Twisted Metal

¿Cansado de juegos de conducción realista y simulación en el que disputar carreras, dar vueltas a un circuito en un coche de lujo y vencer fácilmente a nuestros rivales?. Pues llega un juego de conducción de lo más gamberro, aunque a decir verdad vuelve a nuestras pantallas. Y es que Twisted Metal ya es un clásico en nuestras consolas cuyas entregas han obtenido un buen éxito de crítica y dejando a todos los jugones con ganas de más destrucción. David Jaffe vuelve a ponerse al mando para traernos uno de los juegos de combates al volante más temerarios y sangrientos en el que deberemos enfrentarnos a algunos de los psicópatas y asesinos más peligrosos del país.

Twisted Metal mantiene la esencia de los juegos anteriores, es decir, disputar un torneo de lo más macabro contra otros oponentes en el que lo importante es acabar con el resto de participantes, antes de que ellos acaben con nosotros. En el corto, pero intenso modo historia, nuestro objetivo a la hora de participar es que Calypso, el promotor de esta carnicería al volante, nos conceda un deseo que permita saciar la demente mente de alguno de los personajes con los que combatiremos.

Tendremos a nuestra disposición unos cuantos vehículos armados y a medida que progresemos en el modo Historia podremos ir desbloqueando nuevos. Al principio de cada nivel deberemos escoger con qué vehículo queremos competir con un máximo de tres, y es que en algunos niveles tendremos la oportunidad de cambiar de vehículo en el taller cuando esté a punto desfallecer. Estos vehículos son de lo más singulares, igual que el de nuestros adversarios, y podremos armarlos con algunos de los ítems que encontraremos por el escenario, aunque siempre tendremos a nuestra disposición a nuestra querida metralleta. Para defendernos tendremos minas que podremos ir soltando durante la competición o activar el escudo cuando veamos que nuestra barra de vida desciende demasiado deprisa.

El ataque del resto de enemigos que parecen estar centrados en que no consigamos nuestro deseo afectará a nuestro nivel de vida que aparece en la parte inferior derecha de la pantalla, justo al lado de la barra de turbo que también será útil para escapar de algunos ataques. Recoger los diferentes power-ups será fundamental para poder acabar con cada uno de los participantes y lo conveniente es centrarnos en uno de ellos y así progresivamente. Atacar a todos a la vez no será demasiado alentador.

Cada nivel tendrá lugar en un escenario diferente que puede ser una pequeña ciudad americana o bien una gran ciudad con sus grandes edificios y carreteras incluidas. Los escenarios son variados y destructibles a más no poder. Con lugares en el que encontrar ítems ocultos muy útiles y en los que poder movernos rápidamente. Estas partidas pueden ser rápidas como unas carreras que disputaremos en las que deberemos activar la detonación del resto de corredores o bien nos tiraremos un buen rato, dependiendo de nuestra pericia a la hora de destruir enemigos, para acabar con nuestros enemigos. Pensar que la IA de estos realmente está bien integrada y correrán a refugiarse de nuestro intenso tiroteo cuando estén en peligro o a coger vida cuando la suya sea escasa.

El primer punto negativo que encontramos con el juego es el control del coche. Hacerse con él y sus funciones nos costará un buen rato, hasta acostumbrarnos a la conducción. Existe un tutorial que podemos realizar para conocer todos los detalles de control del juego y que debería ser de obligatorio paso una vez encendemos el juego. De no seguir este tutorial como en mi caso os puede pasar que las primeras partidas sean frustrantes y dejéis el juego de lado rápidamente.

Una vez aprendido esto progresar en el juego y completar niveles no os costará demasiado y ya estaréis listos para disputar alguna de las partidas multijugador en el que podremos enfrentarnos hasta 16 jugadores. Aquí es dónde el juego realmente explota y desarrolla todo su potencial, aunque encontrar partidas con muchos jugadores será algo milagroso. Tendremos que conformarnos con disputar partidas con cuatro o seis jugadores como mucho. Aquí, igual que en el modo historia, las partidas son frenéticas y después de estar jugando una partida nos demos cuenta que nos ha pasado el tiempo volando.

Sony mima a sus juegos en el apartado sonoro y Twisted Metal no es una excepción, con un buen doblaje en las secuencias que nos explican los motivos personales de Sweet Tooth, Dollface y el Sr. Grimm a participar en el torneo de Calypso. La banda sonora tiene temazos y me conquistó desde el primer momento al escuchar una de las mejores canciones de Rob Zombie y que se adapta de maravilla a la intensidad de los combates que viviremos. El apartado gráfico es bueno aunque no sobresaliente con unos escenarios grandes en el que poder movernos, ocultarnos o recoger power-ups con los que acabar con nuestros enemigos de una forma realmente sorprendente. Ellos también tendrán la facilidad de acabar con nosotros de igual forma así que no vale despistarse ni un momento o estaremos muertos.

Con respecto a entregas anteriores cabe destacar algunos modos de juego online como el Arma Nuclear en el que tendremos que conseguir un arma nuclear que podremos disparar al marcador de nuestros adversarios, pero antes tendremos que sacrificar la vida de uno de estos. También, como novedad en el modo historia tendremos un camión tipo Coche Fantástico en el que poder subir para arreglar los daños del vehículo. Otros camiones de este tipo aparecerán en algunos niveles desde los cuales cada cierto tiempo irán descendiendo enemigos y por tanto acabar con ellos será nuestro principal objetivo antes de acabar con el resto de participantes.

Conclusión

Para acabar con la monotonía de juegos actuales de conducción llega el frenético y sangriento Twisted Metal para darle auténtica caña en los morros al resto con su provocadora historia y jugabilidad. No es fácil hacerse con el control del vehículo y requiere de un proceso de aprendizaje quizás no apto para la paciencia de todos. El multijugador online será dónde realmente saquemos el gamberro al volante que todos llevamos dentro, pero eso sí, para sacar todo su potencial tendremos que jugar horas y horas a Twisted Metal.

Lo mejor

  • Hacer el gamberro sobre un vehículo.
  • Buena variedad de coches y armas.
  • Modo multijugador realmente adictivo y con posibilidades locales.

Lo peor

  • Controlar el vehículo requerirá esfuerzo.
  • Modo un jugador un pelín corto.
  • Encontrar partidas multijugador a veces es complicado.

Ficha

  • Desarrollo: Eat Sleep Play
  • Distribución: Sony
  • Lanzamiento: 08/03/12
  • Idioma: Español
  • Precio: 49,95 €

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