Vessel

El agua es esencial para la vida tal y como la conocemos, aunque siempre ha sido todo un reto para los desarrolladores de videojuegos debido a sus complejas propiedades físicas y la potencia de cálculo necesaria para su simulación. No es de extrañar que, a medida que los equipos mejoran sus prestaciones, los audaces desarrolladores se atrevan cada vez más a introducir elementos que requieren más potencia, como los fluidos. Esto ya lo vimos recientemente con Puddle (análisis), y hoy os traemos otro título pasado por agua: Vessel.

Mientras que la mayoría nos dediquemos a beberla, o si me apuras, a chapotear en ella alegremente, el protagonista de Vessel -el famoso inventor Arkwright- la usa para crear automátas fluidos capaces de realizar tareas aburridas y repetitivas. Aunque todo son risas hasta que dichos robots -llamados Fluros- toman consciencia de su existencia y empiezan a sembrar el caos por el mundo de Vessel. Al fin y al cabo, una vida dedicada a realizar insípidas tareas, como el pulsar de botones o tirar de palancas, no es tan apasionante.

Con este pretexto, Strange Loop Games ha creado un título de puzzles y plataformas que pondrá a prueba nuestras neuronas, aunque también nuestra paciencia.


A falta de tutoriales y manual, la mecánica del juego se irá introducionedo progresivamente. Bajo la piel de M. Arkwright, debemos recuperar el laboratorio, para luego proceder a arreglar varias zonas que los Fluros han invadido y estropeado, como una fábrica, unos molinos o las minas. Tras un inicio bastante trivial (y un pelo largo a mi parecer), llegamos al laboratorio. A partir de ese punto empiezan los rompecabezas como tales, ya que conseguimos una mochila con la bomba de agua que nos acompañará durante el resto del juego.

Hay Fluros de varios tipos, que irán apareciendo a lo largo del juego. Arkwright ha inventado un dispositivo que puede capturar la esencia de los Fluros en forma de semillas. Dichas semillas tienen el poder de atraer líquidos y cuando alcanzan una cierta cantidad, se crea un Fluro. Las características del Fluro variarán en función del tipo de semilla o del líquido usado. Por ejemplo, podremos crear Fluros de agua que siguen al jugador y otros que simplemente buscan botones para apretar. Más adelante, usando los líquidos adecuados podemos generar Fluros que se atraen entre si y explotan al chocar o incluso unos que son luminiscentes.

Los puzzles requieren que hagamos uso de los Fluros y nuestro personaje, para poder resolver los problemas de las diferentes máquinas. El diseño de los puzzles, aunque realmente muy variado, a veces puede confundir un poco, sin tener muy claro cuál es el objetivo hasta que no hemos creado Fluros o pulsado ciertas palancas al azar.

Tardaremos bastate tiempo en pillarle el truco, pero cuando lo hagamos se producirá esa sensación de “Venga, vamos a por otro puzzle más antes de dejarlo”. La addicción incrementa a medida que avanzamos en el juego, que no es nada corto para lo que últimamente nos tienen acostumbrados. Finalizarlo, a lo largo de varios días, me llevó unas 12 horas o así, algo poco habitual para un indie como este.

Lo bueno es que escondidos por los niveles encontraremos una misteriosa sustancia llamada protoplasma. Podemos usar este líquido en el laboratorio para mejorar nuestra pistola de agua, aumentando la capacidad o adquiriendo nuevos tipos de boquilla. Esto será necesario para poder avanzar en el juego y tener que ir buscando el preciado protoplasma le da más variedad al juego.

Vessel es un juego intrigante, con una estética oscura de estilo steam-punk. Los puzzles están cargados de detalles, cosa que los hace muy atractivos, aunque a veces es difícil identificar todos los elementos. Alguna vez me di contra una pared que no había visto inicialmente. A su vez, también tendremos zonas al aire libre, donde todo es más claro y brillante. Se nota la dedicación del equipo para producir un título visualmente muy atractivo.

La banda sonora también es digna de mención, especialmente por lo bien que acompaña la estética del juego. Además, es realmente gratificante la forma en que la música va creciendo a medida que vamos resolviendo los rompecabezas.

Sin embargo, los desarrolladores parecen haber dejado un poco de lado el control del personaje. Siendo un juego de plataformas, a veces nos frustraremos ante la falta de precisión en el control del personaje. El movimiento es un tanto tosco y poco preciso, cosa que dificultará acciones como ciertos saltos. Incluso alguna vez puede que nos encallemos por algún pequeño escaloncito que no habíamos ni visto. Es una pena, puesto que probablemente sea uno de los aspectos que eclipsan la gran calidad final del juego porque, al fin y al cabo, tenemos que ir andando y saltando de un lado a otro para poder resolver los puzzles.

Conclusión

Vessel es un juego indie con un gran acabado y un montón de contenido. Con un diseño muy inteligente de sus rompecabezas nos mantendrá entretenidos durante horas, no sin algunas frustraciones, especialmente debidas a la falta de precisión en el control de M. Arkwright, el protagonista del juego.

Lo mejor:

  • Inteligente diseño de los puzzles.
  • Gran variedad de contenido.
  • Imaginativo aspecto visual y acompañamiento sonoro.
  • Larga duración.

Lo peor:

  • La falta de precisión de los movimientos hará que cometamos errores “tontos” o no seamos lo suficiente ágiles.
  • No siempre está claro cuál es el objetivo del rompecabezas.

Ficha

  • Desarrollo: Strange Loop Games
  • Distribución: Strange Loop Game
  • Lanzamiento: 1/3/12
  • Idioma: Español
  • Precio: 12.99€

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