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Holopoint

Holopoint

Después de las pistolas, parece que el tiro con arco es una de las actividades más habituales con HTC Vive, y es que el tener que usar un arma a dos manos como puede ser el arco viene de forma natural a los controladores del nuevo headset de Realidad Virtual. Hace unos días ya os hablábamos de Bowslinger y de la relativa calma que transpira ese título ahora pasamos a algo mucho, muchísimo más intenso, Holopoint, un título con el que, arco en mano, deberemos ser rápidos y ágiles si no queremos morir.

Holopoint nos emplaza dentro de una especie de dojo y nos enfrenta contra una serie de hologramas. Estos aparecen en cualquier posición y altura a nuestro alrededor y debemos darles con una flecha antes de que exploten. Desde los iniciales fijos bloques flotantes, que envían un proyectil cuando son destruidos, hasta los móviles samurais que se acercan inexorablemente para darnos con su katana, rápidamente nos vemos inmersos en una intensa danza donde debemos ser raudos y ágiles para salir victoriosos.

Holopoint

La flecha la cogemos de un carcaj imaginario a nuestras espaldas, simplemente haciendo el gesto de alcanzar con nuestra mano no dominante detrás nuestro. Debemos situarla en la cuerda y maniobrar el arco hacia uno de los varios objetivos que salen continuamente. En el frenesí que se genera, a menudo nos veremos golpeando con el mando del Vive en nuestro hombro -algo que a menudo será suficiente para conseguir la siguiente flecha.

Con esta premisa tan sencilla, la dificultad radicará en ser lo suficientemente ágiles y eficaces para ir superando ronda tras otra, algo que no es una tarea sencilla. Los objetivos pueden aparecer en cualquier lado y de forma aleatoria, con su dificultad creciente, cosa que convierte cada partida en algo diferente. Aunque sepamos que, por ejemplo, en la primera ronda no aparece más que un enemigo a la vez, no sabemos donde lo hará.

Debemos estar alerta y continuamente girando sobre nosotros mismos para no perderse nada de lo que aparece a nuestro alrededor. A diferencia de Space Pirate Trainer, otro título con HTC Vive donde los enemigos aparecen en un campo de 270 grados, en Holopoint tenemos los 360. Realmente no podemos quedarnos quietos ya que nos puede llegar un proyectil o samurai por la espalda. No disponemos tampoco de un escudo así que, casi con concentración ninja, debemos estar pendientes también de las pistas sonoras e incluso, a veces, esquivar un disparo sin haberlo visto. Eso genera un buen subidón. Si perdemos unos buenos segundos fallando con nuestra flecha una y otra vez intentando alcanzar algo en una dirección, más vale que giremos sobre nuestros pies, pues es probable que tengamos nuevas amenazas demasiado cerca por el otro lado.

Holopoint

Sin quererlo, con Holopoint puede que gastemos un montón de calorías con tanto movimiento. Tras varias partidas, la espuma del Vive se humedeció de sudor, algo que no puedo decir que sea totalmente agradable si nos sacamos el Vive unos minutos y volvemos al casco frío y húmedo. Eso sí, con tanto giro tenemos que ir con cuidado de no tropezarnos con el cable que une el headset con el PC, o aporrear la pared o el techo, algo que ya comienza a ser bastante común con HTC Vive. Por suerte, sus mandos son robustos. También más de una vez golpearemos el propio headset en uno de esos momentos en que la vida o la muerte depende de nuestra reacción y velocidad cargando una flecha en el arco.

En cuanto al control del arco, simplemente hay que preocuparse por el ángulo y la tensión de la cuerda, a diferencia de Bowslinger, por ejemplo, y al igual que con el otro título en HTC Vive que nos pone arco en mano: el The Lab de Valve. Esto permite menos control, pero igual simplifica los disparos. Incluso hay un modo de configuración para jugar con una sola mano.

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Si los proyectiles nos alcanzan un par de veces, terminará la partida. Por suerte, cada cinco rondas se guarda nuestro progreso, incluso su puntuación, y podemos decidir empezar desde cada uno de esos puntos. Empezar desde cero cada vez solo es apto para ninjas reales. Nuevos enemigos holográficos, e incluso algún jefe final, harán acto de presencia a medida que avanzamos.

Como aún no existe ningún traje completo para Realidad Virtual, los impactos de los proyectiles enemigos se basan en alcanzar nuestra cabeza. Siendo “hologramas” es interesante ver que se rompen contra nuestra sien en miles de pedacitos, como si de un jarrón se tratara. Esto hace que desplazándonos continuamente seamos más difíciles de alcanzar. Pero moverse a la vez que disparamos flechas no es moco de pavo. Llega un momento zen donde nos vemos disparando una flecha, alcanzando nuestro objetivo y desplazándonos rítmicamente para esquivar el esperado proyectil.

Como en el Space Pirate Trainer, sobrevivir ronda tras ronda no es fácil, algo que resulta en partidas físicamente intensas, pero más bien cortas, y con un montón de rejugabilidad. Es también muy divertido ver a otros jugar. 

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Nos consolamos con:

  • Nos sentiremos como un ninja con un arco
  • Haremos un montón de ejercicio pasándolo bomba
  • Precio supercompetitivo

Nos desconsolamos con:

  • Con tanto movimiento tropezar con el cable del headset
  • Nuestro hombro puede quedar dolorido si le damos muchos golpes con el gesto de agarrar flecha, si es que no nos damos un golpe con el headset

Holopoint

Ficha

  • Desarrollo: Alzan Studios
  • Distribución: Alzan Studios
  • Lanzamiento: 05/04/2016
  • Idioma: Inglés
  • Precio: 7.99 €

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