Rush’n attack ex-patriot

    Rush’n attack fue lanzado originalmente en 1985, en nuestro país fue conocido como Green Beret. Para los más jovenzuelos que no pudieron disfrutar en su día de este gran clásico de los 80, el juego contaba la historia de una unidad de la CIA desplegados en Rusia, su misión era investigar la inteligencia de unos poderosos misiles nucleares que se estaban desarrollando mediante un recurso recién descubierto llamado Ulyssium. Estos eran capturados por los rusos en el contexto de la conocida “Guerra Fría” y éramos enviados para liberarlos y sabotear la amenaza nuclear a través de cuatro niveles (Marshalling Area, Harbour, Air Base and Siberian Camp).

    El gran éxito del arcade original propició unas buenas conversiones a los ordenadores de la época (Spectrum, Amstrad, Commodore y MSX) a cargo de Imagine Software, destacando la fantástica versión de NES (versión que se encargó la propia Konami, aunque con diversos cambios respecto la versión arcade). Cuatro años después apareció en los salones recreativos la única secuela, “Missing in Action”, un juego que cambió la ubicación a la guerra de Vietnam, con una mecánica igual que la del original pero con gráficos mejorados. A pesar de apuntar maneras, no gozó del mismo éxito que su predecesor y cayó en el olvido y sin versiones domésticas.

    Rush'n attack ex-patriot

    Han tenido que pasar más de 20 años para que Konami decida rescatar otro de sus grandes clásicos. De la mano del estudio checo Vatra y apelando a la nostalgia, nos llega este Rush’n attack Expatriot, un juego de plataformas de acción de sigilo que rememora aquellos acontecimientos en la época de la Guerra Fría. El juego nos pone en el papel del sargento Sid Morrow (conocido como Wolf Spider y traducido horriblemente en el juego como Araña Lobo), el cual es enviado de nuevo a Rusia para rescatar a unos compañeros a la vez que investiga y sabotea una poderosa arma secreta, creada por un científico algo perturbado.

    El juego se desarrolla en un plano horizontal en 2D sobre escenarios poligonales en 3D y consta de tres niveles, y aunque dicho así puede parecer corto, nada más lejos de la realidad, ya que cada uno de ellos nos lleva alrededor de una hora y media (un poco más si nos entretenemos a encontrar todos los coleccionables en forma de Ulyssium que hay repartidos a lo largo de dichos niveles). Estos nos llevarán por diversas zonas interiores y exteriores  (celdas de prisioneros, fábricas nucleares o silos de armamento) buscando llaves o activando interruptores para acceder a otros lugares, contando con un mapa donde veremos la posición de nuestros enemigos y las zonas a las que debemos dirigirnos. A todo ello hay que añadir el componente de rejugabilidad que posee el juego, característico de los videojuegos de antaño, que fácilmente alargará la vida útil del juego.

    Rush'n attack ex-patriot

    A medida que avanzamos por los niveles, nos encontramos con una limitada variación de enemigos, para enfrentarnos al final de cada nivel con el correspondiente jefe final. En los escenarios disponemos de recónditos lugares como puertas, agujeros o tejados, donde escondernos y sorprender a los soldados, secuencias donde entra en acción el componente de sigilo que tiene el juego, y a las que hay que añadir el movimiento de andar en cuclillas para no hacer ruido y sorprender al enemigo por la espalda.

    Armados con un cuchillo vamos despachando a cada uno de estos enemigos, los cuales van soltando sus armas (un rifle de asalto, lanzacohetes y lanzallamas) cuando les da la gana y que podemos usar (pues no hemos encontrado una uniformidad con esto, dejándolo en manos del azar), aunque apenas nos dejaran munición para matar a un par de soldados. Esta acción se vuelve más interesante con los movimientos combo que vamos desbloqueando, los cuales consiguen espectaculares ejecuciones con nuestro cuchillo.

    Rush'n attack ex-patriot

    Los elementos de plataformas como saltos de cornisa (al más puro estilo Prince of Persia Classic), subir escaleras e incluso trepar por paredes (como si se tratase del mismísimo Spiderman), le otorgan esa clásica jugabilidad de los 80 pero adaptada a los tiempos modernos, con una barra de salud (sería impensable en los tiempos que corren que una sola bala o golpe nos matara) y puntos de guardado muy bien repartidos por los niveles.

    A lo largo de los escenarios encontramos elementos como botiquines, granadas, chalecos, gafas de visión nocturna o máscaras de gas, entre otros. Algunos resultan especialmente útiles, como los botiquines o las granadas, otros en cambio (máscara de gas o las gafas de visión nocturna) resultan bastante inútiles, no por el objeto en cuestión sino por el escaso uso que se le da (apenas los usamos en un par de ocasiones en todo el juego).

    Rush'n attack ex-patriot

    A pesar de los intentos por permitir al jugador cierta libertad, el juego resulta bastante lineal (algo obvio si tenemos en cuenta que estamos ante una revisión de un arcade ochenteno) y con frecuencia no es posible dar marcha atrás hacia otras áreas. Esto sumado a una mecánica bastante repetitiva y con poca variedad en la oferta, repitiendo el mismo proceso de saltar, esconderte y acuchillar, una y otra vez, provoca que el juego se vuelva un poco monótono.

    A nivel gráfico, el juego luce bastante bien, con un buen uso del motor gráfico Unreal Engine 3, y unas animaciones más que aceptables (que van alternando algunas notables con otras más deficientes). No en cambio en las secuencias donde nos narran los acontecimientos, a modo de viñetas de cómic, que desmerecen el buen aspecto general. El diseño de los niveles se basa en las mismas texturas constantemente, lo que ofrece cierta sensación de repetición y poca variedad en los entornos. Lamentablemente observamos pequeños parones en los puntos de control y los típicos problemas de carga de texturas del motor Unreal Enghien 3 (el llamado tearing).

    Rush'n attack ex-patriot

    Los sonidos del juego son lo que se puede esperar de un juego arcade de estas características, ni más ni menos. Buenos sonidos y sencillas melodías de fondo que acompañan la aventura. En cuanto a las pocas voces que hay (por supuesto en inglés) son una absoluta decepción, con un doblaje deplorable y todavía peor su actuación, carente de expresividad y sin llegar a transmitir sensación alguna (claro que los poco inspirados diálogos no ayudan en absoluto).

    Conclusión

    Teniendo en cuenta todos los aspectos negativos, el título ofrece unas horas de lo más entretenidas. Sí es cierto que no tiene las cualidades o el carisma de otros grandes juegos como Shadow Complex, y aunque la campaña es más larga de lo que suele verse en un título arcade, la naturaleza repetitiva del juego reduce considerablemente su valor, quedándose en ese umbral de un título entretenido pero con un potencial poco aprovechado. Un juego recomendable para los amantes de los arcades clásicos de los 80-90 (quienes sabrán sacarle partido) y para los seguidores del original Green Beret, que pese a no parecerse demasiado, nos ofrece buenas dosis de entretenimiento.

    Lo mejor:

    • La recuperación de un gran clásico
    • Jugabilidad clásica adaptada a los tiempos modernos
    • Buena duración tratándose de un juego arcade

    Lo peor:

    • Ítems muy poco aprovechados
    • Historia floja y mal contada
    • Apartado técnico mejorable
    • Poca variedad de situaciones

    Ficha

    Portada
    • Desarrollo: Vatra Games
    • Distribución: Konami
    • Lanzamiento: 30-03-11 (XBLA) / 30-03-11 (PSN)
    • Idioma: Español
    • Precio: 800MSP (XBLA) / 9,99€ (PSN)

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