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Asgard’s Wrath

Asgard's Wrath

Algo común entre los juegos de VR es pensar que no son demasiado grandes, incluso ahora que ya no solo nos encontramos con experiencias, sino juegos de una calidad increíble como Astro Bot, Resident Evil VIILone Echo. De hecho, los títulos más grandes a nivel de contenido son adaptaciones de juegos ya lanzados en formato tradicional, como es el caso de Skyrim VRBorderlands 2 VR.

¿Podríamos llegar a tener entre manos un RPG de la envergadura de estos títulos, pero diseñado desde cero para la Realidad Virtual? Ahí es donde entra Sanzaru Games con Asgard’s Wrath, ya que desde su anuncio, era justamente lo que prometían. Con Oculus financiando el proyecto, todo auguraba a que estaríamos ante un AAA muy ambicioso. La pregunta del millón era si el estudio sería capaz de llevarla a buen puerto, ya que tras Marvel Powers United VRSly Cooper: Ladrones en el Tiempo, lo último que me habría imaginado de ellos era ofrecer un RPG tan ambicioso. ¿Estaremos ante un juego digno de los dioses nórdicos, o uno que merece ser desterrado al infierno virtual?

Conozcamos al dios de los animales

Algo que creo es fundamental para todo RPG es contar con una buena narrativa, ya que si vamos a estar horas pegados a la pantalla (o al casco, en este caso), es decirnos algo que nos interese. Es aquí donde creo que Asgard’s Wrath falla en parte, aunque también depende mucho de lo que estéis buscando. En el juego nos meteremos en el piel del dios nórdico (o diosa, al poder elegir el sexo) del dios de los animales. Tras un paseo por Midgard, nos topamos con Loki en mitad de una batalla contra un kraken, con que decidimos ayudarle, lo que hace que nos convirtamos en sus nuevos pupilos, al ver el dios del engaño potencial en nosotros.

A partir de aquí, iremos por varios de los reinos nórdicos para ayudar a seres mortales a cumplir grandes hazañas, lo que crearía unas piedras especiales que Loki quiere. Esto hace que haya una trama global, la de nosotros ayudando a Loki, que conociendo cualquier cosa de la mitología o incluso de las películas de Marvel, os podéis imaginar tendrá algún que otro giro o sorpresa. Al mismo tiempo, tendremos las historias personales de cada mortal al que ayudemos en cada una de las «sagas» o capítulos del juego.

No es una mala estructura, y esto nos permite visitar varios reinos y conocer a varios dioses nórdicos durante nuestro tiempo en Asgard’s Wrath. Sin embargo, la historia de cada personaje se puede resumir en una frase o dos (Ingrid quiere vengarse de Tyr por matar a su hermano, por ejemplo), y aunque podamos conocer algo más de ellos por sus diálogos o alguna misión secundaria, no hay mucho más que esa premisa inicial de cada saga. Es cierto que las últimas sagas tienen algo más de chicha, pero me hubiera gustado un argumento más centralizado, y sobre todo, que empleara más a los personajes tanto que controlamos con los de nuestro alrededor.

Somos los Kratos de la VR

Con todo el tema nórdico, está claro que hay un juego que nos ha venido a la menta a casi todos: God of War. Y por suerte, Sanzaru Games ha tomado bastantes elementos de la última aventura de Kratos, tanto en mecánicas como en estructura de juego. Para empezar, pese a estar ante un RPG de acción, olvidaos de grandes mundos abiertos como ocurre en Fallout o similares. En su lugar, visitaremos niveles más o menos lineales en cada uno de los reinos en los que tiene lugar la acción (saltamos entre ellos mediante el menú de pausa). Sin embargo, dentro de esta linealidad en la estructura principal se esconden muchos caminos alternativos para dar con desafíos y misiones secundarias, lo que nos dan mucho que hacer en una región más allá de la misión principal que tengamos en ese momento.

Asgard's Wrath

Esto me recuerda a muchos niveles de God of War, lo cual me gusta, y creo que funciona bien para crear un título completo y denso, sin espacios muertos por rellenar en un mapa sin mucha chicha. Donde hay más diferencias como tal es en la forma de jugar, ya que jugaremos a Asgard’s Wrath desde una perspectiva en primera persona, lo que es muy habitual en la VR, y ayuda a crear una gran sensación de inmersión. La gracia es que la perspectiva no siempre será la misma, al poder pasar entre controlar a nuestra forma celestial y a nuestro mortal. Como dios, veremos los escenarios casi como si fueran parte de una maqueta, mientras que como el mortal de turno, siempre sentiremos que formamos parte de este mundo nórdico que ha creado Sanzaru Games.

Es algo que me parece sencillamente perfecto, ya que encima, deberemos de interactuar constantemente entre las dos formas, lo que nos permite disfrutar de una sensación de escala como en prácticamente ningún otro juego de la Realidad Virtual.

A nivel práctico, el juego se basa en la exploración, la resolución de puzzles y el combate. En absolutamente todo serán claves nuestros aliados, ya que como dios de los animales que somos, podremos convertir una simple tortuga o un tiburón en un fiero aliado. Así tendremos un buen arsenal de animales humanoides junto a los que explorar los escenarios, teniendo cada uno diferentes habilidades para la exploración y el combate.

Asgard's Wrath

Por poner algunos ejemplos, el tiburón es capaz de morder los cadáveres de las jaulas, mientras que el águila es capaz de crear corrientes de viento, pudiendo usar ambas para activar diferentes mecanismos que nos permitan progresar. Luego, a la hora de combatir, un aliado puede que haga daño de fuego, mientras que otro sea eléctrico, produzca sangrado, etc. Solo podemos llevar a un aliado con nosotros, pero cambiar entre ellos es algo que haremos rápidamente sin ninguna complicación.

Esta dualidad de propósitos se aplica a cada uno de los mortales a los que controlemos, ya que cada uno tiene un equipo único con habilidades específicas. Por ejemplo, Ingrid cuenta con un hacha que puede lanzar y luego recuperar con un gesto de muñeca (sí, es igual que Kratos en God of War, y es flipante), pero que además hace explotar barreras de energía. Por otro lado, otro personaje es más del tipo hechicero, y cuenta con un báculo con el que «disparar» las almas de los muertos que hayamos recopilado.

Esta variedad hace que Asgard’s Wrath siempre nos sorprenda, al introducir constantemente nuevos aliados, o nuevas mecánicas principales para el personaje que controlamos al estar controlando a un nuevo héroe con su propio equipamiento. Al combinar todo esto con las interacciones que tenemos con nuestra forma de dios para resolver varios puzzles, uno no puede evitar estar expectante ante qué nueva mecánica o situación introducirán a continuación, incluso en los últimos tramos de la aventura.

Asgard's Wrath

Aquí mi cuchillo y aquí mi espada

Una parte muy importante de Asgard’s Wrath es el combate, así que toca centrarse un rato en cómo funciona. En esencia, es una mezcla de los sistemas de combate físicos (a lo Blade & Sorcery), junto con algo más propio y ya automatizado de un RPG, creando un buen equilibrio entre ambas.

Básicamente, usaremos diferentes armas cuerpo a cuerpo (junto a algunas a distancia, como arcos, ballestas o el mencionado báculo), teniendo cada una diferentes propiedades (es posible causar daño por hemorragia al usar mazas, pero no una daga normal, por ejemplo) en cuanto a ataque y, obviamente, alcance.

Los enemigos estándar recibirán daño desde el primer momento, mientras que los que tengan un escudo mágico (no confundir con los normales), dependerá de en qué dificultad juguemos. En fácil, este escudo será como otra barra de vida más, con que con cada ataque, podremos ir haciendo daño al escudo. La cosa cambia en Normal y en Difícil, ya que este escudo no sufrirá daño de la manera normal. En su lugar, tendremos que hacer un parry a los ataques especiales del rival, marcados por unos rayos azules. Si lo hacemos correctamente, el enemigo quedará atontado (algo que también ocurre en fácil), y será entonces cuando el siguiente quitará uno o más segmentos al escudo, en función del equipo que tengamos en ese momento.

Asgard's Wrath

Pero claro, no basta con esperar ese ataque especial, sino que primero tendremos que enfadarle bloqueando ataques normales (nada de atacar, aunque esto cambiará con un futuro parche), y cuando su barra de rabia esté llena, será cuando lance este ataque.

Si los rayos de un ataque son rojos, entonces debemos evitarlo a toda costa, ya que no podremos bloquearlo de ninguna manera. De este modo, se consigue un buen equilibrio entre algo totalmente físico, al intentar atacar donde no esté el escudo, bloquear los ataques rivales, y finalmente, hacer el parry para acabar el escudo. El resultado es bastante espectacular, y hay bastante miga en todo este sistema de combate si nos fijamos en varios detalles.

Para empezar, los daños elementales no se ven afectados por el escudo, por lo que si contamos con un arma llameante, y un enemigo escudado nos da problemas, podemos intentar quemarle. Además, si contamos con una poción especial que activa la habilidad única de nuestros aliados, éstos lanzarán un ataque que rompe un segmento de escudo. Eso por no mencionar todas las habilidades únicas del equipo de héroe, junto a las armas que podremos encontrar  y/o comprar durante la aventura. Vamos, que el combate de Asgard’s Wrath es una delicia, y nos mantiene inmersos en esta épica odisea nórdica.

Asgard's Wrath

Esto lo notaremos en los combates contra los jefes finales, con algunos que se repiten en cuanto a forma, pero presentando cada uno patrones de ataque y efectos elementales diferentes. Estar golpeando a una especie de troll que nos saca más de dos cabezas, mientras evitamos sus ataques, y luego aun así vamos a la ofensiva para hacer el parry de su ataque especial, es sencillamente increíble.

Son momentos así los que hacen que todas las peleas del juego sean tan intensas, y gracias a la variedad de enemigos y cómo usan sus armas, o nosotros las nuestras, tenemos de nuevo esa variedad. Y ojo, que hay momentos que bien podrían pertenecer a un God of War. Sin irme muy lejos en la aventura, hay un tramo en el que estamos luchando en un poblado en llamas mientras en el fondo vemos cómo está siendo destruido, para luego pasar a la acción en nuestra forma de Dios, cambiando por completo la escala de la lucha, y dejándonos con la boca abierta en el proceso.

Crafteando que es gerundio

Hasta ahora, puede parecer que Asgard’s Wrath es «simplemente» una aventura de acción con mucho empaque, y aunque es muy cierto, no nos podemos olvidar de la parte de RPG del juego. En vez de ir subiendo de nivel con cada muerte o misión completada, nuestro poder viene directamente por el equipo que obtengamos. Aunque podemos encontrar algún que otro objeto especial completando alguna misión secundaria, lo habitual es que la recompensa sean materiales para, en la posada que sirve de base, mejorar nuestro equipo y a los aliados.

Asgard's Wrath

Al mejorar las armas de héroe y obtener mejor defensa, aumentaremos los puntos de vida, de ataque, y hasta desbloquearemos habilidades especiales, como crear una explosión al lanzar un hacha, o con otro arma, envenenar los filos durante un breve periodo de tiempo.

No es para nada un sistema de progresión complejo, pero es satisfactorio ver cómo, cuando pasamos de un héroe ya mejorado a otro novato, volvemos a sentir algo de debilidad, pero poco a poco volvemos a convertirlos en auténticas máquinas de matar nórdicas. El «problema» de que la mayoría de veces las recompensas obtenidas sean materiales es que, bueno, no es tan emocionante como encontrar cada poco tiempo un nuevo arma o armadura únicas. Sobre todo cuando en otro cofre más fácil de acceder contiene la misma recompensa que en otro para el que hemos tenido que resolver un puzzle.

Esto es algo que no me ha convencido del todo en Asgard’s Wrath, ya que sin duda, he echado en falta mejor loot. Aun así, como excusa para volver a patearnos los niveles es excelente, y vaya si lo haremos. Una vez completada una región, podremos volver a la misma como cualquier otro héroe que hayamos desbloqueado, y usar todos los aliados que hayamos adquirido. Esto nos permitirá acceder a rutas antes inaccesibles, como usar la magia de los muertos en la zona de Ingrid, o al revés. Puede que la comparación suene un poco absurda, pero me ha recordado a cómo funcionan los juegos de LEGO, de volver a las fases para acceder a todo eso que veíamos que no podía acceder nuestro personaje. Eso sí, la envergadura de los secretos es infinitamente mayor, con algunas mazmorras secundarias realmente interesantes y divertidas. Al final, necesitamos unas 20-25 horas para acabar solo la historia principal, y bastante más para completarlo todo.

Asgard's Wrath

Antes he mencionado la posada como base, y es que en Asgard’s Wrath nos teletransportaremos entre las regiones, lo que hace que sea fácil esa anterior exploración en búsqueda de mejores materiales con los que hacernos más poderosos. Sin embargo, también da pie al que es, personalmente, el mayor problema del juego: los tiempos de carga.

O tenéis el juego instalado en un SSD, o vais a tiraros cerca de un minuto esperando a que el juego cargue una nueva zona. Es cierto que, una vez ya en una región, tardaremos en ver otra pantalla de carga… Siempre que no muramos, claro. Porque sí, la muerte no solo significa volver al punto de control, sino esperar otro minuto más. Es algo bastante insufrible, y lo que hizo que bajara la dificultad en algunos combates, porque estaba harto de ver la pantalla de carga una, y otra, y otra vez. Ya ha dicho Sanzaru Games que está trabajando en optimizar el título para que en los HDD las cargas sean algo más llevaderas, pero claro, toca esperar para ello. Y teniendo en cuenta que el juego requiere más de 120 GB, o dejamos casi un SSD de 256 GB solo para el juego, o nos toca sufrir estos tiempos de carga.

Unos gráficos dignos de los dioses

Volviendo al lado positivo de Asgard’s Wrath, tenemos todos sus aspectos técnicos. Este es, sin lugar a dudas, el juego más bonito que he visto en Realidad Virtual, por absolutamente todo. Las animaciones están muy bien realizadas, con unos modelados de los personajes brillantes. Cuando estamos en una escena de vídeo hablando con Loki, casi parece que estamos ante un humano. No llega al nivel de Lone Echo, pero se queda cerca, algo importante teniendo en cuenta que aquí la narrativa no es tan importante.

Asgard's Wrath

Los enemigos se mueven de maravilla, para que podamos leer sus movimientos y prepararnos para bloquear o contraatacar sus golpes, lo cual refuerza esa sensación tan positiva que dejan las peleas. Sin embargo, lo más impresionante son seguramente los escenarios. Su escala es enorme, están detallados hasta el más mínimo detalle, y son variados a más no poder. La posada con todos los dioses, las playas de midgard, Jotunhein, y mucho más te dejan con la boca abierta con sus vistas, efectos de iluminación, etc.

Por desgracia, hay una pega con el apartado visual del juego: el rendimiento. Esto dependerá del equipo de cada uno, pero la mayoría de usuarios se quejan de varios stutters o tirones. Esto también lo he sufrido, y teniendo una RTX 2070 junto a un i7-8750H, con todo al mínimo, me sorprende. De nuevo, se espera que haya optimizaciones a Asgard’s Wrath con futuros parches, pero es algo a destacar, sobre todo si os mareais con facilidad. En este sentido, no hay teletransporte, sino que solo hay movimiento libre, con diferentes opciones de confort en función de nuestras «piernas virtuales».

El sonido no se queda atrás para nada, ofreciendo unas actuaciones fantásticas todos los actores de doblaje. Ahora bien, tenemos aquí el problema ya clásico en los juegos de Oculus, y que creo también pasará con Stormland: el idioma. El juego nos viene completamente en inglés, sin la posibilidad ni de poner subtítulos. Obviamente, esto supone una barrera de entrada a la hora de disfrutar la trama y entender absolutamente todo lo que podemos hacer, lo cual me sigue sorprendiendo que ocurra en juegos AAA de este calibre.

Todo lo demás del apartado sonoro es genial, desde la banda sonora a los efectos de sonido, con que ninguna pega en este sentido.

Asgard's Wrath

Conclusión

Aunque siempre había disfrutado los juegos de Sanzaru Games, nunca me hubiera imaginado que crearían semejante juegazo para la Realidad Virtual. Sin rodeos, Asgard’s Wrath es otro hito en la Realidad Virtual a la altura de Resident Evil VIIAstro Bot, e incluso va un paso más allá. Se acabó lo de preguntarnos si sería posible un juego AAA de la escala del God of War de 2018 diseñado desde cero para VR, porque no solo es posible, sino que se puede hacer algo sencillamente mágico e increíble.

Ni que decir tiene que, si tenéis Oculus Rift y un buen PC para moverlo con soltura, Asgard’s Wrath es un imprescindible. La escala de la acción, la constante variedad en lo jugable y visual, junto a un apartado de escándalo y una inmersión fantástica, redondean el que es, a falta de Stormland, el mejor juego de VR de este 2019, y uno de los mejores que se han puesto a la venta.

Estamos ante otra demostración de fuerza de Oculus para atraer usuarios a su plataforma, y sin duda, disfrutar AAA de este calibre en la Realidad Virtual es algo que absolutamente todos los usuarios debemos celebrar, porque ahora mismo han sido capaces de llevarnos al Valhala virtual.

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Nos consolamos con:

  • Variedad constante. Nuevas armas y aliados se introducen desde el principio hasta el final
  • Visualmente increíble. El juego más espectacular de la VR en lo técnico, sin lugar a dudas
  • Combate muy divertido y hasta desafiante, pero muy satisfactorio
  • Enorme en cuanto a contenido, pero sin sentir que nos hace perder el tiempo

Nos desconsolamos con:

  • La historia no me ha llegado a enganchar demasiado
  • Los tiempos de carga si no instalamos el juego en un SSD
  • Completamente en inglés. Oculus, ya va siendo hora de localizar al castellano los juegos
  • Pequeños tirones que sufren casi todos los usuarios, pese a la potencia de sus equipos

Ficha

  • Desarrollo: Sanzaru Games
  • Distribución: Oculus Studios
  • Lanzamiento: 10/10/2019
  • Idioma: Textos en Inglés
  • Precio: 39,99 €

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