Socom: Special Forces

Si ha habido una franquicia exclusiva de Playstation que fuera sinónimo de juego online de calidad, ésa ha sido sin duda alguna SOCOM. Ya en PS2, cuando todo el mundo alucinaba por lo bien que funcionaba (y sigue haciendo) Xbox Live, los chicos de Zipper se sacaron de la manga un juego realmente adictivo que nos hacía sentir como si fuéramos miembros de un cuerpo de marines, además de ofrecernos un multijugador online que marcó una época en PS2. Con estos antecendentes, todos esperábamos ansiosos ver qué nos podía ofrecer la saga en PS3, y aunque hubo un pequeño traspiés con Confrontation (el cual era divertido, pero tenía fallos a patadas), Zipper vuelve a la carga con SOCOM: Special Forces (o directamente SOCOM 4 en EEUU). Sin embargo, esta vez no querían ofrecernos más de lo mismo, sino que han añadido varios cambios para atraer nuevos seguidores y mantener la gran comunidad que ya habían establecido. ¿Lo habrán conseguido o será mejor recordar la franquicia por lo que era en lugar de en lo que se ha convertido?

Logo de SOCOM: Special Forces

 El primer cambio que nos encontramos es la mayor importancia del modo campaña, lo cual se traduce en una historia más trabajada. Básicamente, el protagonista es el Comandante (dirán su nombre un par de veces en todo el juego, por lo que mejor llamarle así), que ha sido envíado por la ONU a una región del Sudeste Asiático para cumplir una misión de reconocimiento. Como os podréis imaginar, todo se va al garete, dejando a nuestro protagonista y a su escuadrón prácticamente solos contra un movimiento rebelda (llamado Naga) que pretende causar mucho daño a la economía mundial.

A pesar de lo que pueda parecer en un principio, el guión no es demasiado profundo, y de los cinco miembros de nuestro pelotón, los que más importancia tienen son a los dos personajes que controlaremos: el Comandante y Cuarenta y Cinco, la letal teniente surcoreana que es toda una experta en la infiltració y el sigilo. Por lo demás, la historia parece sacada de una película de acción con el cliché de “cinco soldados contra todo un ejército para salvar el mundo” y con un giro argumental hacia el final del juego que se ve venir desde la primera fase. Sin embargo, la historia cumple su objetivo, que no es otro que motivarnos (aunque sea ligeramente) a seguir avanzando por este divertido modo campaña.

SOCOM: Special Forces

Éste es el escuadrón que hará temblar a todo un ejército durante el modo campaña

Estos son los cambios a nivel argumental, pero en la jugabilidad son todavía más notables. Para empezar, diremos adiós al anterior sistema de órdenes para adoptar uno excesivamente simple, que se basa en utilizar la cruceta para marcar enemigos o puntos de ruta para cada una de las dos partes del escuadrón. Sin embargo, diremos adiós a muchísimas acciones tácticas de anteriores entregas, como irrupciones en habitaciones, lanzar granadas, adoptar una postura ofensiva o defensiva, etc. Esta simplificación le sentó muy bien a Rainbow Six Vegas porque se mantenían muchas opciones para realizar interesantes tácticas, pero éste no es el caso. Al menos podremos decir cuándo podrán efectúar las órdenes que les hemos dado, algo que será esencial en los últimos niveles o en las mayores dificultades.

Otro cambio significativo es que los 14 niveles del modo campaña (que os durará 6-8 horas) son infinitamente más lineales que antes, eliminando así la posibilidad de cumplir los objetivos en el orden que deseemos o, directamente, reducir las posibilidades de acción en pos de un desarrollo mucho más encriptado que nunca. Esto juega a su favor en el apartado de la espectacularidad, como los enfrentamientos con los tanques o helicópteros, pero se aleja en parte del realismo que caracterizaba a la franquicia.

SOCOM: Special Forces

Otro cambio bastante importante es la regeneración de salud. Así es, la franquicia abraza la moda en los shooters actuales, y si bien esta “novedad” beneficia al nuevo desarrollo de la campaña, elimina parte de la intensidad de antaño de estar con muy poca vida y mucha misión por delante.

Por suerte, no todos los cambios alejan esta entrega del espíritu SOCOM, ya que el nuevo sistema de coberturas y el sigilo son muy bien recibidos. Por un lado, el poder cubrirnos tras partes del escenario es algo que se hacía muy necesario, y que se ha implementado bastante bien. Por otra parte, el sigilo será el protagonista en las fases en las que controlemos a Cuarenta y Cinco, ya que estaremos solos y en una gran desvenaja numérica frente al enemigo. Estas misiones suponen un soplo de aire fresco entre tanta acción, y si bien pueden llegar a ser bastante emocionantes, también es cierto que se basan demasiado en el ensayo y error por culpa de lo pasilleros que resultan los niveles.

Por su parte, las fases de acción son bastante más sencillas que antaño, por lo que si queréis un buen reto o bien subís la dificultad desde el principio u os encontraréis con tiroteos más sencillos hasta los últimos niveles. Es cuando la cosa se complica cuando el juego muestra su mejor cara, ya que ahí es cuando tendremos que marcar a los francotiradores como la principal prioridad de nuestro escuadrón o marcarles las mejores coberturas. Aunque tranquilos si acaban siendo abatidos, ya que se podrán reanimar entre ellos bastante fácilmente salvo en la mayor dificultad, lo cual sería otro problema del juego.

SOCOM: Special Forces

Cuarenta y Cinco no se anda con chiquitas cuando va en solitario

Sin embargo, y como todos sabemos, SOCOM es una franquicia conocida por el modo online, y aquí es donde el juego nos muestra su mejor cara. Eso sí, al igual que la campaña, tiene un buen número de cambios. El principal y que seguro disgusta a los seguidores de siempre es la completa eliminación del sistema de lobbys por el típico matchmaking. Porque no sé vosotros, pero el encontrar fácilmente partidas de las diferentes zonas del mundo era uno de las cosas más gratificantes de la saga y no me hace demasiada gracia que se lo hayan cargado.

Igualmente, el número de modos jugables ha sido ampliamente reducido: sólo habrá cuatro opciones competitivas y dos cooperativas. Eso sí, las seis son de lo más divertidas que hay. En la parte competitiva, nos encontraremos con el típico duelo a muerte por equipos, capturar la bandera y conquista, además del genial “Bomb Squad”. Aquí, un jugador se convertirá en un desactivador de bombas, que será más fuerte y tendrá unas armas que harán mucha pupa. Por contra, él será el único que podrá desactivar las tres bombas que hay repartidas por el mapa, teniendo el equipo contrario la tarea de defenderlas. En este modo es el que seguramente más disfrutaréis, ya que se pueden asistir a algunos momentos realmente espectaculares como el técnico de explosivos, siempre y cuando todos jueguen en equipo, claro está.

SOCOM: Special Forces

Si alguna vez queríais entrar en la película "The Hurt Locker" no os podéis perder el modo "Bomb Squad"

Sin embargo, en el multijugador nos encontramos con un aspecto polémico: el “callofdutizado” sistema de juego. Sí, el título nos permite jugar con las normas clásicas o hasta personalizar si podemos cubrirnos, el número de reapariciones o si el sistema de salud se regenera o no, pero la mayoría de la gente está jugando con las normas nuevas. Es cierto que si se juega en equipo se puede ver que nos encontramos ante un SOCOM evolucionado con la necesidad continua del juego en equipo y, algo tremendamente positivo, la ausencia de “perks” para mantener el online algo más realista. Eso sí, todos los mapas están muy diseñados, y es una auténtica pasada jugar cuando están llenos con los 32 usuarios posibles.

A pesar de todo esto, el cooperativo es sin duda la modalidad multijugador más trabajada, ya sea cuando nuestro objetivo es matar al líder enemigo o recuperar una información. Estas fases se parecerán a las que hemos podido hacer frente en el modo campaña, pero al jugar con un equipo de humanos y poder poner todo en la dificultad más alta, es aquí cuando el aspecto táctico y cooperativo será fundamental, haciendo que las partidas sean tremendamente intensas en caso de que haya que reanimar a un compañero (cargaos bien con granadas de humo) o nos quedemos sin munición en los tiroteos más emocionantes.

SOCOM: Special Forces

Si hay una característica muy bien hecha es la de la progresión compartida entre todas las modalidades del juego. En lugar de tratarse de ir subiendo de rango (algo exclusivo para el multijugador), cada arma se irá haciendo más poderosa al ir desbloqueando sus accesorios a medida que las vayamos usando. Así, el modo campaña nos puede venir de perlas para potenciar un rifle de asalto y conseguir las mirillas o el lanzagranadas, motivándonos así a jugar en todos los modos que nos ofrece el juego.

Además de poder usar el mando tradicional, SOCOM: Special Forces nos da la opción de utilizar Playstation Move y el Sharp Shooter. Si bien no he podido probar este último aparato, el sensor de movimiento funciona bastante bien y es muy preciso. Eso sí, si tenéis que optar por un modo de control exclusivo, lo más seguro es que acabéis siempre jugando con el Dualshock 3 y el Move para algún momento ocasional.

SOCOM: Special Forces

Gráficamente, el juego puede definirse como estable. En todo momento, la acción se mantendrá a unos 60 frames por segundo a pesar de que la pantalla se llene de explosiones y demás efectos. Otro aspecto en el que el juego destaca es en los modelos de los personajes, sobre todo en las escenas de vídeo. Por contra, los escenarios (a pesar de tener algunos elementos interactivos) no es que sean demasiado espectaculares, redondeando unos gráficos ni muy buenos ni muy malos. A pesar de esto, el juego permite usar el 3D estereoscópico, aunque no será una opción que todo el mundo pueda disfrutar.

Afortunadamente, el sonido sí que destaca por todos lados. Para empezar, el juego nos viene doblado al castellano con unas voces muy buenas y fácilmente reconocibles de las mejores películas de acción. Los efectos de sonido y de las explosiones son igualmente muy realistas y atronadoras. Pero reconozcámoslo: lo mejor es la música a manos de Bear McRary (el compositor de series como “Terminator: Las Crónicas de Sarah Connor” o “Battlestar Galactica”).

SOCOM: Special Forces

La música os meterá en situación en todo momento.

Conclusión

SOCOM: Special Forces es una buena entrega que consigue revitalizar la franquicia gracias a una campaña divertida y un multijugador realmente divertido. Sin embargo, el juego no es perfecto, ya que los gráficos no están a la altura y hay muchos cambios que seguro no agradan a todos los aficionados a la franquicia. Porque hay que admitirlo, esta es la entrega de la saga que menos te hace sentir miembro de un escuadrón de asalto medianamente realista.

A pesar de esto, el juego es un título de acción que os hará pasar unos grandes momentos con vuestra consola y que, más o menos, gustará a los que estaban buscando una buena opción de acción peliculera y táctica al mismo tiempo, además de ser otro juego que usa Playstation Move, algo que desgraciadamente no ha sido muy frecuente desde su lanzamiento y es de agradecer y más cuando se usa así de bien.

Lo mejor

  • El modo multijugador competitivo, y en especial el modo “Bomb Squad”.
  • Las amplias opciones de personalización de las partidas multijugador.
  • Lo divertido que resulta el modo cooperativo.
  • Las voces en castellano y la música de Bear McRary.
  • El sistema de progresión de las armas.
  • Poder usar Playstation Move y que funcione bien.
  • El modo campaña es divertido…

Lo peor

  • … aunque dure 6-8 horas y la historia sea tremendamente predecible.
  • La dificultad se ha reducido bastante.
  • No todos los cambios (como la regeneración automática) harán mucha gracia a los seguidores más acérrimos.
  • Gráficamente (si bien no es malo) no está a la altura de las grandes exclusividades de la consola.

Ficha

Portada
  • Desarrollo: Zipper Interactive
  • Distribución: Sony
  • Lanzamiento: 20-04-11
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 69.95€

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