8

Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered

Una saga que estoy deseando que vuelva es Red Faction. Su énfasis en la destrucción nos ha dejado varias joyas espectaculares, y con la tecnología actual, se deberían de lograr cosas incluso más espectaculares. Sin embargo, tras el fracaso comercial de Red Faction Armageddon, a pesar que me divirtió de lo lindo, y el cierre de THQ, la franquicia se quedó en el limbo. Por suerte, con THQ Nordic rescatando todas sus licencias, es ahora el turno de la saga marciana con Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered, el re-lanzamiento de la entrega más querida de la saga de la pasada generación. Así que preparad vuestro martillo, que los edificios no se van a derrumbar ellos solitos.

Al estar ante una “re-Marte-rización”, la historia es exactamente la misma que en el juego de hace 9 años. Nosotros controlamos a Alec Mason, que viaja a Marte buscando una nueva forma de vida. Sin embargo, su hermano forma parte de la Red Faction, la organización que quiere rebelarse contra el EDF, quien controla el Planeta Rojo con mano de hierro. Tras su muerte, nosotros seremos los últimos reclutas de la Red Faction, teniendo que usar nuestras capacidades innatas para la destrucción si queremos echar al malvado EDF.

El argumento sigue siendo muy básico, con unos personajes bastante planos y no demasiada chicha. Sí, profundizan en ciertos momentos en la tribu de los Marauder, unos indígenas que no se llevan bien con los forasteros. Sin embargo, la trama es lo de menos, algo en lo que creo que mejoró bastante Armageddon. Es curioso cómo intentaron crear una serie de televisión a partir de esta entrega (que enlazaría con Armageddon), ya que no hay demasiada chicha de la que extraer historias muy interesantes.

Lo que hace Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered tan disfrutable es su jugabilidad. En esencia, estamos ante un sandbox con un mundo dividido por distritos. Nuestro objetivo consiste en completar varias misiones principales en cada distrito, otras tantas secundarias para reducir la influencia del EDF en la zona, para así activar la misión con la que echar a los malos del distrito. Es una estructura que no me gusta demasiado, ya que se ha aplicado a otros sandbox más recientes con resultados bastante negativos. Por suerte, aquí hay una ventaja respecto a los Just CauseMafia que han replicado esta estructura: el tamaño del mapa. Marte no es extremadamente grande, por lo que estamos ante un mapa con un tamaño justo, pero denso en cuanto a actividades. Personalmente, esto ayuda bastante a que el juego no se haga pesado, notando con rapidez el aumento de la influencia de la Red Faction en el distrito, como más revolucionarios que se nos unirán en combate, etc.

Si nos centramos en las mecánicas básicas, estamos ante un título muy justito. Controlamos a Alec desde una perspectiva en tercera persona, pudiendo usar un sencillo sistema de coberturas y una multitud de vehículos. El combate es bastante simple dentro del género de los shooters en tercera persona, al enfrentarnos a unos enemigos con una IA muy básica (por no decir casi nula), que encima no paran de reaparecer de forma infinita, diseño bastante anticuado. Eso por no mencionar que los vehículos tienen un control bastante justito también, siendo fácil perder el control y salir por los aires.

Sí, parece que Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered es un desastre que ha envejecido mal, pero sigue teniendo un as bajo la manga: la destrucción. Absolutamente todo puede ser destruido en el juego, lo cual ofrece unas opciones tácticas casi ilimitadas. ¿Que nos molesta un muro? Pues equipamos el martillo y lo derribamos con golpes horizontales y verticales. ¿Un montón de enemigos dentro de un edificio? Pues nos cargamos sus puntos de apoyo para que se derrumbe y sepulte a los soldados del EDF.

El gran arsenal al que tenemos acceso nos da montones de posibilidades, ya sea el potentísimo martillo que siempre llevaremos en el inventario, un conjunto de bombas que podremos detonar de forma simultánea, o incluso un rifle con el que desintegrar la materia. El motor de destrucción sigue sin tener rival a día de hoy, siendo impagable el crear una reacción en cadena a base de explosivos y las físicas de los edificios para causar una destrucción sin igual.

Los vehículos también juegan un papel clave en la destrucción, siendo posible entrar a una base con un camión, empotrarlo contra una torre de vigilancia y ver cómo se derrumba, para así iniciar el ataque. Otros vehículos son más destructivos todavía, como los tanques o, sobre todo, los andadores, una especie de robots que acaban con todo lo que esté a su paso.

Las misiones saben muy bien que la destrucción es la mayor baza del juego, por lo que las más divertidas son las que nos permiten cargarnos absolutamente todo, ya sea en forma de desafíos para destruir edificios con un arsenal concreto, robar un andador y luego protegerlo usando un lanzamisiles con munición infinita, etc. Lo dicho anteriormente, no es que las misiones de Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered sean gran cosa, pero las fases principales son divertidas, y hay una buena variedad de actividades secundarias. De hecho, muchos coleccionables se basan en destruir edificios clave del EDF o cajas de suministro.

Todo esto hace que estemos ante un juego con una estructura muy básica, pero que es increíblemente divertido y satisfactorio. Además, tras la campaña (que nos durará alrededor de unas 10 horas si no nos centramos en completarlo absolutamente todo), tenemos varias opciones multijugador que pueden ser disfrutadas en local (por turnos) o a través de internet. Estos modos se basan en la destrucción total, teniendo que competir con nuestros amigos por ver quién destruye más de los escenarios en varios modos o con ciertas características concretas. Es muy, muy divertido participar en estos modos adicionales, además de ser terapéutico a más no poder. Porque oye, ver cómo todo se derrumba es increíblemente relajante.

Todo esto era cierto en la versión original, por lo que los cambios de Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered vienen en su apartado técnico. En primer lugar, las escenas de vídeo son un desastre, al ser escenas pre-renderizadas que lucen peor que el juego de base. Esto ya era cierto en el título original, pero aquí se nota más la diferencia. Teniendo en cuenta la sencilla historia, no da ninguna pena saltarse algún que otro vídeo.

Dentro de la partida, sí que hay mejoras, pero no son gigantescas. En esencia, se ha mejorado mucho la resolución (se puede llegar a los 4K en PS4 Pro, Xbox One X y PC), lo que hace que todo sea mucho más nítido. También han aumentado la calidad de las texturas (aunque no es un salto muy grande) y algo la distancia de dibujado. Vamos, que es un trabajo propio de una remasterización, sin apenas alardes. A pesar de los cambios, sigue habiendo aspectos mejorables, como la distancia de dibujado en consola, viendo muy claramente las montañas de Marte aparecer cuando vayamos a toda pastilla en un vehículo.

Donde sí que se notan más las mejoras es en el rendimiento. En su momento el título iba bien en consola, pero cuando empezaba la destrucción, había claros tirones. Estos problemas de rendimiento se han reducido notablemente, aunque siguen sin irse del todo. Cuando empezamos a cargarnos los edificios más grandes y las físicas hacen acto de aparición, sí que hay pequeños tirones. No son graves problemas de rendimiento, pero sí que se notan las bajadas de frame rate, al menos en el caso de PS4 Pro.

El sonido no ha recibido tantos cambios, por lo que funciona más o menos igual que en la versión original. Los efectos de sonido están claramente bien, haciendo la destrucción todavía más espectacular. La música es sencilla pero efectiva, y finalmente, el doblaje es lo más justo de todo el paquete sonoro. Las voces siguen estando en español, pero estamos ante un doblaje digno de una película de fin de semana de Antena 3, y de las pelis cutres encima. Pero oye, se sigue agradeciendo tener voces en nuestro idioma, para no tener que leer subtítulos en mitad de los tiroteos.

Conclusión

Puede que el diseño de Red Faction Guerrilla Re-Mars-Tered siga siendo bastante justito, al igual que las mecánicas esenciales, pero la destrucción es sencillamente increíble. Solamente por este aspecto merece la pena volver a disfrutar del juego, ya que se disfruta desde el primer minuto hasta el último. El motor de físicas para la destrucción de los edificios sigue siendo de los mejores (por no decir el mejor) que nos podemos encontrar a día de hoy, eso que ya han pasado 9 años desde el lanzamiento del juego original.

Puede que los cambios que ha recibido esta remasterización no sean notables, pero hacen que el juego luzca mejor que nunca y nos recuerda lo divertida que es la franquicia. Espero que este sea solo el inicio para el regreso de Red Faction, para que así podamos volver a Marte con todos los avances propicios de la tecnología actual.

8

Nos consolamos con:

  • Destrucción inmejorable. No hay nada mejor que ver cómo un enorme edificio se derrumba como un castillo de naipes
  • Las posibilidades tácticas que ofrece la destrucción
  • Mapa con un tamaño aceptable y denso, en vez de hacerlo gigante por hacerlo gigante
  • El modo multijugador es increíblemente divertido

Nos desconsolamos con:

  • La historia sigue siendo muy, muy básica
  • Los cambios visuales son muy justitos, sin llegar a ofrecer un rendimiento del todo fluidos
  • La estructura de misiones es mejorable

Ficha

  • Desarrollo: Volition
  • Distribución: THQ Nordic
  • Lanzamiento: 03/07/2018
  • Idioma: Textos y Voces en Castellano
  • Precio: Consola: 29,99 € - PC: 19,99 €

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *