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Budget Cuts 2: Mission Insolvency

Una de las demos que más impresionó en los primeros compases de la Realidad Virtual fue la de Budget Cuts, al plantear unas mecánicas con el uso de portales muy original, además de evitar mareos al ofrecer un movimiento solo por este original método de teletransporte. Esto se tradujo en 2018 en un juego completo, que si bien gustó bastante, no salió muy fino en un principio, por culpa de varios bugs que afeaban algo el resultado final.

Aun así, la obra de Neat Corporation fue un éxito, por lo que para acabar el 2019, nos ofrecieron la secuela, Budget Cuts 2: Mission Insolvency. Esta vez han contado con la ayuda de Fast Travel Games (autores de los geniales Apex ConstructThe Curious Tale of the Stolen Pets), para así mejorar en todo lo bueno del original, solucionar los problemas de ésta, y ofrecer una aventura más grande y mejor en todos sus aspectos. ¿Listos para pensar con portales para evitar los malditos recortes de presupuesto?

Esta secuela arranca justo donde lo dejó el primero, o esa es la teoría, ya que no lo jugué en su momento. Aun así, tampoco hace falta, ya que la premisa es muy sencilla: somos unos humanos en un mundo lleno de robots, por lo que para reducir el presupuesto, han decidido prescindir de nosotros. En el primero logramos escapar de las oficinas, pero ahora tenemos que llevar la lucha al sistema optimizador que ha decidido que somos prescindibles, con la ayuda de la voz que nos va guiando por el juego, y supongo también nos guiaba durante el primero.

La premisa es básica, pero lo que hace el universo de Budget Cuts tan divertido es su humor negro tan cuidado, que me recuerda mucho a lo visto en Portal. Los telediarios que podremos ver en las teles repartidas por el escenario son desternillantes, al igual que muchas frases que escucharemos decir a los robots, o sencillamente, algunas situaciones que veremos de este mundo tan optimizado para el éxito de los robots.

El principal problema es que el juego nos viene con voces en inglés, y pese a que hay subtítulos en español, éstos solo se aplican a unos casos muy concretos, que se resumen a lo que nos dice nuestra compañera por el pinganillo. Estos textos incluso tienen sus fallos de sincronización, por lo que sigue siendo muy importante pillar las cosas de oído. Es una pena, porque muchos se van a perder chistes realmente divertidos que me han hecho soltar más de una carcajada, pero bueno, es ya la cruz a la que estamos acostumbrados los usuarios de Realidad Virtual.

Lo que realmente tiene que atrapar a los usuarios de Budget Cuts 2 es su jugabilidad, y ahí es donde el juego muestra sus grandes virtudes, y también algún que otro defecto. En esencia, estamos ante un título donde el sigilo es fundamental, donde el único método para movernos es el teletranporte por esta pistola de portales especial. Esto ya supone una limitación importante, pero también nos «obliga» a movernos por nuestro espacio de juego físicamente si queremos dar un pequeño paso, asomarnos por una esquina cercana o incluso agacharnos. El único botón para movernos es el de disparar el portal, y luego volver a «disparar» para atravesarlo.

Esto puede sonar raro, y la verdad, al principio lo es. Bueno, todo el juego, ya que se me hace extraño no tener la posibilidad de andar como una persona normal (igual lo explicaban en el primer juego en tono de broma, pero aquí no), además de usar la pistola de portales. Es como si en Portal nos dijeran que la única forma de movernos es con la creación de portales, salvo unos pocos centímetros a nuestro alrededor. Igual en Oculus Quest esto sería un problema menor al jugar en una zona grande, donde sí podemos movernos físicamente un poco más y sin las restricciones de un cable, pero es algo muy a tener en cuenta.

Tras un tiempo te puedes acostumbrar, y Budget Cuts está diseñado en base a esta limitación, pero hay que cambiar nuestro chip mental para no sentirnos frustrados. Dicho esto, me ha parecido divertido como, en vez de manos, tenemos una especie de dispositivos con forma de nuestros mandos. Al pulsar un botón, podremos seleccionar el accesorio que le acoplamos, pudiendo ser una especie de lupa para marcar a los enemigos, la pistola de teletransporte, una especie de imán para agarrar los objetos, y finalmente, la gran novedad de esta entrega: el arco.

Pero antes de pasar al arco, quiero seguir centrándome en la pistola de teletransporte, porque es la principal mecánica de Budget Cuts 2. En vez de disparar el portal en línea recta, lanzaremos como una bola en forma de parábola, y hasta que no llegue a una superficie válida, estará rebotando. Esto impide que podamos movarnos rápidamente, ya que tendremos que disparar el portal, esperar a que la bola llegue a su destino, y luego activarlo nuevamente. Cuando el portal está abierto, podemos ver a través de él, pero con cuidado, ya que los enemigos nos podrán ver también.

Como podéis ver, está todo pensado para que vayamos con calma por los escenarios, analizando las patrullas enemigas (la lupa para marcar a los enemigos es clave), y ya cuando nos veamos con una táctica clara, actuemos. Pasar desapercibidos es muy importante, ya que en Budget Cuts 2 nos matan de un solo tiro. Por suerte, nos podemos defender con los objetos del entorno. Si lanzamos cualquier objeto pesado a los enemigos, los podremos noquear durante unos momentos.

Luego, si usamos cuchillos o tijeras, podremos acabar con ellos. Sin embargo, hay que lanzar los objetos con cuidado, ya que si no damos en un punto crítico, no mataremos de golpe al robot enemigo, sobre todo si atacamos con las tijeras. Aquí es donde entra en juego el arco, al poder matar desde más lejos usando las flechas que nos encontremos por los escenarios, y dándonos una oportunidad de luchar, en vez de solo escondernos.

O al menos, esa es la teoría, ya que el uso del arco es un poco engorroso. Para empezar, hay un sistema de inventario, al que se accede con una de las manos, independientemente del módulo que tengamos equipado. De ahí tendremos que ir cogiendo cada flecha, así que al final, con la mano del arco, activaba el inventario, cogía la flecha con el otro mando, desactivaba el inventario, ponía la flecha en el arco y disparaba.

Esto lleva su tiempo, por lo que tampoco es que vayamos a ser unos Légolas de la vida disparando a todos los robots como si no hubiera un mañana… Aunque ciertas secciones se basen un poco más en la acción. Vamos, que requiere práctica, porque lanzar una flecha no significa que acertemos en el enemigo, y la munición es escasa durante una buena parte del juego, con que preparaos para morir muchas veces en Budget Cuts 2 como nos detecten.

De hecho, el título se basa quizá demasiado en el ensayo y error, lo cual puede no gustar a muchos, ya que al ser tan sumamente frágiles y tener una movilidad limitada, cuesta improvisar una solución si nos han detectado. Esto también hace que la aventura sea bastante desafiante, por lo que la duración va a depender mucho de cada usuario. A mí me ha durado unas 7-8 horas, pero hay gente a la que menos, y gente a la que mucho más.

Con todo lo que he comentado antes, puede parecer que Budget Cuts 2 me parece un mal juego, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, las sensaciones que transmite son geniales, y escapar por los pelos una vez hemos sido descubiertos, o acabar con los robots sin que nos detecten es increíblemente satisfactorio.

Algo que quiero destacar es que quizá me ha hecho muy sádico el juego, ya que casi nunca he acertado en los robots en un punto crítico. Esto hacía que estuvieran «sangrando» aceite durante mucho tiempo, quejándose y hasta sufriendo casi como si sintieran dolor… Y soltaban algún chascarrillo divertido. Como no quería gastar más cuchillos o flechas (una vez han impactado con un robot, acaban rotos), me quedaba quieto hasta que se desangraban, lo que podía llevar más o menos, pero eso me permitía ver cómo el mapa acababa lleno de aceite. En ningún momento podía apartar la mirada (también por miedo a que me detectaran), con que igual Budget Cuts 2 ha sacado mi lado más psicópata… O me está preparando para ver sufrir a las máquinas una vez Skynet nos domine, depende de cómo lo miréis.

En cuanto al diseño de los niveles, por lo general son bastante lineales pero con numerosas opciones para avanzar, ya sea por conductos de ventilación (preparaos para agacharos sin parar), edificios adyacentes, etc. Además, hay una buena variedad de entornos, como un tren en movimiento, almacenes, cubículos de oficinas, fábricas y alguna sorpresilla más.

De hecho, hay varios tipos de enemigos además de los estándar, como drones aéreos o incluso robots con un escudo que protege toda su parte delantera, lo que nos obliga a atacar por detrás. Esto aporta bastante variedad, lo cual siempre se agradece en un juego de sigilo de este tipo.

Donde tengo más pegas es en el apartado técnico, pero por un apartado en particular: el rendimiento. Me extraña que juegos muy exigentes en lo visual como Asgard’s WrathStormland me vayan sin problemas apenas, mientras que Budget Cuts 2 me pega tirones de forma bastante frecuente, sobre todo si unos pocos enemigos aparecen juntos. El primer nivel es el peor en este sentido, lo cual no da una muy buena impresión. He podido jugar, ya que te acabas acostumbrando, pero me hubiera gustado que estuviera todo más pulido.

Quitando esto, el apartado artístico me gusta bastante, recordándome nuevamente a Portal, pero siendo lo suficientemente diferente como para que no parezca una copia barata. Quizá habría estado bien tener más opciones gráficas, pero al menos, el juego entra por los ojos.

Al sonido no se le pueden poner pegas, ya que el audio 3D funciona estupendamente para que sepamos qué nos rodea. El trabajo de los actores de doblaje me parece excelente, ofreciendo algunos diálogos desternillantes. Un 10 en ese sentido, aunque de nuevo, que solo sea en inglés es una pena para los que no controlan el idioma.

Conclusión

Hay juegos de VR que intentan apostar por el realismo, mientras que otros prefieren explotar una mecánica interesante al máximo. Este segundo caso es el de Budget Cuts 2: Mission Insolvency, ya que Neat CorporationFast Travel Games han logrado sacar muchísimo juego a una mecánica tan simple como un teletransporte por medio de una pistola de portales.

No sé lo mucho que ha mejorado el juego respecto al original, pero lo que tengo claro es que estamos ante un título de acción y sigilo estupendo. ¿Es perfecto? En absoluto, y espero que algunos temas como el rendimiento se sigan puliendo en el futuro. Luego, la dificultad no contentará a todos, al igual que la imposibilidad de andar de forma natural junto al uso de la máquina de portales.

Aun así, cuando nos adaptamos a las limitaciones del juego, y nos dejamos absorber por este loco mundo de máquinas, optimizaciones y tijeras asesinas, la diversión es altísima. Ver cómo se «desangran» un robot, o aprovechar cómo se va muriendo de forma agónica (¿he dicho ya que mi vena psicópata ha aumentado con Budget Cuts 2?) para escabullirnos es increíble, con que ya solo por eso merece la pena intentar acabar con el control de las máquinas.

8

Nos consolamos con:

  • La mecánica de los portales es genial
  • Buena variedad de escenarios y enemigos
  • Ver cómo los enemigos pierden aceite hasta morir de forma «dolorsa» es demasiado satisfactorio
  • Desternillante a más no poder…

Nos desconsolamos con:

  • … Pero si sabemos inglés. Los subtítulos en castellano son muy mejorables
  • Los tirones que pega el juego
  • La dificultad puede frustrar a más de uno
  • La limitación de no movernos sin el teletransporte es, cuanto menos, extraña

Ficha

  • Desarrollo: Net Corporation, Fast Travel Games
  • Distribución: Neat Corporation
  • Lanzamiento: 12/12/2019
  • Dispositivo VR usado: Oculus Rift S
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en inglés
  • Precio: 24,99 €

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