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Throw Anything

Throw Anything

Cuando se empieza un juego de Realidad Virtual y tenemos ante nosotros muchos objetos, es casi imposible no empezar a lanzarlos por los aires. Es algo que ha hecho tan popular a juegos como Job Simulator, ya que coger objetos cotidianos y tirarlos es divertido. Sobre todo porque luego no tenemos que recogerlos, lo cual ayuda muchísimo a que no nos sintamos culpable por romper platos, dejar una taza en la otra punta de la sala, etc.

Así que, la idea de disfrutar de un juego de acción basado en estas mecánicas de coger objetos usarlos y lanzarlos contra los enemigos es genial. Es lo que ha hecho de Throw Anything un título bastante querido por la comunidad de PC, que lo ha visto crecer desde el Early Access hasta la versión final. Esto ocurrió hace un tiempo, pero tras un tiempo de espera, al fin los usuarios de PSVR podemos disfrutar de la obra de Visual Light. ¿Habrán hecho un port tirando la casa por la ventana, o habría que lanzar el juego bien lejos de nuestros visores?

La premisa es tan absurda como simpática: un científico loco ha soltado un virus para encontrar un cubo con el que puede lanzar todavía más fácilmente el virus por todo el mundo. Así que, como los nuevos reclutas de la SDA (Secret Delivery Agency), nos tocará viajar por el mundo para encontrar las partes del cubo antes que las fuerzas zombie del malvado científico. ¿Nuestro arma como repartido? Literalmente, cualquier cosa que no esté anclada al suelo.

A nivel de mecánicas, se puede ver Throw Anything como una especie de shooter de oleadas, ya que en cada fase estaremos en un edificio elevado, siempre frente a una pared más o menos destruida. Los zombies irán escalando por la fachada del edificio, por lo que tendremos que lanzarles absolutamente todo lo que tengamos a mano para evitar que lleguen hasta nosotros.

La gracia de Throw Anything es que cada fase está llena de objetos con los que interactuar para lanzarlos contra los no-muertos, ya sean sillas, libros, bolsas de dinero, fruta, trofeos, palos de golf que usar como arma, televisores, videoconsolas y un larguísimo etcétera. Lo mejor es que cada fase tiene sus armas y peculiaridades, como por ejemplo, una consola retro en la que meter cartuchos para conseguir nuevas armas especiales, una caja fuerte cuyo código debemos descubrir, una fotocopiadora que literalmente copia el objeto que pongamos encima, una nevera que congela los objetos para hacerlos más potentes y muchísimo más.

Hay que gestionar con cuidado los objetos que usamos, ya que la habitación no es infinita, pero sí tiene detalles sin parar. Algunos objetos no se pueden coger de buenas a primeras, como los muebles más grandes, por lo que debemos primero destrozarlos con otro objeto, y así tener más «munición». Así que, estamos ante un juego ideal para la VR: lanzar objetos contra zombies y destrozar casas. ¿Se puede pedir algo más?

Throw Anything

Además, hay una buena variedad de zombies, incluyendo los normales, otros que explotan, pájaros zombies que vienen volando, jefes finales al final de cada uno de los 6 niveles, etc. Entre la variedad de los niveles, sus secretos y de los zombies, se logra crear un juego bastante divertido y adictivo, al querer ver con qué locura nos sorprenden a continuación. Además, Throw Anything no es nada sencillo, ya que incluso en Fácil podremos sufrir de lo lindo mientras intentamos mantener a raya a los zombies… Si es que sobrevivimos, claro.

Al finalizar cada fase, obtendremos puntos, que podemos usar para comprar armas que nos enviarán por mensajería durante la siguiente partida. Así que, cuanto mejor lo hagamos en una fase, mejores armas podremos recibir en la siguiente, para así causar más caos todavía.

Todo esto es genial, y veo clarísimamente por qué Throw Anything ha triunfado tanto en PC, ya que reconozco que en muchos momentos, me lo he pasado en grande con el juego. Sin embargo, hay varios problemas fundamentales que lanzan por la ventana todo este buen trabajo realizado en las demás áreas.

Throw Anything

Algo común en todas las versiones son los NPCs que hay en cada fase. Siempre hay un personaje (el dueño del lugar que estamos destrozando) que no para de dar la brasa en plan «¡No!», «¡No tires las cosas!» y cosas así. Llega a ser molesto, dando ganas de lanzar al personaje por la ventana… Y ojo, que se puede hacer, lo cual es satisfactorio. Ver cómo poco a poco están más lesionados tras cada lanzamiento es divertido, pero eso no quita que sean unos pelmas de mucho cuidado.

La otra pega común es la longitud del juego. Al fin y al cabo, estamos hablando de solo 6 niveles, que se pueden completar más o menos rápido si no nos atascamos. Es cierto que hay muchos secretos en los niveles y necesitaremos bastantes vueltas para descubrirlos todos, pero eso ya significa que tendremos que rejugar bastante las fases si queremos que Throw Anything nos dure un tiempo. Esto hace que el precio del juego sea algo menos atractivo, sobre todo en Europa, donde se han vuelto a equivocar, y aparece más caro que en todas las demás tiendas digitales (29 € frente a 19 $), lo cual ya cansa bastante.

Sin embargo, lo peor es un fallo específico de esta versión, ya que en el port no se ha tenido en cuenta la limitación más clara de PSVR: el tracking. Throw Anything está diseñado como una experiencia Room Scale, de modo que no hay movimiento del personaje, más allá de nuestro movimiento físico. Esto se aplica también al giro, y claro, de serie siempre miramos hacia la ventana/pared rota por la que van escalando los zombies, pero todos los objetos están a nuestra espalda.

Throw Anything

Así es, nos tenemos que girar constantemente para coger los objetos que están a nuestra espalda, o sencillamente, interactuar con el escenario para descubrir sus secretos. El problema es que en PSVR, al hacerlo, tapamos por completo los Move, y el tracking falla como una escopeta de feria. Es demasiado habitual ver cómo las manos se alejan de nosotros, no giran junto a nosotros y muchísimo más. Esto impide jugar con precisión, costando mucho lanzar una silla contra una mesa para romperla y así tener más munición, o sencillamente coger los objetos que queremos. Al final, la sensación que se te queda es la de agarrar lo que puedas y rezar.

Es un problema de diseño garrafal que empaña todo lo bueno que tiene Throw Anything, y me parece incomprensible que no hayan pensado en esto al hacer el port. Que ni los testers ni nadie haya dado la alarma sobre este problema me extraña, ya que destroza en gran medida el juego. Lo peor es que la solución sería «fácil»: que con un botón giremos 180º. Porque sí, el tema del Room Scale funciona de lujo en PC, y también lo hará en Oculus Quest (aquí con más motivo), pero en PSVR es inviable por las limitaciones del visor y de la tecnología empleada en el tracking.

A nivel técnico, Throw Anything no está mal, gracias a una imagen muy nítida y un estilo cartoon que funciona para una premisa tan absurda como divertida. La música es simpática aunque se puede hacer un poco cansina, al igual que los pequeños diálogos que sueltan los NPCs. Así que, el juego es vistoso, pero no esperéis nada del otro mundo.

Throw Anything

Conclusión

Con Throw Anything me encantaría poder dar dos notas, ya que hay dos realidades muy diferentes. Por un lado, el juego en sí me parece realmente divertido, ingenioso al aprovechar una de las actividades que todos realizamos en la VR, y en general, estar bien diseñado a nivel de escenarios, zombies e intensidad. No es perfecto, pero divierte mucho, y sería un juego estupendo tanto para novatos como para ya iniciados en el medio.

El problema está en esta versión de PSVR, que tiene un fallo de diseño garrafal, al no adaptar como es debido el tema de girarnos para agarrar los objetos de la habitación. El tracking del visor no está pensado para funcionar de esa forma, así que la experiencia jugable pierde muchísimos enteros al no tener nada de precisión a la hora de interactuar con el entorno o agarrar los objetos que queramos. Eso por no mencionar el problema del precio en Europa, que como con tantos otros lanzamientos, está mal para que tengamos que pagar más que en el resto de tiendas.

Si podéis jugar a Throw Anything en otro visor (en Oculus Quest creo que puede ser un pelotazo muy grande), lo recomiendo, ya que es loco, absurdo y divertido. Pero en PSVR, hasta que no metan una opción para girarnos con botón y arreglen el precio, es mejor tirar por la borda el producto en vez de a nuestra consola.

5

Nos consolamos con:

  • Premisa absurda y divertida, que se aprovecha de algo que todos hacemos en la VR
  • Gran variedad de zombies y escenarios
  • Niveles llenos de secretos y con mucho encanto
  • Llega a ser bastante intenso

Nos desconsolamos con:

  • Los NPCs son inaguantables
  • El problema con el precio en la versión europea
  • El juego es más bien corto
  • El tracking en esta versión de PSVR es un desastre al tener que girar físicamente el cuerpo, y tapar los mandos en el proceso para que la cámara no los vea

Ficha

  • Desarrollo: Visual Light
  • Distribución: Visual Light
  • Lanzamiento: Steam: 26/07/2018 - PSVR: 06/02/2020 - Oculus Quest: Próximamente
  • Dispositivo VR usado: PS VR
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en inglés
  • Precio: Steam: 13,99 € - PSVR: 28,99 € (debería ser 18,99 €)

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