9

Fantasia: Music Evolved

Fantasia Music Evolved

Si hay un estudio que sabe cómo hacer juegos brillantes para Kinect, ese es sin duda Harmonix. Suyos son los mejores títulos de Kinect en Xbox 360, y con Fantasia: Music Evolved quieren seguir su buena racha en esa plataforma y en Xbox One. La idea es muy sencilla: capturar la magia de la película clásica de Disney en una experiencia musical inolvidable. Y vaya si lo consiguen.

En el modo historia, siguiendo con la estela de la película, encarnaremos al último aprendiz del mago Yen Sid, que nos instruirá en todos los conocimientos necesarios para crear música usando la magia. Por el camino conoceremos a Scout, su anterior aprendiz, y ante el ataque de El Ruido, tendremos que sacar a relucir nuestras dotes musicales para liberar todos los reinos.

La historia como tal es muy sencillita, con mucho sentido del humor y la magia clásica de Disney. Sin embargo, su mayor propósito es ir desbloqueando las canciones poco a poco para luego poder jugarlas en cualquier momento en “Biblioteca de canciones”, ya que de serie están todos los temas inaccesibles.

Fantasia Music Evolved

Controlando a la Musa con una mano, interactuaremos por los diferentes escenarios que visitaremos. De esta forma, podremos hacer que casi todo suene y crear melodías personalizadas tocando las banderas de una ciudad persa, o los peces de un riachuelo. Los niveles son muy variados en lo musical, llenos de detalles interactivos que nos sacarán una sonrisa, además de darnos acceso a varios elementos ocultos.

En cada mundo nuestro objetivo es reunir el número de fragmentos musicales necesarios para poder activar el hechizo de composición, que nos permite crear nuestras propias melodías dentro de estos escenarios y en las propias canciones. Dichos fragmentos se obtienen de dos formas: con las canciones principales o creando música en los Hotspots, de una forma tan simpática que será como ver todo con arco iris.

Todo esto está muy bien, y reconozco que me he tirado mucho más tiempo del que me esperaba simplemente intentando tocar todo en los escenarios. Pero la verdadera magia del título se encuentra en las más de 30 canciones, gracias a una forma de jugar muy precisa y divertida.

Fantasia Music Evolved

Básicamente, tendremos que mover los brazos como si fuéramos los directores de una orquesta. En pantalla irán apareciendo diferentes elementos, como flechas, círculos o líneas. Dependiendo de lo que sea, tendremos que hacer barridos con los brazos, empujar hacia delante o seguir el trazado, todo al ritmo de la música.

Hasta ahí todo bastante normal, y ya de por sí es bastante divertido. Pero cuando empiezas a desbloquear las mezclas de las canciones (hay tres en total por tema), la cosa cambia una barbaridad. En varios momentos podremos seleccionar qué instrumento queremos que suene a partir de ese momento, teniendo que elegir entre cualquiera de los tres colores: azules (composición original), rosa o verde (ambas composiciones originales).

Podemos elegir absolutamente lo que queramos, por lo que si queremos que la canción suene con la voz original pero cambiando una guitarra eléctrica por un violín, nada nos lo impedirá. De esta forma, la rejugabilidad de las canciones es enorme al poder probar multitud de mezclas, viendo qué es lo que más nos gusta. Todo va a sonar bien, siendo ese un punto brillante, con que todo se reduce a qué nos gusta más.

Fantasia Music Evolved

Nunca me imaginé que la música clásica podría mezclarse tan bien con elementos electrónicos, logrando algunas mezclas que se quedaban en mi cabeza durante todo el día. Si a eso le sumamos los hechizos de composición para crear de 5 formas diferentes bases sobre las que sonarán las canciones, obtenemos un resultado fantástico, que invita a seguir jugando y sorprenderte con cada nueva composición que descubres. No tenéis más que buscar por YouTube las creaciones de la gente, habiendo algunas geniales.

Esta sensación de ir creando la música, junto a la precisa y divertida jugabilidad hace que sea muy complicado dejar de jugar una vez te has puesto en el papel del joven mago. Sin embargo, hay un problema: el ritmo de desbloqueo. Los juegos de Kinect musicales me parecen que se disfruta mucho con amigos, por lo que si queremos jugar al cooperativo, tenemos que ir a la biblioteca. El problema es que tardaremos bastante en no solo desbloquear todos los temas, sino también todas las mezclas. Ir consiguiéndolas poco a poco en el modo historia está bien, pero podrían haber hecho como en Dance Central 3: un modo historia con desbloqueos graduales, pero todos los temas disponibles desde el principio.

El multijugador es otro aspecto que igual podría haber estado más trabajado, ya que solo consiste en dividirnos las tareas en una canción. Cada jugador tendrá la silueta de un color, teniendo que realizar los efectos de su color. El que mejor lo haga en cada sección podrá seleccionar el cambio de instrumento, habiendo secciones que favorecen a uno u otro usuario para que ambos puedan elegir a lo largo del tema. Tal y como está funciona y es muy divertido, pero igual algún modo adicional, o poder jugar en el modo historia con un amigo no habría estado mal.

Como ya os habréis podido imaginar, el grueso del juego se encuentra en la música, por lo que el apartado sonoro es sublime. Me quito el sombrero ante Harmonix por las composiciones que han creado en las canciones, porque son inmejorables. De serie podemos disfrutar de 33 canciones, habiendo ya más de 18 planeadas para DLC (de momento está disponible solo para los que compraron la versión digital Deluxe), entre las que está la ya clásica “Let it Go” de Frozen. También suenan muy bien las interacciones con los escenarios, y si hay un aspecto que choca es la traducción, que nos ha llegado la versión en latino. No solo se aplica a las voces, sino también a varios textos, porque digamos que la expresión “dense la mano” no es muy de España. Pero bueno, no afecta para nada a la genialidad del título.

Gráficamente no es que destaque demasiado el juego. Los escenarios están muy detallados y son muy simpáticos. Luego, en las canciones los fondos son más limitados para que el enfoque principal esté en los hechizos, con muchos efectos de partícula y de luz, que no es alucinante pero sí es funcional. Lo que sí es genial es la representación de nuestra silueta, durante los temas añadiendo efectos para que parezca que hacemos magia con las manos, o en los menús al estar sobre un gran pedestal imitando a Mickey Mouse.

Fantasia Music Evolved

Conclusión

Si tenéis Kinect y os gusta la música, Fantasia: Music Evolved es todo un imprescindible. Harmonix ha creado un título que es tan mágico como la película original, con una jugabilidad muy precisa y divertida, que explota de forma brillante la posibilidad de crear nuestras propias mezclas de las canciones.

Cuando las únicas pegas son que no puedes acceder a todos los temas desde el inicio para cuando vas a jugar con los amigos o la traducción en latino, sabes que estás ante un juego genial. Puede que para muchos Kinect sea una pérdida de tiempo, pero por juegos como este, merece mucho la pena tenerlo y disfrutar de esta experiencia tan mágica.

9

Nos consolamos con:

  • Jugabilidad sencillamente perfecta. Precisa, divertida y mágica.
  • Las mezclas que se pueden hacer. Los temas suenan increíblemente bien. ¿Quién iba a pensar que un Vivaldi electrónico sería tan genial?
  • La rejugabilidad que las 33 canciones tienen para experimentar sin parar.

Nos desconsolamos con:

  • No poder acceder a todas las canciones y composiciones desde el principio.
  • La traducción en latino.

Ficha

  • Desarrollo: Harmonix
  • Distribución: Disney/Koch Media
  • Lanzamiento: 21/10/2014
  • Idioma: Español
  • Precio: 59,99 €

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *