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Puppeteer

Puppeteer

Este está siendo un fantástico año para los fans de las plataformas, y sobre todo, para los usuarios de Playstation. Ya hemos podido disfrutar de Guacamelee!, Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo, Rayman Legends, y ahora nos llega el exclusivo Puppeteer, obra de Japan Studio y que contribuye a mejorar todavía más este último ciclo de Playstation 3 antes de la llegada de la nueva generación.

La premisa del juego es bien simple: estamos viendo una representación teatral de las aventuras de Kutaro, un niño cuya alma fue apresada por el malvado Rey Oso Luna, convirtiéndolo así en una marioneta sin una cabeza fija y estando atrapado en la Luna. Sin embargo, ante la pureza de su corazón, las mágicas tijeras Cálibrus lo eligen para ser el nuevo campeón de la Luna, y junto a Pikarina, la hija del Dios Sol, tendremos que acabar con los generales del villano, y devolver todas las almas que ha engullido, y con las que pretende dominar el universo.

Puppeteer

Es muy importante recordar lo de la obra de teatro, ya que es el gran atractivo de la historia, y del juego en general. Todo el argumento nos lo irá relatando un narrador que de vez en cuando se meterá con nuestros personajes, desternillantes algunas de las discusiones que tiene con Pikarina. Además, como podéis ver en las imágenes del análisis, siempre podemos ver los focos, el telón, y todo está hecho con marionetas.

Por eso, el juego se divide en actos, hay incluso números musicales y escucharemos los aplausos o abucheos del público dependiendo de nuestra actuación. Todo con muchísimo sentido del humor en las numerosas cinemáticas, haciendo que sea imposible no estar con una sonrisa de oreja a oreja mientras estemos jugando, además de echarnos unas buenas risas con sus constantes juegos de palabras. Así que aunque el argumento no sea gran cosa, tanto humor y diversión lo compensan con creces.

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Esta simpatía también nos la encontramos en la jugabilidad, que es la de un plataformas clásico a más no poder, ya que nuestra forma de avanzar siempre será la de ir hacia arriba, abajo, izquierda o derecha, evitando por el camino a los enemigos y trampas que nos intentarán frenar. Para poder superar tantos obstáculos, Kutaro tiene a Cálibrus, con las que no sólo podremos atacar a los enemigos, sino que serán la pieza clave de casi todas las secciones de plataformas.

Como os podéis imaginar, unas tijeras en un mundo de marionetas puede hacer mucho daño, y de eso se trata: cortar los numerosos elementos interactivos para impulsarnos por el aire, y así superar grandes precipicios. Es más, si empezamos a cortar por una cuerda, iremos a toda pastilla por un camino prefijado (con alguna bifurcación ocasional), teniéndonos que preocupar por la velocidad o saltar en el momento adecuado.

Junto a esta habilidad, Kutaro puede ponerse cualquier cabeza que se encuentre, lo que también será un indicador de nuestra vida. Por cada golpe que recibamos, perderemos una cabeza (hay unos segundos para recuperarla), y si nos quedamos sin ninguna, perderemos una vida. Sin embargo, hay unas cabezas fijas que nos dan los poderes de los campeones de la Luna, y que según las vamos obteniendo, van haciendo más interesantes las secciones de plataformas al incluir más y más trampas que sortear con una habilidad u otra.

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La cabeza del ninja nos permitirá lanzar bombas, la del pirata usar un gancho, y la del luchador aplastar objetos. Estas habilidades también sirven para el combate, que si bien no es muy importante dentro del juego, sí que nos da algo de libertad para acabar con los enemigos de la forma que queramos: a tijeretazos, con bombas o aplastándolos.

De vez en cuando, habrá secciones donde Kutaro irá en un vehículo, que será entonces cuando “sólo” tendremos que preocuparnos por saltar o agacharnos en el momento adecuado. Los que tampoco podían faltar eran los jefes finales, de los que hay bastantes en el juego, siguiendo el patrón clásico de estos enemigos: esquivar sus ataques, que expongan su punto débil, atacarlo, y repetir el proceso tres veces en total (cada vez más complicado todo, claro). Eso sí, los QTE para acabar con todos estos jefes como que a veces sobran.

Algo muy curioso es lo de las cabezas que podemos llevar (hay más de 100 posibles), ya que hay zonas en las que, si activamos la cabeza (una animación de lo más graciosa), activaremos ciertos mecanismos. A veces nos darán facilidades para una zona del juego, otras chispas de la Luna, u otras nos llevarán a las fases de bonificación. Esto hace que sea muy importante el encontrar todas las cabezas, y no perderlas en momentos poco apropiados, lo que aumenta la rejugabilidad si queremos activar todas las cabezas en sus correspondientes lugares.

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En todo momento nos acompañará Pikarina, a la cual podemos dirigir con el stick derecho. Gracias a ella podremos activar muchos de los secretos que esconden los niveles, acceder a cabezas ocultas, o encontrar detalles que nos hagan reír. A veces, dado el ritmo de una sección, es casi imposible el poder llevarla a todos los sitios interesantes, por lo que aquí entra en juego el segundo jugador. Si queremos jugar con alguien, el segundo usuario controlará a Pikarina, que si bien no se tiene que preocupar por los saltos, consigue más importancia al poder atacar a los enemigos o recoger chispas por su cuenta. Creedme, con todo lo que esconden los niveles, este segundo usuario siempre va a tener algo con lo que interactuar si así lo desea.

Con todo esto, los siete actos bien pueden durar unas 8-10 horas, aumentando a esta cifra algo más si queremos conseguir absolutamente todo lo que ofrece el juego. Así que, por los 40 euros que vale el título, estamos ante una aventura la mar de completa, pero que tiene un par de pegas.

La principal es su baja dificultad, siendo realmente fácil acabar todos los niveles con más de 70 vidas en nuestro poder, habiendo muerto menos de 10 veces en toda la aventura. Y lo peor es que muchas de estas muertes son por culpa del propio juego, ya que la precisión que se requiere en algunos saltos está mal ajustada, ya que a veces Kutaro no se agarra a un saliente o cosas por el estilo. Me pasó en un par de secciones nada más, pero sí que se nota de simplemente saltar sin cortar, la precisión no es que sea demasiado alta.

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Gráfica y artísticamente, estamos ante una verdadera joya. La enorme variedad de escenarios (ciudades mexicanas, bosques encantados, ciudades submarinas, barcos pirata y mucho más) y la gran cantidad de elementos que hay en pantalla es increíble. Sobre todo porque todo está hecho como si fuera de cartón, papel y tela, para mantener en todo momento la ilusión de estar en una obra de marionetas, sin que por ello se resientan las animaciones o la fluidez de toda la acción. En serio, es ver el juego en movimiento, y empezar a sonreír y alucinarse por lo bien que luce.

Con el sonido también se han salido, ofreciendo un doblaje al castellano sublime. Y esto es algo muy de agradecer, ya que con tantas líneas de diálogo, que las voces tengan un nivel tan alto hace que nos metamos de lleno en la acción sin ningún problema. Además, se han adaptado genial muchas expresiones y chistes al español, para que nunca nos resulten extraños y podamos reírnos sin problemas. La música también es de un nivel altísimo, manteniendo siempre una esencia muy mágica, pero al mismo tiempo dando seriedad y epicidad a los momentos más trepidantes del juego. Mención especial para los dos momentos musicales, muy divertidos y bien integrados en el propio juego.

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Conclusión

Puppeteer es pura magia, y todo un regalo para los amantes de las plataformas. Desde el primer minuto nos estaremos riendo y sorprendiendo con la imaginación que desprenden todos y cada uno de los escenarios y cabezas de Kutaro, además de disfrutar de geniales secciones de plataformas y jefes finales de toque muy clásico.

Y es que, cuando una baja dificultad es la mayor pega que le puedes poner a un juego, sabes que estás ante un título muy bueno. Además, al salir a precio reducido, es prácticamente imposible resistirse ante semejante oferta de plataformas, risas y diversión. Así que si os gusta el género y tenéis una Playstation 3, no os lo penséis dos veces: con Puppeteer os lo vais a pasar en grande. 

9

Nos consolamos con:

  • Increíbles apartados gráfico y sonoro. Especial mención al perfecto doblaje al castellano.
  • Escenas de vídeo llenas de risas y humor, con geniales personajes secundarios.
  • Jugabilidad de plataformas clásica a más no poder.
  • Muy completo y rejugable para salir a precio reducido.

Nos desconsolamos con:

  • Dificultad bastante baja.
  • Poca precisión en los saltos tradicionales sin uso de las tijeras.

Ficha

  • Desarrollo: Japan Studio
  • Distribución: Sony
  • Lanzamiento: 12/09/2013
  • Idioma: Español
  • Precio: 39,95 €

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