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The Caligula Effect

The Caligula Effect

No sé qué obsesión tienen en Japón con los institutos, ya que a los estudiantes de allí, les pasa y hacen de todo, menos lo que es estudiar. Lo podemos comprobar en montones de animes, y cómo no, videojuegos. En este sentido, la saga Persona es uno de los más claros exponentes, y ahora de la mano de ATLUS, nos llega otro exponente en exclusiva a PS Vita: The Caligula Effect.

Aunque los usuarios de la portátil de Sony nos vamos quedando con cada vez menos juegos, sí que llegan algunas joyas japonesas de vez en cuando, por lo que había altas expectativas depositadas en el juego, sobre todo al venir la historia principal de mano del guionista de los primeros Persona. ¿Estaremos ante otra joya oculta del catálogo de esta infravalorada portátil?

En The Caligula Effect tomaremos el control de un joven que, durante el inicio del nuevo curso, se da cuenta que lo que le rodea no es real. Es entonces cuando descubre que está atrapado en el mundo virtual Mobius, que está controlado por una vocaloid llamada μque pretende quitar todo el sufrimiento de los habitantes de Mobius. Esto significa, cómo no, que dicha vocaloid se ha vuelto loca y no deja a nadie salir, por lo que junto a otros jóvenes que se han dado cuenta que no están en el mundo real y la vocaloid Aria que quiere hacer que μ recupere la cordura, nos tocará escapar como podamos.

The Caligula Effect

La trama no está nada mal, y aunque hay varios momentos bastante clichés, está muy bien resuelta, además de que intenta transmitir varios mensajes muy interesantes. Uno de los puntos fuertes de la historia son sus personajes, y es que los miembros del “Go-Home Club” (el nombre del grupo de jóvenes que quiere regresar a casa) y los músicos que ayudan a μ tienen tramas de lo más interesantes, y por qué no, perturbadoras en más de un caso. No en vano, todos los habitantes de Mobius intentan escapar de algo del mundo real, por lo que descubrir qué es ese algo es uno de los puntos fuertes de The Caligula Effect.

Es una pena que el juego nos llegue completamente en inglés, ya que eso puede echar para atrás a más de uno, o evitar que varios usuarios se pierdan esta atractiva trama.

También es una lástima la forma en la que descubriremos el pasado de cada personaje. En vez de tener una doble vida como en los Persona, aquí no tendremos una vida de estudiante, sino que directamente iremos a las diferentes mazmorras para progresar en la trama. Por tanto, para conocer a los personajes tendremos que ir hacia ellos, y darle al botón de hablar. Hecho esto, veremos cómo tendremos diálogos repetitivos hasta subir nuestro nivel de afinidad. Si tenemos cierto rango y hemos llegado a cierto punto de la historia principal, podremos seguir con la trama de dicho personaje (en cierto momento nos piden si queremos adentrarnos más en el corazón del personaje, siendo estúpido que den la opción de no hacerlo al no arriesgarnos nada al sí hacerlo), que será una sucesión de textos. Esto último no me importa, ya que las novelas visuales me gustan, pero la forma de llegar hasta ahí es el verdadero problema. Dar a la “X” para saltarte los diálogos insípidos necesarios para subir la afinidad es tan divertido como suena, y este problema no se queda ahí.

The Caligula Effect

Una de las características que más han promocionado de The Caligula Effect es que podemos hacernos amigos de los 500 NPCs que habitan en Mobius. Esto da lugar a una red masiva entre estos NPCs, teniendo que ganarnos la amistad de cierto personaje antes de poder entablar una conversación con otro, y así sucesivamente. Si logramos hacernos amigos, ganaremos diferentes bonus para nuestro personaje, lo que en principio nos anima a hacernos amigos de todos los que podamos.

El problema es que volvemos a recurrir a la “divertidísima” acción de pulsar “X” para saltarse los diálogos que no aportan nada, subir el nivel de afinidad, salirnos de la zona cuando no nos dejen subir el nivel más de forma seguida, volver y seguir con este proceso. Llegado a cierto punto, igual nos piden una misión para llegar a conocerlos mejor, pero son meras “fetch quest”, por lo que no aportan absolutamente nada. Por tanto, este sistema suena muy bien en papel, pero está fatal implementado. Es algo muy similar a lo que le ocurre a los juegos de Sword Art Online, donde podemos hacernos amigos de todos los demás NPCs, pero que no es divertido, y ciertamente no da ningún beneficio importante. Al menos, aquí podemos llevarnos a los NPCs como aliados a las batallas en vez de a los personajes principales, pero claro, si tienen menos habilidades que éstos, ¿es esto algo beneficioso? En absoluto, y es algo que sólo llegué a usar una vez porque la trama lo requería.

Por tanto, el progreso del juego se basa en completar una mazmorra, superar a un jefe final, avanzar en la trama y desbloquear otra nueva mazmorra, sin demasiadas actividades para hacer entre medias más que socializar con los personajes. Al menos, la exploración y el combate estarán a la altura, ¿no? Pues más o menos, con bastantes matices.

The Caligula Effect

El primer “problema” en la exploración es que las mazmorras son muy aburridas. Son laberínticas, sin que haya nada interesante para explorar o buscar. Por tanto, cuando entremos a cada una de ellas, intentaremos ir hacia el objetivo lo antes posible para así progresar en la trama. Algo curioso de The Caligula Effect es que veremos a los NPCs y enemigos moviéndose a su aire por las mazmorras. Sin embargo, sólo entraremos en combate si llamamos la atención de los Digiheads (humanos que han dejado salir sus emociones de mala manera, y están controlados por los malvados músicos), o si su nivel de rabia es muy elevado, que entonces irán a por nosotros si nos ven. Esto, de nuevo, no suena mal sobre el papel, pero hay varios problemas importantes.

Para empezar, lo de llamar la atención es sólo para un enemigo, lo cual se podría usar para alejar a los enemigos entre sí y no enfrentarnos a grandes grupos, lo cual no suena mal. Sin embargo, apenas hay enemigos que quieran combatir con nosotros de forma automática, por lo que muchas veces, si queremos ir limpiando una zona o ir subiendo de nivel, tendremos que llamar a los enemigos e ir luchando contra ellos de uno en uno. Como las batallas tienen lugar en la misma zona, es surrealista ir peleando y que se pasee otro enemigo por el cambo de batalla, sin inmutarse ni nada. Hay veces que sí entrarán a luchar contra nosotros en mitad del combate, pero eso me ha pasado en ocasiones muy contadas. Por tanto, el hecho de ponernos a pelear termina siendo tedioso, y al final pasaba corriendo entre todos los enemigos para avanzar. Al hacerlo, las mazmorras se superan bastante rápido, mientras que de lo contrario, se hacen pesadas y eternas. Lo peor es que ir corriendo sin pelear tampoco llega a ser divertido, por lo que estamos en una tierra de nadie.

Al menos, donde sí que logra brillar The Caligula Effect es en su sistema de combate. Básicamente, es una mezcla entre los combates por turnos y el tiempo real. Podremos asignar a cada miembro de nuestro grupo tres acciones seguidas, que consumen SP. La gracia es que con cada acción encadenada, la nueva consume menos SP que de lo normal, lo que nos anima a encadenar habilidades, que pueden ser de ataque, defensivas, de soporte, etc.

The Caligula Effect

Cuando seleccionemos una habilidad, podremos ver una especie de “preview” de lo que ocurrirá en el campo de batalla, pudiendo ajustar el tiempo en el que se realizará dicha acción en concreto. Esto nos puede servir para coordinar las habilidades de los diferentes aliados, para que por ejemplo, un personaje lance al enemigo por los aires, y otro ataque en el momento adecuado con una habilidad que hace más daño a los enemigos que están en el aire.

Aunque el sistema de combate al principio puede abrumar un poco (hay una cantidad de opciones excesiva), las batallas de The Caligula Effect logran ser bastante accesibles, y al poco tiempo ya sabremos cuándo mover a los personajes para esquivar ataques enemigos, qué habilidades usar para contrarrestar las habilidades que esté cargando el oponente, etc. En este sentido, el sistema de combate me ha encantado, ya que ofrece muchísimas opciones tácticas, sin para ello ser tan complejo que casi nadie lo pueda entender.

Por desgracia, no está exento de problemas este sistema de combate. Para empezar, toda esta planificación, ver el “preview” y tal lleva bastante tiempo, y cuando luchamos contra un solo enemigo, se puede hacer pesado si combatimos mucho. Por este motivo, al final acabas usando la habilidad de ataque estándar de cada personaje del grupo, y así se pueden superar la mayoría de los combates, incluso en un único turno. Hacer esto es esencial, ya que así conseguimos el doble de experiencia, y que sea tan fácil de lograr deja en entredicho la dificultad del juego.

Los jefes finales tampoco salen mucho mejor parados en cuanto a la dificultad, ya que no ofrecen ningún tipo de reto. Incluso al segundo jefe logré derrotarlo en un único turno. Sólo llegué a morir en el juego cuando me quise meter con enemigos de mucho más nivel que mi personaje, ya que entonces te pueden matar de un solo golpe. Esto nos fuerza a tener que farmear, lo cual es lento al tener que luchar casi siempre contra enemigos de uno en uno. Para más inri, todos los enemigos son humanos, que tienen habilidades algo diferentes, pero todos se comportan casi igual. Esto hace que las peleas sean más pesadas, incrementando los problemas anteriores.

The Caligula Effect

Algo que me ha extrañado es que los elementos de RPG son bastante ligeros. Básicamente sólo podemos subir de nivel, desbloquear habilidades (de las cuales, con las básicas casi estaremos servidos) y equipar bonus. Nada de comprar armas, armaduras ni nada por el estilo, ya que el loot sólo lo podremos encontrar, y como todo lo anterior, tampoco es que llegue a ofrecer ventajas notables durante las peleas.

Con todo esto, The Caligula Effect dura alrededor de las 25-30 horas, en función de lo que queramos ponernos a pelear en las mazmorras. Es una duración ajustada, y si llegara a durar más, sería todo incluso mucho más pesado.

Técnicamente, estamos ante un juego que pretende ser muy ambicioso, pero cae ante las posibilidades técnicas de PS Vita. Lo de luchar en el mismo lugar donde nos cruzamos con los enemigos está bastante bien, pero a cambio, el rendimiento del juego es muy mejorable. Durante la exploración hay tirones, aunque no son muy exagerados. Sin embargo, en las peleas, cuando hay varios efectos en pantalla (algo muy normal), el rendimiento se va al traste, lo que llega incluso a molestar para navegar por los menús para seleccionar habilidades. Los tiempos de carga son también bastante elevados, lo que hace que cambiar de zona sea todo un suplicio. Al menos, el estilo artístico está bastante bien, con personajes y escenarios atractivos.

La música, al tener una trama tan centrada en una vocaloid, ha recibido mucho cuidado. Los temas que suenan en cada mazmorra son diferentes, y tienen tres versiones: una para cuando exploramos, otra con voces cuando nos ponemos a luchar (el cambio entre la de exploración y lucha me parece magnífico), y otra versión más modificada para cuando luchamos contra el jefe final. La música de The Caligula Effect me ha gustado mucho, aunque es una pena que el loop que suena en las mazmorras sea tan corto, ya que tras una hora en la misma mazmorra, empezaremos a cansarnos de escuchar la misma canción. Algo más de variedad por nivel no habría estado nada mal, eso desde luego. Por otro lado, las voces en japonés están bastante bien, dando más personalidad a los diálogos, que por suerte, en su mayoría están doblados, lo que hace más ameno tener que ir leyendo los cuadros de texto.

The Caligula Effect

Conclusión

Quería que me encantara The Caligula Effect, y de hecho, sobre el papel tiene muchos elementos para ser un gran juego: su trama es atractiva, el sistema de combate es de lo más interesante y la música es genial. Sin embargo, muchas de las ideas que suenan de maravilla sobre el papel, se han trasladado fatal al juego.

El tema de las interacciones sociales es tan pobre, que al final pasas de hacerte amigo de los 500 NPCs y sólo lo haces del grupo protagonista, que es al fin y al cabo, el único que tiene algo interesante que contar. Luego, la exploración de las mazmorras termina haciéndose pesada y tediosa, teniendo que forzar nosotros el combate en la mayoría de ocasiones, y contra enemigos individuales que encima se repiten más que el ajo. Al sumarle una muy baja dificultad, y que hasta las canciones terminan cansando, estaremos deseando llegar al final de cada mazmorra para luchar contra el jefe, avanzar en la trama y al menos llegar a algo nuevo.

Con que, al final, The Caligula Effect es un JRPG que puede lograr entretener, pero que podría haber dado muchísimo más de sí. El diseño podría haber sido mucho mejor para hacer la exploración más atractiva, se echan en falta muchísimos más tipos de enemigos, y cómo no, hacer que todo no se haga pesado. Igual es que después de Persona 5 lo he visto con peores ojos, pero por culpa de lo pesado que se hace y lo mal que están implementadas varias mecánicas, sólo puedo recomendar el juego a los que quieran un nuevo JRPG para PS Vita a toda costa, sabiendo que hay opciones mucho mejores dentro del género en la consola.

6

Nos consolamos con:

  • Historia muy interesante.
  • Estilo artístico bastante logrado.
  • Sistema de combate profundo y accesible a la vez.
  • La música es genial…

Nos desconsolamos con:

  • … Pero termina por cansar al repetirse mucho en cada mazmorra.
  • Diseño de niveles muy pobre.
  • El combate termina por hacerse repetitivo y pesado.
  • Muchas mecánicas que suenan bien sobre el papel, pero están fatal implementadas.
  • El rendimiento del juego es desastroso.
  • Completamente en inglés.

Ficha

  • Desarrollo: Aquria
  • Distribución: ATLUS
  • Lanzamiento: 09/05/2017
  • Idioma: Textos en Inglés y voces en Japonés
  • Precio: 39,99 €

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