Street Fighter x Tekken

No es la primera vez que Capcom se junta con otra compañía de gran peso dentro del género,  ya hace años de esa fructífera alianza con SNK donde nos dejaron el que ostenta el trono de mejor crossover de todos los tiempos, estoy hablando del maravilloso Capcom vs SNK 2, desarrollado desde la perspectiva de Capcom un año después de la primera entrega. Posteriormente la desarrolladora de la pantera negra crearía su propia visión del enfrentamiento en un título llamado SVC Chaos, que enfrentaba ambas casas con la jugabilidad SNK. También hemos visto a Capcom protagonizar crossovers más bestias con la MARVEL (ahí tenéis su última perla, Ultimate Marvel vs Capcom 3) e incluso otro más bizarro con la factoría de animación nipona Tatsunoko hace un par de años (Tatsunoko vs Capcom).

Street Fighter y Tekken, las dos franquicias más importantes de la actualidad en sus respectivos géneros, 2D y 3D, unen sus fuerzas para protagonizar otro de esos enfrentamientos antológicos.  Lo que era un sueño para todos los aficionados a las tortas finalmente se hacía realidad gracias a una cenita entre dos buenos amigos, Yoshihori Ono y Katsuhiro Harada, en la que acompañados por litros de sake se gestaba  un proyecto que nos dejaba a todos maravillados. Tampoco es la primera vez que Capcom y Namco unen sus fuerzas para protagonizar un crossover, pues ya en el año 2005 apareció Namco x Capcom, un título exclusivo de PS2 que no salió del país del sol naciente y emparejaba personajes de ambas franquicias en un género distinto al habitual, un RPG por turnos.

Como si de una clasificación de Champions se tratase, han decidido hacer dos juegos, cada uno desde su propia perspectiva (tal como ya hizo Capcom con SNK en los juegos mencionados anteriormente). El primer partido lo juega Capcom como local en el título que nos ocupa, donde los personajes de Tekken (visitantes) deben adaptarse a la jugabilidad 2D y a un control de seis botones (recordemos que Tekken únicamente usa cuatro), un trabajo que ya os avanzo que Capcom ha bordado a la perfección. Posteriormente Namco-Bandai hará lo propio con Tekken x Street Fighter jugando en su campo, el de las 3D (un terreno que, recordemos, no es nuevo para Ryu, Ken y compañía, pues el bueno de Akiman y su estudio Arika ya probaron suerte con la serie Street Fighter EX a finales de los 90). Esta adaptación a una jugabilidad que no es la suya puede parecer, a priori, un handicap para el que juega como visitante, pero nada más lejos de la realidad, ya que los jugadores de Tekken encajan magistralmente bien en este habitáculo, luciendo casi todas sus habilidades pero adaptadas a las 2D (medias lunas, cargas, 360º, etc.) y conservando aspectos de su propio juego como los juggles (pegar a nuestro rival en el aire sin dejar que toque el suelo). Un esfuerzo titánico por parte de Capcom para crear esa simbiosis perfecta que, sin duda, contenta ambos bandos de fans que verán como les bastan unos pocos minutos para adaptarse a la jugabilidad.

La historia en un crossover está claro que es lo que menos importa, no deja de ser una mera excusa para juntar ambos universos. En este caso un misterioso objeto proveniente de la galaxia cae en la Antártida, y según informaciones otorga un poder inconmensurable a quien lo posea. La Caja de Pandora pasa a ser el objeto más preciado y dos organizaciones pretenden hacerse con él, la organización criminal Shadaloo, comandada por Bison, y Mishima Zaibatsu, liderada por Jin Kazama.

Naturalmente, cada pareja tiene sus motivos para encontrar la caja, algunos más absurdos y otros más serios; mientras Ryu busca conocer si la caja tiene relación alguna con su Hadou oscuro, Sagat y Dhalsim se unen para rescatar unos pobres niños, Hugo y Poison buscan conseguir pasta o las archienemigas Asuka y Lili se unen por petición de esta última que pretende encontrar la caja para su padre, por ejemplo. Eso si escogemos las parejas ya establecidas, en caso contrario no habrá un motivo concreto, simplemente conocemos el suceso a través de las noticias. Uno de los aspectos más cuidados y brillantes del juego son las soberbias escenas animadas antes de cada combate, algunas son realmente buenas y en más de una ocasión os pondrán la piel de gallina (Ryu o Ken chocando sus puños, sin ir más lejos).

Como todo crossover los combates se basan en enfrentamientos tag, en este caso de dos luchadores, que podemos intercambiar en cualquier momento para darles descanso y entrelazar combos. La principal diferencia aquí es que perdemos el combate cuando cae un luchador del equipo (siguiendo la mecánica del ya añejo Tekken Tag Tournament). El plantel juega un papel fundamental a la hora de llamar a los fans, y lo cierto es que es bastante acertado: Ryu, Ken, Chunli, Cammy, Abel, Guile, Dhlasim, Sagat, Rolento, Ibuki, Poison, Hugo, Zangief, Rufus, Balrog, Vega, Juri, M.Bison y Akuma, por el lado Street Fighter, y Kazuya, Nina, Steve, Howarang, King, Marduk, Bob, Julia, Yoshimitsu, Heihachi, Kuma, Raven, Paul, Law, Asuka, Lili, Xaioyou, Jin y Ogre, por el lado Tekken, a los que hay que añadir los exclusivos Megaman, Pac-Man, Cole Mcgrath (de Infamous), Kuro y Toro de PS3. Si echáis de menos algún personaje, tranquilos que están en el disco escondidos para vendérnoslos posteriormente (Guy, Cody, Elena, Dudley, Sakura, Blanka, Lars, Alisa, Bryan, Jack, Christie y Lei), ya hice un artículo al respecto, así que voy a pasar de largo por este lamentable affair.

Aunque el juego parte de la base sólida y jugable del soberbio Street Fighter IV, se ha puesto especial ímpetu en innovar y aportar nuevas opciones excepcionalmente bien dirigidas que, sin duda, encajan como anillo al dedo a este nuevo juego crossover. Se han cargado de un plumazo ese despropósito del Focus Attack y han rescatado la barra de super de la serie Alpha, dividida en tres niveles y con la que ejecutamos los famosos ataques EX (potenciando nuestros  movimientos especiales), los Super Arts (aquellos ataques especiales de cada personaje, que vendrían a ser los Ultras, mediante el consumo de dos niveles de esta barra o aguantando manteniendo pulsado el botón hasta cargar el ataque) y los espectaculares y brutales Cross Arts (ejecutando el Super Art de cada integrante combinados, aunque para ello debemos tener la barra completa en los tres niveles). A estas técnicas hay que añadir el mencionado Cross Rush (ese juggle que se han traído los luchadores de Tekken que nos permite lanzar al enemigo al aire para seguir combeando) o el Cross Assault, con el que ambos miembros del equipo reparten juntos durante unos segundos.

Pero vayamos al kit de la cuestión, ¿cómo sienta esta jugabilidad 2D a una franquicia que ha vivido toda su vida en una mecánica 3D? Tal como ya os he avanzado anteriormente, el plantel de Tekken se ha adaptado magistralmente bien a esta nueva jugabilidad, gracias principalmente a la gran labor del equipo de Ono san de trasladar todos (o casi todos) los movimientos de Jin, Kazuya y compañía. Para cubrir todo el compendio de golpes que disponían en su juego (con sus secuencias y timmings tan concretos como precisos) tenemos los llamados Target Combos, que vendrían a ser lo más parecido a esas secuencias de golpes establecidos en Tekken que si conseguimos encadenar son devastadores. Estos target combos también están presentes en algunos luchadores de Street Fighter, aunque no es tan habitual como en el otro grupo. Otra técnica que se han traído del juego de Namco es el Mist Step, esas posturitas que nos abren un compendio de nuevos movimientos (Kazuya , Howarang o Asuka son ejemplos de personaje que la usan) que ejecutamos secuencialmente y podemos completar con ataques especiales.

Siguiendo con las novedades introducidas es hora de comentar las que más controversia han levantado. Por un lado tenemos el Modo Pandora, que vendría a ser una especie de X-Factor de Marvel vs Capcom 3 o Desesperate Move, donde sacrificamos a nuestro compañero a cambio de 8 segundos con EX infinitos y un mayor daño en nuestros golpes con los que tenemos que abatir a nuestro rival, de lo contrario perdemos el round. Por último tenemos las famosas gemas, una característica que Capcom ha rescatado del genial Marvel Superheroes War of the Gems de Super Nintendo, las cuales nos potencian aspectos concretos de nuestros atributos durante un breve periodo de tiempo. Estas gemas se dividen en dos: las boost (potenciadoras) nos potencian fuerza, velocidad, vitalidad o barra Cross; y las Assist (asistencia) que proporcionan buenas ayudas para los más novatos que nos permite esquivar automáticamente llaves, activar autobloqueos o añadir un control más simple a la hora de ejecutar ataques especiales, entre otras, a cambio de un menor daño en nuestros golpes. Lo mejor de este sistema es su completa personalización, ya que podemos editar cada luchador y asignarle las gemas que nos vayan mejor para seleccionarlas en el combate. ¿Lo peor? Lo de siempre, tratándose de Capcom pondrán a la venta poderosas gemas para facilitar el combate a cambio de dinero (solo espero que con esto no se carguen el juego).

Todavía es pronto para hablaros del balanceo en los jugadores, pero algunos ya destacan como posibles Top Tier (aquellos que los expertos destacan como los mejores luchadores): Heihachi, Rolento, Kazuya, Ryu o Vega parece que son los que parten la pana. Lo cierto es que el elenco de personajes posee características para adaptarse al juego de cada uno impartiendo una variedad considerable. Es importante combinar en tu equipo varias técnicas, tanto zoners (aquellos que te mantienen a raya impidiendo cualquier acercamiento con ataques de media-larga distancia), anti-aéreos, combeadores, como presionadores, por ejemplo, para buscar ese equilibrio con el que nos sintamos más cómodos y permita decantar la balanza a nuestro favor.

Jugadores casuals y experimentados de la lucha se dan tranquilamente la mano en un juego que combina esa accesibilidad para los primeros y esa profundidad para los más expertos. A los menos dotados en estos juegos les animo a tener paciencia, que se cojan algún personaje fácil de controlar y con resultados inmediatos (los típicos Ryu-Ken, Sagat, Howarang o Law son buenas opciones) e ir adquiriendo bagaje y experiencia con el sistema de juego para poder dar el salto a jugadores más complicados de usar pero con mejores resultados a largo plazo.

A parte del típico modo Arcade, que nos lleva a buscar la mencionada Caja de Pandora a través de siete combates (uno de ellos con nuestro rival, abriéndonos una cinemática personalizada a ese enfrentamiento), tenemos los desafíos, unos retos a modo de tutorial que debemos superar al mismo tiempo que nos permiten aprender las distintas técnicas y movimientos de cada personaje. Las misiones nos ofrecen una veintena de retos a completar donde nos proponen vencer con una serie de condiciones o hándicaps; dos modalidades que buscan ofrecer algo más de variedad al modo Single Player, y a las que tendríamos que añadir el modo Entrenamiento, donde el cachondo de Dan nos enseñará las técnicas.

Por último tenemos el soberbio y robusto multijugador, que una vez más toma la base del exitoso Street Fighter IV. Para empezar tenemos los combates locales para hasta cuatro personas, jugando en modo Tag o todos a la vez (en cuyo caso es un poco caótico, aunque te partes de risa). Por la vertiente online podemos combatir por parejas con todo tipo de rivales (típicas partidas igualadas o personalizadas), donde subimos de categoría o perdemos puntos con nuestras victorias y derrotas. Además, durante el modo Arcade podemos permitir que cualquiera nos rete, permitiendo filtrar por zona o por destreza. Luego tenemos las fantásticas salas que nos permiten asistir a modo de espectador a combates, revivir uno de nuestros enfrentamientos, chatear, etc. Una de las mejores características es el poder jugar un combate con un amigo en la misma consola contra otra pareja vía online, una opción inexplicablemente extirpada de la versión de 360 (argumentando que en la consola de Microsoft eso no es posible, curioso cuando en juegos como Left 4 Dead o Gears of War no hay problema alguno).

Todos estos enfrentamientos con una robustez envidiable para muchos otros juegos, sin rastro de lag y con una calidad del netcode excelente. Aunque tampoco es oro todo lo que reluce, y es que en la mayoría de las partidas online perdemos la mayor parte de los efectos de sonido, un bug que Capcom ya está trabajando para solucionarlo mediante un parche (espero que no nos cobren por ello, jojojo).

Entrando en temas más técnicos, el título rebosa calidad por todos lados. Empezando con los soberbios escenarios, que aunque no sean demasiados (únicamente 11) muchos de ellos cuentan con distintos planos (lo que se traduce en ubicaciones distintas dentro del mismo escenario) y lucen un altísimo nivel de detalle (impagable el escenario de Mad Gear, con Haggar persiguiendo a Damnd o Sodom, sencillamente brutal), con multitud de personajes venidos de ambas franquicias merodeando por ahí (Yang de Street Fighter III, Mecha Zangief de Marvel vs Capcom, el dinosaurio Alex de Tekken 2 o los mencionados Damnd o Sodom solo son algunos ejemplos, no os quiero destripar ninguno más). El diseño artístico es tan brillante como espectacular, siguiendo la estética de tinta china aparecida en Street Fighter IV y que recientemente Capcom ha empleado con mucho acierto en Asura’s Wrath, cargados de dramatismo y expresión en las caras propias de un buen combate.

El apartado de sonido es otro de los aspectos fuertes del título, partituras llenas de calidad y de lo más familiares (hay varias remezclas de temas clásicos). Una vez más, la música que suena en el escenario de Mad Gear se lleva la palma, una auténtica oda a la franquicia Final Fight, que ha visto representadas varias melodías de distintas fases del mítico juego de peleas callejeras. Las voces están en inglés y japonés, con total libertad para cambiar entre ambas voces a todo el plantel. La nota negativa la tenemos en esas molestas pérdidas en los efectos de sonido en el modo online debido a un incomprensible bug (aunque nos consta que Capcom ya lo está mirando).

Conclusión

Street Fighter x Tekken toma la base marcial y gráfica del grandioso y excelente Street Fighter IV y se convierte por méritos propios en uno de los mejores juegos de lucha de esta generación y, sin duda, se gana a pulso estar en el podio de los tres mejores Crossovers de todos los tiempos. Un título que roza la perfección jugable y aporta suficientes novedades que lo alejan de esta referencia en la que se basa. El último exponente del género del que todos deberían tomar nota.

Capcom ha conseguido una simbiosis sencillamente perfecta entre dos universos aparentemente incompatibles, y lo hace de una forma magistral, alcanzando un equilibrio que nos ofrece una altísima jugabilidad capaz de adecuarse a todo tipo de usuarios mientras acerca ambas legiones de seguidores, que verán fielmente representados sus movimientos y técnicas en unas pocas horas de adaptación. Accesible para los novatos pero a la vez profundo, y mucho, para los más expertos del género, que verán un producto longevo y verdaderamente satisfactorio, hecho a conciencia y que derrocha pasión por el género,  proporcionándonos infinitas horas de auténtica diversión sin límites. La parte negativa la pone, una vez más, la cuestionable política monetaria de Capcom con los DLC, personajes y trajes que están incluidos en el disco y capados para venderlos posteriormente. Si no os dejáis cegar por esta práctica infame veréis un juego redondo y técnicamente impecable, tan solo lastrado por la ausencia de ese online cooperativo en 360 y ligeras pérdidas del sonido en el online.

Lo mejor

  • De lo mejor del género
  • Gráficamente espectacular
  • Rozando la perfección jugable
  • Buen elenco de luchadores proveniente de ambas franquicias
  • Perfecta adaptación del universo Tekken en 2D
  • Soberbio y robusto modo online

Lo peor

  • Pérdidas de sonido en el online
  • Sistema de gemas peligroso si no se controla
  • Ausencia de cooperativo online en 360
  • Una vez más, y disculpad que repita esto en un título de Capcom, DLC’s (esta vez incluidos en el disco, lo cual indigna todavía más)

Ficha

  • Desarrollo: Capcom
  • Distribución: Koch Media
  • Lanzamiento: 09/03/12
  • Idioma: Voces en inglés/Japonés; Textos en español
  • Precio: 54,95 €

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