de los enemigos es excelente, mostrando la viscosidad propia de la corrupción de una forma que nos dejará helados, tanto por su belleza artística como por su realismo. Los enemigos corrientes serán algo similares entre sí, pero el diseño de los Corruptos variará mucho entre sí. Por un lado nos encontramos con el Cazador, del cual no se ve mucho la corrupción, pero que tiene un aspecto realmente amenazador. La Concubina va vestida con los típicos trajes orientales, mientras que se le va resbalando la corrupción constantemente por todo el cuerpo, creando un efecto espectacular. El Alquimista es uno de los mejores enemigos, cuyos ataques tienen unos efectos gráficos muy trabajados, además de que el enemigo en sí tiene el aspecto más terrorífico de todos, gracias a sus horribles garras y su horroroso rostro, además de un traje que nos ha recordado mucho al del Visir, de la trilogía de Las Arenas del Tiempo. Finalmente nos encontramos con el Guerrero, que es el enemigo de mayor tamaño al que nos encontraremos. Su diseño es ejemplar, mezclando elementos como la roca con la corrupción, además de su traje. Además de estos enemigos, al final de la aventura os enfrentaréis a un enemigo mucho más grande y aterrador que los aquí nombrados, pero preferimos mantenerlo en secreto para que os llevéis una sorpresa, ya que es un momento realmente espectacular.

    Las animaciones de todos los personajes son muy fluidas y dinámicas. Los movimientos de El Príncipe y de Elika os dejarán asombrados por su espectacularidad en las acrobacias. En los combates, los combos se desarrollarán de forma muy fluida, y sus intersecciones son muy naturales, sin dar la sensación en ningún momento de ser acciones separadas, y conectadas entre sí mediante toscos enlaces ni nada por el estilo. Respecto a los enemigos, lo mismo. Nos encontramos con unas fluidas animaciones, que hacen el combate mucho más espectacular. Además, durante el combate los enemigos podrán cambiar su estado, con un efecto muy logrado. Durante las peleas veremos numerosos choques de espada, que tienen unos efectos de luz muy trabajados, que harán las peleas mucho más espectaculares. Además, cuando alguien tenga una oportunidad de contraataque, la pantalla se volverá blanca durante unos segundo, y además la acción se ralentizará, creando así una atmósfera muy peliculera y espectacular.

    Los escenarios destacan por su gran tamaño, y por su enorme calidad. Una de las novedades de Prince of Persia es que disponemos de un mundo abierto, dividido en cuatro zonas y el templo. Cuando pasemos por primera vez a una zona, esta estará tomada por la corrupción, por lo que lo único que veremos será oscuridad, y nunca veremos algún elemento vivo. Sin duda, han logrado transmitir esa sensación de muerte y destrucción que provoca la corrupción, gracias a un uso de tonos apagados, y a la viscosidad de algunas de las superficies. Lo que es realmente espectacular es ver cómo la corrupción de las paredes o el suelo se mueve para aderirse a nuestro cuerpo, con un efecto que nos ha dejado asombrados. Por si esto fuera poco, la calidad de todas las texturas del escenario están a un gran nivel. Además, las sombras que veamos no estarán pixeladas en ningún momento, lo que es un punto a su favor.

    Una vez expulsemos a la corrupción de una zona, esta se llenará de vegetación, y la luz del sol volverá a brillar (excepto en una región, ya que se encuentra de noche). El aspecto del mismo nivel con y sin corrupción es excelente, pero lo más asombroso es cómo puede cambiar una única zona con el cambio de la paleta de colores e incluir algo de vegetación, ya que en ocasiones nos parecerá que son dos niveles completamente distintos. Además, podremos ver cómo la vegetación se va moviendo con nuestros pasos, o incluso ver el movimiento del agua en los escasos riachuelos que encontremos. Como único aspecto negativo a estas zonas, lo que no nos ha gustado ha sido la definición de la sombra. Si en la osucridad está muy definida, a la luz ocurre todo lo contrario, notándose este problema principalmente en el desierto, donde la sombra se volverá una sucesión de cuadrados, que en algunos momentos ni siquiera tendrán la forma de los personajes.

    El diseño de todos y cada uno de los niveles es ejemplar, con claras inspiraciones de países orientales, y de la obra Las Mil y Una Noches. La localización de todas las plataformas es muy buena, y nunca nos quedaremos atascados por un salto mal colocado o cosas por el estilo.

    Los efectos de luces están muy trabajados. La luz proveniente del sol y de los elementos naturales es muy realista, dando una sensación de realismo que contrasta directamente con el estilo de dibujo animado, creando así una armonía perfecta entre realismo y arte. Aparte de los efectos de luz de las peleas, nos encontramos con logrados efectos en los poderes de Elika. Toda su magia está relacionada con la luz, por lo que cada vez que intervenga veremos un juego de luces muy espectacular, creando una atmósfera de película árabe muy lograda. Sus poderes también se han basado en las culturas orientales, tratándose en este caso de la caligrafia. De esta forma, los rayos de luz que Elika lance cada vez que use sus poderes tendrán una forma similar a las de las letras árabes, además de que tienen un movimiento muy trabajado y espectacular. Además, el efecto gráfico al curar una zona es muy espectacular, con una luz que se va haciendo cada vez más intensa y que es increíble.

    Esta nueva entrega de Prince of Persia tiene dos novedades principales en la jugabilidad. La primera de ellas es que disponemos de un mundo abierto, divido en cuatro territorios y el templo. Cada región se divide a su vez en seis zonas. En las cinco primeras tendremos que encontrar el territorio fértil, donde se cura esa parte del mundo. Una vez hayamos curado todos los niveles de un territorio, se abrirá una puerta que nos lleva hasta la guarida del Corrupto que protege esa zona. Para curar cada zona, tendremos que derrotar al Corrupto, que al principio será bastante débil, pero que después se hará mucho más fuerte y poderoso, usando unas técnicas de combate cada vez más avanzadas. Para movernos entre las diferentes zonas, habrá diversos caminos repletos de plataformas, que nos llevarán hacia la zona que deseemos. Para no equivocarnos de trazado, podemos usar el mapa y marcar un nivel como objetivo, para que después Elika lance un rayo que nos indique exactamente el camino a seguir. De esta forma, nunca nos quedaremos atascados.

    La segunda novedad que nos encontramos es que nunca estaremos solos. Elika nos acompañará en todo momento, ayudándonos de forma eficiente. Este personaje siempre estará controlado por la Inteligencia Artificial, por lo que un segundo jugador no podrá entrar a la partida. Aunque esto no es nada malo, ya que es un personaje de apoyo, y controlarlo habría resultado muy difícil. La agilidad de Elika es la misma que la de El Príncipe, por lo que en ningún momento tendremos que preocuparnos por si consigue pegar un salto o cosas por el estilo. Únicamente la daremos la mano en algunas ocasiones, para que no se caiga, aunque esto es un acción automática que sirve para dar algo de realismo al título, y que en ningún momento nos molestará. Gracias a Elika podremos conocer el camino a seguir, como ya hemos mencionado antes, y saltar grandes distancias gracias al salto cooperativo, en la que ambos personajes se dan un impulso para superar grandes precipicios. Aunque su principal habilidad es la de salvar a El Príncipe. De esta forma, si nos caemos por un barranco, Elika nos llevará hasta la última plataforma estable. En cierto modo, este personaje funciona como un punto de control andante, por lo que ya no nos tendremos que preocupar por tener que volver a superar grandes zonas de saltos por cometer un pequeño fallo al final. Aunque no penséis que esto hará demasiado sencillo el juego, ya que hay algunas zonas muy largas de plataformas, por lo que este sistema tampoco nos hará completar esta parte sin esfuerzo alguno.

    Esta entrega de Prince of Persia se centra principalmente en la exploración y las plataformas, dejando en un segundo plano los combates. Por un lado, en las zonas plataformeras se ha simplificado el control, por lo que ahora dispondremos de un botón para las acrobacias, otro para usar el guantelete, uno para el uso de la espada, y otro para recibir la ayuda de Elika. De esta forma, con estos cuatro botones podremos superar todas las zonas de plataformas que nos encontraremos a lo largo del juego. Aunque no penséis que bastará simplemente con pulsar un botón, ya que tendremos que combinar todas las habilidades de El Príncipe para poder salir airosos, además de que es la entrega de la saga en la que más saltos seguidos nos encontraremos, con momentos en los que tardaremos varios minutos en pisar el suelo firme. Aparte de saber qué botón hay que pulsar en cada momento, es importantísmimo el momentum, ya que si no pulsamos un determinado botón en el momento justo, nos precipitaremos al vacío. Para que no nos perdamos, y sepamos por qué paredes hay que correr, hay unas marcas en los muros que nos indican por qué zona debemos correr por la pared (de forma vertical u horizontal), además de la brújula de Elika. En esta entrega disponemos de nuevas habilidades en este aspecto, como la posibilidad de correr por el techo, agarrarnos por anillas, o poder deslizarnos por determinadas rampas.

    Sin embargo, lo que nos ha decepcionado ligeramente en el aspecto de las plataformas son las trampas, ya que únicamente las encontraremos cuando la zona en la que nos encontramos esté dominada por la corrupción, y no una vez exploremos la zona en busca de semillas de luz. Estos elementos aparecen por los escenarios una vez los hemos curado, y sirven para desbloquear nuevos poderes para Elika, que consisten en la posibilidad de usar unas plataformas. En total hay 45 semillas de luz en cada nivel, excepto en la guarida de cada Corrupto, donde directamente recibiremos 25 semillas por derrotar a este enemigo. Cuando lleguemos a la cantidad de semillas indicada, tendremos que ir al templo, donde podremos elegir entre cuatro de los poderes disponibles. Cuando hayamos elegido uno, pasaremos a una zona mágica donde aprenderemos a usar cada poder. El diseño de este nivel es sencillamente espectacular, con unos edificios característicos de Las Mil y Una Noches, pero con un aspecto mágico y de sueño realmente trabajado. Las animaciones de los diferentes poderes y los efectos gráficos son muy buenos, creando unas sensaciones difíciles de describir, y que debéis experimentar por vosotros mismos. Los poderes son muy variados y espectaculares: dos de ellos consisten en lanzarnos por los aires hasta una nueva localización, otro nos permitirá volar por los escenarios a través de rutas prefijadas y en las que tendremos que esquivar los obstáculos, y finalmente tendremos la habilidad de correr por las paredes, con un sistema de juego similar al del vuelo. Para activar cada uno de estos poderes deberemos llegar hasta su correspondiente plataforma, para después pulsar el botón de Elika. Su implementación ha sido muy acertada, ya que nos traen unas zonas memorables, y que tardaremos en olvidar.

    También nos encontraremos con algunos puzzles durante el transcurso de la aventura, que consistirán en mover de forma correcta diferentes mecanismos. Son muy ingeniosos, y nos harán detenernos para pensar la solución en más de una ocasión.

    Finalmente, nos encontramos con los combates, que en esta entrega son de uno contra uno, o uno contra dos si tenemos en cuenta a Elika. Esta decisión ha sido muy acertada, ya que nos permite participar en unas batallas intensas y espectaculares, que además son muy profundas. Al principio los combates serán muy sencillos, pero poco a poco los enemigos cambiarán su estado, bloquearán más ataques, serán más rápidos o atacarán mucho más que antes. Al igual que en las zonas de plataformas, los cuatro botones se mantienen, con la única incorporación del botón de bloqueo , por lo que el control es sencillo, pero efectivo. Los enemigos a los que nos enfrentaremos serán los Corruptos y algunos soldados de Arimanh, que irán apareciendo en los niveles a través de un remolino de oscuridad, y si llegamos hasta ellos antes de que salgan, podremos destruir este remolino y eliminarlos de forma automática. Durante los combates, podremos usar el escanario para acabar con los enemigos. Por ejemplo, si llevamos al rival hasta el borde de un precipicio, podemos tirarlo y eliminarlo, o también tendremos la posibilidad de estamparlo contra alguna columna, o arrinconarlo en la pared para poder quitarle algo de vida. La saga Prince of Persia no escapa de la moda de los quick time events, por lo que en determinadas secuencias tendremos que pulsar el botón que se nos indique en pantalla para sobrevivir. También se nos indicará el momento en el que nuestro enemigo ha contraatacado nuestro ataque, por lo que podremos bloquear sus cometidas, o contraatacar nosotros también. El sistema de salud es similar al de los FPS actuales, por lo que cuando recibamos algún espadazo o ataque los bordes de la pantalla se volverán algo rojos, y el Príncipe se moverá más lentamente. Si recibimos unos pocos impactos más, nos caeremos al suelo, y tendremos que superar un pequeño quick time event para poder salir airosos. Si fallamos Elika nos salvará, aunque la salud del enemigo se recuperará parcialmente.

    El número de combos será muy elevado, y para conocer todas las combinaciones posibles disponemos de un menú para poder visualizarlos todos. Durante el combate, el enemigo podrá cambiar su estado, y para devolverlo a la normalidad tendremos que usar un movimiento específico, que podrá ser un ataque con la espada, con el guantelete o con Elika. Aunque tendremos que tener cuidado si usamos a Elika cuando ella no puede parar ese estado, ya que quedará incapacitada, y tendremos que ir a socorrerla. Además, los rivales podrán usar diferentes tácticas, como lanzarnos un hechizo que invertirá nuestros movimientos, o llenar la pantalla de corrupción para que nos cueste ver qué está ocurriendo en la pelea. La mayoría de los combates se resolverán mediante los típicos ataques, que servirán para reducir la energía de nuestro rival. Sin embargo, los combates contra el Guerrero son una excepción, ya que siempre tendremos que usar elementos del escenario para derrotarle, dada su increíble fuerza y resistencia.

    El apartado sonoro del título se encuentra a un nivel muy alto. El juego tiene un doblaje al castellano excelente, con una selección de voces muy acertada. Además, la distorsión producida en la voz de los Corruptos y Arimanh está muy lograda, ya que transmiten esa sensación de monstruosidad y oscuridad que representan. Las melodías están muy bien elegidas, ya que acompañan a la perfección. Durante muchos momentos de exploración escucharemos música con un marcado aire oriental, mientras que en las peleas escucharemos épicas melodías, llegando este punto a su máxima expresión en la batalla final del título. El sonido ambiente también está muy trabajado, con unos realistas choques de espadas, sonidos mágicos y el ruido que producen los interruptores.

    En total, Prince of Persia dura entre 10 y 12 horas, aunque la rejugabilidad del título es bastante alta gracias a los logros/trofeos y a la posibilidad de desbloquear diferentes skins para nuestros personajes, como el de Altair (protagonista de Assasin’s Creed) o el de Jade (protagonista del infravalorado Beyond Good and Evil), además de la posibilidad de desbloquear meterial artístico del juego.

    En definitiva, Prince of Persia es el mejor título de plataformas y aventuras del año, siendo un juego imprescindible para todos los fans de esta longeva saga y de los amantes de las plataformas, que verán en este título la respuesta a la sequía de juegos de este tipo frente a los numerosos FPS que hay en el mercado. Además, es un juego que ningún amante del arte se debería perder, ya que tiene un diseño artistíco que no tiene rival a día de hoy, siendo un verdadero placer ver el juego en movimiento.

    • Prince of Persia: Epílogo

    Tras el desenlace de Prince of Persia era seguro que habría una continuación, ya que dejaba toda la historia en suspense. Al principio creíamos que la segunda parte de esta trilogía continuaria esta épica historia, pero Ubisoft ha prefirido brindarnos una expansión que retoma el guion justo donde acabó el juego completo.

    (ATENCIÓN: en este análisis nos centraremos en el guion de esta expansión, por lo que es necesario contar lo que ocurrió al final de Prince of Persia. Por esta razón, si no has completado el juego original te recomendamos que no leas este análisis para no chafarte el desenlace).

    Como ya os hemos dicho, Prince of Persia: Epílogo comienza justo después de que el Príncipe haya liberado a Ahriman tras haberle derrotado con la ayuda de Elika. El protagonista comete esta acción ya que no quería perder a Elika, que se tuvo que sacrificar para poder encerrar al malvado Dios. Sin embargo, el Príncipe creyó que Ahriman no estaba preso de esta manera, y que si Elika moría nadie podría para al dios de la oscuridad.

    Así nuestros protagonistas llegan hasta un palacio subterráneo, en el que su objetivo es atravesar las colinas para estar a salvo del malvado Dios.

    El argumento de esta expansión es muy bueno, ya que la relación entre ambos protagonistas avanza mucho, y el desenlace ya nos indica cuál será nuestro objetivo en la segunda parte de esta trilogía, o al menos se puede deducir.

    El nuevo mundo de esta nueva expansión es completamente lineal, a diferencia del juego completo. Esto quizá disguste a algunos, pero la calidad de este nuevo nivel es excelente. Su diseño es más oscuro que en el juego original, recordando ligeramente a la estética de El Alma del Guerrero o Las Dos Coronas. En especial nos gustaría remarcar lo espectacular que resulta la parte de la tumba de uno los ahura, ya que tiene unas espectaculares vistas.

    Las zonas de plataformas son ahora más difíceles, tal y como prometieron, y ahora suponen un reto algo mayor debido a la gran cantidad de trampas y a lo largos que son algunos tramos sin zonas seguras que sirvan de punto de control de por medio. Sin embargo, si conseguisteis completar la anterior trilogía no tendréis ningún problema para superar esta expansión.

    Esta nueva expansión trae una serie de nuevos elementos que mejoran la experiencia de juego. Para empezar, en los combates se ha añadido la habilidad de esprintar una vez estemos alejados de los enemigos, para así agilizar el ritmo de las peleas. Aunque esta habilidad no solo será utilizada por el Príncipe, sino que los enemigos también serán capaces de usarlas. En el apartado de las peleas sí se ha notado algo más de dificultad en los combates, ya que los enemigos desvían la mayoría de nuestros ataques y utilizan más de un truco para derrotarnos.

    Sin embargo, no nos encontramos con ningún enemigo realmente nuevo, tal y como se prometía, ya que “El Creador de Formas” es la representación de El Guerrero y El Cazador, pero cambiando entre una forma y otra en mitad del combate. El otro enemigo principal es el Padre de Elika, que nos atacará en numerosas ocasiones a lo largo del epílogo.

    El nuevo poder de Elika que se ha añadido es el de hacer aparecer ciertos objetos que se encontraban en el pasado. Este poder funciona también saltando a una plataforma de poder, y tras llevarnos en bolandas como ocurría con uno de los poderes anteriores, en mitad de las zonas de saltos irán apareciendo diferentes plataformas o paredes por las que desplazarnos rápidamente. La realización técnica de esta nueva habilidad es soberbia, y le da un toque de color muy acertado a estas zonas de plataformas.

    En definitiva, Prince of Persia: Epílogo es una excelente expansión que tiene un gran problema: la duración. Podremos acabar este nuevo mundo en tan solo dos horas, lo que hace que parezca bsatante alto el precio de 10 €. Y la  rejugabilidad de esta parte solo se basa en conseguir los nuevos trofeos y logros. Al menos argumentalmente hablando nos ha encantado y los nuevos skins están bastante bien, aunque opinamos que deberían de haber puesto un precio algo más bajo, ya que la historia que se cuenta en esta expansión marca el camino que seguirá el guion en las próximas entragas de la trilogía, y eso es algo a lo que muchos fans les interesa.

    Ahora bien, si no os importa el precio porque os maravilló el juego original este contenido descargable os encantará gracias a sus espectaculares poderes y lo bien que hace avanzar la historia de esta nueva trilogía.