Presentación de Need for Speed Nitro

    La saga Need for Speed es una de las más conocidas dentro del género de la velocidad arcade gracias a unas primeras entregas de gran calidad, en las que mezclaban a la perfección las carreras callejeras y los vehículos más exclusivos. ¿El resultado? Una franquicia que tocó techo con Underground y Most Wanted, títulos después de los cuales la calidad empezó a descender alarmantemente. Esto se debe a versiones principales con múltiples fallos y unos ports para el resto de consolas muy pobres.

    Entre estos sistemas de entretenimiento se encuentra Wii, que ya cuenta con tres entregas de esta saga, pero ninguna ha sabido despuntar en algún aspecto al ser “cutre-ports”. Afortunadamante eso está a punto de cambiar, ya que en noviembre saldrá a la venta Need for Speed Nitro, juego diseñado exclusivamente para las consolas de Nintendo y que gustará a los seguidores más acerrimos a la saga y a los que no tengan mucha experiencia en los juegos de conducción.

    Como Electronic Arts tiene tanta confianza en este producto, nos invitó a su presentación en sus oficinas de Madrid el pasado 17 de septiembre.

    La presentación corrió a  cargo de Sebastian Greener, diseñador jefe de Need for Speed Nitro. Lo primero que quiso recalcar del desarrollo del juego es que éste es el primer Need for Speed creado exclusivamente, y desce cero, para Wii, por lo que no se trata de adaptar contenidos de otras consolas al control por sensor de movimiento, como había ocurrido estos últimos años. Otro elemento importante a destacar es que este equipo de desarrollo no es de Black Box (los principales desarrolladores de la franquicia), sino que los verdaderos creadores del juego es el equipo de EA Montreal (los chicos de Black Box son de Vancouver).

    Tras esto inició el juego, mientras explicaba que al centrarse en exclusiva en Wii han podido crear un sistema de control que nos permite cuatro posibilidades completamente diferentes y que, realmente, gustarán a toda clase de jugadores. La forma de jugar a la que nos invita el título en el comienzo es la de usar únicamente el Wii Mote (incluso se dice en una divertida escena en la que te dicen “Si sólo juegas con una mano, ¡en la otra puedes tener una bebida!”).

    Las otras tres formas de control consisten en usar el nunchaku para mover el coche combinándolo con el Wii Mote, usar el volante de Super Mario Kart o utilizar un mando de Game Cube para un control mucho más tradicional.

    Luego nos enseñó el modo carrera del juego, en el que viajaremos por seis ciudades de todo el mundo, para al final convertirnos en el mejor corredor de cada ciudad. En cada una de ellas tendremos que ir superando diferentes carreras, para al final llegar a enfrentarnos al corredor número uno.

    Como esta entrega está pensada para ser disfrutada con toda la familia, los corredores son arquetipos de los ciudadanos de cada ciudad. Por tanto, en Río de Janeiro (la primera ciudad en la que competiremos) será un brasileño típico que sabe jugar al fútbol; en El Cairo nos enfrentaremos a un gordo personaje que usa su coche para refrescarse en el caluroso ambiente de las pirámides; en Madrid el corredor número uno será un torero llamado Luis (anda, que tener que elegir mi nombre para un torero); en Singapur la rival será una chica tecnológica; y en Dubai nos enfrentaremos a un ricachón de mucho cuidado. La sexta ciudad que pudimos ver se llamaba “Grand Prix”, y suponemos que se trata de una serie de circuitos cerrados y no competiciones por las calles de cada ciudad.

    Al empezar este modo tendremos que comprar un coche. En el juego los vehículos están divididos en tres clases, dependiendo de su velocidad. Por tanto nos encontramos con las clases “C”, “B”, y “A”. Como os podéis imaginar, nosotros tendremos que empezar con la “C”, donde se encuentran algunos vehículos que a primera vista parecen destartalados. Tras esto podremos seleccionar un logo identificativo que podremos poner en nuestro coche. Lo mejor de esta acción es que podemos colocarlo donde queramos gracias a que para ponerlo tenemos que usar el Wii Mote, por lo que se acabó eso de tener unas zonas específicas en las que poner las pegatinas al coche. Y aunque el logo parezca algo insignificante, más adelante nos damos cuenta de que también influye en la jugabilidad y en los gráficos.

    Aunque antes de saltar a la pista para competir y hacernos un hueco en las carreras callejeras, Sebastian nos enseña cómo podemos modificar los parachoques del coche, el color general del vehículo y mejoras mecánicas para hacer nuestro coche completamente imbatible. Para comprar estas mejoras necesitaremos dinero, que ganaremos gracias a nuestras actuaciones en las carreras. Además, también iremos desbloqueando nuevos elementos (tanto estéticos como mecánicos) según avancemos en el juego.

    Y ahora ya vemos por fin el juego en movimiento, y lo primero que nos asombra es el apartado técnico. Como todos sabréis, todos estamos acostumbrados a que en la Wii los gráficos sean bastante malos (o aceptables en la mayoría de los casos), pero en Need for Speed Nitro han hecho un gran esfuerzo y se nota. El motor gráfico es el de Undercover, pero ha sido mejorado notablemente. Ahora los coches tienen un mejor aspecto que nunca, y lo mejor de todo: el juego corre a 60 frames por segundo en el modo un jugador, todo un logro en la consola.

    Cuando empieza la carrera y todo se mueve nuestras impresiones mejora aún más. La sensación de velocidad es increíble. Algo que también destaca a nivel de gráficos y jugabilidad es la modificación de todo el escenario dependiendo de quién vaya en cabeza. Ésta es una de las características más acertadas del título, ya que le da un toque muy colorido a todo el título. La modificación del circuito consiste en que la mayoría de elementos del escenario tomarán el color del vehículo que va en cabeza, y el logo identificativo aparecerá por la mayoría de paredes y edificios. Por tanto, resulta muy vistoso el cambio de color a toda velocidad del circuito, y es espectacular ver cómo las rayas de la carretara cambian de color, nuestro logo identificativo aparece en todos los edificios junto a nuestro color, etc.

    Volviendo a la jugabilidad en sí, Sebastian nos mostró el control con un único Wii Mote, y la verdad es que al principio era un poco escéptico sobre si sería suficientemente preciso. Quitando estas pequeñas dudas (que luego se disiparon completamente), pudimos ver cómo el subtítulo “Nitro” no se puso al azar, sino que es uno de los elementos indispensables que tendremos que dominar si queremos ganar las carreras y convertirnos en el mejor corredor del mundo.

    Esto se debe a que con cualquier accion que hagamos, como derrapar o saltar, nos harán rellenar nuestra barra del ya famoso óxido nitroso, y sin él será absolutamente imposible ganar alguna competición. Para activarlo tendremos que agitar el Wii Mote, y si disponemos de las dos barras de nitro podremos activar un turbo muy superior y que nos hará ganar más velocidad que el turbo estándar.

    Después de dos carreras de muestra nos cuenta los siete tipos de pruebas que hay. Para empezar, nos encontramos con las carreras estándar, los grand prix y las carreras de derrapes. Estos modos son de sobra conocido por todos, por lo que no habrá ninguna sorpresa. También destaca “Eliminación”, en el que el corredor que vaya el último cada 30 segundos será eliminado. Las pruebas de “Drag” han sido recuperadas de Underground. Para el que no lo recuerde, en estas pruebas la única forma de cambiar de marcha es manualmente (aquí lo haremos agitando el Wii Mote), y los circuitos serán tramos de carretera más o menos rectos en los que si nos chocamos contra algún objeto pesado o contra el tráfico perderemos automáticamente.

    En todas estas pruebas iremos ganando estrellas (al igual que en SHIFT) por los puntos que consigamos con nuestras piruetas (derrapes, saltos, etc), la posición en la que acabemos cada carrera y otros objetivos secundarios. Con estas estrellas desbloquearemos nuevos vehículos, ciudades y partes para mejorar nuestro coche.

    El último aspecto del juego a destacar es el modo cooperativo para hasta cuatro jugadores en la misma consola, y en el cual cada jugador puede usar el método de control que quiera. Esto se debe a que algunos pueden preferir el volante, el Wii Mote o un mando tradicional, mientras que la otra posibilidad sea no tener tantos Wii Mote. Es importante decir que ésta es la única forma de jugar contra otra persona humana, ya que no hay ningún modo online. Esto se debe a que es el primer Need for Speed de estos desarrolladores, y han querido centrarse en ofrecer una experiencia para un jugador a la altura de las expectativas.

    Pero aún así, han hecho que si jugamos cooperativamente en el modo carrera o en una prueba solitaria, habrá algunas veces en las que los diferentes amigos se podrán ayudar entre ellos además de competir. Donde puso el ejemplo Sebastian fue en el modo “Eliminación”, ya que si un jugador es eliminado podrá reaparecer como policías para hacer la vida imposible de nuestros amigos y así hacer que gane quien queramos.

    Y por fin pudimos ponernos a los mandos de Wii para probar el juego, y las dudas sobre el control se disiparon por completo. La primera carrera que disputamos fue con el control del nunchaku, y todo respondió correctamente. Sin embargo, el control con el Wii Mote era más divertido y casi igual de preciso si jugamos con cuidado. Para controlar el vehículo tenemos que poner el mando recto, y girar la muñeca en la dirección en la que queremos que nuestro coche se mueva. Al principio resulta un poco complicado, pero tras una vuelta ya nos adaptaremos y nos divertiremos bastante más.

    Las dos carreras en las que participamos fueron en el modo a pantalla partida (recordad, hasta cuatro jugadores pueden competir al mismo tiempo) y es cierto que la tasa de frames desciende ligeramente, aunque Sebastian nos dijo que nunca bajaba de los 30.

    Otro aspecto de la jugabilidad que pudimos probar directamente fue el uso de los power up y de las persecuciones policiales. De los primeros pudimos ver tres diferentes: una llave inglesa que repara nuestro vehículo (el daño solo afecta al indicador de nitro, y en el peor de los casos no podemos utilizarlo hasta que nos recuperemos), un indicador que manda daño al rival que esté directamente delante de nosotros y una placa de policía que reducirá nuestra presión y se la madará al rival que tengamos delante.

    Como ya hemos comentado antes, la policía ha vuelto a Need for Speed, y ahora sabremos con cuanta fuerza nos van a perseguir gracias a un sistema de placas muy similar a las estrellas de Grand Theft Auto. Las acciones que nos harán ganar presión policial serán golpear los vehículos civiles, colocarnos en primera posición o golpear los coches de policía.

    El cómo ganar la atención policial no ha cambiado, pero sí lo han hecho sus métodos. Si en Undercover eran bastante débiles y con embestirles un poco nos librábamos de ellos, en Nitro será una tarea casi imposible. Cada coche es como un tanque, prácticamente indestructible y casi implacable. La única forma de librarnos de ellos es coger un placa y mandar “amistosamente” toda nuestra atención a otro corredor, para que así nos dejen tranquilos algo de tiempo. Aunque tampoco os penséis que estaremos mucho tiempo sin ellos, ya que con solo ponernos en cabeza el juego nos añade placas para que tengamos más dificultades. En cierta medida, la policía nos ha recordado a la de Hot Pursuit, ya que también eran muy duros y costaba horrores mantenerse intactos en toda la carrera.

    Y aquí acabó nuestra toma de contacto con Need for Speed Nitro, que nos sorprendió gratamente gracias a un sistema de control muy divertido y altamente preciso (y sin el Wii Motion Plus), un apartado gráfico de calidad (el cambio de la gama de colores según quién esté en cabeza es espectacular) y una música que va muy acorde con estas carreras arcade.

    Por tanto, ya solo falta esperar hasta noviembre para que el juego esté a la venta, y que todos vosotros podáis ver el increíble trabajo que EA Montreal ha hecho, y es que, si nada sale mal, han conseguido revivir la saga en Wii y posiblemente hacer el mejor juego de carreras  de la consola (sin contar Super Mario Kart).

    Sin duda alguna, la saga Need for Speed está resurgiendo de sus cenizas, y desde aquí recomendamos a todos los usuarios de Wii a los que les guste la velocidad que no se pierdan este juego el próximo mes de noviembre.