WWE 13

“Esto era mucho mejor hace varios años”. ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? Seguro que muchas, y es que lo podemos aplicar a tantas cosas, que se ha hecho muy común. Uno de sus usos se suele dar con el pressing catch, y es que si bien sigue gozando de bastante popularidad, no llega a los niveles de la década de los 90 con la Era Attitude.

Por eso, a los chicos de Yuke’s se les encendió la bombilla, y decidieron incluir esta época como uno de los principales atractivos de WWE 13, además de otras mejoras para ir mejorando el genial título del año pasado que sirvió para relanzar la franquicia. ¿Será bueno volver a vivir la revolución de esta época o habrá que abandonar antes de entrar a este combate?

Lo mejor del juego es su modo individual centrado precisamente en dicha época, y que sustituye al “Road to Wrestlemania” de los últimos años. Su estructura también es muy acertada: en lugar de hacernos movernos por infinidad de menús o deambular por escenarios vacíos como antaño, ahora solo pelearemos. Antes de cada combate podremos leer cómo se iba desarrollando la historia de cada luchador o equipo, junto a alguna escena sacada de la televisión con algunos momentos importantes. Vamos, que se ha recreado a la perfección.

En la piel de la Generación DX, Steve Austin o The Rock, veremos cómo WWE RAW se tuvo que renovar “rompiendo” las reglas establecidas para poder sobrevivir a la dura batalla televisiva cuando estaba perdiendo estrepitosamente contra WCW, algo que veremos reflejado con los datos de audiencia en la pantalla de cargando antes de cada combate.

Como estamos reviviendo momentos clave de la WWE, para ir avanzando, tendremos que cumplir algunos requisitos que se dieron en su momento, aunque no todos. Normalmente, nuestro objetivo primordial será ganar la pelea de turno, pero además, habrá unos “Objetivos históricos”, que si son completados desbloquearán más extras, arenas y luchadores. Porque si algo tiene el juego son elementos a desbloquear, lo cual es muy de agradecer en los tiempos que corren.

Todo lo bueno que tiene este planteamiento se pierde un poco al darnos cuenta de que el modo no es demasiado largo, pero eso no impide que sea todo un regalo para los que seguían el pressing catch a finales de los 90, o una forma de que los fans más jóvenes puedan ver cómo se revitalizó esta forma de entretenimiento. Además, esta forma de estructurar el modo individual debería de ser la norma para futuras entregas, ya que captura de forma genial la esencia de la WWE.

La jugabilidad se mantiene muy en la línea con lo visto en la anterior entrega, que modificó bastante la dinámica de los combates. Por tanto, ahora nos encontramos con unos controles simplificados y que no dependen apenas del uso de los sticks, lo que por un lado quita algo de libertad a la hora de realizar algunos movimientos si lo comparamos con entregas de años anteriores, pero que a la hora de la verdad es mucho más preciso para atacar zonas concretas del oponente.

Así se consigue que los combates sean rápidos, divertidos y fieles con lo que podemos ver en televisión. Además, los momentos especiales como remates, tirar a un oponente desde lo alto de la jaula en los “Hell in a Cell” o incluso llegar a derribar el ring entero son momentos muy espectaculares.

Algo muy importante es el poder realizar los contraataques, ya sea de golpes o llaves, y esto lleva a algunos de los momentos más espectaculares del título, ya que se puede ver cómo un oponente escapa de la llave de su rival, para luego que éste le haga lo mismo. Todo esto se sucede con mayor fluidez que nunca, y la mejorada IA consigue que los combates incluso en dificultad normal sean emocionantes. Eso sí, no esperéis nunca un reto muy complicado, ya que incluso en la dificultad más alta, si aprendemos cuándo hay que pulsar el botón para contraatacar (algo que lleva su tiempo al tener que reaccionar muy rápido), seremos prácticamente imparables.

Esto es lo positivo de la IA, ya que hay momentos en los que parece que deja de funcionar, dejando a los luchadores completamente inmóviles sin reaccionar ante nada. Eso, o de repente ver cómo actúan de maneras extrañas sin realizar sus remates o incluso alejándose de nosotros al poder hacer uno de los movimientos “Comeback” que pueden cambiar el curso de un combate. Lo malo es que este fallo también puede afectar al árbitro, que no buscará la cuenta de tres o mirará si el rival se rinde, lo que hace que el combate no se acabe hasta que reiniciemos.

El uso de las armas es lo que sigue fallando principalmente en la jugabilidad, ya que el sistema de impactos no siempre funciona como debería, además de que a veces se producen fallos en las animaciones o en los gráficos en general (como que un luchador se haga de goma al estamparle contra una mesa), por lo que sigue siendo una asignatura pendiente de la franquicia.

Como viene siendo habitual, tendremos un montón de tipos de combate para elegir: normales, Steel Cage, Hell in a Cell, Inferno, Money in the Bank, Royal Rumble, peleas en el Backstage y un largo etcétera. Una novedad es “I Quit”, donde tendremos que hacer que el rival se rinda diciéndolo al micrófono tras pegarle una buena paliza. Además tenemos “Rey del Ring”, que es una especie de torneo en el que ver quién se alza con el título tras las diferentes rondas establecidas.

Podremos acceder a todos estos combates desde el modo Exhibición o el WWE Universo, que se convierte en la mejor opción. Aquí se perfecciona lo que nos hemos encontrado estos dos últimos años, ya que junto a la posibilidad de poder editar o crear nuestros propios shows, tendremos pleno control para cambiar las alianzas entre los luchadores, los títulos, estadísticas, etc. En esencia, sigue siendo un modo de partida rápida normal, pero en el que de vez en cuando se crean pequeñas historias con cinemáticas antes, durante o después de los combates, que mantienen vivo y fresco a este universo. En serio, os va a enganchar de lo lindo sin daros ni cuenta.

Las posibilidades de creación también han vuelto, y con más fuerza que nunca. Si el nivel de personalización de algunos juegos del pasado era altísimo, ahora se multiplica. Además de crear a nuestros propios personajes, tenemos la opción de crear nuestras arenas, títulos, logos, montajes de mejores momentos, sets de movimientos, remates o incluso historias con diálogos, ramificaciones tras tomar decisiones y cinemáticas.

Todo este contenido creado puede ser compartido con la comunidad de usuarios a través de las opciones online del título, habiendo algunos elementos increíbles, como geniales recreaciones de algunos luchadores que no se han incluido (eso que ya hay un montón de estrellas actuales y de la Attitude Era para escoger), o recreaciones de personajes míticos, como Super Mario Bros, Batman, Las Tortugas Ninja y mucho más. En el tema de la historias tres cuartos de lo mismo, y ya solo con estos dos aspectos, el juego alarga bastante su vida útil.

El problema está en las partidas online como tal. El lag no es nada nuevo en la franquicia, y sigue sin eliminarse por completo. Al menos, esta vez se ha suavizado bastante y ya no hay tirones, pero sufre ligeramente un aspecto fundamental de la jugabilidad: los contraataques. Al no llegar la señal todo lo bien que debería, veremos cómo pulsamos el botón en el mismo momento que lo hacemos al jugar offline, pero no tiene el mismo resultado, o directamente no nos dan la opción en otras ocasiones. Con paciencia se puede superar y adaptar al nuevo ritmo al que hay que pulsar el botón, pero es algo que se debe mejorar para futuras entregas.

Gráficamente, el juego tiene elementos muy buenos, junto a otros que no acaban de convencer. En el lado positivo tenemos a los luchadores, que por lo general tienen  unos buenos diseños (aunque algunos a veces parecen como de plástico), y los efectos de sudor o sangre no están mal del todo. Las animaciones son un aspecto que se han mejorado, enlazándose de forma más fluida los contraataques, llaves o movimientos finales. Pero esta mejora es al mismo tiempo uno de los problemas gráficos, ya que sigue habiendo animaciones que están fuera de lugar y rompen con la inmersión. Además, cuando el luchador es muy pequeño o grande, no es raro ver cómo los luchadores se atraviesan o directamente agarran al aire. Estos problemas se agravan al meter los objetos de por medio. De nuevo, se han suavizado estas pegas y no son tan claras como en entregas anteriores, pero todavía tienen margen de mejora.

Todo lo demás es soberbio. La ambientación de los combates, el nulo HUD para simular las retransmisiones televisivas, las entradas, los rings más importantes, etc. El público sigue sin ser gran cosa, pero tampoco desentona mucho.

El sonido sí que decepciona. Los comentaristas en inglés hacen gracia al principio, durante nuestros primeros combates. Pero tras estos, escucharemos los mismos comentarios una y otra vez, muchas veces sin tener ningún sentido. El ruido ambiente dinámico tampoco destaca demasiado. Por suerte, los efectos de los golpes o las llaves salen mejor parados, y las melodías que suenan en los menús no quedan nada mal.

Conclusión

WWE 13 es un gran juego de wrestling que no decepcionará a los aficionados, y que ya solo por su modo Attitude Era merece la pena. Así se deben de crear las campañas individuales para los próximos juegos, ya que es algo directo, divertido y que te lleva directamente a lo que quieres.

Sin embargo, el juego sigue teniendo algunos problemas que arrastra desde la edición anterior, como algunas animaciones fuera de lugar, el mejorable uso de las armas o unos comentaristas horribles. Al menos, la fórmula que vimos el año pasado se ha mejorado bastante, y aunque no cambien demasiadas cosas (algo que tampoco puede gustar mucho a los que esperaban otro gran cambio), ver cómo se van puliendo estos defectos año tras año es siempre algo bueno.

Así que si os gusta el pressing catch o vivisteis con emoción la Attitude Era, WWE 13 os mantendrá enganchados durante una buena temporada, ya que es un juego realmente bueno de lucha libre que se disfruta al máximo a pesar de sus defectillos, pero que igualmente se coloca como uno de los mejores juegos de wrestling.

Lo mejor

  • El modo Attitude Era.
  • La ambientación de los combates y el modo individual.
  • Las enormes opciones de creación y la comunidad de usuarios.
  • El WWE Universe sigue enganchando de lo lindo.
  • Las mejoradas animaciones…

Lo peor

  • … Aunque todavía hay margen de mejora.
  • Fallos en la IA, tanto en los rivales como en el árbitro.
  • El poco de lag de las partidas online complica demasiado hacer contraataques.
  • El uso de las armas.

Ficha

  • Desarrollo: Yuke's
  • Distribución: THQ (Koch Media)
  • Lanzamiento: 02/11/12
  • Idioma: Español
  • Precio: 64.95 € (39.95 € en Wii)

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