8

Railway Empire – NSW Edition

Railway Empire

Railway Empire llegó, en 2018, a ordenadores y consolas de nueva generación, tomando elementos prestados de los clásicos Railroad Tycoon, es evidente, pero también con características propias. Tras su paso (junto a múltiples DLCs) en esas plataformas, ahora nos llega Railway Empire – Nintendo Switch Edition, la adaptación del título a la híbrida de Nintendo. Estos días he estado jugando al título, y a continuación voy a hablaros de lo que encontraremos en dicha versión.

Para empezar, dejaremos claras algunas cosas: el juego es un título de gestión en el que mandaremos en una compañía de ferrocarril en el continente americano entre 1830 y 1930 (y algún escenario en Europa). Aquí poca acción veremos, aunque no es algo malo.

Para empezar, comentar que Railway Empire incluye diversos modos de juego que, aunque en esencia son lo mismo, tienen sus particularidades propias: el modo campaña, los escenarios, la partida libre y el modo experimentar.

La campaña nos llevará por 5 capítulos, explicándonos lo básico del juego (aunque, eso sí, en algunos casos no es claro del todo), tocando temas tales como el control del juego y las diferentes opciones que tenemos. Estos niveles, además, son escenarios completos, con sus objetivos (algunos opcionales incluidos) y sin ser demasiado retantes (aunque ojo, no nos podemos dormir en los laureles), nos permiten ver qué nos encontraremos más adelante. Además, en ellos se nos desarrolla la trama principal del título, en el que veremos el auge del ferrocarril americano y protagonizaremos la construcción de una línea que cruce todo el país, desde la costa oeste hasta la costa este.

Railway Empire

El modo escenario es, en cierto modo, una campaña alternativa, por decirlo de alguna forma. Se elimina el hilo conductor entre escenarios, pero por contra se nos proponen muchos más niveles en la línea de lo visto en la campaña: distintos escenarios y distintas épocas, añadiendo además nuevas zonas como parte de Canadá (con el nombre Granes Lagos), México y parte de Sudamérica (formando el conjunto Cruzando los Andes), que en el lanzamiento original no estaban y se añadieron posteriormente vía DLC en el resto de plataformas. Y si todo esto nos parece poco, ya tenemos disponibles 3 DLCs de pago (disponibles en el resto de plataformas también) que trasladan la acción a Gran Bretaña e Irlanda, Alemania y Francia (e imagino que en un futuro nos llegarán también los DLC de Australia, llamado Down Under, y el de la región al norte de Europa).

En el modo libre podemos personalizar más la experiencia, cambiando nuestro presupuesto inicial, nuestra ciudad base, número de competidores, etc. Y en el modo experimentar directamente nos encontraremos con que iniciamos un mapa y tenemos recursos ilimitados y no hay rivales, por lo que si bien la experiencia (para mi) pierde un poco la gracia, nos permite experimentar (como el nombre indica) con rutas y estrategias en un mapa concreto… o hacer nuestra ruta ideal sin presiones, claro.

Pero esperad, que he hablado de varias cosas que no he detallado aún: regiones distintas, competidores… a continuación os lo explicaré, pero dejadme antes contar un poco el gameplay del título. Nosotros somos los jefes de la empresa de ferrocarriles que comentaba en un inicio, y todas las decisiones pasan por nuestra mesa (o, mejor dicho, nuestros mandos). Empezaremos con una ciudad que nos hará de base, y desde ahí deberemos conseguir expandir nuestra red y, con ella, nuestra fortuna.

Railway Empire

La idea es fácil, pero a la práctica no lo es tanto, y es que aunque no es difícil tampoco, hay que tener varias cosas en mente. La primera de todas es mirar cuáles son las industrias afincadas en nuestra ciudad. Esto nos permitirá saber qué productos nos interesa más traer a la ciudad y cuales podemos enviar a otras ciudades. Básicamente, debemos unir centros de producción de materias primas con las ciudades, y para ello debemos construir una estación cerca de estos centros (ya sean minas, granjas, aserraderos…) y conectarlos a la ciudad con vías. Una vez creemos una línea ferroviaria que vaya por esas vías recién construidas (seleccionando las paradas que realizará el el tren y la locomotora que tirará del convoy), empezará el flujo de mercancías. En éste momento, cuando las fábricas de nuestra ciudad se pongan en marcha, es buen momento para conectar la primera urbe con otros núcleos poblados cercanos (y no tan cercanos) para que las mercancías, el correo y los pasajeros puedan viajar a sus destinos y, con ellos, llegue el crecimiento a las ciudades.

Hasta aquí es sencillo, ¿verdad? Dicho así lo parece, pero dependiendo de si queremos una simulación más realista o menos (es de las pocas opciones que podemos modificar en todos los modos de juego, y que os recomiendo probar de las 2 formas para ver qué os convence más), las vías podrán ser compartidas por trenes sin problemas o deberemos hacer vías paralelas con señales para que los trenes puedan cruzarse sin peligro, lo que añade un plus de dificultad y emoción a la gestión.

También habrá que tener en cuenta que los trenes necesitan recursos para continuar (combustible, agua, etc.) que obtendrán de los puntos de suministros que instalaremos por nuestra red, además de mantenimiento que recibirán en las estaciones (siempre y cuando instalemos un centro de mantenimiento en las mismas). Y hablando de las estaciones, habrá diferentes tipos y tamaños de estación que, además de ser más eficientes (y caras), nos permitirán tener más vías simultáneas (1 las más sencillas, 2 las estaciones medianas y 4 las grandes), algo especialmente importante en la simulación ferroviaria compleja.

Railway Empire

Y no sólo hay que pensar en todo esto, sino que a medida que avanza el tiempo iremos ganando puntos de investigación con los que desbloquear mejoras para nuestros trenes (para que sean más rápidos, fiables, nos den mayor beneficio, etc) y hasta nuevas locomotoras. Si todo esto os parece poco aún, tened en cuenta que podemos contratar personal y asignarlo a un tren para que funcione mejor que con los valores predeterminados (el tren viene incluido con personal base, por decirlo de algún modo), pero eso tendrá ciertas dificultades porque además de un mayor coste, supondrá que tendremos que organizar una plantilla que quizás es incompatible entre sí (básicamente hay que estar atento a sus caracteres y poner personajes afines).

Pero tranquilos, que no sólo viviremos de los trenes, y es que también podemos comprar negocios (ya sean centros de producción de materias primas como industrias en las ciudades), que además podremos mejorar si lo deseamos para aumentar su producción. Ya os aviso que es algo caro, pero que en el juego puede ser decisivo para completar los objetivos de los distintos niveles. Y si os parece poco, podéis comprar acciones de las compañías rivales para acabar absorbiéndolas.

Y hablando de empresas rivales: no sólo irán expandiendo su red ferroviaria a lo largo de la partida, sino que además irán comprando propiedades también y participarán en subastas de tecnologías y negocios. Pero ojo, porque ellos también pueden contratar personal y hasta perjudicarnos a nosotros (igual que nosotros a ellos) haciendo uso de personajes que pueden robarnos tecnología, difamándonos en los periódicos y participar en el mercado de valores y tratando de absorbernos. Todas estas opciones las tenemos nosotros también y le dan bastante gracia al asunto.

Railway Empire

Comentar que todo se hace con unos menús bastante sencillos de entender, pues resultan muy visuales, aunque en un inicio pueden ser abrumadores. Además, aunque no está mal resuelto, el esquema de controles no me parece tan claro e intuitivo como en otros títulos de gestión recientes (siendo Two Point Hospital, en su versión para consolas, una auténtica delicia y el modelo a seguir). No es especialmente complejo y tras un rato estaremos bastante familiarizados con él, pero incluso tras horas es posible que apretemos un botón que no toca porque en otra operación similar es ése el botón correspondiente (por citar algún ejemplo concreto, el botón B a veces se utiliza para cancelar y en algunos menús concretos es para aceptar los cambios realizados).

En cuanto a la construcción de la red ferroviaria en sí, decir que es bastante cómoda y, aunque se agradecería algo más de precisión en algunos momentos (por ejemplo, al girar una estación), funciona bastante bien. Además, comentar que las vías están «automatizadas» y si seleccionamos 2 puntos el juego trazará la vía más corta (que no tiene que ser la más barata) posible, aunque si no nos convence podemos modificar su recorrido manualmente. Por ejemplo, será habitual que el juego se empeñe en hacernos cruzar una montaña a través de un túnel, aunque dar un pequeño rodeo suele ser mucho más barato.

Por cierto, que no lo había comentado aún: los trenes pueden averiarse o pueden asignarse a rutas por las que no pueden circular con facilidad (si hay mucho desnivel y la locomotora no es suficientemente potente, por ejemplo), e incluso en algunos escenarios puede nevar con lo que el transporte en general se ralentiza, así que habrá que estar atentos a qué trenes asignamos a cada ruta y el estado de las locomotoras.

Railway Empire

Pasando a aspectos técnicos puramente, decir que la impresión inicial es que el juego (especialmente en Nintendo Switch Lite) se veía muy pequeño y un poco mal, pero la verdad es que no resulta molesto: si bien es cierto que algunos elementos están un poco borrosos en lo que al juego en sí se refiere (escenarios y trenes), todo lo que son menús, iconos y textos están perfectamente representados y definidos. Quizás hay algún problema puntual, como un bocadillo de un personaje que se superpone a todo lo que tenemos en pantalla (menús incluidos), pero nada especialmente grave. Y hablando de iconos, aunque es bastante lógico todo, a veces se agradecería que al lado del icono se mostrara el material que representa, pues algunos objetivos concretos hablan de X material y puede inducir a error (más por no fijarnos que por ser críptico, la verdad, pero es una ayuda que no sobraría).

Si que apena un poco que el esfuerzo en la recreación de las locomotoras (modelos reales y bastante detallados, y podemos incluso “acompañar” a los trenes con una cámara de maquinista, por llamarla de algún modo) e incluso en escenarios, que se ha visto bastante mermada respecto al resto de versiones, pero entiendo que se ha hecho en favor de un rendimiento sólido y en verdad se agradece.

A nivel sonoro, destacar un doblaje al español con voces conocidas y a buen nivel, unos efectos sonoros cuidados y unas músicas de fondo que si bien no pasarán a la historia del medio ni son demasiado memorables, acompañarán y ambientarán de manera bastante agradable nuestras sesiones de juego.

Conclusión

Railway Empire – Nintendo Switch Edition es una muy buena versión de un gran juego de gestión, y es un juego que exige bastante pero no ahoga, permitiendo que tanto novatos como habituales del género puedan disfrutarlo. La inclusión de algunos de los DLCs alarga la vida útil de un título que, por sus características (como es habitual en el género) puede ser casi infinito, y si aún os parece poco contenido podéis haceros con otros DLCs en la Nintendo eShop. Técnicamente no destaca en exceso, pero se agradece el empeño que se ha puesto en conseguir que el título vaya fluido en la consola y, a la vez, que entendamos qué está sucediendo en pantalla.

8

Nos consolamos con:

  • La cantidad de opciones que tiene y parámetros a controlar, aunque inicialmente abruman, se hacen llevaderos
  • Algunas opciones dan accesibilidad si lo queremos, aunque no es obligatorio usarlas
  • Multitud de mapas distintos a los que jugar (algunos originarios de DLCs que vienen «de serie» en el juego)
  • Rendimiento sólido…

Nos desconsolamos con:

  • … aunque técnicamente justito
  • Algunos puntos no quedan del todo claros con la campaña/tutorial y se aprenden a base de ensayo y error
  • El esquema de control, funcional pero un poco lioso (especialmente al principio)

Ficha

  • Desarrollo: Gaming Minds Studios
  • Distribución: Kalypso Media
  • Lanzamiento: 19/06/2020
  • Idioma: Totalmente en español
  • Precio: 49,99€

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *