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The Persistence

The Persistence

Tras debutar en el año 2018 en PS4, en exclusiva para las PSVR (aquí os dejo con el texto que le dedicó en su momento mi compañero Luis Miguel), The Persistence es un título de exploración con toques de terror que se adapta a los sistemas más “tradicionales”: PlayStation 4 (sin necesidad de las gafas de realidad virtual), PC (tanto para aquellos que disponen de dispositivos VR como para el resto de usuarios), Nintendo Switch y Xbox One, siendo ésta última versión la que yo he podido disfrutar.

The Persistence nos pone en la piel de Zimri, jefa del departamento de seguriad de una nave en la que despertamos sin memoria. En ese punto, Serena se nos presentará como una ingeniera que ha logrado implantar su mente en los sistemas de la nave en la que estábamos antes de que todo se fuera al traste, y es que por algún extraño motivo los sistemas de clonación de los que dispone la nave han empezado a crear mutantes defectuosos que han plagado el interior de la nave y cuyo único propósito es acabar con nosotros…

Porque sí, en éste título lo tenemos todo en contra. O casi, porque por suerte tenemos a nuestra disposición a Serena para que nos vaya informando y dando consejos, así como un par de máquinas en la cabina de mando: una máquina clonadora con la que, a través de muestras de ADN podremos crear nuevos cuerpos cuando muramos, una máquina con la que desbloquear y personalizar nuestro equipo en las diferentes expediciones que realizaremos y otra con la que nos implantaremos mejoras.

The Persistence

Pero… ¿de qué va ésto? Pues sencillo: de reparar la nave para poder volver a nuestro hogar. Para ello deberemos cumplir con 5 objetivos, a priori sencillos, pero que se complicarán por culpa de la presencia de enemigos. Además, es en la resolución de estos objetivos donde encontraremos algunas de las secciones con elementos más variados (incluso por momentos de puzzle) del juego, siendo algunos de ellos bastante complicados y gratificantes. Y no sólo eso, sino que cada vez que nos regeneremos en un cuerpo nuevo, la nave cambiará la disposición de las salas y de algunos elementos en los diferentes niveles que la conforman.

Y es que el título, bajo un título de exploración y acción en primera persona con toques de terror esconde un rogue-lite muy competente. Lo mejor es que realmente no me he encontrado con la sensación de haber estado perdiendo el tiempo si morimos, pues muchas de las acciones que realicemos sí se mantendrán de cara al futuro: si logramos cumplir alguno de los objetivos en una vida, no importa cuantas vece muramos porque no se va a perder, igual que también conservaremos los recursos que hayamos encontrado por el camino y las mejoras desbloqueadas en las tiendas. Las armas que llevásemos, por contra, se perderán.

The Persistence

Porque sí, en el juego hay varias mejoras a desbloquear de diferentes maneras. Lo primero que comentaré, eso sí, es algo que está estrechamente relacionado con ello: los recursos que encontraremos a lo largo de nuestras idas y venidas por la nave. Básicamente se reducen a cuatro elementos, presentes en diferentes cantidades dependiendo del nivel en el que estemos (por lo general, cuanto más avancemos, mayores recompensas encontraremos), siendo los siguientes:

  • Células madre, que podremos cosechar de los enemigos (más adelante os explico esto) o encontrarlas directamente en tubos repartidos por todo el mapa, y que nos sirven para desbloquear mejoras permanentes para nuestro avatar (tales como mayor salud o mejorar nuestras habilidades sigilosas, por ejemplo) en la cubierta de mando.
  • También encontraremos unos chips que sirven como moneda, que sirven para comprar diversas armas de distinta índole en las diferentes máquinas expendedoras que encontraremos dispersadas por el mapa, así como para pagar cuerpos distintos al original (una vez desbloqueados) con los que obtener ciertas ventajas en una vida, o incluso comprar mejoras en el equipo básico del personaje para mejorar sus atributos.
  • Por último, decir que encontraremos 2 elementos que tienen una función diferenciada pero similar: por un lado están los planos, que nos harán desbloquear la posibilidad de mejorar nuestro equipo base en la cubierta de mando (una vez encontrados, podemos comprar dichas mejoras con chips), mientras que hay unos elementos llamados Símbolos, que sirven para mejorar las armas en las máquinas expendedoras. Eso sí, tened en cuenta que el precio de compra de las armas se incrementa conforme las mejoramos.

The Persistence

Todo eso está muy bien, pero… ¿cómo se juega? Pues sencillo (que no fácil): mediante una perspectiva en primera persona, controlaremos a un personaje que empieza en clara desventaja contra los mutantes. Por suerte para nosotros, y valiéndonos de una cosechadora de ADN podremos realizar ataques cuerpo a cuerpo (bastante débiles, eso sí) y ejecuciones en sigilo con las que mermaremos sustancialmente la salud de los enemigos (hasta tal punto que la mayoría de enemigos morirán instantáneamente). Por si esto os parece poco, tenemos un escudo que se activa manualmente (y que al sufrir daños se gasta, aunque se recarga automáticamente pasados unos segundos) y dos habilidades que utilizaremos mediante la llamada “energía oscura”: una visión amplificada, con la que detectaremos enemigos en un radio cercano (y su cono de visión, imprescindible para desarrollar un plan de ataque organizado) y un pequeño teletransporte. Y no, la vida no se regenera automáticamente, sino que necesitaremos recoger botiquines (como sucedía antiguamente en todos los juegos).

Y eso no es todo, ya que podremos hacernos con diferentes artilugios y armas a lo largo de cada aventura, y todas tienen unas características muy definidas: ya sean armas cuerpo a cuerpo (mis favoritas) de gran poder aunque escaso rango, armas de fuego, granadas o dispositivos experimentales (con los que huir, ralentizar el tiempo, alterar la gravedad…). Todos estos inventos tienen unos usos limitados (salvo en secciones específicas), así que no deberemos hacer demasiado el tonto con ellos, y es que no son demasiado habituales. Aún así, tampoco es que sean imposibles de conseguir, y es que ya sea porque los encontramos desperdigados en alguna sala, porque los suelta un enemigo caído o porque los compramos en la máquina expendedora de turno (hay de diferentes clases: de armas cuerpo a cuerpo, de granadas, de armas a distancia…), y en cuanto le cojamos un poco el truco al juego será posible que llevemos un arsenal bastante completito.

The Persistence

Pero con eso sólo no será posible sobrevivir demasiado tiempo, y es que aquí deberemos aprender los patrones de los distintos enemigos, tanto en comportamiento en sus movimientos como en combate, y es que hay varias clases y no todos se comportan de la misma manera: enemigos grandotes muy resistentes en combate cuerpo a cuerpo, enemigos más rápidos y enemigos que se esconden son sólo algunos de los que encontraremos por el camino. Y cuidado, porque en más de una ocasión (sobretodo al principio) no sabremos ni de dónde han salido o cómo hemos muerto. Yo, personalmente, prefiero tratar de superar las salas con sigilo, aunque no siempre salen bien las cosas…

Por si os parece poco el desafío que supone el juego “principal”, hay algunos puntos del mapa que nos presentarán retos mayores… aunque con sustanciosas recompensas, generalmente planos de mejora para nuestro traje o el cosechador de ADN. Estos escenarios son fácilmente reconocibles pues cuentan con una caja de suministros, y puede ser que tengamos que cruzar algún tramo con presión atmosférica reducida (lo que nos irá mermando de manera continua la salud) o haciendo frente a oleadas de enemigos. Parecido a esto (aunque bastante más sencillo), encontraremos puntos en los que activar los escudos de la nave y, de paso, mejorar el escudo de nuestro personaje, siendo necesario activarlos en cada incursión que realicemos (aunque no es exactamente así, pues la primera activación es distinta a las posteriores).

Por si el juego, que dura unas 8 o 10 horas, os parece corto, además de seguir explorando la nave y recogiendo recursos, siempre podéis intentar superar el New Game Plus (más complicado que el original) o intentar cumplir los desafíos que propone el título con sus modos especiales.

The Persistence

Pasando a comentar los aspectos más técnicos del juego, comentar que el título luce bastante ben: buena recreación de escenarios, enemigos bien modelados y relativamente variados, efectos visuales bastante cuidados y una interfaz bastante clara (y que, por cierto, es muy curiosa, pues todo lo accionamos con la mirada, imagino que herencia de su naturaleza VR). Como punto negativo, eso sí, diría que las diferentes estancias, incluso en cubiertas diferentes, son bastante iguales (quitando algunas concretas, especialmente unas de la cuarta cubierta).

A nivel sonoro no destaca demasiado, aunque las melodías de fondo nos causarán bastante tensión (y hasta nos llevaremos algún susto, especialmente en las primeras partidas), los efectos sonoros son correctos y el doblaje (en inglés) es bastante bueno).

Por cierto, antes de terminar quería comentar una cosa que he ido dejando “para más adelante” y no había comentado aún: me ha gustado mucho como poco a poco (y muerte a muerte) iremos conociendo algo más de los dos personajes protagonistas, así como de los tripulantes que podamos encontrar por la nave. No es que tenga un guión excepcional, cierto, pero cumple muy bien y tras unas cuantas partidas acabamos cogiéndoles cariño a Serena y a Zimri.

Conclusión

The Persistence ha resultado una experiencia muy gratificante, con una dificultad elevada pero asequible y en la que notaba cierta progresión en cada intento (fallido). No sólo comprendía mejor el juego, sus mecánicas y sus enemigos, sino que con cada incursión por la nave recogía nuevos materiales con los que mejorar mi avatar y, así, ser más efectivo en mis idas y venidas. Especialmente interesantes y desafiantes son las secciones de los objetivos, donde se muestra cierta creatividad por parte de los desarrolladores a la hora de proponer retos. El conjunto funciona bien y el toque de terror está bastante conseguido en los primeros compases, aunque sí que es cierto que cuanto mejor equipados vamos, éste se desvanece un poco.

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Nos consolamos con:

  • Poco a poco descubriremos detalles de las protagonistas y les cogemos cariño
  • El toque rogue-lite está bien traído y todas las vidas tienen su recompensa
  • Los objetivos principales se resuelven con secciones más complejas e imaginativas
  • La ambientación está muy lograda
  • A medida que avanzamos, nos sentimos más poderosos…

Nos desconsolamos con:

  • … aunque eso conlleva que el factor terror se diluya
  • Por momentos, los escenarios se hacen un tanto monótonos 

Ficha

  • Desarrollo: FireSprite Games
  • Distribución: FireSprite Games
  • Lanzamiento: 21/05/2020
  • Idioma: Voces en inglés, textos en español
  • Precio: 29,99€

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