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Assassin’s Creed Odyssey

Assassin's Creed Odyssey

Assassin’s Creed Odyssey ha llegado en un momento complicado, eso es innegable. En el género de los juegos de mundo abierto ha tenido que competir contra, probablemente, el mayor coloso jamás creado: Red Dead Redemption 2. El trabajo de Rockstar en este campo ha sido perfecto, con un mundo abierto orgánico, muy bien representado y con un ritmo tan real como la vida misma. En cambio, el mundo abierto de Odyssey tiene un ritmo mucho más enloquecido, más bullicioso y, sobre todo, plagado de mucho más contenido. Son dos formas de ver un mismo género y ambos son realmente buenos. Sería injusto decidir aquí y ahora cual es el mejor.

Tan solo ha trascurrido un año desde el lanzamiento de Assassin’s Creed Origins, el juego que provocó algo realmente épico: propiciar el regreso de muchos fans que estaban totalmente desencantados con la evolución de la franquicia, además de llamar a la puerta de nuevos jugadores que no habían tocado un Assassin’s Creed en su vida. Para rematar, el título ha restaurado la credibilidad de la franquicia ante el mundo… ¿a cambio de un puñado de monedas de oro? No. A cambio de un juego con una ambientación espectacular, con unas nuevas mecánicas divertidas y sin perder la esencia de aquello que les hizo grandes.

Assassin’s Creed Odyssey toma las bases de Origins y lo engrosa de manera enfermiza con un montón de contenido para ofrecer al jugador horas y horas de diversión. La nueva propuesta de Ubisoft Quebec nos vuelve a poner en la piel de Layla Hassan, la científica prófuga de Abstergo en busca de nuevos sujetos a los que analizar para poder alcanzar aquello que tanto anhela: el éxito que la compañía nunca le ha reconocido. ¿A qué sujetos toca analizar esta vez? Prepárate, la cosa se va a poner fea a partir de ahora, viajamos al año 431 a.C durante la importante Guerra del Peloponeso.

The Maters & the Paters

Assassin’s Creed Odyssey narra la tragedia de una importante familia marcada por la gloria en la Batalla de las Termópilas. Aparentemente, no encontrarás ninguna referencia directa al credo de los asesinos o su creación en el juego base, eso lo hace de forma muy clara y concisa Assassin’s Creed Origins y en menor medida, el DLC de Odyssey titulado El legado de la primera hoja oculta. Por lo tanto, ¿qué narra esta nueva aventura que tenga que ver con los cimientos de la franquicia? Pues básicamente ahonda de forma muy sorprendente en el origen de los Precursores y sus Artefactos, dando pie a nuevas localizaciones y nuevos nombres que darán un vuelco a todo lo que conocíamos hasta ahora, incluso rozará cierto paralelismo – en el presente – entre Layla Hassan y Desmond Miles. Sin embargo, toda esta información es bastante cruda, inalcanzable hasta cierto punto si no tienes un conocimiento avanzado de las entrañas de Assassin’s Creed. Si la palabra Precursor, Minerva o Artefacto Isu te suena a chino, no te vas a enterar de nada. Pero tranquilo, para los personajes que protagonizan el juego, Kassandra y/o Alexios, será todavía más inalcanzable todos estos conceptos.

Ha existido mucho debate en torno a estos dos personajes ya que, según la novela original de Assassin’s Creed Odyssey, escrita por Gordon Doherty, el único héroe canónico de esta entrega es Kassandra y Alexios responde más a un movimiento de márquetin por parte de Ubisoft para captar al público masculino. En los tiempos que corren, os podéis imaginar qué tipo de reacción ha generado este movimiento, y con toda la razón. Personalmente creo que es muy poco valiente por parte de Ubisoft no haberse decantado por Kassandra como único personaje jugable, pues existen otros referentes como Aveline de Grandpé en Assassin’s Creed III Liberation o Shao Jun en Assassin’s Creed Chronicles: China y en menor medida Evie Frye en Assassin’s Creed Syndicate donde la presencia de una asesina ha funcionado de forma incontestable. Más sangrante es ver que ambos personajes no ofrecen diferencias palpables, más allá de su caracterización en los diálogos. No hay cambios en la historia, no hay diferencia alguna entre Kassandra y Alexios, no hay misiones distintas, los romances se ejecutan de la misma manera… En definitiva, una mala decisión; mal.

Assassin's Creed Odyssey

Dicho esto – y cambiando de tornas – una de las cosas que más sorprende de este nuevo Assassin’s Creed Odyssey es el desarrollo de todas las misiones, no solo por su contenido – el cual considero infinitamente mejor que Origins – sino por su impacto en la historia y en el propio personaje. La saga ha mutado a The Witcher en cuanto a narrativa. Ahora las misiones principales y/o secundarias tienen decisiones que afectarán directamente a la reputación del personaje, en su empatía con las fracciones griegas o espartanas, o simplemente entre los distintos NPC que nos solicitan ayuda. Es muy agradable ver que nuestros actos tienen un impacto real en las personas y sobre todo en las líneas de dialogo. Es por este motivo por lo que Assassin’s Creed Odyssey dispone de distintos finales, aunque canónico solo sea uno. No te sorprendas si puedes liquidar a más gente de la que te imaginas, no importa el rango, ni la fracción, eres un mercenario y puedes actuar como tal. Y como buen mercenario, el sexo no está exento entre tus placeres favoritos. Tirarte a todo ser viviente – hombre o mujer – que habita en los distintos archipiélagos e islas de Grecia es un hecho y un acierto.

Ya con las manos en la masa con el juego, es importante tener en cuenta ciertos aspectos a la hora de adentrarse en el mundo de Assassin’s Creed Odyssey para no desesperarse ante tal cantidad de contenido. El primer y más importante consejo para gestionar tus sesiones de juego es saber elegir qué misiones hacer. Parece básico, pero es importante distinguir qué tipo de encargos son los realmente importantes. Al ser un misthios – o Mercenario – recibiremos multitud de solicitudes de muchas personas que requieren de nuestros servicios. Mi consejo es sencillo, acepta misiones de color morado o dorado. Son las misiones que más puntos de experiencia requieren, son muy buenas misiones y realmente aportan algo de alegría al asunto. ¿Qué ocurre si te pones a hacer misiones de color azul o inferiores en rango? Que no consigues apenas experiencia y te ocurre como al iluminado de un medio el cual no voy a mencionar, donde aseguraba haber tardado SEIS horas en subir dos niveles – un servidor, de la forma que he comentado, tardó hora y media en subir esos dos mismos niveles –.

Assassin's Creed Odyssey

Encontrarás personajes secundarios con misiones, viandantes que tienen algún tipo de problema que desbloquean más misiones, objetos robados que desbloquean más misiones, tablones de anuncios con ¿a qué no te lo imaginas? ¡misiones!, misiones temporales, misiones de estrategia militar, batallas campales por fracciones, misiones de animales legendarios, de criaturas místicas; misiones que se desarrollan en alta mar; misiones, tumbas, misiones, cuevas, misiones y más misiones además de los encargos principales, claro. Y para rematar, Odyssey cuenta con una especie de Liga de Mercenarios que seguro que te apetecerá subir de rango… ¡Ah! Y también ese otro apartado que es secreto y que por historia no puedo desvelar. PERO ESTÁ AHÍ Y DEBES VERLO CON TUS PROPIOS OJOS. Sigue mi consejo, sé selectivo y escoge bien el contenido a devorar o Assassin’s Creed Odyssey de devorará a ti.

“¡Esto se lo arreglo yo en dos patadas!”

El combate de Assassin’s Creed Odyssey se ha vuelto a actualizar. Si lo visto en Assassin’s Creed Origins era realmente bueno, la fórmula aplicada en esta nueva entrega no es más que una extensión de lo que ya vivimos hace un año en la aventura de Bayek de Siwa. Lo primero que hay que destacar es que volveremos a tirar de halcón para observar el entorno donde nos vamos a mover. En esta ocasión, Ícaro será el nombre que recibe nuestra ave rapaz y sus funciones, así como su desarrollo será idéntico que el de Senu. Una vez analizado la zona de acción, podemos optar por un asalto sigiloso o bien, entrar cuerpo a cuerpo y sin miramientos. Los comandos no han cambiado un ápice desde la anterior entrega, por lo que no te será difícil hacerte a los controles. Si es verdad que yo he detectado patrones de movimiento algo distintos – y bastante repetitivos – por parte de los enemigos. Quizás esperaba algo más táctico ya que no dejamos de luchar contra rivales sobradamente preparados para el campo de batalla.

Assassin's Creed Odyssey

Assassin’s Creed Odyssey es un juego con un componente RPG muy importante. Esto significa que seguiremos subiendo de niveles a medida que completamos el contenido principal y secundario que ofrece. A medida que se suben niveles se van desbloqueando distintas restricciones de equipo, habilidades o incluso misiones. Esto, a estas alturas de la vida, no sorprende a nadie. Es algo marca de la casa Ubisoft que espero que aniquile más pronto que tarde. Encontrarse con dobles e incluso triples restricciones para poder mejorar una habilidad me parece el colmo.

Como no podía ser de otra manera, a medida que se sube de nivel se adquiere puntos de habilidad para canjear por habilidades. Esta es, para mí, la gran novedad jugable de Assassin’s Creed Odyssey. El árbol de habilidades se ramifica en tres grandes secciones: Cazador, Guerrero y Asesino. La primera rama se centra mucho en el combate con arco, el segundo grupo en la lucha cuerpo a cuerpo y el tercero, potencia el sigilo y las ejecuciones. Hasta aquí parece que no hay mucha diferencia de lo que ofrecía Origins, pero en realidad es completamente distinto. Cada habilidad que se desbloquee se puede asignar a un botón. De esta forma, tenemos cuatro habilidades para cuerpo a cuerpo y cuatro más para larga distancia. Las habilidades cuerpo a cuerpo se activan manteniendo pulsado el botón LB en Xbox o L1 en PS4 además del botón de acción donde se haya asociado, y las habilidades a distancia, se activan de la misma forma, pero dejando pulsado el gatillo izquierdo.

Assassin's Creed Odyssey

Cada habilidad consume una cantidad de adrenalina que podemos ver en pantalla bajo la barra de salud del protagonista. Se caracteriza por tener un color amarillo y se rellena golpeando a los enemigos. Si conseguimos rellenar la barra al máximo, obtendremos como bonus un daño adicional. Además, cada habilidad requiere de un cierto tiempo para rellenarse antes de poder volver a utilizarse. Hay muchas habilidades y las hay realmente útiles. Al dividir los talentos en tres estilos de combate distintos, existe mucha profundidad a la hora de jugar y abordar los distintos retos que se proponen. En la parte inferior del árbol de habilidades se pueden ver habilidades básicas, que se irán desbloqueando a medida que el periplo avance y estas son automáticas, no se pueden asignar a ningún “slot” ya que están activas siempre.

El verdadero secreto de Assassin’s Creed Odyssey es la patada espartana. Esta habilidad es imprescindible para salir airosos de cualquier situación peliaguda. De hecho, es la habilidad que se debería conseguir cuanto antes. Con ella puedes hacer que cualquier enemigo, por poderoso que sea, combata contra algo que escapa de su control: la fuerza de la gravedad. El último consejo que voy a dar en este análisis es que, si la cosa se pone fea, busques una zona alta y pegues patadas a absolutamente todo lo que te ataca; la caída hará el resto. Me he encontrado situaciones en las que he asaltado un fortín enemigo, con más de veinte soldados de distinto rango y cinco mercenarios contra mí, vamos, una sentencia de muerte asegurada. A base de escalar zonas muy altas y pegar patadas a absolutamente todo he logrado salir airoso. “Afortunadamente” este tipo de situaciones se darán muy a menudo ya que, si las fuerzas enemigas nos detectan, muchos ciudadanos de alrededor se unirán a la causa y te atacarán, si los matas, aparecerán mercenarios y la pelota volverá a crecer una vez más… ¡y lo divertido que es!

Conclusión

La mutación que ha sufrido la saga Assassin’s Creed es tan evidentemente como palpable. En el último análisis de Assassin’s Creed Origins ya desglosé la cantidad de diferencias notorias que se podían encontrar respecto a anteriores entregas. El descanso que se tomó Ubisoft tras Assassin’s Creed Syndicate le había venido realmente bien a la franquicia para refrescar algunos aspectos que dejaban cada vez más desencantados a los fans de una de las marcas más importantes de la compañía dirigida por Yves Guillemot.

La aventura de Bayek de Siwa era grande, muy grande y tremendamente detallada. Parecía que la saga había tocado techo en prácticamente todas sus vertientes, pero no, Assassin’s Creed Odyssey rompe el techo de pladur que es Origins para llegar a lo más alto, al verdadero techo de hormigón, y presenta una forma de concebir un mundo abierto mastodóntico. La magnitud de la aventura protagonizada por Kassandra o Alexios es una peligrosa arma de doble filo. Por un lado, es una aventura maravillosa, llena de contenido de altísima calidad que da al jugador horas y horas de diversión y contenido – yo de hecho me he dejado muchas cosas por hacer – pero, por otro lado, su tamaño es tan abrumador que aquellos que no disponen de demasiado tiempo para jugar a un título de este calibre se verán totalmente desbordados y, en consecuencia, empujados a aparcar el juego.

Assassin's Creed Odyssey

Solo ha pasado un año entre Origins y Odyssey. Es verdad que los encargados de ambos juegos son estudios distintos, pero sorprende ver los notables cambios entre una entrega y otra. Por ejemplo, Assassin’s Creed Odyssey – Ubisoft Quebec – apuesta más por una narrativa y una construcción del mundo o “World Building” más parecido a lo que hacen los polacos de CD Projekt Red con la saga The Witcher, con un montón de diálogos y decisiones que se verán plasmados en la aventura. Por otro lado, Assassin’s Creed Origins – Ubisoft Montreal – apostó por un desarrollo más clásico y parecido a los Assassin’s Creed de toda la vida. Esto se nota, mucho. En el análisis de Origins resalta que, pese a los cambios sufridos, se notaba que se jugaba como un Assassin’s Creed de toda la vida. En Odyssey esto desaparece casi por completo.

Que nadie se alarme. Assassin’s Creed Odyssey mantiene algunas mecánicas de Origins como el sistema de combate o el uso del halcón para trazar una estrategia a la hora de entrar en combate u optar por una incursión más sigilosa. Quitando estos dos puntos, el resto me ha dado la sensación de estar jugando a otra cosa totalmente distinta… ¡y me ha gustado! Encima Odyssey recupera las batallas navales que tanto hemos disfrutado en otras entregas como Assassin’s Creed IV Black Flag. El uso del barco – el Adrastea – está más que justificado en este título ya que permite disfrutar aún más de la exploración gracias a la localización del juego, situada en Grecia, donde incontables archipiélagos e islas que invitan al jugador a amarrar el barco y explorarlas todas.

Assassin’s Creed Odyssey también añade mecánicas nuevas, como el sistema de Mercenarios, una especie de Sistema Némesis de Sombras de Mordor, aunque yo lo veo más a un sistema de penalización a lo Grand Theft Auto en el que, cuando más la lías, más mercenarios te buscan y más complicado resulta completar cierto contenido sin que tu aventura acabe en una trifulca donde se cruzan espadas y patadas espartanas. Así acababan todas mis sesiones en el juego. Y este sistema es solo la punta del iceberg, hay tanto, ¡tantísimo! ¡Qué gozada!

Assassin's Creed Odyssey

Artísticamente, es un juego soberbio, no solo en el diseño de sus personajes sino también en todos y cada uno de los objetos que encontramos, desde abalorios hasta armas y armaduras. Todo el mundo, las influencias griegas y “romanas” – nótese la ironía – están representadas con un mimo y un cariño espectacular, en eso Ubisoft no falla nunca… ¡Y qué decir de los protagonistas de la aventura! Si en Assassin’s Creed Origins mi queja principal es que los actores principales de la aventura parecían robots, en Odyssey todo cambia para ofrecer gesticulaciones mucho más realistas, aunque en ocasiones exageradas o “raras” pero en general, a años luz de las ofrecidas en la aventura de Bayek. El doblaje sigue siendo TOP, con voces de nativos griegos – Michael Antonakos para Alexios y Melissathi Mahmut para Kassandra – hablando en inglés y deleitando con ese peculiar acento, algo que ya me encantó en Origins.

A nivel gráfico me ha parecido una aventura colosal, llena de contrastes y belleza en cada rincón – también tener una Xbox One X y una TV 4K con HDR hace el resto – y ya para cerrar, la banda sonora, obra de Mike Georgiades entre otros, realza y condimenta una aventura ya de por sí épica. No os escondáis, podéis decirlo sin miedo. Assassin’s Creed es una obra maestra del videojuego moderno.

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Nos consolamos con:

  • El diseño artístico y la banda sonora son espectaculares
  • Mucho contenido y muy variado
  • Las expresiones faciales han mejorado mucho respecto a Origins
  • Los diálogos son versátiles y el mundo se modela según las decisiones que tomamos
  • Si eres un seguidor de la trama de Assassin’s Creed te va a gustar a nivel argumental
  • ¡Barcos, los barcos!
  • Las batallas contra las criaturas mitológicas son bestiales

Nos desconsolamos con:

  • Argumentalmente, añade más preguntas que respuestas disipa
  • Es tan grande que puede llegar a abrumar
  • Algunas expresiones son bastante robóticas pese a tener una expresión más realista
  • Ícaro no evoluciona prácticamente nada respecto a Senu

Ficha

  • Desarrollo: Ubisoft Quebec
  • Distribución: Ubisoft
  • Lanzamiento: 05/10/2018
  • Idioma: Voces y textos en Castellano
  • Precio: 35,90€

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