7

Megamagic: Wizards of the Neon Age

Megamagic large

Los 80 están de moda. Ahí está la fantástica “Kung Fury”, muchos títulos independientes que buscan recuperar esta esencia y hasta la estética pixelada de antaño. Uno de estos juegos en plan ochenteros es Megamagic: Wizards of the Neon Age, lo nuevo de Beautifun Games después del genial Nihilumbra. En esta ocasión nos trasladan a un universo en el que hace dos mil años un meteorito cayó a la Tierra, haciendo que todo tipo de magia de neón aparezca, y con ella, muchas criaturas de todo tipo.

Siguiendo con el espíritu ochentero, nosotros seremos un joven aventurero que tendrá que viajar por todo el mundo para poder salvarlo y detener el mal que acecha. Para ello tendremos a nuestra disposición toda clase de hechizos y criaturas que dan lugar a una combinación de RPG de acción y RTS. ¿Podrán esta mezcla de géneros y estilo ochentero funcionar para ofrecer un juego (mega)mágico?

El protagonista de esta aventura es Phoban, que debe hacer frente a los magos de la Orden cuando su “poco amigable” líder descubre a Fum, una criatura mágica que vive dentro del cetro del protagonista. Así se iniciará una gran aventura por todo el mundo en la que conoceremos a punks, techno rangers (una especie de policías) y hasta seres del infierno. El argumento no es nada del otro mundo, pero sí que resulta bastante divertido gracias a los diálogos de los protagonistas.

Megamagic_Screenshot05

En este sentido no se necesita mucho más, pero al menos nos echamos unas risas, además de recrear muy bien esa estética ochentera que desborda por los cuatro costados. Esto no solo se traduce en la estética, sino también en referencias a películas (“Regreso al Futuro” es un gran ejemplo) o incluso a algún que otro juego. Esta historia la veremos a través de diálogos como el de la imagen que tenéis justo arriba, sin que por desgracia haya voces, pero es lo que hay al tratarse de un juego independiente. Aun así, tampoco se necesitan, usando muy bien los textos para las conversaciones.

La gracia de Megamagic viene principalmente por su estilo de juego. A simple vista puede parecer un RPG de acción al más puro estilo Diablo, pero tiene también un toque de RTS. Phoban puede invocar unas criaturas llamadas grims para que lo ayuden en el combate a las que podemos dar órdenes. De esta forma, se crea una combinación de géneros bastante curiosa para que podamos jugar como queramos: dando órdenes desde la distancia o metiéndonos más en el fragor de la batalla.

Podremos equipar una serie de hechizos y criaturas para usar durante las peleas. Sin embargo, no podremos invocar todos los grims que queramos o usar todos los hechizos del mundo, ya que tenemos una barra de energía que se tiene que ir recargando cada cierto tiempo. Por tanto, hay que encontrar un equilibrio y no machacar el botón de disparo sin parar, o de lo contrario nos quedaremos sin maná y acabaremos muertos.

Megamagic_Screenshot01

De esta forma, hay dos estilos para poder afrontar las situaciones, aunque el juego a veces nos lleve más por un camino o por otro. Por ejemplo, hay algunas zonas en las  que la invocación de grims o el uso de hechizos están limitados, teniendo entonces que adaptarnos si queremos sobrevivir. No son muchas las ocasiones en las que esto ocurre, pero sí que resultan un cambio de aires. De hecho, el uso de la magia o las criaturas no será siempre para combatir, sino que a veces habrá algún que otro pequeño puzzle que tendremos que resolver. No son demasiado complejos, pero sí que aportan variedad al conjunto.

A su vez, hay una gran variedad de hechizos y grims que usar, teniendo cada una ciertas peculiaridades. Por ejemplo, los no-muertos reciben daño al intentar curarlos, algo que podemos usar a nuestro favor cuando nos ataquen para curar a nuestras criaturas y al mismo tiempo dañarlos. Otros hechizos están pensados para plantar trampas de todo tipo por el escenario, y así planificar mejor nuestra estrategia para la batalla. Si encima tenemos a varios amigos junto a nosotros, podrán conectar un mando al PC y controlar ellos directamente las criaturas.

Todo esto está muy bien, pero hay un problema importante: los picos de dificultad. Algunos encuentros son mucho más complicados que todo lo de alrededor, incluyendo varios jefes finales. Está bien que la dificultad como tal sea alta, ya que así nos tenemos que esforzar más para superar cada zona, pero hay algunos picos momentos que incluso se hacen algo frustrantes. Al menos, los jefes finales están bien pensados, con diferentes patrones de ataque en función de cuánta vida les quede, para que sean intensos todo el tiempo.

Megamagic_Screenshot02

Otro aspecto algo cuestionable es la falta de elementos de RPG. A pesar de su estilo, no hay niveles de experiencia ni nada por el estilo, salvo una pequeña mejora temporal para los grims que maten a muchos enemigos. Para mejorar las estadísticas de Phoban tendremos que encontrar unas latas de comida, que en su mayoría están repartidas por momentos clave de la historia que no podemos perdernos. Lo mismo para el número de criaturas que podemos tener activas al mismo tiempo. Donde sí hay algo de progresión es para poder activar nuevos grims o hechizos.

Las criaturas se desbloquean al luchar contra ellas por el mundo, mientras que para los hechizos hay que encontrar unos pergaminos. Luego toca craftearlos con los materiales que encontramos en cofres y los enemigos derrotados. En este sentido, Megamagic funciona bastante bien, porque por un lado, podemos centrarnos en desbloquear criaturas que hayamos visto que nos gustan al luchar contra ellas, mientras que en otras ocasiones, los hechizos no sabremos muy bien qué hacen hasta que los hayamos comprado.

En cuanto al mundo como tal, es una especie de sandbox, pero no hay realmente misiones secundarias ni mucho por explorar. Como ya hemos comentado antes, la mayoría de los objetos principales para mejorar a Phoban los encontraremos de forma nativa en la historia. Lo que sí haremos será luchar contra todo tipo de bichos para lograr materiales de “crafting”, aunque su reaparición repentina a veces no está muy cuidada. Lo único opcional que hay son tres templos (uno por cada escuela de magia), que servirán para desbloquear el uso de un color al usar un tipo de criaturas o hechizos en concreto, y así potenciar su efectividad durante un tiempo. Estos templos están bastante bien, y es una pena que no haya más mazmorras opcionales como estas.

Megamagic_Screenshot07

Estoy poniendo varias pegas, a las que hay que sumar algún que otro bug en unos jefes finales que espero solucionen en breve, pero la verdad es que me lo he pasado muy bien con el juego. Engancha, y superar los encuentros complicados es realmente gratificante. Además, estamos ante un título bastante completo, durante el juego unas 8 horas fácilmente, y ofreciendo una buena variedad de enemigos, criaturas y hechizos para que no se haga todo repetitivo.

Técnicamente, Megamagic luce muy bien con un estilo muy simple, pero efectivo. Los fondos parecen dibujados a mano, mientras que los personajes están hechos en 3D pero con modelos sencillos que a veces parecen bidimensionales. El estilo artístico es muy reminiscente a los 80, con los personajes punks, los zombies, los robots, etc. Los escenarios están muy detallados, llenos de “easter eggs” como una recreativa en la que juegan a Nihilumbra 2, la furgoneta del Equipo A o el DeLorean.

La música es otro aspecto muy positivo, compuesta por Mitch Murder, quien hizo la banda sonora de “Kung Fury”. También han colaborado en los efectos los chicos de Sonotrigger, que están en casi todos los juegos nacionales y siguen haciendo un gran trabajo.

megamagic_fs3f

Conclusión

Aunque parece complicado mezclar tantas cosas como la jugabilidad propia de los RPG de acción, los RTS al usar los grims y hasta un poco de Pokémon por la captura de criaturas, la verdad es que Megamagic: Wizards of the Neon Age lo ha logrado. Estamos ante una propuesta divertida, desafiante y muy completa. Al sumarle la estética ochentera tan trabajada, pues tenemos un juego la mar de recomendable.

Eso no quiere decir que estemos ante un juego perfecto, ya que ni mucho menos. Los picos de dificultad pueden llegar a molestar, igual que varios bugs. Un sistema de progresión para el protagonista o un mundo más lleno de cosas por hacer tampoco le habrían venido nada mal. Sin embargo, lo que sí que tenemos funciona, ofrece formas de jugar diferentes, y hasta el diseño nos motiva a jugar de varias formas distintas para que nos adaptemos a las situaciones que se nos presentan. Con que si os gustan los RPG de acción, os llaman los RTS u os molan los 80, entonces Megamagic os divertirá de principio a fin.

Nos consolamos con:

  • Genial estética ochentera apoyada por gráficos y música.
  • Variado gracias a las diferentes criaturas, hechizos y situaciones.
  • Buen sentido del humor.
  • Desafiante…

Nos desconsolamos con:

  • … pero algunos picos de dificultad son exagerados.
  • Se echan en falta misiones u objetivos secundarios en el mundo abierto.
  • Algo de progresión por XP no le habría venido mal.

Ficha

  • Desarrollo: Beautifun Games
  • Distribución: Beautifun Games
  • Lanzamiento: 20/04/2016
  • Idioma: Español
  • Precio: 14,99 €

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *