Spelunky

Si uno toma como referencia la cantidad de veces que se puede morir en un tutorial, desde buen principio nos daremos cuenta que Spelunky no nos va a perdonar los errores y despistes. Pero bueno, por muy difíciles que sean, hoy en día estamos acostumbrados a juegos que nos guardan la partida cada cinco minutos no sea que nos causen un ápice de frustración… pero este no es el caso de Spelunky, este plataformas exclusivo para XBLA que nos pondrá los pies sobre la tierra -o bajo tierra para ser más precisos- con su muerte permanente. El mismo tipo de muerte que nos haría poner monedillas en la recreativa de nuevo para empezar desde el principio.

Pero, creedme, el juego es tremendamente divertido y yo ya me habría dejado una pasta. Afortunadamente, lo podemos disfrutar tranquilamente en casita con la Xbox 360.


Spelunky es una versión mejorada para XBLA del juego con el mismo nombre (y mismo desarrollador), disponible gratuitamente para PC desde el 2008, en el que debemos conducir a un intrépido minero hacia las fauces de la Tierra por una caverna legendaria que esconde númerosos tesoros y peligros. No hay que confundirlo con el clásico Spelunker de la década de los 80, aunque Spelunky hace guiños a ese juego.

El juego se divide en varias áreas y cada una de ellas en cuatro niveles. Uno de los logros es terminar el juego en menos de ocho minutos. ¡Pan comido! Para su autor supongo, ya que os estaría mintiendo si dijera que he terminado el juego (!aunque sí que he llegado hasta la cuarta area! ¿Donde esta esa ronda de aplausos?). El mayor obstáculo para progresar es que si no somos cuidadosos estudiando nuestro camino o avanzamos alocadamente es probable que perdamos nuestra vida rápidamente. Y si lo hacemos, por ejemplo, en el cuarto nivel de las minas (la primera área), nos veremos obligados a empezar desde el principio de nuevo.

Lo interesante es que los niveles se generan aleatoriamente, así que cada vez que comenzamos nuestro periplo tenemos la sensación de que es una nueva aventura y no se hace nada cansino. Con cierta pericia, podemos alcanzar rápidamente la puerta al final del nivel con gran satisfacción y soltando el aire que habíamos aguantado.

Los niveles se pueden superar en cuestión de pocos minutos (y si queremos el logro de los ocho minutos, debemos hacerlo en segundos). Además, lo podemos hacer de varias maneras en función de nuestro estilo de juego. Por ejemplo, si ansiamos riquezas, podemos ir recogiendo todas las joyas y tesoros a nuestro paso, para así poder adquirir varios objetos en las tiendas que encontramos por los niveles. Otra opción es bombardear la tienda, pero entonces sudaremos tinta para esquivar al agresivo vendedor y su escopeta. Podemos usar la vía rápida y abrirnos camino a través del suelo, a riesgo de quedarnos sin bombas cuando las necesitemos para defendernos. Podemos ir directamente a la salida siendo muy cuidadosos, o serlo menos pero salvar a la damisela que nos dará una vida si la llevamos a la salida. O por que no, podemos sacrificarla en un altar y conseguir algún objeto especial.

Y ya de paso podemos robar la calavera dorada, que siempre activa una trampa como una gran bola rodante, un claro guiño a Indiana Jones.

En las tiendas o escondidos en cofres podemos encontrar multitud de objetos diferentes, desde guantes que nos permiten agarrarnos a cualquier pared, paracaídas o brújulas, entre otros. Pero si llevamos a cuestas a la damisela o a la calavera, pues no podremos acarrear otros objetos y armas, que van desde piedras a pistolas, pasando por boomerangs. Cualquier cosa que agarremos, la podemos usar para eliminar a nuestros enemigos. Y si, también podemos usar a la damisela como arma arrojadiza. Así pues, Spelunky presenta una gran variedad de opciones y estilos que no son palpables a simple vista. Y lo mejor es que iremos descubriendo nuevas cosas a medida que vayamos jugando (y muriendo). El balance del juego es fenomenal.

Cada área presenta un aspecto distintivo, con sus únicos enemigos cada vez más letales a medida que descendemos. El aspecto es fresco y alegre, acompañado por una curiosa banda sonora mezcla de retro y jazz.

Para crear incluso más variedad, puede que el nivel se presente a oscuras y, si ya tenemos que pensar que acarrear no nos queda más elección que llevar una antorcha con nosotros. Encontrarse con dicho nivel puede que nos haga soltar un improperio -y si hay niños alrededor decid que lo hacéis para probar el eco de la caverna-. Hay veces, que en lugar de serpientes, sapos y murciélagos, nos encontraremos con un nivel tenebroso, donde los enemigos son vampiros, zombies y demás habitantes de los cementerios.

Debemos avanzar con cuidado, pero si nos demoramos mucho spelunkeando por ahí, un fantasma mortífero nos perseguirá. Así que más vale ser cauto, pero no entretenerse innecesariamente. Esto hace que siempre tengamos una sensación de apresuramiento que, probablemente, nos haga causar aún más errores (pero nos de más satisfacción al alcanzar el final).

La muerte es permanente, pero existe la posibilidad de guardar el progreso tras cada área si la superamos unas cuantas veces y damos ciertos materiales a un hombre que nos espera al final. Dicho amigo cavará túnel en el menú principal, permitiéndonos llegar a poder empezar en áreas más avanzadas directamente.

Spelunky también tiene un modo cooperativo local, donde podemos descender a las profundidades junto con otros tres. Este modo es el caos asegurado -y sus consecuentes risas- ya que hay que ponerse de acuerdo sobre el camino que seguir y vigilar con las bombas que uno lanza. Aunque si no hay acuerdo, el jugador principal puede ir a su bola, ya que la cámara solo lo sigue a él, haciendo desaparecer a sus amigos de la pantalla -y haciendo aparecer más pruebas del eco con nuevos improperios por parte de los colegas.

Además, hay un modo competitivo, también local, en el que los jugadores se enfrentan a por todas en una pequeña sala. Velocidad y reacciones rápidas son necesarias para sobrevivir los escasos segundos en los que nuestros contrincantes tarden en morir, por nuestras acciones o empalados por error.

Conclusión

Spelunky no nos pone las cosas fáciles. En este juego moriremos más que con el Dark Souls, además de la muerte permanente que nos hará volver al inicio una y otra vez. Sin embargo, no hay dos inicios iguales, ya que los niveles se generan aleatoriamente haciendo que no sea tedioso volver a empezar. No hay que dejarse engañar por su aspecto inocente y su aparente simplicidad, ya que Spelunky esconde un montón de sorpresas agradables y permite muchos estilos de juego para alcanzar la puerta del final del nivel. Esto hace que el juego sea muy profundo y fresco, con un montón de horas de diversión trepidante por delante. Jugadores hardcore del mundo: !ya tardáis en spelunkear! Sin duda, este es uno de los mejores títulos del verano.

Ficha

  • Desarrollo: Mossmouth
  • Distribución: Microsoft
  • Lanzamiento: 29/06/2012
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 1200 MSP

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