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GRIP: Combat Racing

GRIP: Combat Racing

Poco a poco los arcades de conducción van volviendo gracias a la escena independiente, ya que si bien las grandes compañías todavía tienen trabajo que hacer en este aspecto (¿dónde está F-Zero?), nos estamos encontrando propuestas muy divertidas, como Antigravitor en PC y próximamente en consolas, o Fast RMX en Switch. Estos arcades quieren que vayamos a toda pastilla por escenarios futuristas en diferentes tipos de naves, y en alguna ocasión, hasta acabar con nuestros oponentes.

Sin embargo, desde Caged Elements echaban de menos la velocidad que proporcionaba Rollcage, un clásico de finales de los 90 que han pretendido resucitar gracias a GRIP: Combat Racing. Ya no sólo se trata de ir rápido, sino de aprovechar cualquier superficie del escenario para correr por ella gracias a nuestros vehículos todo-terreno, y cómo no, acabar con nuestros oponentes gracias a una buena selección de armas. Preparad vuestra cara de velocidad y puede que alguna bolsa para vómitos, que nos esperan saltos imposibles, loopings a más de 600 km/h y unas cuantas explosiones.

Puede que a simple vista los coches de GRIP: Combat Racing nos recuerden a los de otros arcades futuristas, pero tienen algo fundamental: ruedas. Puede sonar a tontería, pero gracias a que no son naves, podemos usar la superficie a nuestro favor como en ningún otro juego de velocidad que haya probado con anterioridad. Aquí el suelo no es el único lugar por el que correremos, ya que también podremos usar las paredes o incluso el techo si vamos con la velocidad adecuada. Es cierto que en juegos como Mario Kart 8 también había momentos en los que la gravedad cambiaba, pero aquí se lleva hasta unos extremos insospechados.

GRIP: Combat Racing

Los 22 circuitos de los que hace gala el juego están pensados para que, en prácticamente todo momento, haya más de una superficie que podamos usar para correr. Esto hace que en las carreras tengamos que estar atentos de absolutamente todo lo que hay nuestro alrededor, ya que igual un rival nos adelante por el techo sin que nos demos cuenta, o puede que un atajo solo esté accesible si nos arriesgamos y no vamos por el suelo.

En este sentido, el diseño de los circuitos de GRIP: Combat Racing me ha encantado, ya que nos proporciona momentos épicos en cada momento. Incluso el circuito más básico, un clásico óvalo, gana en espectacularidad al poder ir tanto por la pared que da al exterior del circuito como por el techo. Elegir ir por el suelo o por el techo no es solo para encontrar una ruta mejor, sino para aprovechar los posibles potenciadores que haya. Igual por una superficie más complicada hay más plataformas de turbo o de armas que en una más simple, por lo que así tenemos un buen equilibrio de riesgo-recompensa.

Ahora bien, ir por una superficie fuera de lo normal no es tan sencillo como simplemente ir para allá y listo, ya que el sistema de físicas hace que necesitemos tener un poco de control, y sobre todo, velocidad. Es decir, ni se os ocurra frenar en seco cuando vais por el techo si no queréis caer al suelo de forma ridícula (no me ha pasado, qué va), o cuidado con los posibles saltos, ya que igual perdemos un poco el control del vehículo. Por suerte, el diseño de los coches está pensado para que no haya una parte superior y una inferior, lo que nos permite continuar con bastante rapidez si caemos sobre lo que antes era nuestro techo. No sé cómo se las apañará el piloto que está dentro, pero eso ya es problema suyo.

GRIP: Combat Racing

Todo esto hace que las carreras de GRIP: Combat Racing sean una constante pelea a máxima velocidad contra los demás coches, al mismo tiempo que buscamos qué superficies nos pueden venir bien, casi como si de un juego de plataformas se tratase. Al sumarle las armas, la cosa se vuelve más caótica y espectacular todavía, al poder guardar dos objetos, entre ametralladoras, misiles teledirigidos, escudos o simples turbos.

Su uso hace que un juego bastante desafiante como tal por tantos saltos que nos pueden hacer perder el control, se haga un poco más desafiante, ya que de un buen misilazo o una ráfaga de metralleta podemos perder el control del vehículo durante unos segundos. Hasta hay una especie de concha azul para que el primero nunca esté tranquilo, lo que hace que estemos todo el rato atentos ante el ruido de un posible arma fijada en nosotros. Y sí, recomiendo mucho tener un escudo si vamos los primeros por lo que pueda pasar.

En este sentido, GRIP: Combat Racing es genial, y aunque esa curva de dificultad choca un poco con el espíritu arcade de empezar a jugar desde el primer momento, el modo Campaña nos ayuda bastante a familiarizarnos con todo lo que ofrece el juego. Aquí tendremos que superar una serie de torneos de creciente dificultad, y pasando por todas las pruebas posibles. Al principio no habrá armas y apenas competiremos contra unos pocos corredores, hasta ir aumentando la velocidad del coche, la dificultad de los rivales y su número. También desbloquearemos armas, y hasta habrá rivalidades que completar en desafiantes carreras de 1 vs 1, donde ir segundo significa tener el equivalente a la concha azul que comentaba antes.

GRIP: Combat Racing

También accederemos poco a poco a los diferentes tipos de pruebas que nos ofrece el juego. Por un lado están las carreras, pudiendo haber armas, que los únicos objetos sean turbos, o carreras donde lo importante es la puntuación obtenida por usar armas, saltar o nuestra posición al acabar cada vuelta. Un último tipo es el de Eliminación, donde el último corredor será eliminado tras pasar un tiempo determinado. Luego están las arenas de combate, con duelos a muerte al estilo de Destruction Derby pero con armas de fuego de todo tipo, junto a varios modos más pensados para el multijugador, como Capturar la Bandera.

Aunque este modo Carrera no es gran cosa, sí que ayuda en esta curva de aprendizaje, por lo que es el lugar ideal para empezar a jugar. Si lo queremos, también podemos entrar directamente a todos los modos en el menú de Un Jugador, donde podemos tocar todos los aspectos posibles de GRIP: Combat Racing, como el número de corredores, la velocidad, si los vehículos se pueden destruir, etc. Aquí también podemos acceder a Carkour, un mini-modo en el que superar pequeños desafíos plataformeros, y que pueden verse como un entrenamiento para que aprendamos a tomar las rutas más complicadas de los circuitos.

Después de jugar en solitario, podremos jugar con otros usuarios, ya sea en local hasta 4 usuarios, o a través de internet hasta 10 jugadores. No he podido jugar online porque los servidores en consola no están activos, pero dado que en Xbox One el título formará parte del Game Pass, es de esperar que se cree una buena comunidad. Independientemente de cómo juguemos, iremos obteniendo puntos de experiencia para aumentar nuestro rango, y así desbloquear nuevos elementos estéticos o vehículos, habiendo un total de 15 para elegir, cada uno con sus propias características y estadísticas que los hacen mejores para unas pruebas u otras.

GRIP: Combat Racing

La verdad es que GRIP: Combat Racing tiene muchísimo contenido, ya que en temas de circuitos hay un total de 22, junto a los mapas para los modos de combate y los de Carkour. Además, el modo Carrera es bastante extenso, aunque sí que es cierto que le falta algo de gancho para mantenernos pegados al mando como otros modos Carrera de otros arcade. Así que, si así lo queremos, podremos estar pegados durante horas compitiendo a altas velocidades por escenarios de lo más variopintos.

A nivel técnico, Caged Elements ha hecho un gran trabajo para ofrecer un arcade en el que todo va a toda velocidad (llegamos a alcanzar los 700-800 km/h sin despeinarnos), gracias a una sensación de velocidad muy lograda. En Xbox One X el juego intenta ir a 4K y a 60 FPS. Digo intenta, ya que en temas de resolución no puedo meterme al tener solo una tele 1080p, y porque en el rendimiento por ahora el juego tiene cierto margen de mejora. En teoría habrá un parche para el día de lanzamiento que solucionará todos los problemas, pero ahora es posible encontrarse con tirones en puntos concretos al inicio de las carreras con muchos participantes en mapas con mucha carga gráfica. Aun así, el juego se disfruta muy bien, y sigue siendo una pasada ir a toda pastilla en mitad de una tormenta eléctrica, por un frondoso bosque o incluso en un volcán. Porque sí, el juego logra entrar por los ojos pese a no tener un presupuesto altísimo por detrás como, digamos, Forza Motorsport.

El sonido es algo que me ha convencido bastante menos. Los efectos de las armas, motores y demás están a buen nivel, pero la música no me ha llamado la atención. Hay temas de corte electrónico sonando todo el rato, pero al final terminaba poniéndome mi música de fondo, ya que los temas no enganchaban en absoluto. Es curioso, porque hubo un tráiler para mostrar la atención que estaban poniendo en este aspecto, pero si no hubiera sido por Spotify o Youtube, me habría aburrido mucho el apartado musical.

GRIP: Combat Racing

Conclusión

En líneas generales, GRIP: Combat Racing es precisamente lo que promete: un arcade de velocidad en el que ir a velocidades de vértigo en vehículos capaces de adherirse a prácticamente cualquier superficie. No sé si logran mantener el espíritu de Rollcage, pero he de admitir que la propuesta me ha encantado. El diseño de los circuitos al ofrecer tantas vías posibles, junto a la velocidad de nuestro vehículo y el caos que proporcionan las armas, es sencillamente impresionante.

Al tener tantos circuitos y modos de juego, estamos ante una propuesta muy completa, aunque es cierto que la campaña para un jugador no es que sea gran cosa, al consistir básicamente en una serie de torneos. Al menos, sirven para que aprendamos poco a poco todo lo que ofrece el juego, ya que tanta velocidad y tantos saltos pueden hacer que perdamos el control en más de una ocasión, por lo que es necesario cierto periodo de aprendizaje. Entre este contenido y las opciones multijugador, tendremos diversión para rato. Es una pena que la música no sea gran cosa, o que actualmente haya ciertos problemas técnicos en la versión de Xbox One, pero en general, GRIP: Combat Racing es una propuesta que no puede faltar en vuestra colección a poco que disfrutéis de los arcades de velocidad.

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Nos consolamos con:

  • Diseño de circuitos fantástico, al aprovechar al máximo la adherencia de los vehículos para ofrecer multitud de rutas posibles
  • Muchísimo contenido para estar pegados al mando durante horas
  • Sensación de velocidad muy lograda
  • Variedad de circuitos a nivel artístico

Nos desconsolamos con:

  • Algunos problemas técnicos, que igual se solucionan con un parche de lanzamiento o igual no
  • Banda sonora muy, muy pobre
  • La curva de aprendizaje es algo mayor que para otros arcades de velocidad
  • Perder en el último momento por culpa de un misil a lo concha azul

Ficha

  • Desarrollo: Caged Elements
  • Distribución: Wired Productions/Avance
  • Lanzamiento: 06/11/2018
  • Idioma: Textos en Castellano
  • Precio: 39,99 €

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