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PES 2018

PES-2018

Pocas rivalidades, por no decir ninguna, hay en el mundo de los videojuegos más fuertes y longevas que la que trasladan cada año a los terrenos de juego virtuales Fifa y Pro Evolution Soccer. Convertida ya su “Champions” particular en uno de los principales alicientes del periodo post-vacacional, he aquí la última entrega de la saga de Konami: PES 2018. Un juego que, aunque mejora a su predecesor en determinados aspectos, deja una cierta sensación de estancamiento en la clara línea ascendente que traía la franquicia. Pero tampoco es todo negativo, así que mejor analicemos a fondo todos sus pros y contras para entender el porqué de dicha afirmación. Que comience el partido!

Gráficos y animaciones

Empezamos por el punto fuerte de PES 2018, donde más se nota el trabajo respecto a la entrega anterior. Y es que Konami demuestra este año un mayor aprovechamiento de su flamante motor Fox Engine consiguiendo que el juego luzca mejor en todos sus apartados gráficos.

En cuanto al modelado de texturas, por ejemplo, los resultados son realmente espectaculares y, dicho sea de paso, superiores a los de la competencia. Gracias al excepcional uso de los efectos de iluminación se aprecia un realismo mayor tanto en los estadios, reflejando perfectamente en cada uno de ellos la climatología y la luz en los diferentes momentos del día, como sobre todo en unos jugadores cuyo parecido con la realidad es realmente asombroso. Qué me decís de la secuencia previa del túnel de vestuarios? No, no estáis viendo Bein Sports!.

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Y es que no sólo la iluminación hace más reales a los jugadores. A esto hay que sumar unas expresiones faciales bastante mejoradas que reflejan de forma mucho más real y creíble todo tipo de emociones.

Pero volviendo a los estadios, se ha aumentado el nivel detalle con nuevos túneles de vestuarios, idénticos a los reales en el caso de los licenciados, y mejoras tanto en exteriores como en las propias gradas. En ellas apreciaremos un público más independiente, dinámico y personalizado, con detalles diferenciales según se trate de un equipo u otro. Es una gozada por ejemplo ver los mosaicos en el Camp Nou frente a las bufandas en alto del Signal Iduna Park, tal y como sucede en la realidad… lástima que, en definitiva, estemos hablando de un número demasiado escaso de campos, producto nuevamente de la escasez de licencias.

Centrándonos ya en el apartado de animaciones, destacar una vez más la notable sensación de fluidez en casi todo lo que sucede sobre el terreno de juego, fruto de un catálogo de movimientos este año más amplio y de mayor calidad. Y es que precisamente muchas de estas nuevas animaciones están relacionadas con dos de las nuevas características de PES 2018:

  • Real Touch+, que vendría a ser el control o remate del balón con cualquier parte del cuerpo y a cualquier altura de forma más o menos frecuente y exitosa en función de las habilidades de cada jugador. Dicha característica posibilitará el que veamos todo tipo de espectaculares controles (con el pecho, el muslo, de rebote…), pases (de exterior, de tacón, de rabona…) o remates (tijeras, rabonas, taconazos al primer toque…) ejecutados, eso sí, automáticamente dependiendo del jugador y la situación en cuestión.
  •  Estrategic dribbling, formado por la multitud de sutiles opciones para salir airoso de un regate apoyándonos simplemente en la mejorada y más precisa física de colisiones y en las mil formas de controlar el balón cortesía del mencionado Real Touch+.

Pero no sólo tendremos estas novedades. Los porteros por un lado incorporan a su repertorio nuevas salidas, geniales paradas en dos tiempos o rechaces in-extremis a remates cercanos entre otras. Y tampoco podemos olvidar detalles extra como son las nuevas formas de protestar, de pedir el balón, de celebrar un gol… o incluso de lanzarse a la piscina buscando el penalti, animación que, todo sea dicho, ha acabado siempre con amarilla para el “listillo” de turno.

Y finalmente muchos os preguntaréis: y el Player-ID? Realmente se distinguen los jugadores estrella sólo con verlos moverse?. Pues qué queréis que os diga… personalmente me parece que casi no se aprecia y menos en las cámaras más alejadas (yo suelo usarlas). Pero incluso fijándome en las repeticiones, está claro que aún falta muuuucho para llegar al nivel de la auténtica referencia en este tipo de cuestiones: NBA 2K.

Jugabilidad

La jugabilidad sería sin duda el otro punto a destacar en PES 2018, con partidos que resultan realistas a la vez que divertidos en un difícil equilibrio que acaba convirtiéndose también en su punto fuerte. Sin embargo, esto ya era así en PES 2017, así que no sería un mérito atribuible a esta entrega. Lo que tampoco sería un mérito, sino más bien un reproche, es el no haber solucionado algunos de los pequeños problemas que ya sufría su predecesor. Y es una lástima, porque de haberlo hecho probablemente la saga habría dado un nuevo salto de calidad y prolongado su dinámica ascendente. Pero vayamos por partes.

Respecto al ritmo de juego, éste es incluso un punto más pausado que el año pasado, lo que unido a una IA más sólida favorece tanto el “passing game” como la estrategia pura y dura. Vamos, ideal para los amantes de la simulación.

El evolucionado motor de impactos, por su parte, resulta ahora un factor con enorme influencia en el propio juego al permitirnos aprovechar mucho más el cuerpo tanto para regatear como para proteger el balón, especialmente con los jugadores más físicos (recordemos el Estrategic Dribbling), añadiendo esto un plus de dificultad a las tareas defensivas.

Otro de los aspectos donde se nota positivamente esta nueva física de colisiones es la disputa de balones aéreos. Y es que enseguida comprobaréis como realmente se impone la ley del más fuerte, influyendo no sólo el físico sino también la ventaja del que remata en carrera frente al que espera el balón parado.

Y para acabar con un último aspecto positivo, destacar las novedades en las jugadas a balón parado. En ellas se ha eliminado la guía de tiro convirtiendo los disparos directos en algo más simple e intuitivo (que no fácil) más al estilo del antiguo PRO. Ademas, en los córners y faltas laterales notaremos una vez más la influencia de las nuevas físicas, ya que al haber más encontronazos y bloqueos entre jugadores será más importante que nunca el uso de la estrategia.

Pero vamos ya con esos otros aspectos no tan positivos.

En cuanto a la física del balón, por ejemplo, éste tiene un comportamiento genial en la mayoría de ocasiones gracias sobre todo a su equilibrada sensación de peso… Sin embargo, y esto viene repitiéndose año a año, los remates de cabeza en general y algunos de tijera en particular siguen resultando demasiado faltos de potencia, algo que penaliza al conjunto.

Por otro lado, el denominado Real Touch+ está genial como idea y en la mayoría de ocasiones funciona de maravilla, pero abusa por ejemplo de frivolidades no demasiado habituales como sería por ejemplo el pase de tacón al primer toque. La frecuencia de este tipo de acciones debería acabar de ajustarse, ya que no tenemos influencia sobre ellas y en exceso restan realismo.

Si nos fijamos por ejemplo en el sistema de asistencia en el pase, éste resulta nuevamente discutible en muchas de las supuestas “ayudas”, especialmente en los pases en profundidad. Eso sí, siempre nos quedará desactivar las ayudas y encomendarnos por completo al método manual, un sistema sin duda más complicado pero que acaba resultando más divertido sobre todo jugando contra otro usuario.

Cambiando a la faceta defensiva, he aquí otro de los peros heredados que no se han sabido/podido corregir. Y es que nuevamente a la hora de robar el balón la entrada frontal es de laaargo la opción más efectiva frente a unas segadas demasiado complicadas y con las que, una de dos: o acabas cometiendo siempre falta (acompañada además de amarilla en la mayoría de ocasiones) o pasas de largo quedando “vendido”. Totalmente descompensado.

En cuanto a la IA, ésta ha mejorado sobre todo en la faceta defensiva, con una CPU que tapa ahora los huecos como nunca (geniales las ayudas) obligándonos a insistir en la rápida circulación de balón como mejor opción para crear oportunidades. Y es que es un hecho el rumbo, acertado en nuestra opinión, que la franquicia ha ido tomando en este sentido apostando sin disimulo por el tiki-taka en detrimento del juego más individualista.

Y decíamos lo de la faceta defensiva porque aún hay que mejorar determinados aspectos ofensivos de la misma. Y es que, aunque sin balón cumpla a la perfección (por ejemplo en los desmarques), la CPU sigue entreteniéndose demasiado en ataque y más concretamente en el lateral del área, cuando en vez de centrar abusa demasiado de los recortes y amagos.

Finalmente, otro factor importe para la jugabilidad son los porteros. Y hay que decir que en este caso estos han mejorado y sus cantadas individuales son cada vez menos y más realistas. Han de acabar de pulirse, eso sí, situaciones puntuales como algún que otro malentendido con la defensa a la hora de despejar (a veces crean situaciones embarulladas y hasta cómicas), los excesivos rechaces cortos concediendo segundas oportunidades o incluso las cantadas a centros laterales en que se tragan remates inocentes por su mismo palo.

Modos de juego

Pocas o más bien nulas novedades en este apartado. Las más interesantes bajo nuestro criterio serían:

  • Master League: Nuevos torneos de pretemporada y, para deleite de los jeques, aparición de las cláusulas de rescisión en los fichajes.
  • Modo Cooperativo: Genial modo tanto offline como online de partidos 2vs2 o 3vs3 y en el que cada usuario obtiene puntos en función de las acciones que protagoniza. Como os podréis imaginar, esto no hace sino aumentar la rivalidad y adicción, ya que repasando las estadísticas al final del partido vamos a poder demostrar por fin a nuestros colegas que, con las cifras en la mano, somos el indiscutible MVP.
  • Partidos de selección al azar: Interesante nuevo modo en el que se generan plantillas aleatorias para cada equipo según los criterios especificados pudiendo intercambiar jugadores con el rival antes de empezar. Para evitar robos no deseados deberemos diferenciar en nuestro equipo entre los jugadores que consideramos intocables y los prescindibles.

Como nota final en este apartado, esperaba que PES se apuntase este año a la moda de los modo historia cinematográficos al estilo NBA2K, tal y como hiciera FIFA la temporada pasada, y más en una época en que las franquicias se “copian” los modos de juego sin disimulo. En mi opinión, Konami pierde aquí la oportunidad de subirse al carro ganador y de paso permite a FIFA (con su modo El Camino) recuperar parte de la ventaja que tanto había costado recuperar. Y es que precisamente en estos modos, haciéndolos además lo más complejos posibles, parece estar el futuro y gran parte del interés en los simuladores deportivos por lo absorvente de la experiencia.

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Licencias

Eterno punto débil de la saga, tampoco ayuda el ver continuamente a Neymar en la pantalla principal vestido del FC Barcelona. En fin, mala suerte. Al menos con la actualización de plantillas esto ha quedado solucionado en el juego.

Por lo demás, las mismas penurias de siempre. Licencias de competiciones oficiales con UEFA Champions League, Europa League, Copa Libertadores y AFC Champions League asiática a la cabeza pero en cuanto a equipos… el drama: únicamente Atlético, Valencia y FC Barcelona en la liga española, Liverpool y Arsenal en la inglesa, ausencias ilustres como Bayern o Juventus entre muuuchas otras… Y no, al menos en nuestro caso no consuelan novedades como la licencia de la Superliga Argentina y sus 26 equipos.

No obstante, y aunque nuevamente sólo para usuarios de PS4, todo este desaguisado puede solucionarse en gran medida vía parche USB, algo que sin duda supone un gran alivio. Para el resto, ajo y agua.

En cuanto a los jugadores, la diferencia entre “reales” (previamente escaneados) y generados “in-game” sigue siendo considerable. Y en esto indudablemente tienen ventaja los Partner Premium Teams (en Europa FC Barcelona, Valencia, Liverpool, Borussia Dormund e Inter de Milan), ya que en estos equipos todos los jugadores gozan de dicho privilegio. Sin embargo, el problema en este sentido tampoco es tan grave, ya que en el resto de equipos grandes (Real Madrid, Juventus o Bayern Munich entre otros) la mayoría de jugadores cuentan igualmente con apariencia real a pesar de no estar licenciados.

Destacar además la aparición de nuevas leyendas como Maradona (una vez solucionado su litigio con Konami) o Usain Bolt, que cumple así su sueño de jugar al fútbol convirtiéndose, cómo no, en el futbolista más rápido del planeta.

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Finalmente, PES 2018 cuenta con únicamente 19 estadios reales. Una cifra demasiado baja sobre todo teniendo en cuenta que tan sólo 7 son europeos, con el Camp Nou (nuevamente exclusivo de PES en detrimento de FIFA) y el nuevo Wanda metropolitano como únicos representantes españoles.

Conclusión

Viendo la trayectoria ascendente de sus últimas entregas y, por qué no decirlo, el relativo estancamiento de la competencia, sinceramente esperábamos que ésta fuera la temporada en la que por fin PES recuperase un reinado que antaño nadie ponía en duda. Pero lamentablemente no será así. Es lo que tiene tener expectativas tan altas, que luego la decepción es aún mayor aunque no lo merezca. Porque no es que PES 2018 sea un mal juego, en absoluto. El gran problema de PES 2018 en nuestra opinión es que se trata de una versión demasiado continuista respecto a su predecesor, pero tanto en sus virtudes como, lo que es peor, en sus defectos.

Cierto es que la optimización del Fox Engine ha propiciado una clara evolución gráfica, con texturas más reales o un motor de impactos mejorado e influyente en el juego entre otros. Pero aún con alguna que otra novedad más, éste es un bagaje demasiado pequeño para lo que podría haber sido. Sus fallos en la jugabilidad, muchos de ellos heredados, sus pocas novedades en modos de juego, la ausencia de un modo historia potente y, cómo no, la falta de licencias, sí son en cambio lastres importantes… y más cuando vuelven a repetirse de la entrega anterior.

PES 2018 sigue siendo un buen juego, y seguro habrá quienes lo prefieran frente a otros por su mezcla singular de simulación y jugabilidad, pero sin duda podría haber dado mucho más de sí. Habrá que seguir esperando para verlo, pero… ¿hasta cuándo?.

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Nos consolamos con:

  • Mejora general en el apartado gráfico gracias al Fox Engine.
  • Motor de impactos optimizado y más influyente en el juego físico.
  • El nuevo Real Touch+ y las mil opciones que abre.
  • El modo cooperativo 2vs2 ó 3vs3.

Nos desconsolamos con:

  • Fallos en la jugabilidad que siguen ahí, como los cabezazos demasiado flojos.
  • IA mejorable en el apartado ofensivo.
  • Ausencia de un modo historia a lo NBA2K.
  • Nuevamente las licencias…y la tortura de ver cada día a Neymar de blaugrana!.

Ficha

  • Desarrollo: Konami
  • Distribución: Konami
  • Lanzamiento: 14/09/2017
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 69,95 €

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