8

Sonic Mania

Sonic Mania Ha tenido que ser un fan del erizo azul el que tenga que dejar en evidencia a la propia SEGA para poder hacer un juego de Sonic que rompa el redundante círculo de excitación-negación-decepción que lleva acompañando a uno de los personajes más aclamados del mundo de los videojuegos y del género noventero por excelencia: las plataformas. Christian Whitehead es el creador de Sonic Mania, pero este fan incondicional no se ha ganado el derecho de poder crear este título licenciado así porque sí; estamos ante un usuario que ha remasterizado grandes clásicos como Sonic the Hedgehog, Sonic the Hedgehog 2 o Sonic CD bajo su propio motor gráfico, el Retro Engine, y que la gente ha podido descargar de forma totalmente gratuita y para múltiples plataformas de sobremesa y portátiles.

Bajo la supervisión del Sonic Team – que poco o nada le habrá debatido al desarrollador australiano – Sonic Mania llega a PS4, Xbox One, PC (éste llegará a finales de agosto) y Nintendo Switch para iniciar lo que puede ser el mejor año de Sonic y compañía – y Knuckles – desde que los fans de la saga se enquistaron en los gloriosos 1995 y se dedicaron a dibujar erizos edgy con nombres comunes y aberraciones cromáticas.

Sonic: The Lost Levels

No queda claro donde se sitúa Sonic Mania en la línea temporal, ni si el pedrusco que encuentra el Dr. Ivo Robotnik el cual le otorga el poder necesario para lanzar una nueva intentona contra nuestros amigos, es una Esmeralda del Caos. Lo que más o menos nos queda claro es que los eventos del juego suceden tras lo ocurrido en Sonic & Knuckles en la que Robotnik, hundido y nuevamente humillado, crea su particular ejercito de robots para que hagan el trabajo sucio por él. Este ejercito creado en exclusiva para Mania y de la mano de Whitehead, responden al nombre de Hard-Boiled Heavies y serán tus enemigos en los Actos 2 de algunas fases concretas. Cada uno de ellos responde a un color y aspecto distinto, utilizarán armas muy avanzadas y tendrán sus propias habilidades especiales.

Sonic Mania

Lo que también queda bastante claro es que la gran piedra tiene algún tipo de poder que hace que se generen portales temporales que trasladan a los héroes de la aventura a distintos mapas ya conocidos por todos los fans de los clásicos plataformas y así, el concepto de Sonic Mania comienza a cobrar cierto sentido: un viaje espacio temporal por los mejores niveles de la franquicia, un repaso a la época más gloriosa del erizo; un homenaje por y para los fans que catapultaron a la mascota de SEGA a – casi – lo más alto, aunque eso significara, inevitablemente, caer a la misma velocidad de subida.

Dicho esto, sí, Sonic Mania contiene un montón de fases ya conocidas por todos que son pertenecientes a la trilogía Sonic the Hedgehog de Genesis y que han sido reconvertidos añadiendo elementos más novedosos como Power Ups o fases de bonus ocultas, pero también tiene escenarios totalmente inéditos, así como sus villanos (los Hard-boiled Heavies) por lo que Christian Whitehead ha tenido la oportunidad, no solo de recrear un juego de corte retro, sino ser historia viva de la saga; un privilegio que muy pocos pueden decir. Y el más avispado podrá decir que esto es, en cierto modo, un “mod” de todos los Sonic, con una reutilización infinita de assets o recursos ya existentes, agitados con un poco de gracia para que parezca un título inédito… Y razón no le falta, con la diferencia que Sonic Mania incluye batallas inéditas, mecánicas nuevas que, incluso existiendo en fases grabadas en nuestra retina, casan perfectamente con el escenario y la aventura. Por lo tanto, queda descartado que le falte originalidad, puesto que hay cierto componente creativo y novedoso. Ahora bien, el 90% del título es una contante reutilización de elementos ya existentes, algo que no es nada malo si funciona. Sonic Mania es lo que es, un juego que recrea la época más gloriosa del erizo y sus amigos y, por lo tanto, encaja perfectamente con el concepto que se busca.

Sonic Mania

La reutilización del material ya existente queda también patente en algo muy característico de la saga como son las fases de bonus. En Sonic Mania dispones de dos tipos distintos de fases, las que aparecen encima de los checkpoints cuando los activas y tienes un determinado número de anillos y los anillos gigantes que se incorporaron por primera vez en Sonic the Hedgehog 3 y, que en Mania, están más escondidos que nunca.

Si entras en las fases de bonus por checkpoint, sufrirás la primera pesadilla, pues se tratan de las dichosas y mareantes fases de bonus de Sonic 3 (& Knuckles) que tanta tensión y dolores de cabeza nos ha provocado. La diferencia básica es que aquí no conseguirás las Esmeraldas del Caos para desbloquear a Super Sonic (y de paso, el contenido oculto del juego) sino que lograrás medallas (32 en total) que desbloquearan una serie de extras curiosos para el juego. Si consigues entrar en un anillo gigante, ahora sí, tendrás la oportunidad de conseguir una Esmeralda del Caos, pero esta vez lo harás en fases especiales al estilo Sonic CD donde perseguirás a un UFO que porta el premio gordo. Tu objetivo es recolectar bolas azules para aumentar tu velocidad y anillos para conseguir más tiempo mientras sorteas distintos obstáculos en circuitos cerrados con el único fin de atrapar al OVNI y quedarte con un de los siete pedruscos que tiene el juego.

Extras y modos de juego

No existe un patrón determinado para conseguir los modos de juego de Sonic Mania, tan solo tienes que jugar y jugar al juego para que se desbloqueen solos. Como se trata de un juego nostálgico, sus modos de juego no se quedan para nada cortos en ese sentido. Por un lado, puedes desbloquear el modo contrarreloj que, como su nombre bien indica, se premia por ser el más rápido en los distintos mapas del juego. Lamento profundamente que este modo no se llame Gotta go Fast ya que, en la aventura principal, encontrarás algún que otro guiño “sangrante” en referencia a la guerra que se produjo entre SEGA y Nintendo en aquellos fabulosos finales de los 90; puestos a poner memes…

Otro modo de lo más nostálgico es el modo competición, en el que podrás hacer una carrera contra un amigo en la cual, el tiempo de finalización de la fase, la cantidad de anillos o la puntuación serán los elementos clave para decantar la balanza. Aquí el problema reside que tu amigo tiene que estar junto a ti, físicamente, pues no tendrás opción de jugar vía Online en este modo. Una pena, vuelve a ser un modo que caerá en el olvido fácilmente.

Sonic Mania

Por descontado, tendrás el modo Mania en la que jugarás la historia, ya sea con Sonic y Tails o con Knuckles, desde el principio y sin hacer nada adicional. La aventura no cambia, la forma de jugar sí. Como bien sabrás, las habilidades especiales del “Vegeta” de la franquicia ofrece más profundidad a la hora de explorar cada mapa a costa de no obtener una transformación SSJ a lo Trunks, algo que me sigue molestando a día de hoy.

Conclusión

Sonic Mania es todo lo que un fan de Sonic necesita para levantar el ánimo, que la cosa está muy mal. Junto a Mania, tenemos en el horizonte Sonic Forces que es el edgyness multiplicado al cuadrado y que tiene a todos los seguidores del erizo excitados. Normal, es como si todos los astros se alineasen para ofrecer la oportunidad definitiva a Sonic de existir como personaje. Yo no soy fan del erizo, que coño, yo soy de Super Mario y estoy aquí infiltrado hablando del eterno enemigo, y pese a ello, pese a que Sonic Mania me ha llegado a aburrir en ciertos tramos (por no aportarme gran cosa, por falta de, a mi modo de ver, carácter y carisma en los enemigos finales; por la, de nuevo, a mi modo de ver, mala elección de los niveles retro) es imposible obviar que el juego ofrece lo que los fans piden, un Sonic clásico con ADN 100% de Sonic clásico, y eso no se lo puede quitar nadie. Por eso, Sonic Mania es un grandísimo juego, un plataformas que se atreve a innovar sin desentonar y no habrá “Nintendero” sobre la faz de la tierra que se lo pueda negar.

El juego luce un pixel art muy bueno, un inmejorable scroll horizontal con multitud capas, una banda sonora remasterizada que suena de cojones y aunque haya tenido momentos de bajona, Sonic Mania me ha llegado a alucinar y sorprender como en su día me alucinó la primera trilogía de Sonic; el trifásico que me obligó a comprar una Genesis para poder vivir aquellas aventuras sin estar metido en casa de mis amigos los fines de semana. Pero no puedo obviar que, en ocasiones, la coctelera de nostalgia se ha llenado en exceso, metiendo enemigos con calzador y provocando un Deus Ex Machina del copón bendito, eso sumado a mi negativa particular por volver a vivir aventuras en ciertos mapas retro, hacen que para mí Sonic Mania sea un juego notable, que no sobresaliente.

8

Nos consolamos con:

  • Rezuma a Sonic clásico por todos los poros, cumple perfectamente su objetivo
  • La remasterización de la banda sonora y el pixel art son excelentes
  • La dificultad para encontrar los anillos gigantes le da exploración a los enormes mapas
  • Nuevas mecánicas que casan perfectamente con la aventura
  • Flying-fucking-battery
  • Lo que ofrece, al precio que ofrece, sí es sobresaliente

Nos desconsolamos con:

  • A veces da la sensación que han metido absolutamente todos los elementos de los Sonic clásicos, los han metido en la batidora y a volar. No por meter más será mejor
  • Los Hard-boiled Heavies me han parecido muy descafeinados
  • Hay zonas retro que no hubiese querido volver jamás, con la de escenarios chulos que tiene Sonic
  • Algún que otro bug que me ha bloqueado al personaje, incluso he muerto sorprendentemente con un “time up” ?¿
  • Me hubiese gustado tener más opciones de visualización y poder cambiarlas en cualquier momento de la partida, en el menú de pausa, por ejemplo

Ficha

  • Desarrollo: Christian Whitehead
  • Distribución: SEGA
  • Lanzamiento: 15/08/2017
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 19,90 €

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *