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Wreckfest

Wreckfest

Los juegos de conducción arcade han ido llegando con cuentagotas en los últimos años, dejando atrás su época dorada con Need for Speed, BurnoutFlatOut entre muchos otros. Esta última saga era una que me encantaba, ya que ofrecía competiciones intensas, accidentes bestiales entre los competidores y unas físicas muy trabajadas. La saga ha continuado, pero con entregas bastante mediocres. ¿El motivo? El estudio Bugbear Entertainment, se ha centrado en desarrollar Wreckfest.

El juego llegó a PC el año pasado con un gran éxito entre los usuarios, tras un largo periodo en Early Access. Mientras tanto, los usuarios de consola teníamos que esperar, ya que la nueva tecnología de destrucción y el motor de físicas requería de un gran proceso de optimización. Este proceso ya ha llegado a su fin, con que es el momento de que los usuarios de PS4 y Xbox One nos pongamos al volante de los bólidos de Wreckfest. ¿Tenéis bien gestionado el seguro de coches para la de accidentes que vamos a sufrir?


Mencionar FlatOut es importante, ya que básicamente, estamos ante un sucesor espiritual más serio, pero igualmente de divertido y bestia. Por tanto, la idea de Wreckfest es participar en carreras de destrucción, donde la única regla es que no hay reglas. De este modo, golpes, giros por la espalda hacer virar al oponente y hasta eliminar a los oponentes por destrozar su coche está más que permitido, y de hecho, es algo que se anima a hacer en todo momento.

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Esta premisa es algo que me encanta, ya que me devuelve a los tiempos de FlatOutDestruction Derby, pero con un cambio importante: los avances tecnológicos. Esto permite que las carreras sean trepidantes, ya que todos los coches tienen una sensación de peso y velocidad fantásticas, notándose mucho el cambio de superficie, si el coche es de tracción trasera o delantera, etc. Es lo típico que se nota en un simulador, pero con un toque arcade y accesible que hace de Wreckfest todo un espectáculo.

El diseño de los circuitos también animan mucho a estos contactos y toquecillos entre corredores, ya que muchos tienen cruces en los que los choques pueden ser bestiales, saltos, curvas más o menos cerradas o incluso un circuito en el que solo hay un carril, que se usa para ir de ida y de vuelta tras girar en los extremos. Sí, se pueden armar auténticas carnicerías mecánicas como en muchos vídeos de la NASCAR, pero sin los peligros propios del mundo real al pegarse un piñazo tras otro.

El motor de físicas es muy avanzado, y el de daños en los vehículos ni digamos. Los coches pueden acabar prácticamente irreconocibles, sin puertas, capós, parachoques y muchísimo más destrozado o directamente perdido. Los daños no solo afectan en lo visual, sino también a la parte mecánica, lo que puede afectar a nuestra capacidad de freno, aceleración, giro, etc. Esto no marca cuándo estamos eliminados necesariamente, ya que todos tenemos una barra de «vida», que al acabarse, significa que estamos completamente eliminados. Por tanto, los choques no solo son importantes para poder superar a los rivales en una curva, sino que encima le podemos hacer la vida imposible para el resto de la carrera si le hemos pegado un buen golpe. Aunque claro, también corremos nosotros el peligro de sufrirlo, y ahí radica la belleza automovilística de Wreckfest.

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Como ocurre en Destruction Derby, no solo hay carreras «normales» (pudiendo ser por equipos, individuales o eliminatorias), sino también eventos de destrucción. Aquí el único objetivo es destrozar a los rivales, disfrutando más que en ningún otro momento la tecnología diseñada por BugBear Entertainment, ya que desde Burnout Paradise no me lo pasaba tan bien viendo cómo los coches se destrozaban tras un buen piñazo.

Estos eventos de destrucción son también muy intensos, al tener cierta parte táctica, viendo cuándo podemos poner en riesgo nuestro coche para realizar daño a los demás, minimizando el que nosotros recibiremos del impacto. Y bueno, cuando ya tenemos daño en todas las partes mecánicas, entonces es una fiesta de intentar girar, girar y girar cuando solo queden dos coches al final. Si queremos algo más tranquilo, se puede jugar en modo Deathmatch o por equipos, de modo que todo consiste en ver a cuántos destrozamos en el límite de tiempo, reapareciendo en caso de «morir».

Todos estos son los modos estándar de Wreckfest, que podremos disfrutar en un total de 27 pistas, entre las de Destrucción y las Carreras. Para jugar solos, el modo Trayectoria viene bastante bien, con una estructura que me ha recordado a la del modo Carrera de Driveclub. Básicamente, tenemos acceso a una serie de eventos en los que conseguir puntos, para así desbloquear más eventos que, obviamente, son más desafiantes.

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Estos eventos pueden emplear los modos estándar del juego, pero con restricciones en el tipo de vehículos a usar. Sin embargo, los mejores eventos son los especiales, en los que se dan condiciones únicas que son todo un espectáculo. De hecho, nada más empezar este modo, el primer evento es uno de Deathmatch sobre cortadoras de césped, donde de un buen golpe podemos hacer volcar a los rivales y ver cómo sale el piloto por los aires. Otros modos son carreras sobre estos corta-césped, pero con algunos oponentes llevando una especie de tractores gigantes, o una carrera en la que llevamos una auténtica tartana de 3 ruedas, teniendo que competir contra 23 autobuses escolares. Personalmente, me hubiera encantado que estos eventos especiales fueran más frecuentes en Wreckfest, ya que son los más únicos, locos y, personalmente, divertidos.

De hecho, esta es quizá la principal pega que le pongo al juego, ya que un poco más de locura en modos adicionales le habría venido muy bien. No pido que se den los mini-juegos de lanzar al piloto volando como en FlatOut, pero más locura y variedad para poder participar en eventos individuales añadiría más diversión todavía al conjunto.

Aun así, el modo Trayectoria me ha gustado, al tener un buen ritmo de desbloqueos, una buena variedad de tipos de coches a usar, de pruebas, y sobre todo, ser una buena fuente de ingresos y puntos de experiencia. Al ir subiendo de nivel, desbloquearemos la opción de comprar más piezas de coches o vehículos con los créditos. En los coches normales (el corta-césped no) podemos añadir piezas mecánicas que mejoran sus estadísticas (todo bastante básico), además de personalizar ciertos aspectos visuales para darle un toque personal a cada arma vehicular que llevemos.

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La IA en todo momento es bastante agresiva, funcionando bastante bien para mantener intensas las pruebas al jugar en solitario. Sin embargo, no es muy brillante, con bastantes momentos en los que la veremos darse de bruces contra un muro porque se ha salido (accidentalmente o por nuestra propia mano) de la pista. Esto hace que el multijugador sea una muy buena opción para competir contra rivales que pueden pensar como nosotros y reaccionar sobre la marcha ante imprevistos. Por desgracia, al estar jugando antes del lanzamiento de la versión de Xbox One, todavía no hay nadie en los servidores, pero si la comunidad es activa, puede ser una parte muy importante del juego.

Hablando de la versión de consolas, Wreckfest se mueve bastante bien en Xbox One (X en mi caso), manteniendo el exigente motor de físicas visto en la versión de PC sin verse afectados. Aun así, se notan ciertas concesiones que se han hecho por los vídeos que he visto de la versión para compatibles, como un mayor popping, unos reflejos en las ventanas de muy baja resolución y una iluminación bastante básica. Aun así, lo que importa luce muy bien, al lograr una sensación de velocidad bastante buena, además de tener unos impactos gloriosos, como he mencionado durante todo el análisis.

Aun así, hay ciertos aspectos donde hay margen de mejora. En teoría, varios de estos problemas se arreglarán con un parche el Día Uno, pero por si acaso, tengo que mencionarlos. Hay alguna que otra ralentización, pero en general, el rendimiento ahora mismo en One X es bastante bueno. El principal problema lo tengo con las pantallas de carga, ya que Wreckfest se tira un minuto entero para cargar un circuito o evento. Es cierto que, dentro de una prueba, si reiniciamos no tenemos que esperar a que cargue de nuevo, pero si no tenemos que reiniciar las carreras, entonces el ritmo de las partidas se puede cortar bastante. A ver cuánto lo mejora el parche de lanzamiento, porque es seguramente lo que menos me ha gustado.

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Antes he mencionado los gráficos, pero hay un aspecto que me parece cuestionable: los pilotos no se mueven. Con esto quiero decir que no mueven los brazos para dirigir el volante, lo cual queda extraño. Y bueno, que no haya brazos en la cámara en primera persona es también un poco raro. Por otro lado, el apartado sonoro está bastante bien resuelto. Hay varios temas para los menús, mientras que luego en las pruebas tenemos una banda sonora bastanta cañera, que me recordaba a las bandas sonoras de Burnout y demás. No es de tantísima calidad, pero nos pone a tono perfectamente. Los efectos sonoros están francamente bien, para que notemos los choques a lo grande.

Conclusión

Me lo he pasado como un enano con Wreckfest, ya que es justamente el tipo de juego de velocidad que me encanta: desafiante, agresivo, arcade y muy, muy divertido. No soy de simuladores para nada, pero aquí hay un buen toque de realismo dentro de la locura que son estas carreras y eventos, para ofrecernos el sucesor espiritual perfecto tanto de FlatOut como de Destruction Derby.

Hay eventos que son súper divertidos dentro del modo Trayectoria, hay muchísimos circuitos en los que darnos de leches, y el sistema tanto de físicas como de daños es espectacular. La versión para consolas funciona bastante bien, y aunque hay ciertos aspectos que se pueden mejorar mediante parches (sobre todo los tiempos de carga), Bugbear Entertainment ha hecho una gran adaptación. Así que, si os gustan los buenos arcades de velocidad donde la agresividad y la velocidad van de la mano, mucho ojo a Wreckfest, que os hará soltar adrenalina a lo grande.

Nos consolamos con:

  • Sistema de físicos y daños brillante
  • Los eventos especiales del modo Trayectoria son súper divertidos
  • La intensidad de las pruebas dada la intensidad de las pruebas

Nos desconsolamos con:

  • Los tiempos de carga son bastante largos
  • Pequeños aspectos técnicos que desentonan un poco
  • Se echa en falta una mayor cantidad de eventos especiales y modos adicionales para aportar una mayor variedad

Ficha

  • Desarrollo: Bugbear Entertainment
  • Distribución: THQ Nordic
  • Lanzamiento: Consolas: 27/08/2019
  • Idioma: Textos en Castellano
  • Precio: 39,99 €

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