6

Weapon Shop de Omasse

weapon_shop_omasse

La saga Guild (por llamarlo de alguna manera) es una recopilación de pequeños juegos, alejados de convencionalismos, desarrollados por Level-5 en colaboración con otras personalidades (generalmente del sector del videojuego, aunque no siempre es así). El último juego de la saga que hemos recibido (que no es el más nuevo, porque en Japón se lanzó con Guild01 en el mismo cartucho que Aeroporter, Crimson Shroud y Liberation Maiden, así como una demo de Time Travelers) es Weapon Shop de Omasse, un título que esperaba con muchas ganas porque las sensaciones que me transmitió cuando le dediqué unas partiditas en el cartucho japonés fueron muy positivas.

La idea de éste título, que ha salido de la mente de Yoshiyuki Hirai (un humorista japonés), es similar a la de cualquier RPG japonés… pero desde otro punto de vista. Me explicaré: los JRPG suelen poner a un héroe que deberá acabar con el mal para salvar el mundo en el que vive y, para ello, deberá ir haciéndose más fuerte y adquiriendo nuevo equipo. Y Weapon Shop de Omasse nos propone eso mismo (se debe eliminar al Evil Lord, tal y como hizo el abuelo del protagonista años atrás tal y como vemos en la introducción), pero no desde el punto de vista del héroe, sino del herrero que le proporciona nuevas armas. Oh, por cierto, decir que nuestra herrería no es la típica en la que se venden armas, sino que nosotros las alquilamos y sólo cobramos si nuestros clientes completan la quest que se traigan entre manos (si no, además de no ganar dinero, perderemos ése arma en concreto). Así pues, nuestro objetivo será el de forjar las mejores armas posibles para que nuestros clientes puedan enfrentarse a diferentes misiones y encontrar al que derrotará al Evil Lord.

Para lograrlo, deberemos forjar las diferentes armas que propone el juego (hay un total de 94 separadas en diferentes tipos, y dentro de cada tipo hay 7 niveles que se van desbloqueando a medida que avanzamos en la trama), teniendo en cuenta las habilidades de cada personaje y sus preferencias. Por ejemplo, hay un héroe que quiere katanas mientras que otro prefiere las lanzas.

Weapon_Shop_Omasse

Para forjar dichas armas deberemos completar unos desafíos de ritmo (y no, no me atrevo a llamarlo juego musical aunque en un principio puede parecerlo) en el que deberemos tocar la pantalla táctil para eliminar el metal sobrante del bloque que ponemos sobre el yunque en una suerte PaRappa The Rapper simplificado (tal vez sería más acertado decir que estamos frente a un Simon Says en el que la consola marca un ritmo que debemos repetir, pero ya sabéis que me gusta hacer referencia a otros videojuegos). Por tanto, habrá que estar pendientes a dos variables para lograr hacer la mejor arma posible: el ritmo (con el que forjamos el arma en sí y que, de encadenar muchos golpes seguidos, el arma recibirá bonificaciones de atributos) y la temperatura del arma (si evitamos que se enfríe, su fiabilidad se verá mejorada).

También podemos pulir las armas forjadas (ya sean nuevas o las que nos devuelvan nuestros clientes) con lo que mejorar algo sus estadísticas (y afianzar los bonus que recibirán al completar quests) mediante un simplísimo minijuego en el que frotaremos la pantalla de la consola. Sí, tan simple y ramplón como suena.

Y ése es su principal problema, ya que si bien resulta interesante en un principio, su extremada simpleza y su escasa dificultad hacen que acabemos perdiendo el interés por la creación y el mantenimiento de las armas.

Por lo que estoy diciendo, es más que posible que estéis pensando que el juego es un auténtico desastre, pero entonces os estaríais adelantando a los acontecimientos. Porque no, el juego a mi me ha tenido enganchado durante las poco más de 10 horas que me ha durado (y eso sin contar que he desbloqueado un modo extra que es más de lo mismo, pero que está ahí por si le interesa a alguien), pese a que no me interesaba excesivamente el gameplay. ¿Por qué? Pues porque quería conocer a los diferentes protagonistas y saber cómo seguirían sus historias.

Weapon_Shop_Omasse

Porque sí, con un elenco de personajes tan variopintos como un aprendiz de héroe, un caballero francés, un travestido o una pirata enamorada (entre otros. Bueno, tampoco muchos más, porque como personajes principales sólo hay 7. Eso sí, hay varios que se llaman a sí mismos NPC que, sin profundizar en la trama, vendrán a alquilar armas también), las conversaciones que nos dejan son divertidísimas.

Y no sólo las conversaciones en la tienda, sino el desarrollo de sus misiones porque, si bien no podremos verlos en acción, podremos seguir sus pasos gracias al Grindcast, una suerte de Twitter ficticio en el que se registran las conversaciones y pensamientos de los héroes que portan una de nuestras armas y el desarrollo de sus aventuras.

Por desgracia, no es oro todo lo que reluce y el hecho de que se base tanto en la trama (que no es malo per se) viene acompañado de un gran hándicap: el juego viene íntegramente en inglés. Pero no un inglés “normal”, sino que cada personaje se expresará de formas distintas y, por lo general, poco correctas. Por ejemplo, el héroe francés (mi favorito, por cierto) utilizará palabras propias de su lengua madre e, incluso, “pronunciará” mal algunos sonidos (bueno, estarán mal escritas porque el título no tiene voces). Vaya, que si no tenéis un nivel de lectura bastante bueno y algo de imaginación (para saber a qué se puede referir cada personaje con su pronunciación), es posible que os perdáis muchos de los chistes.

Para ir terminando ya con éste texto, comentar un poco los aspectos más técnicos del juego.
El título, a nivel gráfico, cumple pero es algo simplón. Lo que se muestra, está bastante bien realizado. El problema es que no hay muchos elementos representados, que digamos: unos 15 personajes diferentes (más o menos, no me he parado a contarlos) y un único escenario (el interior de la tienda) que si bien empezará muy vacío, poco a poco iremos desbloqueando algunos elementos decorativos que no sirven para nada pero quedan muy bonitos.

Weapon_Shop_Omasse

A nivel sonoro, tampoco destaca. No es malo tampoco, ojo, ya que los efectos están bien elegidos (y el hecho de que se nos aplauda o abuchee dependiendo de cómo acaba una quest o cuando entra un personaje en pantalla queda curioso), pero a nivel musical se podría esperar algo más (hay un par de canciones “de juego” más una melodía propia de cada héroe y una base rítmica para cada tipo de arma que forjamos. No están nada mal, pero acaban haciéndose un poco pesadas).

Conclusión

Weapon Shop de Omasse es un título con personalidad propia, cargado de humor y de buenas ideas, pero que en la ejecución se queda a medio camino de (casi) todo. No es malo, pero podría dar mucho más de sí (las mecánicas no evolucionan y el juego no ofrece nada nuevo cuando avanza, técnicamente no es malo pero es algo simplón, etc.). Además, el hecho de que nos llegue en inglés (y no uno “académico”, por decirlo de alguna manera) puede hacer que el principal atractivo del juego se pierda. Pero bueno, no os quedéis sólo con lo negativo, porque lo cierto es que yo me lo he pasado muy bien con sus historias durante las más de 10 horas que me ha durado…

6

Nos consolamos con:

  • Una propuesta diferente
  • Los personajes y las situaciones son divertidísimos

Nos desconsolamos con:

  • Repetitivo
  • Excesivamente fácil y simple
  • Técnicamente no es gran cosa
  • La barrera idiomática

Ficha

  • Desarrollo: Level-5
  • Distribución: Level-5 (eShop de Nintendo 3DS)
  • Lanzamiento: 21/02/2014
  • Idioma: Totalmente en inglés
  • Precio: 7,99€

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *