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Blood & Truth

Blood & Truth

En el lanzamiento de Playstation VR, hubo varias demos técnicas por parte de Sony que calaron muy hondo en los usuarios: Robot Rescue de Playroom VR, y London Heist Ocean Descent de Playstation VR Worlds. Claramente, se trata de una pequeña prueba para ver en qué centrar el desarrollo a largo plazo de producciones AAA para el visor, lo que se tradujo en la maravilla que es Astro Bot: Rescue Mission el año pasado (no me cansaré de decir que fue el GOTY), y ahora es el turno de ver cómo London Heist se convierte en un juego hecho y derecho en Blood & Truth.

Aunque las aventuras submarinas tendrán que esperar, los chicos de London Studio vuelven al mundo criminal de la ciudad que les da nombre, tras ofrecer en la era de PS2 los geniales The Getaway (todavía lamento la cancelación de la entrega de PS3), con la promesa de convertirnos en las estrellas de una épica película de acción. La gracia de Astro Bot era que los plataformas en 3D no eran muy habituales todavía en la Realidad Virtual, mientras que los shooters, tanto de oleadas como de movimiento libre, son algo mucho más común. Por tanto, la pregunta del millón  es si Blood & Truth nos podrá asombrar tanto como lo hizo en su momento London Heist, o llega algo tarde tras tantos tiros que ya hemos pegado en VR.

Su misión, si decide aceptarla...

Lo primero a destacar de Blood & Truth es el énfasis que pone en su narrativa. No estamos ante un título en el que los tiros son los únicos protagonistas, ya que para sentirnos parte de una película de acción, es esencial que haya un mundo en el que nos interese estar. En ese sentido, London Studio ha hecho un gran trabajo, al ofrecernos básicamente una historia sobre la mafia londinense con muchos clichés, pero que engancha.

Blood & Truth

Nosotros encarnamos a Ryan Marks, un agente de las operaciones especiales británicas (los SAS), que tras una misión en Oriente Medio, recibe la noticia de que su padre ha muerto de un infarto. El negocio familiar no es que sea muy legal, ya que su familia controla la mayor parte de la mafia europea. Obviamente, la muerte del patriarca es algo que las demás familias no van a dejar pasar, con que ahí es donde Tony Sharp.

Pese a que este «empresario» siempre había convivido en paz con la familiar Marks, ha conseguido una cantidad de recursos extraordinaria en muy poco tiempo, y quiere hacerse con todo el control de la mafia, aunque se tenga que llevar a algún miembro de la familia de por medio. Esto no le sienta nada bien al bueno de Ryan, que deberá contraatacar junto a sus hermanos y su madre, al mismo tiempo que descubre de dónde ha salido el apoyo a la Familia Sharp.

Lo dicho, Blood & Truth está lleno de clichés, pero gracias al carisma de los personajes, funciona a las mil maravillas. Algunos giros se ven venir muy a la legua, pero todos los diálogos son geniales. Incluso el propio Ryan es un personaje hecho y derecho, algo que agradezco, ya que quedaría muy extraño controlar a un lienzo en blanco entre tanta personalidad y carisma. Lo importante de la narrativa es que nos lleguemos a preocupar por los personajes, algo que conseguiremos rápidamente por las interacciones que tendremos con todos ellos.

Blood & Truth

Toda la trama avanza en los niveles que son básicamente escenas de vídeo, como ocurría en London Heist, pero que obviamente, han evolucionado a lo grande. Para empezar, hay muchos más elementos interactivos en estos escenarios, lo que nos permite activar diferentes eventos en función de lo que cojamos o hagamos. Por ejemplo, en un momento dado nos ofrecen usar unas gafas como disfraz, algo que podemos hacer en plan de broma, o dejar que pase de largo. Hay montones de interacciones así por todas estas escenas, siendo una delicia descubrirlas todas.

Lo mejor es que la inmersión en estas escenas es increíble, gracias al increíble trabajo por parte de los actores que han interpretado a los diferentes personajes, y las técnicas empleadas por London Studio para que sintamos que estamos en un entorno real… Pese a no ver nuestro cuerpo, sino solo nuestras manos. El mejor ejemplo está en cómo, cuando un personaje nos habla directamente, nos sigue con la mirada mientras nos movemos. Y no hablo de mover directamentel la cabeza, sino de ver cómo sus ojos se van moviendo junto a nosotros, y cuando ya nos hemos movido lo suficiente, pasan a mover un poco el cuello. Otro ejemplo es cuando quería dar un cabeza a un personaje, pero al intentarlo, el otro personaje se alejaba. Es decir, no son elementos decorativos que podemos atravesar o romper, sino que parecen personas que están teniendo una conversación real con nosotros.

Una de tiros mezclados, no agitados

Obviamente, una parte fundamental al intentar replicar una película de acción es, bueno, la acción, ya que no solo de la narrativa vive el adicto a la adrenalina. Y aquí, los chicos de London Studio lo han vuelto a bordar, poniendo mucho énfasis en el espectáculo y la inmersión. Lo primero a destacar es que en Blood & Truth no tenemos ni movimiento libre ni teletransporte. En su lugar, todo el movimiento se basa en nodos, por los que el personaje se mueve como si fuera caminando, de modo que nuestra única tarea es escoger a qué nodo andará el protagonista, y luego pulsar el botón Move para iniciar el desplazamiento. Si el movimiento os marea un poco, hay varias opciones de confort para ayudaros a sorportarlo mejor.

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Esto puede decepcionar a más de uno que esperara un shooter al uso, pero creo que es un sistema que funciona de lujo, ya que nos ofrece algo que no me esperaba del todo: el Time Crisis del futuro. Sí, Bravo Team también apostaba por un movimiento basado en nodos, pero lo que ahí se hacía de forma desastrosa, aquí se hace de forma elegante y sin romper en ningún momento la inmersión. En primer lugar, la perspectiva nunca cambia de la primera persona, por lo que seremos Ryan Marks desde el inicio hasta que veamos los (extensos) títulos de crédito. Además, y esto quizá es algo un poco más negativo, no podemos retroceder, por lo que siempre iremos avanzando por el nivel, como si fuera una especie de juego sobre raíles, en el que nosotros escogemos a qué raíl nos vamos moviendo.

No siempre avanzamos hacia delante, sino que también nos podemos desplazar lateralmente pulsando X ó Círculo cuando tenemos nodos a izquierda o derecha, respectivamente. Esto es especialmente útil cuando estamos en una cobertura y nos queremos mover por ella, por ejemplo. Gracias a este sistema, no tenemos que depender de un «apaño» con los Move para poder movernos, y dejar que estemos siempre pegando tiros de forma espectacular, que es lo que debemos hacer en todo buen shooter peliculero que se precie. Porque sí, durante los desplazamientos podemos seguir disparando, interactuando o haciendo lo que veamos oportuno, por lo que no perdemos capacidad de acción en este proceso tan natural.

Lo que me llama la atención de este esquema de juego es que Blood & Truth está pensado para jugarse sentado, ya que el título se adaptará a las diferentes alturas que Ryan tomaría para agacharse detrás de una cobertura o de otra. Luego, nosotros, desde el asiento, podemos ajustar un poco la posición, para terminar de cubrirnos con el parapeto que estemos usando. Personalmente, pensaba que lo ideal sería jugar de pie, pero entre que no he querido hacerlo al estar todavía recuperándome de una operación en la nariz (lo que me impide estar moviéndome en exceso), y que sentado disfrutaba de una experiencia óptima, no lo he echado en falta durante ningún momento.

Blood & Truth

Si durante las partes narrativas Blood & Truth apuesta por la inmersión, en los niveles de acción el juego no se queda atrás. La forma más obvia es con el modo que tenemos de interactuar con el armamento. En el piso franco que visitamos entre algunas misiones podremos elegir las armas que llevaremos equipadas, además de poder incorporar diferentes accesorios como silenciadores, mirillas o lanzagranadas, además de cambiar la pintura del arma.

Todas las armas las recargaremos de forma manual, cogiendo los cargadores de nuestro pecho, para luego ponerlo en el arma. Después no habrá que hacer nada más como tirar del percutor ni nada por el estilo, encontrando un buen equilibrio entre inmersión y realismo. Lo importante es que todas las armas (pistolas, escopetas, rifles de asalto y hasta lanzagranadas) se controlan de lujo. Las pistolas las podremos usar de forma única o dual, pudiendo recargar con las dos armas a la vez de la misma forma que cuando llevamos una, lo cual nos permite ir en plan Max Payne por algunos niveles disparando con dos pistolas como si no hubiera un mañana.

Gracias a las diferentes cartucheras que llevamos, podremos tener encima dos pistolas y dos armas a dos manos en todo momento, que enfundaremos o desenfundaremos en función de lo que queramos usar o la situación en la que nos encontremos. Todo esto funciona muy bien, al notar una pequeña vibración en el Move cuando podamos coger o guardar el arma, lo que también se aplica a cuando podemos coger un cargador de nuestro pecho. Además, en Blood & Truth han conseguido que coger las armas o las pistolas con las dos manos no dé apenas problemas de tracking, lo cual agradezco mucho, al darnos mucho menos retroceso de esta manera y aumentar aún más la inmersión de la acción.

Blood & Truth

La otra gran parte de la inmersión viene por las interacciones que tendremos con los propios escenarios. Ya sea para abrir puertas, recoger munición (siempre tendremos mucha, pero se puede llegar a acabar), disparar objetos explosivos (con su momento a cámara lenta incluido) o incluso recogiendo granadas enemigas para devolvérselas (otra opción es dispararlas en el aire), siempre sentiremos que estamos dentro de este mundo. Esto se incrementa gracias a diversos momentos en los que dejamos de disparar para realizar alguna otra acción, como buscar en cajones, abrir cerraduras, colocar explosivos o incluso escalar.

Las diferentes misiones de Blood & Truth están muy bien diseñadas para ofrecer siempre un ritmo trepidante entre la carga narrativa y la parte de la acción, con algunas fases que podemos resolver mediante el sigilo si somos lo suficientemente ágiles y precisos con las armas silenciadas. Además, de vez en cuando se combinan los momentos especiales con la acción, al poder disparar mientras estamos escalando, o incluso mientras colocamos unas bombas en un museo. Los «set-pieces» o momentos de acción son muy variados para que siempre nos quedemos con la boca abierta, creando un ritmo «in crescendo» que provoca un acto final sencillamente trepidante y espectacular.

Porque, junto a las secciones en las que nos movemos mediante nodos o escalamos, también hay momentos que son puramente on-rails, debido a que perseguimos a un objetivo a pie, huimos de algo, o sencillamente estamos en un vehículo y disparamos a nuestros perseguidores, como en London Heist. Cuando estamos a pie, las sensaciones son increíbles, con algunos momentos que harían sonrojar al propio Nathan Drake por las locuras explosivas a las que tendremos que sobrevivir mientras masacramos a montones de asesinos que quieren acabar con nosotros. En otras escenas, directamente nos sentiremos como John Wick, al ir acabando con los agentes de tiros precisos sin ningún miramiento, como si estuviéramos en una coreografía de tiros, explosiones y cadáveres. 

Blood & Truth

Todo esto hace que las 4-5 horas que dura la historia se nos pasen volando, y nos enganchemos para ver qué sorpresa explosiva nos deparará la siguiente misión, o qué giro nos plantearán los personajes. Sí, puede que la duración no sea la mayor, pero dentro de la VR, no está nada mal, y como película de acción, es admirable que se consiga un ritmo tan bueno durante tantas horas.

Esta duración variará en función de cómo juguemos. Por un lado, hay dos dificultades: Normal y Cinemático. En la primera, nos enfrentaremos a un reto aceptable, pero tampoco exagerado, para que sintamos que nos tenemos que esforzar, pero sin bloquearnos en ningún momento, lo que rompería con la magia de ser las estrellas de una película de acción. Si aun así lo que queremos es simplemente el espectáculo sin ningún reto, el modo Cinemático nos da armas con miras láser, además de disponer de vida y munición casi infinita. Es una división de dificultad inteligente por parte de Blood & Truth, ya que es lo mismo que hacía London Heist, y creo que muchos hemos puesto este modo Fácil a gente que simplemente quería sentirse genial en mitad de una persecución, pero que no se le dan muy bien los videojuegos.

Además, hay varios motivos para rejugar los niveles. En todos ellos hay bastantes coleccionables a encontrar (luego los podremos ver en nuestro piso franco), junto a dianas ocultas a disparar, por no mencionar las diferentes rutas alternativas que hay. Además, se nos da una puntuación en base al tiempo, precisión y muertes que consigamos, por lo que siempre podemos intentar ir a por más puntos. En este sentido, es algo artificial, ya que no he visto opción de ver en pantalla la puntuación, lo que le daría un toque arcade al título que ayudaría justamente a esta rejugabilidad.

El último modo adicional es el de Desafíos, que contiene 5 breves retos contrarreloj en los que luchar por las mejores puntuaciones en breves campos de tiro móviles. Aun así, la puntuación no se comparte online, lo cual reduce bastante la posibilidad de piques. En teoría, habrá más desafíos en el futuro (una pestaña pone directamente «Próximamente»), con que espero que London Studio nos vaya dando motivos periódicos para volver a disfrutar de estos geniales tiroteos en futuros desafíos.

Blood & Truth

Un presupuesto mayor que las monedas de oro de John Wick

Algo evidente desde el primer minuto de Blood & Truth es que estamos ante todo un AAA, lo cual no es lo más habitual en la Realidad Virtual, y es motivo de celebración. Para empezar, los gráficos son de los mejores que nos encontramos en PSVR, al ofrecer unos escenarios llenos de detalles y muy interactivos. Como decía antes, la inmersión es clave, con que podemos agarrar muchos objetos, y hasta interactuar con ellos, como cigarrilos electrónicos (me encanta llevarlos a la cara y hacer un ruido de soplar, para que el micrófono lo interprete y el personaje aspire y luego suelte humo) o incluso bolas de papel que intentaremos encestar en la pepelera más cercana.

Sin embargo, lo más impresionante son los personajes. Los principales se han modelado a partir de algún actor mediante la captura de movimiento, por lo que sus rostros son totalmente expresivos. Esto, unido a unas animaciones fantásticas y las técnicas que mencionaba antes para que interactuen a nuestros movimientos (en serio, me encanta lo bien que están hechos los ojos), hacen que nos sintamos dentro de una película. En los momentos de acción este despliegue técnico se mantiene, sobre todo en las escenas más espectaculares, donde veremos escenas en las que incluso Tom Cruise se pensaría dos veces si realizar en la próxima Misión Imposible (bueno, las haría de todas formas porque es así), y que nos dejarán con la boca abierta como pocos shooters pueden hacer en Realidad Virtual. Es cierto que, a nivel global, puede parecer que no ha evolucionado mucho respecto al ya de por sí genial apartado gráfico de London Heist, pero ahora se notan menos las costuras, ya que en las persecuciones en coche vemos más vehículos por las carreteras, y los escenarios son más amplios. Eso no quita que algunas vistas sean una foto de Londres y ya, pero todo es muy efectivo para, de nuevo, vendernos esa ilusión de estar en una película de acción.

Otro factor para lograr esta inmersión es el sonido, y me encanta decir que contamos con un doblaje al castellano fantástico, como nos tiene acostumbrados Sony, y de los que es raro encontrarnos en VR. Los actores de doblaje hacen un trabajo estupendo, y la sincronización labial es muy buena. Además, podemos realizar diversos ajustes a los subtítulos para que estén como los queramos, lo cual siempre se agradece. Junto a esto, tenemos unos efectos sonoros muy contundentes para todas las armas, explosiones y destrucción que veremos ante nuestros ojos, sonando todo en 3D, para que detectemos por dónde vienen los enemigos o los disparos. Esto también lo notamos cuando nos hablan por un pinganillo, ya que obviamente, sólo escucharemos a los personajes por el oído en el que Ryan lleva puesto el auricular. La banda sonora también es muy buena, al mezclar temas propios de la acción con otros de hip-hop, creando una buena mezcla digna de muchas películas recientes, estando a medio camino de lo que esperaríamos de «A Todo Gas» y la mencionada «Misión Imposible».

Blood & Truth

Conclusión

Desde que llevo jugando a la VR, no paraba de decir que quería un Time Crisis para este medio, por lo que siempre disfrutaba los shooters on-rails tradicionales. Sin embargo, London Studio me ha dado algo que no sabía que quería: una evolución de la fórmula sobre raíles al obtener un gran ritmo entre el movimiento por nodos, la libertad de cambiar entre coberturas y montones de interacciones en los escenarios para que nos sintamos el protagonista.

Porque sí, ya estamos acostumbrados a ver escenas de acción épicas en juegos como Uncharted, pero es muy diferente ver a Nathan Drake superarlos a ser nosotros físicamente los que las vivimos. Es ahí donde Blood & Truth brilla con luz propia, ya que logran vendernos la ilusión de que somos el protagonista del último blockbuster de acción como ningún otro juego hasta la fecha. Ya sea con momentos en los que emulamos a John Wick, a James Bond o al mencionado Nathan Drake, estaremos en toda una montaña rusa de situaciones explosivas que nos atrapará desde el principio.

Pensaba que, tras tantos años desde London Heist, una fórmula centrada sólo en este espectáculo sin movimiento libre no funcionaría durante tantas horas o me causaría tanta impresión, pero por suerte, estaba equivocado. Los chicos de London Studio han creado uno de los juegos más explosivos y divertidos de todo el catálogo de Playstation VR, además de convertirse en el nuevo juego perfecto para mostrar cómo se puede lograr una gran inmersión en los videojuegos gracias a la Realidad Virtual.

Por tanto, si os gusta la acción, echais de menos los Time Crisis o queréis emular a John Wick tras ver su última película, Blood & Truth no puede faltar en vuestra colección. Ahora solo nos queda esperar que éste sea solo el inicio de una gran saga de acción, ya que Ryan Marks y nosotros hemos venido para quedarnos dentro del cine de acción.

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Nos consolamos con:

  • Historia muy inmersiva que, pese a estar llena de clichés, logra enganchar gracias a sus personajes
  • Inmersión total tanto en los momentos de historia como en los de acción
  • Apartado técnico sensacional. Visualmente es increíble y el sonido no se queda atrás (¡cómo se agradecen los doblajes en VR!)
  • Logra hacerte sentir el protagonista de una épica película de acción desde el primer momento

Nos desconsolamos con:

  • El no poder retroceder en los niveles a veces puede ser un poco molesto
  • No poder ver claramente las puntuaciones que estamos obteniendo ni compartirlas online. ¿Para cuándo un modo totalmente arcade?
  • Los desafíos son tan escasos, que su inclusión es casi anecdótica hasta que se incluyan más mediante DLCs
  • Aunque igual habría sido muy difícil de implementar, haber tenido un cuerpo entero en vez de unas manos flotantes creo que habría aumentado la inmersión todavía más

Ficha

  • Desarrollo: London Studio
  • Distribución: Sony
  • Lanzamiento: 29/05/2019
  • Dispositivo VR usado: PS VR
  • Idioma: Voces y Textos en Castellano
  • Precio: 39,99 €

Comentarios

  1. Grandísimo análisis.
    No veo el momento de ir a por mi copia…
    Esperemos que lo pete en ventas y se pueda consolidar esta saga!!

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