6

Just Cause 3

just-cause-3-game-informer-wallpaper-3

Cada vez tenemos juegos más profundos que intentan llevar el medio un paso más allá, ya sea por la narrativa, el arte o todo combinado. Luego hay otros que buscan lo más básico y que todo juego debe buscar: divertir por encima de todo. La saga Just Cause siempre ha estado en este último grupo, ofreciéndonos siempre un mapa muy amplio y la oportunidad de explotar casi todo lo que veamos. Vamos, que es casi el equivalente a una película de Michael Bay en los videojuegos.

Por eso había muchas ganas de ver qué podían ofrecer los chicos de Avalanche Studios con Just Cause 3, el estreno de la franquicia en la generación actual de consolas. Si con la segunda entrega ya nos ofrecieron una experiencia sandbox tan divertida, ¿qué sorpresas le aguardan a Rico con la tecnología actual al servicio de la destrucción más disparatada?

Lo primero que nos encontramos es un mapa mucho más grande. La aventura se desarrolla en Medici, un archipiélago del Mediterráneo, que es el hogar de Rico Rodríguez. Esto debería abrir varias puertas que la saga siempre se había cerrado: ofrecer un mapa más variado y en el que realmente se puedan diferenciar los lugares más emblemáticos de cualquier otro punto, y contar una historia que al menos fuera entretenida. Por desgracia, han fallado en ambos aspectos, pero de formas diferentes.

Just Cause 3 1418317522-jc3-screenshot-parachuteday1-11-1418315495-12-2014

Por un lado, el mapa en sí es precioso, y tiene un aspecto muy mediterráneo con la arquitectura y demás. Pero por desgracia, volvemos al problema de Just Cause 2, como un mapa excesivamente grande pero con trozos que son básicamente un copiar y pegar, costando diferenciar un bosque de otro. Es cierto que hay algo más de diferencia entre las tres regiones principales, pero sinceramente, con la última región solamente se podía haber tenido un escenario grande y variado sin repetir tanto.

Con la historia pasa lo mismo que en las películas de Michael Bay: es una excusa para empezar a pegar tiros. El problema es que ni siquiera nos llega a motivar a avanzar. De nuevo estamos en una zona con un dictador malvado (Di Ravello en este caso), y tenemos a varios aliados que nos ayudan en nuestra andadura. Nos encontramos con Mario, que es un amigo de la infancia de Rico, pero quitando algún diálogo gracioso, tampoco llega a importar nada de esto.

No esperaba que Just Cause 3 tuviera un argumento memorable, pero sí que al menos fuera divertido. Lo peor es que no saben si ir por un tono absurdo o uno más serio, quedándose un poco en tierra de nadie. Deberían de haber seguido el ejemplo de Saints Row, y abrazar la locura máxima. Al fin y al cabo, controlamos a un tipo con un gancho, un paracaídas de uso ilimitado, un traje aéreo y hasta explosivos ilimitados que es casi como un superhéroe. ¿Tanto les importa mantener el realismo?

Just Cause 3 2807302-jc3_screenshot_fuelexplosion1_13_1422545241.02.15_03

Esas herramientas que he comentado son lo mejor del juego, ya que el gancho puede ser un método excelente de movernos junto al paracaídas y el nuevo traje aéreo (a veces parece que somos Superman) y un arma de destrucción masiva si tenemos cuidado. En esencia, ahora podemos enganchar varios objetos entre sí con varios ganchos, y luego retraerlos. Si lo usamos con un coche junto a otro, los juntaremos. Si es juntar un barril explosivo con una estructura, lanzaremos volando el barril para que salte por los aires.

Los usos para el gancho están limitados básicamente por nuestra imaginación, y es definitamente nuestra arma más valiosa. También hay que destacar los explosivos, que son ilimitados y podemos modificarlos. Hay una variación excelente que nos permite convertir los explosivos en una especie de propulsores, pudiendo hacer auténticas locuras como hacer volar a un enemigo con uno de estos explosivos y verle reventar en el aire.

También tendremos más armas en el juego, como pistolas, rifles, lanzacohetes y demás, pero lo que es la jugabilidad o los tiroteos no son demasiado emocionantes. Por un lado, la IA de los enemigos es penosa, y veremos cómo a veces se quedan sin hacer nada, o incluso será muy normal ver cómo ellos mismos estrellan sus propios helicópteros. Así da gusto ser un revolucionario. Luego, no resulta muy satisfactorio disparar porque no hay un gran reto. En todo el juego moriréis menos de 10 veces, ya que Rico parece una esponja capaz de absorber disparos a tutiplén. Si acaso los enemigos pesados pueden suponer un pequeño reto, pero las mecánicas de disparo siguen siendo justitas y ya.

just_cause_3-3247460

Vale, me estoy quejando mucho, pero hay que ser sinceros: ir de base en base explotando de todo es muy pero que muy divertido. Al menos durante las primeras horas, ya que ese es el problema del juego: es lo que haremos casi todo el tiempo. El objetivo de Rico es ir por el mapa por las ciudades o las bases militares destruyendo todos los objetos rojos con los que marcan los recursos militares.

Sí, hay misiones principales, pero son muy pobres y están fatalmente diseñadas. En esencia consisten en ir del punto A al punto B, destruir algo o proteger a algo o alguien. Todo es así, y encima las misiones siguen el mismo patrón en los tres actos del juego, por lo que se repiten casi de forma constante. Vale, ya no lo haces en la primera isla, sino en la segunda, pero casi todo es igual. Encima, las actividades secundarias tampoco son gran cosa, consistiendo en aprovechar algún vehículo o el traje aéreo para ir por varios puntos de control en un tiempo concreto, o un arma en destruirlo todo. Estas actividades secundarias sirven para conseguir engranajes con los que desbloquear mejoras, como poder usar más ganchos o granadas, pero tras conseguir las mejoras que nos interesan es fácil perder el interés en ellas.

Quitando todo esto no hay mucho más que hacer en Just Cause 3 salvo encontrar decenas de coleccionables para nada interesantes… y seguir explotando de todo. Aquí radica el principal problema del juego: las explosiones son divertidas al inicio, pero cuando es lo único que haces, te terminas por cansar.

Just-Cause-3-Wallpaper

Y es una verdadera lástima, porque el combo de explosivos, gancho, paracaídas y traje aéreo es fenomenal. Además, el motor que han creado es fantástico para crear explosiones y destrucción muy realista y que entra por los ojos, teniendo en cuenta dónde ponemos explosivos o desde dónde tiramos con los ganchos. Por tanto, tienen las herramientas para hacer un juego fantástico y mejor que Just Cause 2, pero el diseño del juego como tal hacen que se desplome.

Por tanto, cuando estamos en una sesión larga, te empiezas a cansar muy rápido. Da igual que todo luzca muy bien, y que las explosiones siempre molen, pero todo el tiempo lo mismo cansa. En la segunda entrega había más variedad y las misiones principales eran mucho más divertidas.

Otro problema es que, pese a todos los puntos fuertes de los gráficos, el rendimiento decae bastante en los momentos más ajetreados, al menos en consola. Además, los tiempos de carga son excesivos. Al menos con el último parche estos problemas se han solucionado ligeramente, pero sigue siendo un fallo importante.

Just-Cause-3-

 

Quitando todo esto, Medici es un lugar muy bonito. Aunque hay algo de popping, todo luce de miedo. Las cinemáticas también están muy cuidadas, lo cual es un punto fuerte. Pero esto saca a relucir un problema que me choca en los tiempos que corren: que los personajes no muevan la boca al hablar fuera de los vídeos. El sonido es bueno, con una música funcional pero poco memorable, pero acompañada de un buen doblaje al castellano.

Conclusión

Just Cause 3 podría y debería de haber sido muchísimo mejor. Sin embargo, estamos ante la base para un juego muy bueno, o mejor dicho, su esqueleto. Las mecánicas básicas para movernos y causar el caos están ahí, pero le falta un mejor sistema de disparos, y sobre todo, mejor IA y mejor diseño de todo. La historia es mediocre, los niveles son repetitivos a más no poder y las actividades secundarias tampoco son muy allá.

Aun así, para los que quieran ponerse a explotar de todo y desconectar el cerebro cuando queramos relajarnos en sesiones cortas, el juego llega a ser muy divertido. Es ahí cuando mejor funciona, al jugar poco a poco y no en sesiones largas. Si así es como queréis jugar, Medici será un buen lugar en el que pasar estas vacaciones. Pero si queréis en general una experiencia más completa, incluso os recomendaría quedaros con la segunda entrega, que aunque no tengamos el traje aéreo, sigue siendo la mejor aventura de Rico Rodríguez.

6

Nos consolamos con:

  • Moverse con el gancho, el paracaídas y el traje aéreo es genial.
  • El juego es pura dinamita.
  • Las físicas para la destrucción son fantásticas.

Nos desconsolamos con:

  • El rendimiento en consola deja bastante que desear en los momentos más explosivos.
  • El diseño de misiones es muy mejorable. Todas son iguales y no sorprenden.
  • Repetitivo hasta la saciedad.
  • Historia mediocre.

Ficha

  • Desarrollo: Avalanche Studios
  • Distribución: Square Enix/Koch Media
  • Lanzamiento: 01/12/2015
  • Idioma: Español
  • Precio: 69,99 €

Entradas relacionadas:

Comentarios

  1. Uf me he metido en Internet para ver si a la gente le pasa esto y sí… ya en la tercera misión me empezó a aburrir de la ostia, he tirado el dinero a la basura

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *