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Pixel Ripped 1995

Pixel Ripped 1995

Hace casi dos años, ARVORE nos sorprendió con una de las mezclas de nostalgia y Realidad Virtual más exitosas posibles con Pixel Ripped 1989. Incluso a los que no vivimos a finales de los 80, lograba transmitir la sensación de estar jugando con una portátil en mitad de clase, en la época de la Game Boy.

Eso solo fue el comienzo, ya que la historia de los videojuegos es muy variopinta, con varios momentos clave que han cambiado la forma de disfrutar de este medio. Así que, podrá haber tantas entregas como estos momentos históricos, siendo el siguiente paso Pixel Ripped 1995. Esta época me pilló mucho más de cerca (en el 95 sólo tenía un año, pero disfruté mucho los juegos de esa época), por lo que tenía ganas de ver cómo ARVORE ha recreado la guerra de consolas entre NintendoSEGA, la histeria de los padres por jugar demasiado o incluso el inicio de los gráficos en 3D. Preparaos para un viaje virtual nostálgico por los 90 que no vais a olvidar.

En esta entrega, Dot, la heroína del videojuego Pixel Ripped, vive en paz en su mundo del juego de la Gear Kid, después de que con la ayuda de Nicola lograra derrotar al villano de turno. Por desgracia, bicho malo nunca muere, con que Cyblin Lord regresa y roba la Piedra Píxel, con que tiene el poder de alterar tanto el mundo de los videojuegos como la realidad.

Pixel Ripped 1995

En vez de usarla en ese momento, decide ir al futuro, a 1995, un punto de inflexión para el mundo de los videojuegos. Dot entonces viaja al futuro, para encontrar a un nuevo jugador que le ayudará a salvar nuestro mundo y el de los videojuegos. Es aquí donde entramos nosotros, ya que encarnamos a David, un niño de 9 años que le echa muchas horas a la Super Nintendo (con el nombre cambiado, claro).

La premisa de Pixel Ripped 1995 vuelve a ser la misma que en la entrega anterior, pero el desarrollo de la trama ha evolucionado mucho que hace la historia muchísimo más satisfactoria. Para empezar, hay un mayor énfasis en la trama tanto de David como de Dot, lo que hace todo muchísimo más satisfactorio.

Una buena comparativa sería la de «Toy Story», ya que hay una trama tanto con los juguetes como con Andy/Bonnie. La parte humana es la que más me ha gustado, ya que se muestran muchos clichés de esta época que todos hemos vivido de alguna forma u otra, como unos padres que nos dicen que estamos jugando demasiado, si tal vecino es tan majo y debemos seguir su ejemplo, el inicio de la guerra de consolas entre los jugones, los bulos del estilo «mi padre trabaja en Nintendo y me ha dicho X» o cosas así.

Pixel Ripped 1995

El mensaje que transmite al final toda la historia me ha encantado, ya que además de ofrecernos un vistazo a esta época de la historia de los videojuegos de una forma algo cómica, nos deja una sonrisa de oreja a oreja. Nos sentiremos realmente alegres y hasta calentitos, como cuando disfrutamos de una buena película de fin de semana con la mantita, algo que se agradece mucho en los tiempos en los que estamos ahora. Es una pena que el juego nos llegue por completo en inglés (incluyendo los subtítulos), ya que esto evitará que muchos puedan disfrutar al máximo de su trama.

Otro aspecto en el que Pixel Ripped 1995 muestra una clara mejora respecto al original es en sus mecánicas jugables. La base es la misma, en el sentido de que estamos en la piel de David jugando a un videojuego, habiendo en cada fase alguna mecánica que nos hace tener en cuenta el «mundo real» en el que nos encontramos, además del propio videojuego.

La gracia está en que, en vez de estar siempre ante un plataformas de scroll lateral con ciertas reminiscencias a Mega Man, vamos a disfrutar de una gran variedad dentro del género al que jugaremos. Por ejemplo, el primer nivel es más propio de un shooter/RPG del estilo de 16 bits, con perspectiva cenital y sin poder saltar. Sin embargo, también habrá fases de plataformas de scroll lateral como en el juego anterior, o incluso de beat’em up. Esto aporta una gran variedad, para que no siempre hagamos lo mismo, lo que se suma a la parte única de cada nivel.

Pixel Ripped 1995

Porque sí, junto al juego en el que Dot tiene que completar su misión, David tendrá que hacer algo en el mundo real que será esencial para poder progresar. Esto cambiará por completo en cada fase, estando interconectadas las partes del «mundo real» con las del videojuego en varias de las fases. Por ejemplo, en una ocasión tenemos que ir cambiando entre dos consolas para combinar los power-ups entre los dos videojuegos, mientras que en otra ocasión tenemos que evitar los elementos que hagan ruido para que nuestra madre no nos pille jugando en mitad de la noche.

El diseño de todos los niveles de Pixel Ripped 1995 es excelente, además de sorprender por estas maneras de relacionar ambos mundos. Todo mientras vamos avanzando en la narrativa, creando una experiencia sencillamente fantástica, y todavía mejor que en el juego original.

Lo mismo ocurre con el diseño de los jefes finales, donde las mecánicas que se han visto en el nivel se explotan al máximo, o nos ofrecen directamente algo completamente nuevo. Cada jefe es totalmente único, siendo una delicia ver cómo se van a combinar de manera total el mundo real y el virtual. No quiero hacer muchos spoilers de estos encuentros, ya que descubrirlos por uno mismo hace que todo sea mucho más épico y divertido. Sólo comentaré el combate que se ve en el tráiler de lanzamiento, donde vivimos una persecución en la que lanzamos desde el capó del coche plátanos para dañar a nuestro perseguidor, mientras controlamos a Dot para esquivar los ataques del monster truck enemigo y acabamos con los motoristas rivales. Sí, es tan loco como suena, lo cual es sencillamente increíble.

Pixel Ripped 1995

Realmente, solo tengo un par de pegas generales sobre la parte jugable de Pixel Ripped 1995. Para empezar, estamos ante otro juego bastante corto. En 3 horas podremos llegar al final, y no he visto ningún coleccionable oculto para que nos anime a volver a las fases. ¿He vuelto a alguna de ellas? Sí, pero porque me lo he pasado en grande, pero no porque hubiera incentivos como tal. Sí que hay pequeños guiños a celebridades del mundo de los videojuegos (como Yoshida), pero nada más. Me hubiera gustado en este sentido que los niveles del mundo real fueran un poco más interactivos. Entiendo que esto es así porque en PSVR no se podrá jugar con los Move y no es tan cómodo agarrar objetos como en Quest o PC, pero bueno, por pedir que no quede.

También tengo que destacar el nivel de beat’em up, ya que me ha parecido que aquí la detección de impactos no me parecía muy precisa, y echaba de menos algún combo adicional para derrotar a los oponentes. Es cierto que el jefe final de esa fase me parece increíblemente divertido, pero las mecánicas de combate no están tan pulidas como las de plataformas. Pero vamos, son pequeñeces en comparación con lo bien que funciona todo lo demás.

Con esto toca pasar a hablar del apartado técnico, y aquí ARVORE vuelve a demostrar que han aprendido mucho respecto a la entrega anterior. La parte del mundo del videojuego cuando estamos en primera persona sigue luciendo igual de bien, con un aspecto pixelado cuando encarnamos a Dot que es sencillamente brillante. La gran mejoría la he notado en el mundo real, donde hay un estilo visual más claro, y sobre todo, hay un mayor nivel de detalle en todos los escenarios y personajes. Eso que he jugado en Oculus Quest, que en principio debe ser la versión con un apartado visual más limitado.

Pixel Ripped 1995

Otro aspecto fundamental del juego es el trabajo de píxel-art del mundo de los videojuegos, recreando estupendamente el estilo de los videojuegos de 16 bits, o del inicio del 3D cuando toque. No solo el píxel-art es genial, sino que el arte es muy variado y clavan las obvias referencias de Sonic, Castlevania o DOOM a lo grande. Ver el juego ahora en la pantalla del televisor virtual o en los recreativos es fantástico, reforzando la sensación de que hemos viajado en el tiempo a la época de poner las 25 pesetas en el lateral de la máquina para luego jugar, o de los televisores de tubo en nuestros hogares.

El sonido no se queda atrás en absoluto. La música es fantástica (el tema principal me parece muy representativo de la franquicia a nivel global), pero lo más destacado es el trabajo de los actores de doblaje. Es cierto que solo escucharemos todo en inglés, pero logran vender las emociones de cada uno de los personajes del «mundo real». En el mundo de los videojuegos solo contamos con ventanas de texto, pero es una buena forma de diferenciar entre la narrativa de ambos mundos.

Conclusión

Me encantó Pixel Ripped 1989, y pese a perder el factor sorpresa del concepto, Pixel Ripped 1995 me ha gustado incluso mejor. Los chicos de ARVORE han puesto toda la carne en el asador para ofrecer una secuela que es mejor en absolutamente todos los apartados. La narrativa es mucho más potente, pudiendo ver esta entrega más como el equivalente de Toy Story de los videojuegos que lo que hizo Rompe-Ralph (sobre todo con su decepcionante secuela), ayudando a que queramos saber qué va a pasar tanto con Dot como con el bueno de David. La forma en la que clavan los clichés de la comunidad de jugadores de los 90 es genial, porque si bien ahora son tópicos, más de uno lo habremos vivido en nuestras propias carnes.

Vale, el factor nostalgia sí que me afecta mucho más con esta entrega que con la anterior, pero es la forma de representar todo este universo como realmente Pixel Ripped 1995 logra enamorar. Que encima la parte jugable sea mejor es otra muestra de la mejoría del estudio con esta secuela, al ofrecer más variedad de estilos de juego, mejores conexiones entre el mundo «real» y el de los videojuegos, y unos jefes finales realmente memorables. Así que, no dudéis ni un momento y viajad de nuevo a los 90, ya que Pixel Ripped 1995 sigue siendo una de las experiencias más originales, divertidas, nostálgicas, locas e inmersivas de la Realidad Virtual.

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Nos consolamos con:

  • Narrativa bastante potente, sobre todo en lo que el mundo «real» se refiere
  • Gran variedad de estilos jugables para representar el mundo de los videojuegos en los 90
  • La conexión entre el mundo «real» y el de los videojuegos es fantástica
  • Logra ser muy inmersivo a pesar de la locura de premisa que plantea

Nos desconsolamos con:

  • Completamente en inglés. Si al menos estuvieran los subtítulos traducidos, la barrera del idioma se reduciría notablemente
  • En unas 3 horas lo acabaremos, y no hay motivos para rejugar los niveles
  • Echo en falta un poco más de interacción con el mundo «real»

Ficha

  • Desarrollo: ARVORE
  • Distribución: ARVORE
  • Lanzamiento: PC y Quest: 23/04/2020 - PSVR: Próximamente
  • Idioma: Textos y Voces en Inglés
  • Precio: 19,99 €

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