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The Sinking City

The Sinking City

Un estudio europeo por el que tengo cierta debilidad es Frogwares, ya que sus juegos de Sherlock Holmes, pese a tener ciertos defectos, me gustan bastante. De hecho, sus dos trabajos más recientes son de mis juegos de investigación favoritos, al plantear un sistema de deducción que ha sido imitado por multitud de aventuras, y hasta dándonos la posibilidad de realizar deducciones erróneas, ya que un detective no siempre tiene que acertar.

Así que, cuando anunciaron The Sinking City, me entró bastante hype. ¿Un juego de investigación con elementos de RPG y una historia inspirada en la obra de H.P. Lovecraft? Era una combinación ganadora, y aun así, durante el lanzamiento de las versiones de PC, PS4 y Xbox One, me lo perdí. Ahora he tenido una nueva ocasión de visitar la ciudad de Oakmont gracias al port a Nintendo Switch. ¿Tenéis una salud mental de hierro para desentrañar este nuevo misterio?

En The Sinking City controlamos a Charles Reed, un detective privado que, tras una misión como submarinista en los marines, empezó a tener una habilidad especial que le permitía ver más que a otros humanos, lo que le ha permitido ser un detective privado de primera. Por desgracia, estos poderes también le han provocado visiones que le están llevando a la locura, por lo que se adentra en la ciudad de Oakmont para descubrir el origen de las visiones, y cómo no, detenerlas.

The Sinking City

Al llegar se encuentra con un panorama desolador, ya que la ciudad ha sido inundada, y como es una población que se ha mantenido a la sombra durante mucho tiempo, no aparece en la mayoría de mapas y los accesos están cortados, por lo que la ayuda no va a llegar. Decir que hay clichés de Lovecraft en la trama es quedarse cortos, ya que todo lo que nos podemos imaginar de la obra del autor, estará presente de alguna forma u otra.

Esto no es malo como tal, pero sí que me hubiera gustado contar con un protagonista algo más carismático, o incluso que la trama principal estuviera contado algo mejor. No es mal argumento, pero hay tramas secundarias que me han atrapado más, algo que no debería ser lo deseable en cualquier historia de misterio. Pero bueno, terminé enganchándome a The Sinking City porque soy un adicto a las historias de detective, y aquí tenemos un buen ejemplo de ello.

A nivel de mecánicas, Frogwares creo que ha pecado de exceso de ambición, ya que tenemos entre manos un juego de mundo abierto, con mecánicas de RPG, tiroteos en tercera persona y secciones de investigación. Sí, es una amalgama bastante diferente, y no todo funciona igual de bien.

The Sinking City

Quiero empezar por lo positivo, y lo que me ha hecho seguir con el juego constantemente: la investigación. Básicamente, seguimos con el estilo propuesto en los recientes Sherlock Holmes, por lo que en cada escenario del crimen buscaremos todas las pistas, para así poder extraer ideas. Luego, en nuestro palacio mental las tendremos que combinar para obtener deducciones. Algunas ideas se pueden emparejar de diversas formas, lo que da lugar a deducciones diferentes, y esto puede cambiar el rumbo de varios de los casos que afrontaremos.

En este tema de las deducciones, no me ha gustado demasiado que no haya tantas posibilidades como en los Sherlock, ya que las bifurcaciones se centran más en «apoyo a X personaje, o no», en vez de sacar conclusiones diferentes. Puede parecer una pijotada, pero era algo que me encantó de Crimes & Punishments.

Al menos, donde Frogwares sí que ha evolucionado es en la sensación de que nos sintamos como auténticos detectives, ya que no nos llevan de la mano en prácticamente ningún momento. La visión que nos da nuestros poderes, de hecho, no es exactamente una «Visión Detective», ya que no remarca todo con lo que podemos interactuar. En su lugar, la usaremos para encontrar algunos elementos ocultos por «hechizos», o para seguir algún pequeño rastro «espectral», algo que agradezco para que tengamos que explorar a fondo los escenarios.

The Sinking City

Cuando encontremos todas las pistas de un escenario, podremos realizar una reconstrucción de los hechos. Básicamente, habrá unos pocos puntos en los que «veremos» un suceso del pasado, y tras verlos todos, tendremos que ponerlos en orden. Es, nuevamente, una mecánica bastante sólida, aunque personalmente, a veces creo que se pasaban con las deducciones que se pueden extraer. Con la excusa de los «poderes», aprendemos nombres de sospechosos porque los dijeron en el pasado. Creo que habría sido más interesante que todo fuera en base a deducciones, y que hasta pudiéramos equivocarnos en estas reconstrucciones, siempre y cuando sea todo coherente con las pistas que hemos encontrado. Ah, y averiguar el orden de los hechos es muy fácil, ya que la mayoría de veces están incluso en secuencia.

Otro aspecto en el que no nos guían es a la hora de marcarnos los objetivos en el mapa de la ciudad. En The Sinking City, cuando nos dan una dirección, tenemos luego que buscarla en el mapa, en base a las calles y al barrio que nos han indicado. Si luego hemos escuchado el nombre de un sospechoso y sabemos que tiene antecedentes, tendremos que ir a la comisaria de la ciudad para buscar en sus archivos. ¿Que buscamos a alguien que ha recibido un golpe? Es posible que haya ido al hospital, con que a mirar sus registros. Es algo que me parece muy de detective, y aunque me daba miedo que tanto mirar el mapa me terminara cansando, no ha resultado ser así, ya que me ponía en la piel del bueno de Charles.

Gracias a todos estos aspectos, he seguido jugando durante las 15 horas que puede durar el título, porque esta clase de juegos de detectives me apasiona. Ahora bien, el resto de aspectos del juego no está tan bien llevado a cabo. Primero, vamos a por el mundo abierto, que es excesivamente para lo que ofrece: nada fuera de los puntos marcados en el mapa. Sí, me gusta buscar los lugares que nos indican, pero se podría haber logrado lo mismo con pequeños hubs, como ocurre en los anteriores Sherlock.

The Sinking City

Con este mundo, al final estamos bastante tiempo corriendo de un lado para otro, o usando la lancha, para no encontrarnos nada por el camino. Por eso, al final usaba todo el tiempo el viaje rápido, lo cual no es buena señal para el diseño de un mundo abierto. Al menos, la ambientación sí que está conseguida, pero de nuevo, es un aspecto que creo que sobraba.

Peor aún es el combate, que es de lejos lo que puede hacernos caer en la locura. Por algún motivo, Frogwares pensaba que era buena idea añadir combate a The Sinking City, mediante el uso de armas de fuego y la posibilidad de golpear con nuestra pala. A pesar de que esta versión de Switch ha recibido diversas mejoras para que sea más satifactorio, me sigue pareciendo horrible.

La detección de impactos falla bastante, el gunplay no es bueno, y en general, los combates son muy aburridos. Me gustaron tan poco, que me puse la dificultad del combate en Fácil, para que no me atascara absolutamente nada y pasara estas zonas lo antes posible. De hecho, muchos encuentros están mal diseñados, ya que si nos enemistamos con un personaje por lo que decimos en un diálogo, empezarán a dispararnos. ¿Qué pasa si no tenemos de antemano el arma equipada? Que nos dejarán como un colador sin que apenas tengamos tiempo de reaccionar.

The Sinking City

Creo que estas escenas de acción habrían podido funcionar bien en forma de cinemáticas o incluso QTE, ya que tal y como están aquí, son un desastre, y espero que Frogwares las elimine por completo en sus próximos proyectos. Esto me lleva también a los elementos de RPG, que son más testimoniales que otra cosa. Podemos desbloquear mejoras pasivas como tener más vida o salud mental, más munición o poder llevar más materiales de crafting, pero nada más. Son cosas que están puestas por cumplir con un «checkbox» de elementos que tienen los juegos más grandes, y sobra.

Al menos, un aspecto donde tengo que reconocer que Frogwares ha puesto mucho empeño, al menos en este port, es en el apartado técnico. The Sinking City luce bastante bien en Nintendo Switch, ya sea en modo portátil o en el televisor. Por lo que he visto en vídeos, hay recortes gráficos, como unas texturas de menor calidad o una menor distancia de dibujado (el popping es bastante evidente en la vegetación), pero por lo general, sigue resultando bastante vistoso. Gran parte de la culpa la tiene el apartado artístico, ya que la ambientación está muy, muy conseguida. Además, el diseño de varios personajes, con rasgos de animales de diferente índole, me encanta, dando un toque baste macabro a muchos momentos de la aventura.

El rendimiento es quizá donde el juego flaquea un poco. Durante la mayor parte del tiempo, funciona de manera estable a 30 FPS, pero cuando vamos corriendo por la ciudad y nos alejamos de una zona por la que hemos estado un tiempo, habrá unos cuantos tirones notables. Lo bueno es que, cuando estamos en una escena de un crimen, no habrá problemas que afecten a la jugabilidad. Hablando de mejoras de la versión de Switch, si jugamos en modo portátil, podemos desplazarnos por los menús usando la pantalla táctil, además de aprovechar los sensores para apuntar.

The Sinking City

En cuanto al sonido, hay aspectos tanto positivos como negativos. El trabajo de los actores de doblaje en inglés (los textos están traducidos al castellano) puede ser muy bueno en algunas ocasiones, y bastante de serie B en otras. Con los efectos de sonido, la calidad también varía bastante. En algunos casos, todo suena muy bien, mientras que en otro, el sonido es bastante más falso. Los sonidos de los monstruos es seguramente lo peor, sonando a veces desde la otra punta del edificio en el que estamos, casi como si estuviéramos al lado. La música está ahí, pero sin demasiados alardes. Ni molesta ni sorprende.

Conclusión

Tengo que reconocer que The Sinking City me ha enganchado bastante, pese a las muchísimas pegas que le he puesto. Las partes del juego relacionados con la investigación y la locura me encantan, y ojalá Frogwares siga explorando estos sistemas en sus futuros juegos.

Sin embargo, parece que el estudio quería hacer un AAA con un presupuesto infinitamente menor, además de tener menos experiencia en muchos aspectos, ya que todo lo que está por fuera de la investigación es muy pobre y, al final, termina por empeorar la experiencia global. ¿Que en los grandes juegos del mercado hay mundos abiertos con elementos de RPG? ¡Pues a meterlos! Y lo siento, pero ha sido un error garrafal.

Detrás de estos elementos superficiales, hay un gran juego de aventura e investigación. Espero que Frogwares se centre en lo que mejor se les da hacer, ya que en The Sinking City se han metido en camisa de once varas, y les ha salido el tiro por la culata.

6

Nos consolamos con:

  • Mecánicas de investigación fantásticas y que no nos llevan de la mano
  • Ambientación muy lograda
  • Casos secundarios muy interesantes
  • Genial port a Nintendo Switch

Nos desconsolamos con:

  • Combate espantoso. Nada divertido y cansino
  • Mundo abierto innecesario
  • Mecánicas de RPG que no aportan absolutamente nada

Ficha

  • Desarrollo: Frogwares
  • Distribución: Versión de Switch: Frogwares - Versiones de PC, PS4 y One: BigBen Games
  • Lanzamiento: Switch: 12/09/2019
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en Inglés
  • Precio: 49,99 €

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