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Murder by Numbers

Si hay un tipo de serie de televisión que nunca morirá, ese es el de los procedimentales de policías. Ya sean agentes de la ley como tal, científicos que ayudan a las fuerzas del orden a resolver crímenes, o parejas de compañeros extravagantes, siempre habrá algún asesinato para resolver en la pequeña pantalla. Esto es menos común en los videojuegos, pero poco a poco, hay más novelas visuales donde sí nos toca ponernos el gorro de investigador para descubrir la verdad tras sucesos de lo más escabrosos, como es el caso de Ace AttorneyDanganronpa.

A este grupo se le une ahora Murder by Numbers, la nueva obra de Mediatonic Games y escrita por Ed Fear, autor de las más que extravagantes novelas visuales de Hatoful Boyfriend (sí, la de ligar con palomas). Con la premisa de resolver varios crímenes en Los Ángeles de 1996 junto a una actriz y un robot. ¿Listos para descubrir todo lo que oculta el glamour de Holywood?

Al estar ante una novela visual con fuertes dosis de rompecabezas, la narrativa es uno de los puntos clave de Murder by Numbers, y aquí el juego no decepciona lo más mínimo. La protagonista de la obra es Honor Mizrahi, una actriz que lleva interpretando a una intrépida detective en televisión durante unas cuantas temporadas. Sin embargo, su vida da un giro de 180º cuando el director de su serie es asesinado, y ella es una de las principales sospechosas.

Junto al robot SCOUT, que se encuentra por accidente y éste ha perdido todos sus recuerdos, nos tocará convertirnos en detectives de verdad para probar nuestra inocencia, y de paso, encontrar al culpable. Esto obviamente nos llevará a más casos, una conspiración y mucho más, todo envuelto en clichés, pero muy bien llevados.

Este es uno de los puntos fuertes de Murder by Numbers, ya que si bien todo se basa en tópicos de sobra conocidos (el amigo gay, la compañera pija con la que somos rivales, el ex-marido controlador, el detective experimentado que siempre nos dice que lo dejemos y un largo etcétera), el juego presenta todo con muchísimo encanto, que es imposible no caer rendido ante las dinámicas que plantean los personajes.

En el centro de todo están Honor y SCOUT, pudiendo ver claramente cómo evoluciona la dinámica entre ellos, su amistado y el compañerismo, además de ponerse a prueba en más de una ocasión. Todo es muy como en las series de televisión o películas policíacas de los 90, incluyendo la estructura del juego.

Los 4 casos están más o menos separados entre sí, pero hay una trama global que irá avanzando entre medias, además de ir desarrollando a los personajes. Este argumento es sencillo, pero es divertido a más no poder. Además, este tipo de tramas, ya sea en series o películas, me enganchan cosa mala. Por eso me veo tantas series tipo «CSI», «NCIS», «Castle», «Carter» y demás, con que desde Mediatonic Games han logrado clavar esa esencia. Bueno, al menos el estilo de la narrativa, ya que creo que no hay muchas series ambientadas en los 90 protagonizadas por un adorable robot volador.

La principal pega de la historia de Murder by Numbers es, sin lugar a dudas, la localización al castellano, o mejor dicho, la falta de ella. El juego nos viene en inglés o en japonés, con muchas bromas y chascarrillos que ayudan a este encanto del que hablaba antes, pero que obviamente se pierde si no conocemos el idioma.

Otra pega es la falta de voces, lo que hace perder algo de inmersión en la historia. Sí, los dibujos de los personajes plasman bien lo que quieren transmitir, pero no habría estado de más el trabajo de actores para dar vida a esta actriz y su simpático robot.

Como estamos ante una novela visual, vamos a leer mucho texto. Sin embargo, hay bastante componente de puzzles en Murder by Numbers, representado por la acción de escaneo de SCOUT. Este escaneo funciona como una especie de Sudoku, al tener que pintar cuadrículas según los números que nos indican. Si hay un 5 en una fila, eso significa que en esa fila, hay 5 cuadrados pintados seguidos.

De la misma manera, si hay «1 3 2», significa que hay un cubo pintado, luego una separación de como mínimo un cuadrado sin pintar, tres seguidos pintados, como mínimo uno sin pintar, y finalmente, dos pintados. Estos números también aparecen en las columnas, teniendo que pensar qué casillas pintar para que se cumplan las dos condiciones.

Muchas veces hay que basarse en suposiciones, como por ejemplo, si nos marcan un 10, pero hay 15 posibles casillas, sabemos que por lo menos, los 5 cuadrados del centro de la fila van a estar pintados, lo cual nos puede ir ayudando para ir sacando el resto de filas y columnas.

Al principio, los rompecabezas son sencillitos, pero poco a poco van aumentando las cuadrículas, hasta tener unos buenos monstruos ante nosotros. Lo bueno es que nunca nos atascaremos en Murder by Numbers, por dos motivos principales: poder elegir la dificultad (Fácil o Normal) en cualquier momento de la partida, y el sistema de pistas.

Aunque recibiremos menos puntos por usar las pistas, éstas nos permitirán saber con un solo botón si hemos cometido algún error, o rellenar de manera aleatoria 5 casillas, ya sea para pintarlas o para marcarlas como que estarán vacías. El resultado será una imagen pixelada, volviendo así a la ambientación noventera. Por lo que he leído, esta mecánica es similar a la de Picross, pero como no he jugado, no sé si esto es así o no.

Además, junto a estos puzzles, deberemos ir interrogando a los personajes (extravagantes a más no poder), y presentar las pruebas adecuadas para conseguir más información que haga progresar la investigación. Vale que podemos tirar por el clásico método de probar todas las pruebas con todos los personajes para ver qué funciona, pero hacerlo bien por las pistas que hemos ido encontrando nos da unos buenos momentos de «¡Eureka!», que siempre me ha gustado cuando pillas un giro de guion en una historia detectivesca.

Una pega que sí veo a la parte de los puzzles es que, cuando jugamos en modo portátil en Switch, no podemos usar la pantalla táctil, lo cual habría hecho la navegación por las cuadrículas más grandes infinitamente más cómoda.

Visualmente, el juego es genial, gracias a los diseños de los personajes y los escenarios. Que los personajes tengan como una zona blanca a su alrededor hace parecer que estamos ante una especie de recortables que se han colocado en los diferentes fondos, y ayuda a crear una estética fantástica. El sonido no se queda atrás, gracias a una banda sonora (compuesta por Masakazu Sugimori, compositor de Phoenix Wright: Ace Attorney) con mucho ritmo noventero.

Conclusión

Los chicos de Mediatonic Games han dado en el clavo con Murder by Numbers, gracias a una ambientación soberbia, y sobre todo, una trama divertida que engancha desde el primer momento. Los casos de la actriz/detective Honor y el intrépido robot SCOUT os engancharán a poco que os guste el género. El uso de puzzles al estilo de Picross, junto al interrogatorio de personajes, funciona de lujo, creando así una novela visual muy dinámica que nos mantendrá pegados a la pantalla.

Es una pena que el juego nos llegue completamente en inglés, y la falta de voces hace perder algo de gancho a la trama. Aun así, son impedimentos que no hacen que Murder by Numbers se lleve un Emmy a la mejor novela visual detectivesca.

8

Nos consolamos con:

  • Trama muy entretenida que funciona como una serie de televisión
  • Personajes estrambóticos y muy carismáticos
  • Los puzzles para hacer más dinámica toda la parte de novela visual
  • Artísticamente es brutal

Nos desconsolamos con:

  • Completamente en inglés
  • Se echan en falta voces para la enorme cantidad de diálogos que leeremos

Ficha

  • Desarrollo: Mediatonic Games
  • Distribución: The Irregular Corporation
  • Lanzamiento: 06/03/2020
  • Idioma: Textos en Inglés/Japonés
  • Precio: 12,99 €

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