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Arizona Sunshine

Arizona Sunshine

Hay muchísimos juegos de zombis, por lo que es clave buscar algo con lo que diferenciarse. Esto puede ser apostar por la locura máxima, por el realismo, centrarse en una historia humana, o en definitiva, algo único. En el caso de Arizona Sunshine de Vertigo Games se trata de estar dentro de este apocalipsis gracias a la VR. El juego se ha convertido en uno de los grandes referentes de la Realidad Virtual en PC, por lo que había muchas ganas de ver cómo era su adaptación para PS VR.

El lanzamiento en junio de 2017 fue algo accidentado, debido a problemas de tracking, bugs y otros problemas, que empañaron bastante la experiencia. Sin embargo, se ha ido arreglando el juego mediante parches, actualizaciones de contenido, y hasta hay en camino una expansión de pago para las próximas semanas. Aprovechando el lanzamiento de Arizona Sunshine en formato físico, es el momento de analizar esta entretenida obra. ¿Listos para reventar unas cuantas cabezas?

El argumento del modo campaña es el más justito posible para hacernos avanzar por los diferentes niveles de la campaña. En esencia, somos un superviviente de este apocalipsis zombi que está aguantando como puede en el desierto de Arizona. Tras escuchar una emisión de radio con un posible refugio, nos disponemos a buscarlo mientras destrozamos a todos los no-muertos posibles. Lo que diferencia el argumento de Arizona Sunshine de lo típico de zombis es que el protagonista se lo toma todo casi a broma, soltando chascarillos cada dos por tres, llamando Freddys a los zombis y otras cosas más. Personalmente me ha parecido algo cargante a la larga, pero algunos comentarios son tan malos, que hasta me hicieron gracia.

Arizona Sunshine

La campaña como tal es bastante lineal, y si hemos jugado a cualquier shooter en los últimos años, no nos va a sorprender lo más mínimo. En esencia tendremos que encontrar algún objeto de alguna sala para poder pasar a la siguiente zona, mientras acabamos con los zombis que intenten comer nuestro cuerpo serrano. La gracia de todo esto es que nosotros somos los supervivientes, por lo que ver a menos de dos metros a un grupo de zombis no es lo mismo que en Left 4 Dead, por ejemplo.

Los niveles puede que no siempre sorprendan, pero hay uno que me encantó: las minas. Aquí tenemos que usar una linterna, ya que todo está totalmente oscuro, y tenemos que apuntar con nuestra cabeza (ya que llevamos el típico casco con linterna de los mineros) para poder ver a los zombis. Entre eso y el fogonazo de nuestras armas, la sensación es increíble, y ojalá Arizona Sunshine tuviera más momentos así. El resto son algo típicos, pero los momentos en los que usamos una ametralladora pesada, una gatling o sobrevivimos a oleadas cada vez mayores sirven para romper un poco la monotonía.

Junto a la masacre de zombis con diferentes armas de fuego (ninguna cuerpo a cuerpo por desgracia, lo cual siempre es divertido de usar en VR) tenemos la necesidad de explorar al máximo los escenarios en los que estemos. Como en todo apocalipsis zombi, los recursos son escasos, por lo que buscar munición o hamburguesas para recuperar salud (la vida no es regenerativa) es esencial.

Arizona Sunshine

Los niveles del modo historia nos durarán unas 3-4 horas más o menos, lo cual no es demasiado, pero al menos no estamos ante una campaña que sea una experiencia, y no se llega a hacer pesada en ningún momento. De hecho, lo más habitual es que nos pongamos a jugar y nos enganchemos hasta llegar hasta el final.

La campaña de Arizona Sunshine se puede disfrutar en solitario o con un amigo. También disponemos de un modo Horda con la posibilidad de jugar online con otros amigos. No es que haya demasiados mapas, pero siempre es divertido ponernos espalda contra espalda (de forma digital) mientras aguantamos oleadas cada vez más duras de zombis.

Con todo esto, tenemos un paquete bastante robusto en cuanto a contenido, pero hay algo que he echado en falta: variedad de enemigos. Aquí estamos ante zombis típicos, y nada más. A veces llevarán cascos o protección de rugby que protegen la cabeza o el cuerpo, pero esto no pasa de anecdótico. Algún bicho único o más potente no habría estado mal para tener más oponentes contra los que luchar.

Arizona Sunshine

Lo más importante de Arizona Sunshine es cómo se juega, ya que eso hace que se disfrute tanto del juego. En total tenemos tres métodos de control, con que voy a ir de los que me parecen peor al mejor. Primero tenemos el DualShock 4, moviendo el mando para simular el movimiento de la pistola. Es igual a lo visto en Farpoint, con que no hay demasiado misterio en este aspecto. No es la forma más inmersiva de jugar, y aunque funciona bien, es la forma menos recomendable de jugar para sacar su mayor provecho.

Luego tenemos los dos Moves, que para algunos puede ser la mejor forma de jugar, aunque personalmente prefiero la última. Gracias a los Move podemos usar dos armas al mismo tiempo, lo cual es muy satisfactorio y épico. Además, la apertura de los cajones, armarios y puertas es más natural de este modo, lo cual refuerza la exploración. La gracia de esta forma de jugar es que para recargar, tenemos que soltar el cargador del arma y acercarla a nuestro cinturón de munición (que siempre veremos si miramos a nuestra cintura, y es la única forma de ver las balas que tenemos). El lanzamiento de granadas o el cambio de armas también me encanta, ya que las tendremos que coger de nuestra cintura, lo cual es muy inmersivo.

Finalmente tenemos el Aim Controller, que es mi método favorito. Es cierto que con este controlador el tema de abrir puertas y cajones es algo más extraño, pero como se puede hacer perfectamente al hacer una pulsación rápida del botón de agarre para que lo haga entero, es algo que se soluciona. Gracias al Aim tenemos varias ventajas, como poder movernos sin ningún problema gracias a los sticks mientras disparamos, lo cual es una ventaja importante.

Arizona Sunshine

Al jugar con el DualShock 4 o con el Aim, podemos jugar a una versión independiente de la campaña en la que usamos armas a dos manos. Curiosamente, en este modo no hay selector de dificultad, por lo que Arizona Sunshine es un paseo en esta modalidad. Sin exagerar, apenas me golpearon 5 veces en toda la campaña, lo cual hace que no haya un reto acorde a esta genial forma de jugar. Estas armas se sienten más potentes que “simples” pistolas, y pegar un tiro en la cabeza con un rifle usando el Aim es increíblemente inmersivo y satisfactorio. Eso sí, para recargar ahora solo soltamos el cargador y automáticamente el arma tiene uno nuevo, sin tener que acercar el arma a nuestro cinturón para recargarla.

El tema del movimiento también es importante. Podemos usar el teletransporte, que no funciona nada mal, aunque personalmente prefiero el movimiento libre. Esta opción está disponible con todos los mandos. Con el DualShock 4 y el Aim es bastante claro cómo funciona, por lo que la gracia está con los Move. Al pulsar el botón X con cualquier mando, éste se convierte en una especie de joystick virtual. No funciona mal, pero tampoco es lo más cómodo del mundo. Lo típico con los Move, vamos. Eso sí, el movimiento libre a veces falla, ya que el personaje se atasca de vez en cuando en aparentemente nada, lo cual es algo molesto.

Una diferencia entre estos mandos es que con los Move no hay forma de girar 180º (su uso con el Aim es algo raro, ya que es al pulsar el stick derecho hacia atrás, y se activa casi sin querer), y como PS VR no permite girarnos físicamente como en PC, esto nos puede poner en alguna situación comprometida. Sí, es la limitación técnica de PS VR, y es importante tenerla en cuenta. Algo que me choca un poco en Arizona Sunshine es el tema del tracking. Funciona bastante bien, pero no es tan preciso como otros shooters que usan el Aim (Farpoint o incluso Operation Warcade), o con los Move directamente. Hay algo de vibración del arma, y si bien no es molesto (no ocurre siempre, pero sí a veces), sí que podría haberse terminado de pulir algo más. Por eso nos dejan poner mirillas a las armas, aunque personalmente, recomiendo quitarlas, ya que es preferible “sufrir” estos pequeños momentos de vibraciones para poder tener una experiencia más inmersiva, siendo además más satisfactorio reventar una cabeza de un zombi sin mirilla que con ella.

Arizona Sunshine

A nivel gráfico, Arizona Sunshine ha tenido que reducir su calidad de forma notable respecto la versión de PC. Las texturas son bastante planas, y los zombis desaparecen bastante rápido una vez han sido aniquilados. Para que os hagáis una idea, los gráficos estarían a medio camino entre los de PS2 y PS3, por lo que se aleja de la calidad vista en FarpointRobinson: The Journey por citar los exponentes principales dentro de PS VR. Aun así, el juego luce bien una vez están con las gafas puestas, ya que la inmersión está muy conseguida.

El sonido tampoco está mal, aunque con matices importantes. Por un lado, el doblaje en español es mejor que el infame trabajo con el que se lanzó el juego el pasado verano, aunque la calidad tampoco es para echar cohetes. La música cumple sin más. Lo mejor es que gracias al sonido 3D, podemos saber si se nos acerca un zombi por detrás o por un lado, lo cual hace más intensa la fase de la mina, al estar encima completamente a oscuras. Las armas son también bastante contundentes, aunque a veces hay algún bug o algo, ya que la escopeta o algún rifle a veces pierde su sonido o suenan casi de juguete, lo cual es muy extraño.

Conclusión

Arizona Sunshine es un juego muy divertido, y es increíble lo satisfactorio que es pegar un tiro en la cabeza a un zombi tú mismo en VR. Ahí está la mayor fortaleza del juego, y por lo que merece la pena. Como tal es un shooter muy recomendable para los que quieran aprovechar el Aim Controller o ir como un héroe con dos pistolas gracias a los Move, ya que pese a las limitaciones de la tecnología y algún pequeño problema ocasional de tracking, el resultado es bastante bueno.

El “problema” está en que la campaña como tal es bastante simple, sin llegar a proponer un reto en el modo con armas a dos manos. El modo Horda también está algo más limitado de lo que me gustaría, y algún tipo extra de enemigo no le habría sentado nada mal. Técnicamente también puede echar algo para atrás si lo comparamos con otros grandes shooters de PS VR, y el personaje puede ser algo cansino. Aun así, si os gustan los juegos de zombis y tenéis PS VR, Arizona Sunshine es un título bastante recomendable con el que os lo vais a pasar en grande.

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Nos consolamos con:

  • Estar tú mismo en un apocalipsis zombi buscando recursos para sobrevivir, reventando cabezas, etc
  • El nivel de la mina. Es sencillamente genial
  • Muy inmersivo gracias a la interfaz que nos muestra la munición y la forma de recargar cuando llevamos los Move
  • Poder jugar con amigos, lo que hace todo bastante más divertido

Nos desconsolamos con:

  • La reducción gráfica respecto a PC es muy notable. No es que el juego entre por los ojos
  • El protagonista puede llegar a ser cansino
  • Pequeños problemas del tracking (aunque no demasiado graves) y con el movimiento libre
  • La campaña al usar armas de dos manos es extremadamente sencilla

Ficha

  • Desarrollo: Vertigo Games/Jaywalkers Interactive
  • Distribución: Digital: Vertigo Games - Físico: Sony
  • Lanzamiento: Digital: 05/07/2017 - Físico: 21/03/2018
  • Dispositivo VR usado: PS VR
  • Idioma: Textos y Voces en Castellano
  • Precio: 39.99 €

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