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Blaster Master Zero

Blaster Master Zero

Los remakes de juegos antiguos de NES pueden ser muy buenos por dos motivos: dar algo nuevo a los más nostálgicos para que puedan disfrutar de sus títulos favoritos, y a los que no los conocían dar a conocer juegos que, de cualquier otra forma, ni les sonaría a muchos. Esto es lo que ha ocurrido con Blaster Master Zero, uno de los primeros lanzamientos para Nintendo Switch, y que ante la falta de muchos más títulos y su ajustado precio, hizo que le diera una oportunidad, y vaya si me alegro por ello.

Básicamente, Inti Creates ha cogido este clásico de culto de NES, y le ha aplicado un lavado de cara, realizado diferentes ajustes a la historia y la jugabilidad, y ofrecido un título la mar de divertido para Nintendo Switch y Nintendo 3DS. ¿Listos para una buena ración de plataformas, tiros y nostalgia?

La premisa detrás de Blaster Master Zero es bastante absurda, pero entrañable. Nosotros controlamos a Jason, un joven ingeniero que se ha encontrado con una rana, a la que nombra Fred y que quiere estudiar, ya que es la primera rana que aparece en siglos. Sin embargo, un día se escapa y acaba yendo por un portal al interior del planeta, que está lleno de mutantes y otros peligros. Por suerte nos topamos con el tanque SOPHIA III, y junto a la joven Eve (que por desgracia tiene amnesia), tendremos que encontrar a Fred y acabar con todos los mutantes que se nos pongan por delante.

Blaster Master Zero

Por lo que he leído, se trata de una versión modificada del original, y algo que me ha chocado es que se toma demasiado en serio. Teniendo en cuenta lo absurdo que es todo esto, un poco de sentido del humor no le habría sentado nada mal. Al menos, los diálogos son entretenidos, pero eso sí, están en perfecto inglés.

Como ocurría en los juegos de la época, la jugabilidad es lo principal, y aquí Blaster Master Zero nos propone dos tipos de juego muy diferente. Por un lado, con SOPHIA estaremos ante un plataformas de scroll lateral, donde tendremos que ir superando obstáculos y enemigos usando las habilidades de este hábil tanque.

La gracia está en que en cualquier momento podremos bajarnos del tanque controlando a Jason. El joven científico no es muy fuerte, y de hecho, las caídas son mortales para él (tiene unas piernas de mantequilla de tanto estar sentado haciendo cosas de científico, supongo), pero al mismo tiempo, es el único que puede entrar a las mazmorras que están repartidas por el mapa.

En dichas mazmorras la perspectiva cambia a una casi cenital, lo que podría recordar a un shooter de doble stick. Sin embargo, no podremos disparar y movernos con cada stick, sino que sólo podremos disparar en la dirección en la que esté nuestro intrépido protagonista. Por suerte, los controles son bastante precisos, y el botón para movernos lateralmente hace que los tiroteos no sean un infierno.

Blaster Master Zero

La gracia de Master Blaster Zero es que cada fase es bastante abierta, con una mazmorra o zona principal a la que tenemos que llegar para desbloquear la siguiente zona, pero al mismo tiempo hay muchas zonas y mazmorras opcionales. En dichas áreas nos esperan varios jefes finales o mejoras que nos darán acceso a nuevas armas o habilidades, tanto para Jason como para el SOPHIA III. Gracias a estas mejoras podremos superar más fácilmente otras zonas, o directamente acceder a nuevos niveles, por lo que hay un pequeño toque de Metroidvania en el título.

Lo bueno es que la progresión es muy satisfactoria, al ofrecer nuevas mecánicas a un buen ritmo para que no estemos todo el rato igual. Los jefes finales también ayudan a animar el cotarro, ofreciendo combates intensos y muy diferentes entre sí. La mayoría de los jefes finales suelen ser en las mazmorras, pero también hay un par de ellos a bordo del SOPHIA III.

Tanto Jason como el tanque tienen a su disposición varias armas y habilidades especiales. En el tanque, todos los movimientos especiales consumen energía, por lo que hay que saber usarlos en el momento adecuado. Por ejemplo, el rayo eléctrico viene de perlas contra los dichosos gusanos que son demasiado altos para nuestro cañón, mientras que los misiles que atraviesan paredes nos pueden venir muy bien para atacar desde una cobertura. Con Jason la cosa cambia un poco, ya que nuestra arma no consume energía como tal. Sin embargo, sí que hay varios niveles de energía, que iremos perdiendo con cada impacto recibido. Por tanto, esquivar a los enemigos no sólo es importante para no morir, sino también para no perder los útiles rayos que atraviesan paredes, el escudo o una especie de escopeta.

Blaster Master Zero

Gracias a los dos tipos de niveles, se consigue una experiencia bastante divertida, que por desgracia tiene alguna que otra pega. Por un lado, que haya mazmorras, en algunas ocasiones muy largas, en las que no se encuentre ni una sola mejora u objeto, me parece bastante absurdo. Es como si se les hubiera olvidado poner el jefe final o el ítem de recompensa al final, por lo que llegan a molestar cuando nos hemos esforzado en conseguirla.

Por otro lado, las mecánicas, si bien son sólidas, tampoco ofrecen nada del otro mundo. Además, apuntar con el stick derecho no le habría venido nada mal, tanto a las zonas con Jason como en el tanque. Al menos, esto no supone demasiado problema para las 5-6 horas que nos durará el juego. A todo esto, es importante recalcar que hay 8 zonas normales y una secreta, y acceder a esta última es lo que nos puede llevar un poco más de tiempo, pero a cambio nos mostrará el final verdadero de la aventura.

Algo que no he mencionado es que en Switch se puede jugar con un amigo. El compañero apoyará el jugador principal, disparando a los enemigos en pantalla o poniendo objetos de soporte para el compañero. No es el mejor cooperativo del mundo, pero sí que puede venir bien para ayudar a alguien que se haya atascado en alguna zona.

Técnicamente, Blaster Master Zero ha sufrido un lavado de cara y ofrece un trabajo de pixel art bastante bueno. Hay detalles muy simpáticos, como que la hierba se mueva en la primera zona, o el polvo que levanta el SOHPIA al aterrizar. El apartado artístico no llega a ser nada del otro mundo ni destaca tanto como otros juegos con pixel art (como Shovel Knight), pero igualmente está bien. La música tampoco está mal, con un tema principal bastante pegadizo. El problema es que se repite más de la cuenta, por lo que unos cuantos temas más no le habrían hecho ningún daño.

Blaster Master Zero

Conclusión

Blaster Master Zero es un muy buen plataformas que rememora el clásico de NES, y lo hace accesible a toda una nueva generación, como ha sido mi caso. La combinación de scroll lateral con el tanque, a las mazmorras con perspectiva cenital como Jason le ofrecen algo bastante único, y que al mismo tiempo le da variedad a la aventura.

Gracias a sus buenos controles, gran sistema de progresión con algún elemento típico de los Metroidvania y su ajustado precio, es muy complicado no recomendar este más que entretenido título, ya sea en Nintendo Switch o en Nintendo 3DS.

8

Nos consolamos con:

  • La variedad que aportan las secciones a pie y en el tanque.
  • Relación calidad/precio muy ajustada.
  • Muy buen sistema de progresión.

Nos desconsolamos con:

  • Mazmorras largas que no ofrecen absolutamente nada.
  • La música podría ser más variada.
  • Un control con los dos sticks para movernos y apuntar habría sido la bomba.
  • Completamente en inglés.

Ficha

  • Desarrollo: Inti Creates
  • Distribución: EInti Creates
  • Lanzamiento: 09/03/2017
  • Idioma: Textos en Inglés
  • Precio: 9,99€

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