SSX

De todas las franquicias deportivas que han dado el salto a la actual generación, si había una que faltaba, ésa era SSX. La de geniales momentos que nos hizo pasar con sus veloces y arcades descensos, o con los trucos imposibles en la edición Tricky. Eso sin contar los piques multijugador para ver quién era el mejor rider de todos.

Pues bien, años más tarde, Electronic Arts por fin ha suplido este error, trayéndonos una nueva entrega de la franquicia llamada simplemente SSX, y que devuelve a lo más alto un género que ha pasado demasiado desapercibido en las consolas actuales. ¡It’s Tricky otra vez!

El modo principal de juego es World Tour, donde nos encontramos una pequeña historia para dar un motivo a lo que vamos a hacer: Griffin, uno de los miembros del SSX, se cree mejor que nadie, y reta a su antiguo equipo a dominar los 9 descensos mortales del mundo antes que ellos, para demostrar quién es el mejor, además de conseguir más patrocinadores al mostrar toda esta competición a través de internet.

En cada una de las localizaciones controlaremos a un nuevo miembro de SSX, conociendo sus motivaciones personales en un pequeño cómic para mostrarnos ligeramente su personalidad. Pero vamos, a la hora de la verdad, controlar a uno u otro rider dependerá únicamente del nivel al que le tengamos evolucionado (lo que nos da acceso a comprar mejores tablas y accesorios) y algunas pequeñas ventajas adicionales como una mayor velocidad o turbo.

A pesar de esto, el control de todos los personajes se hace de una forma idéntica y sencilla. Con el stick izquierdo controlaremos su movimiento, y para los trucos podremos recurrir a los botones de acción, o al stick derecho junto al gatillo izquierdo para hacer trucos más complicados. Personalmente os recomiendo el segundo método, pero como comprobaréis, da igual el que usemos, ya que tras una única partida, ya estaremos haciendo virguerías en el aire y desafiando todas las leyes de la física con algunos de los movimientos más espectaculares que hayáis visto en un juego de estas características. En otras palabras, la jugabilidad es muy accesible pero también algo profunda para dominarla al máximo, y muy divertida desde el primer momento.

Estos trucos serán esenciales, ya que nos harán ganar turbo, algo que nos vendrá de perlas durante las carreras. Si rellenamos la barra, entraremos en modo “Tricky”, donde los movimientos serán más alucinantes, y el turbo será infinito. Si de nuevo, completamos el indicador, entraremos en “Super Tricky”, donde los trucos serán ya absurdamente espectaculares, pudiendo hacer el movimiento característico de cada rider, y que como os podréis imaginar, nos dará más puntos que ningún otro.

Dominar los trucos y el uso del turbo o “Tricky” será esencial si queremos tener éxito en nuestra misión de completar los 9 descensos, ya que para eso hay dos tipos de prueba normales: carreras (el turbo es imprescindible) y trucos o Tricks (conseguir grandes combos nos dará la victoria). Ambas se irán intercalando en el modo World Tour, siendo cada vez más desafiantes, y hasta habiendo duelos que tenemos que ganar sí o sí para continuar con los descensos de esa parte del mundo hasta llegar hasta el mayor reto de todos, y donde entra en juego otro factor fundamental: la supervivencia.

Los descensos mortales son de algunas montañas tan conocidas como el Everest, el Himalaya o el Kilimanjaro por citar solo tres, y en cada uno de estos niveles especiales, habrá alguna peculiaridad que tendremos que solventar con un equipo especial. Puede ser que el descenso esté lleno de rocas o árboles, o incluso haya avalanchas, por lo que tendremos que equiparnos una buena armadura para salir ilesos y no morir en el intento. Otros casos son incluso más extremos, con saltos que se tienen que superar con un traje aéreo, o incluso en el Everest, debido a la enorme altitud de la montaña, el oxígeno es escaso, lo que nos obligará a llevar una bombona de oxígeno para no caer inconscientes en mitad del recorrido.

Esta variedad hace que cada descenso mortal sea algo único y muy emocionante, ya que no sabemos qué nos podemos encontrar en la siguiente montaña, o incluso en la misma pista.

Afortunadamente, y al igual que ocurre en varios juegos de velocidad de Codemasters, tendremos la posibilidad de rebobinar el tiempo para nuestro rider (pero ojo, no para los rivales, por lo que en una carrera nos pueden adelantar si activamos esta opción) para evitar una muerte segura o un fallo garrafal. En los descensos mortales sólo podremos utilizar esta opción tres veces, mientras que en el resto de pruebas es algo ilimitado, siempre teniendo en cuenta que nos harán una importante penalización en nuestros puntos si lo usamos.

Con todo esto, el genial modo World Tour se puede acabar fácilmente en unas 6 horas. Afortunadamente, todavía nos queda el modo Exploración, donde tendremos más de 100 pruebas bastante desafiantes (sobre todo si vamos a por el oro) a nuestra disposición para medir nuestra velocidad o nuestra habilidad con los trucos, incluso en los descensos mortales. En esta modalidad entrará en juego RiderNet, la versión de Autolog de SSX, con la que nos podremos picar al máximo con nuestros amigos por ver quién consigue las mejores puntuaciones y competir contra sus fantasmas.

Por último, nos encontramos con las opciones online, a las que podremos acceder incluso sin Pase Online, pero no recibiremos las ganancias obtenidas en las pruebas. Lo malo de este modo es que, en realidad, no es un multijugador al uso. En su lugar, podremos entrar en varios eventos de velocidad o trucos, y competir por conseguir las mejores marcas dentro del límite de tiempo que dure ese evento, para el que gane, se lleve un gran botín al acabar dicha prueba. Es una mecánica interesante, pero que decepciona al no tratarse de partidas versus tradicionales, ya sea a través de internet o incluso en una misma consola. Al menos, la libertad para crear estos eventos es bastante grande, por lo que podremos retar fácilmente a nuestros amigos gracias a RiderNet.

Algo más interesante es el sistema de Geoetiquetas, unos marcadores que podremos dejar en los niveles junto a los más de 500 que ya tiene de serie el juego, para ver si los demás usuarios del mundo pueden alcanzarlos. Simplemente por dejarlos nos darán puntos, y cuanto más tiempo esté sin que nadie lo pille, más dinero y experiencia nos dará.

Además, en todo el juego habrá una serie de logros internos junto a los trofeos y logros propiamente dicho (que ya os aviso, son bastante complicados, como completar los descensos mortales sin el equipo necesario), por lo que para completar todo al 100%, vamos a necesitar muchísimas horas de nieve y de diversión, haciendo que el juego vaya a estar en vuestra consola por bastante tiempo.

Gráficamente, el juego estático puede parecer algo simple, pero cuando empieza la acción, es muy fácil quedarse embobado ante todo lo que ocurre en pantalla. Para empezar, los escenarios son preciosos, fomentando la jugabilidad arcade gracias a su diseño con cosas tan dispares como hacer snow sobre los retos de un avión estrellados, en parte de antiguas murallas o incluso de factorías abandonadas. Sin embargo, lo mejor es la nieve en sí. La reacción al paso de los personajes, y sobre todo, en las avalanchas o cuando hay copos de nieve a nuestro alrededor, es de lo mejorcito que os podéis encontrar. Sencillamente espectacular cuando lo ves todo a toda velocidad. Eso por no hablar de las geniales animaciones de los personajes, o a los logrados efectos de velocidad que dan lugar a unas partidas muy espectaculares que entran por los ojos.

El sonido tampoco se queda atrás, con unos muy buenos efectos y una banda sonora bestial, que además podremos personalizar con la música de nuestro disco duro. La única pega que se le puede poner en este sentido es que sólo están dobladas las escenas que narran el transcurso de la competición tras completar varios niveles, pero  no los comentarios que nos dan en mitad de la prueba con consejos. En las pruebas normales no es un problema, pero en mitad de un descenso mortal, si nos aconsejan ir por la derecha, es por una buena razón, ya que hay un salto parcialmente ciego, y en la zona izquierda no hay superficie, sino un barranco que acabará con nuestra vida. No es que acabe con nuestra partida, pero sí es algo que podrían haber solucionado perfectamente.

Conclusión

Ha tardado en llegar, pero SSX está aquí para dominar. Es cierto que en su género no tiene competencia ahora mismo (lo más parecido son algunos simuladores deportivos de invierno), pero el regreso de la franquicia es tan espectacular y divertido, que hace que ésta sea una de las mejores entregas de la saga.

Accesible y desafiante al mismo tiempo, las novedades de los descensos mortales le dan una emoción que pocas veces se había logrado en un juego de snow, y lo más importante: sin perder una pizca de la diversión y locura que caracteriza a esta franquicia. Su principal pega es el no tener un multijugador real, pero ni siquiera eso consigue quitarle calidad a una entrega soberbia en todos sus apartados. Fans de la saga, éste es el juego que estábamos esperando, y esperemos, el inicio de más entregas en esta línea para devolver este género a lo más alto.

Lo mejor

  • El modo World Tour.
  • Lo emocionante y variados que son los descensos mortales.
  • Jugabilidad muy accesible y divertida.
  • Fantástico apartado técnico.
  • La red de RiderNet para los piques con los amigos.

Lo peor

  • El modo World Tour se puede hacer algo corto.
  • La falta de un multijugador propiamente dicho.
  • Que los consejos por radio no estén doblados a nuestro idioma.

Ficha

  • Desarrollo: EA Canada
  • Distribución: Electronic Arts
  • Lanzamiento: 02/03/12
  • Idioma: Español (Salvo voces por radio en Inglés
  • Precio: 69,95 €

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