Shadows of the Damned

Hay juegos cuya carta de presentación hacen que se te ericen los pelos de la espalda. Empieza como un leve cosquilleo, y acaba convirtiéndose en una pequeña descarga eléctrica que recorre tu espinazo. Juegos sobre los que sólo oír quien está detrás de ellos, sabes que deben ser jugados si o si.

Y este es el caso de Shadows of the Damned. Juego cuyos nombres incrustados en la caratula hacen que empieces a salivar, hacen que desees introducirlo de forma salvaje dentro de tu excitada y ansiosa consola, deseosa de correr el código de ese juego. Echo totalmente normal cuando en una misma portada mezclamos nombres como Shinji Mikami, Suda 51 y Akira Yamaoka.

Shadows of the Damned

Si hace poco os trajimos el análisis de un macho alfa como Duke Nukem, en esta ocasión os traemos un serio aspirante a desbancarlo de su trono como gran macho de los videojuegos, y es que un tipo cuya frase de presentación antes de enfrentarse a un típico jefe final es:

Mi nombre es García ‘fucking’ Hotspur, cazador de demonios y asesino de pendejos como tú

No deja lugar a dudas del tipo de aventura que puede protagonizar, que no es otra que: “Imagina ser un cazador de demonios mejicano, cabreado, y con muy mala ostia”. En esta aventura recorreremos el infierno acabando con todo engendro viviente mientras nos dedicamos a blasfemar con una mezcla de español latino e inglés que le da un toque exótico y peculiar al placer de desmembrar y decapitar enemigos a tiro limpio.

Hablaremos claro, Shadows of the Damned no va a gustar a todo el mundo, es un juego sumamente peculiar que entusiasmará a algunos, y será dilapidado por los demás. Por momentos parece que han querido esforzarse tanto con la idea de crear algo atípico, bizarro y estrambótico que se ha perdido un poco el norte al diseñarlo, dejando de lado algunos conceptos que lo convierten en un producto con demasiados altibajos.

Una cosa la tenemos clara, el juego lleva la firma de sus creadores, podemos considerarlo sin ningún tipo de pudor como un “juego de autor”, donde los implicados han hecho lo que les ha salido de los mismísimos, creando una estética que recuerda a las películas de serie B, con una atmosfera grotesca y bizarra, y un humor sumamente gamberro.

Shadows of the Damned

Así son las cosas, siempre que entra una tia buenorra en tu vida... aparece un chulo de discoteca para levantártela... la triste vida de los gamers...

Encontramos el toque de Suda 51 por todas partes, con constantes detalles propios de una mente excéntrica, que roza la demencia… cosas como cabezas de ciervo que alumbran en la oscuridad, puertas custodiadas por cabezas de bebe que quieren comer ojos, cerebros o fresas, puertas con enredaderas de “pelo púbico de demonio”, o consumir corazones humanos para sobrevivir entre la oscuridad…

También encontramos algunos toques de Mikami, pero no demasiados, como por ejemplo el control del personaje, una mezcla no demasiado brillante entre lo que vimos en Resident Evil 4 y Vanquish, con un control poco fluido y una cámara que en ocasiones te deja bastante vendido. Además de un personaje llamado Christopher que nos recordará al Buhonero de RE4 en su cometido. A cambio de darle gemas blancas, que recogeremos de los demonios caídos, nos dará diferentes obsequios como:

  • Gemas rojas, con las que podremos mejorar armas y atributos.
  • Munición para todas las armas que tengamos.
  • Alcohol, con el que recuperaremos energía sin sufrir ningún tipo de consecuencia en forma de resaca mañanera.
Shadows of the Damned

Aquí tenemos al dúo protagonista posando para la posteridad, mirada perdida al horizonte y barbilla en alza, como debe ser.

Por último encontramos la firma de Akira Yamaoka en la banda sonora, que nos deja una obra más que digna sin llegar a la genialidad de otras ocasiones, con melodías peculiares que nos acompañarán en todo momento, aportando una gran dosis de culpa a la magnífica ambientación del juego. Nos encantaría preguntarle en que estaba pensando cuando compuso la melodía del la Lámpara Sushi que nos guía por zonas oscuras, simplemente surrealista… pero sublime.

Shadows of the Damned es como comerse una fruta sin acabar de madurar, sigue estando buena, pero en vez de encontrar su dulzor característico encuentras con sorpresa esa acidez que algunos adoran y otros detestan. Es un juego de contrastes, con grandes ideas y con incomprensibles defectos, pero que probablemente te atrape por su mecánica dinámica, su mundo surrealista, y el carisma de sus personajes.

Shadows of the Damned

Rios de sangre con presas echas de cuerpos humanos amontonados, y nos escandalizábamos en los ochenta por la película de holocausto caníbal!

La historia no tiene demasiada profundidad, ni la necesita para conquistarte. Somos un respetado y sádico cazador de demonios, que gracias a su buen trabajo ha hinchado los cojones de Flemming , jefazo del inframundo. Harto de que diezmemos a su ejército, se planta en nuestra casa y nos dice que o paramos de dar por saco, o no volveremos a ver a nuestra amada, Paula, una tía cañón a la que veremos constantemente en picardías o ropa interior mientras es descuartizada una y otra vez… Como es lógico, ante semejante tesitura, respondemos liándonos a tiros y lanzándonos de cabeza al infierno para masacrarlo y volver con nuestra querida sana y salva… Supongo que estaréis conmigo al pensar que no es la típica reacción que haríamos cualquiera de nosotros en la vida real, seguramente optaríamos por marcarnos un Yao Ming en toda regla.

Así que el juego se basa en recorrer una versión bastante peculiar, distorsionada e incluso enfermiza del infierno, mientras empuñamos a un alocado y ligeramente cobarde demonio redimido llamado Johnson. No se nos aclara el porqué de la amistad entre García y este demonio arrepentido, pero la utilidad de este multiforme capaz de convertirse en varias armas y vehículos según lo necesitemos, será esencial para que García consiga recuperar a Paula.

Shadows of the Damned

Tienes un euro neeeeenggg??

Es precisamente este extraño infierno, junto a la relación y diálogos entre García y Johnson, la gran fuerza de persuasión de este juego. Con un humor macabro y unos niveles de violencia desmedida y gore muy, muy altos, que nos harán disfrutar mientras pasamos las horas reventando cabezas de demonio a tiros o a golpe de antorcha, la forma más habitual de Johnson durante la aventura.

Uno de los problemas del juego es su mecánica repetitiva:

  • Avanzar hasta una zona
  • Se cierran las posibles salidas
  • Matas a todos los engendros del diablo que te aparezcan
  • Desbloqueas la zona
  • Accedes a una nueva zona
  • Volver al punto 1

Cuando los demonios estén inpregnados de oscuridad nuestras armas no les harán efecto… deberéis usar el disparo de luz especial que tienen todas las armas para ‘curarlos’

En ese aspecto el juego puede acabar cansando al personal, apenas hay puzles (y son sumamente simples) o zonas donde varíe dicha secuencia, todo se limita a ir reventando demonios e ir mejorando armas y atributos de García mientras escuchamos los insultos a grito pelado que suelta nuestro protagonista cada vez que tiene oportunidad. Los únicos momentos que rompen esta dinámica, son las fases en las que jugamos a una especie de minijuego 2D, algo parecido a un shoot em up de extraño control, donde seguimos llevando a García y seguimos matando demonios.

El otro gran problema del juego tiene que ver son su control, que no es malo, pero después de lo visto por parte de Mikami en Vanquish, consiguiendo un control impresionante con un juego tan sumamente frenético… no entendemos por qué no ha sido capaz de igualar o mejorar el logro con un juego más pausado, y a priori fácil de depurar en ese sentido.

Algunas pantallas se desarrollaran en un peculiar minijuego 3D... se conoce que se cansaron de diseñar guarreridas y salvajadas en 3D y tiraron por ahí.

Como decimos, el control es un poco brusco, aunque al dar la posibilidad de editar la velocidad del giro y otros aspectos en las opciones, te permite que trasteando un poco puedes acabar encontrando algo que te parezca más agradable.

Tendremos una acción de rodar por el suelo para esquivar, la cual extrañamente esta implementada de forma que si te golpean durante la animación no recibes daño en ningún momento… ignoramos si es un bug, o si querían darle una dinámica muy árcade al juego… Pero teniendo en cuenta los fallos en las colisiones cuando lanzamos golpes fuertes con la antorcha… nos inclinamos por lo primero. Por otro lado, a diferencia de RE4 podremos movernos mientras apuntamos sin ningún tipo de problema.

Si la gente diera de comer así a sus hijos, seguro que en futuras generaciones no existirían Justin Bieber ni reggaetones!

El ultimo gran pero que le ponemos, es algo más personal, y es que el diseño de las armas es bastante feo, pero feo de cojones, sobre todo cuanto más las evolucionemos con mejoras… el efecto de aparecer y desaparecer de las manos de García está bien, es original y esas cosas, pero las armas son jodidamente feas.

Al margen de pequeños problemas técnicos heredados del mal uso de Unreal Engine 3, como la carga de texturas… estos son los principales problemas que encontramos en el juego.

No, no os confundáis, en el infierno reventar los huevos al prójimo es pura cortesía y caballerosidad, algo que García tiene a raudales!

Pero no todo son malas noticias, hemos de decir que la ambientación del juego te puede gustar más o menos, pero que es realmente original e inquietante. La ciudad de los demonios esconde multitud de sorpresas, desde demonios vip que conservan genitales, a carteles anunciando todo tipo de fiestas pintorescas, pasando por “la oscuridad”, una gelatinosa y mortal arma que afectara notablemente a la jugabilidad durante la aventura, teniendo que disiparla y esquivarla en todo momento, ya que permanecer en el interior durante cierto tiempo significa la muerte inmediata.

Un sorprendente efecto que consigue el juego, es que por un lado estamos ante una ambientación cuyas escenas son por momentos grotescas y sádicas, con situaciones muy gore y desagradables, llenas de desmembramientos, sangre, vísceras y ensartamientos, pero que al estar envueltas en esa aureola surrealista de humor socarrón y gamberro, no produce sobre nosotros repulsa, todo lo contrario, te parecerá hasta divertido encontrar situaciones que parecen salidas de la película Holocausto Caníbal.

Las cabezas de ciervo tienen una utilidad muy peculiar en el infierno, si les metes un disparo de luz entre ceja y ceja obtendrás un bonito candelabro que disipara la oscuridad.

Otro punto a favor que nos ha gustado mucho, es el sistema de colisiones para los disparos, ya que los enemigos reaccionaran de forma bastante realista (dentro de lo posible, tratándose de engendros del diablo) a los impactos de los disparos, pudiendo desmembrar o decapitar a tiros a los demonios, obteniendo como resultado unas animaciones localizadas bastante conseguidas.

Cristopher, el Buhonero versión demoníaca

Conclusión

Shadows of the Damned es un buen juego, un shooter en tercera persona con el que podrás disfrutar durante un buen número de horas, pero que en el fondo se queda algo corto, al no contar con un modo online que alargue su duración, o una gran rejugabilidad como si le pasaba a Vanquish…. Dejando de lado los defectos que pueden echar atrás a más de uno, es un juego con el que disfrutaras reventando demonios y descubriendo que nueva locura se esconde tras la esquina, o que nueva anécdota surrealista contará García a Johnson. Si te gustan las rarezas atípicas y originales, y no te importa que su dinámica sea un tanto retrógrada para los tiempos que corren, disfrutaras muchísimo de este juego, si lo que buscas es un juego amortizable con un gran número de horas, o con cierta coherencia… te equivocaras si lo compras, en el plano personal me ha encantado, tengo claro que de mayor quiero ser García “fucking” Hotspur.

Lo mejor

  • Originalidad al 100%, nunca encontraras un infierno tan atípico como este.
  • El carisma de Johnson y García es enorme, no son más que tópicos andantes, pero geniales.
  • La mente creativa de Suda 51 nos ofrece detalles que conseguirán hacernos reír en más de una ocasión.
  • Banda sonora muy por encima de la media, una autentica delicia.
  • Sólo en este juego puede ser García ’fucking’ Hotspur.
  • Poder hartarte a beber absenta y tequila sin efectos secundarios.

Lo peor

  • Excesivamente lineal, con dinámica de juego más acorde con un par de generaciones atrás.
  • El control es un tanto tosco y la cámara un poco putilla, aunque se disfruta jugando.
  • Pocos argumentos para rejugarlo, lo que añadiendo la falta de modo online nos da un juego que no te otorgara muchas horas de disfrute.

Ficha

Portada
  • Desarrollo: Grasshopper Manufacture
  • Distribución: EA
  • Lanzamiento: 23-06-2011
  • Idioma: Inglés, subtitulos Castellano
  • Precio: 64,95€

Comentarios

  1. Te lo uvieras jugado en ingles orion ya que es una combinasion de ingles espanol buenisima.
    “My name is Garcia “Fucking” Hotspur, hunter of demons and slayer of pendejos like you!”

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