9

Etherborn

Etherborn

En el instituto escogí dibujo técnico (la alternativa era biología, y por ahí sí que no paso) cuando tocaba elegir la rama a estudiar, ya que pese a no dedicarme a diseño, ni arquitectura, ni nada por el estilo, era la asignatura de la rama tecnológica. Aunque no me disgustaba la asignatura, una parte sí que me daba unos quebraderos de cabeza: la visión espacial. Tener que imaginarme una figura desde sus diferentes perspectivas para hacerme una idea de cómo sería en 3D me costaba una barbaridad.

¿Por qué os estoy contando esto? Porque esa visión espacial es la base de Etherborn, la obra de Altered Matter a la que llevo siguiendo la pista desde hace unos años, en la que la perspectiva de los escenarios no sólo ofrece una nueva visión de los mismos, sino que afecta radicalmente a la jugabilidad. Porque, cuando tu suelo puede ser lo que antes era una pared, un techo o algo que ni se te había pasado por la cabeza, la visión espacial para moverte por estos laberintos geométricos es clave. Tras una exitosa campaña en Fig (en la que participé), recibir el apoyo de FOXNET y llevarse unos cuantos premios en eventos indies, ha llegado la hora de comprobar qué tal el resultado final.

Lo primero que me sorprendió al iniciar Etherborn es que hay una historia doblada al castellano. Era algo que se me había pasado entre tantas actualizaciones de la campaña de Fig, y la verdad, se agradece tener algo con voces en nuestro idioma. La trama como tal es bastante circunstancial, al ser bastante metafísica, de introspección y de demostrar la intensidad de la humanidad. No es para nada el foco de atención del juego, pero la narradora hace un gran trabajo, mostrando mucha fuerza en sus diálogos, lo que hace que sea algo destacable en vez de algo meramente testimonial.

Etherborn

A la hora de la verdad, la gracia de Etherborn está en sus mecánicas, y sobre todo, en su diseño de niveles. En esencia, estamos ante un juego de plataformas y puzzles en 3D, en el que controlamos a un ser etéreo por niveles que parecen sacados de obras de Escher, donde tenemos que alcanzar la meta resolviendo varios rompecabezas y saltando varios obstáculos. La premisa puede no sonar gran cosa, pero lo que hace a este indie tan grande es el diseño de niveles, algo que ya aviso, repetiré mucho en este análisis.

Usando una cámara alejada, la clave de las fases es la percepción de la gravedad. Nuestro personaje siempre estará pegado a lo que considera suelo, pero ese suelo no es una superficie única tal y como nosotros lo podemos ver en nuestra cabeza. Al movernos hacia una pared por una zona que tiene una unión curva, ahora esa pared pasará a ser nuestro nuevo suelo. Esto no funciona si saltamos hacia un muro, ya que seguirá actuando como tal, a no ser que por debajo está esa unión curva entre ambas superficies. O quizá todo es la misma superficie, se mire según se mire.

La otra mecánica que hay es al de recoger y soltar bolas de luces para activar interruptores, siendo muchas veces nuestra tarea el recogerlos todos para activar los mecanismos en el orden adecuado como para poder progresar. De nuevo, lo que hace que Etherborn te reviente la cabeza de forma constante es su diseño de niveles, ya que empieza a hacer click el por qué esa zona sobresalía un poco más, para qué estaba esa columna y un largo etcétera de ejemplos más.

Etherborn

La dificultad está muy bien ajustada para que no nos quedemos atascados mucho tiempo, pero aun así, tengamos esos momentos «¡Eureka!» tan satisfactorios de los puzzles, al darnos cuenta de qué pared tenemos que colgarnos para llegar hasta la siguiente esfera de luz o algo por el estilo. Cuando además se introducen en un nivel unas pequeñas columnas que van creciendo en base a nuestra posición (lo cual puede ser un obstáculo o un apoyo en función de la perspectiva desde la que estemos), las posibilidades del diseño de niveles aumentan todavía más.

Los chicos de Altered Matter han creado pequeñas obras maestras en cada nivel, ya que es fácil quedarse con la boca abierta ante cada nuevo nivel de Etherborn debido a su arquitectura, a cómo se interconectan las diferentes perspectivas entre sí, etc. Todo lo que he ido comentando ha hecho que disfrutara cada minuto del juego de una forma extraordinaria, ya que pese a que la visión espacial no es mi fuerte, superar cada desafío era inmensamente satisfactorio, además de una preciosidad al ver cómo todo encajaba.

Casi parece que estamos ante un juego perfecto, y por desgracia, tiene una pega más o menos importante: la duración. En unas 2-3 horas podemos acabar Etherborn, y aunque está el dicho de «si breve, dos veces bueno», en este caso no creo que se aplique al 100%. Sí, esto permite a Altered Matter no meter relleno ni nada por el estilo, pero al mismo tiempo, deja con muchísimas ganas de más, casi como si algunas mecánicas (somo la de las columnas móviles) no se hubieran explotado al máximo. Para alargar un poco más la obra, el estudio ofrece un «Nuevo Juego Plus», en el que los orbes de luz con los que activamos los diferentes mecanismos que nos permiten avanzar están en zonas de más difícil acceso. Es algo bueno, pero me hubiera encantado ver todavía más niveles, en vez de «solo» revisitar los mismos que ya he completado con puzzles un poco más complicados.

Etherborn

Si nos fijamos en los aspectos técnicos, Altered Matter ha aprovechado muy bien el estilo low-poly para ofrecer escenarios simples pero bastante bonitos, algo que seguramente también habrá ayudado a que la versión de Switch se mueva como la seda, ya que es la versión que he analizado. Cada nivel tiene un color predominante diferente, lo que los diferencia notablemente entre sí. Además, hay escenas y estampas que dejan con la boca abierta, entre la dirección de arte y la arquitectura de los niveles. Los compases finales del juego son particularmente preciosos, algo en lo que también influye el apartado sonoro. Junto a la narradora (con voces en bastantes idiomas), tenemos una banda sonora que funciona muy bien para el tono del juego, y refuerza muchos de esos momentos «Wow» que no para de soltar Etherborn.

Conclusión

Tenía muchas expectativas puestas en Etherborn, y los chicos de Altered Matter no solo las han alcanzado, sino que las han superado. Este es uno de los juegos indies que más me han sorprendido en los últimos años, con sorpresas constantes a nivel de diseño que hacían que me entraran moscas de todo lo que me quedaba con la boca abierta.

La forma en la que cada elemento de los escenarios tiene un propósito para las diferentes perspectivas es algo que tiene un trabajo por detrás que me parece de locos, y cuando ves cómo encajan todas las piezas, es fácil quedarse asombrado a cada nuevo escenario que visitamos. Al tener una dificultad tan bien equilibrada, junto a un apartado técnico tan resultón, Etherborn resulta ser un juego redondo.

La única pega que le puedo poner es que se acaba muy pronto, con todavía potencial para más mecánicas o explotar más el tema de las columnas móviles. Aun así, mientras dura, es sencillamente fantástico. Potenciar la visión espacial nunca había sido tan divertido ni espectacular. Así que, Etherborn se convierte en uno de los grandes indies del año, y espero que más pronto que tarde, Altered Matter nos vuelva a sorprender con otra entrega u otra obra, ya que aquí hay mucho talento capaz de dar grandes alegrías en los próximos años.

9

Nos consolamos con:

  • Diseño de niveles increíble
  • La forma de jugar con diferentes perspectivas
  • Escenarios muy bonitos que dejan con la boca abierta
  • Dificultad muy bien equilibrada

Nos desconsolamos con:

  • Muy breve. Se podría haber introducido alguna mecánica adicional o intentar explotar más las que hay presentes

Ficha

  • Desarrollo: Altered Matter
  • Distribución: Altered Matter
  • Lanzamiento: 18/07/2019
  • Idioma: Textos y Voces en Castellano
  • Precio: 16,99 €

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *