Prototype 2

Tras iniciarse con un gran pie en esto de los sandbox de superhéroes (o antihéroes, según se mire) con The Incredible Hulk, los chicos de Radical Entertainment dieron un pequeño paso atrás con Prototype. Sí, el juego era muy entretenido, destructivo, y divertido, pero tenía algunos problemas que lo alejaban de todo su potencial.

Han pasado ya unos cuantos años, y tras ver lo bueno y lo malo del primer brote de virus Mercer en la ciudad de Nueva York, la historia continúa con Prototype 2 prometiendo, esta vez, la experiencia definitiva de destrucción metamórfica. ¿Lo habrán conseguido?

La historia tiene lugar unos años después de lo visto en la primera entrega. La mitad de Manhattan ha sido destruida, y la Gran Manzana se ha pasado a llamar Nueva York Zero, teniendo tres zonas (verde, amarillo y rojo) dependiendo del grado de infección con el virus Mercer (nombre que le han puesto porque fue él el que lo liberó). Con todo este panorama, un soldado está deseando volver a Nueva York para proteger a su familia, pero antes de llegar, es asesinada por unos infectados. Desde entonces, James Heller clamará venganza contra Mercer (que fue el protagonista de la primera parte) por ser el causante directo de su muerte al infectar la ciudad.

Tras un primer encuentro con Mercer, éste, tras ver la gran fortaleza de Heller, le infecta con el virus y le da los mismos poderes que él. Desde entonces, veremos cómo Heller entra dentro de la categoría de héroes cabreados al máximo a lo Kratos, y usa estos poderes para acabar con Mercer, la Blackwatch (el grupo militar que experimenta con el virus), Gentek (la compañía farmacéutica que lo creó) y erradicar el virus de la faz de la Tierra.

La verdad es que la historia al principio parece que va a ser mucho más personal de lo que acaba siendo algo bastante más simple, pero que es un gran paso hacia delante tras la primera entrega. Quizá se deba a que esta vez, tenemos bien claras las motivaciones de Heller y sus objetivos, además de tener un villano con un plan interesante a sus espaldas. ¿Podría haber sido mucho más? Eso está claro, pero tal y como es, entretiene y, además, va enganchando cada vez más, lo cual ya es algo.

En la jugabilidad, sí que se nota una gran evolución respecto a la primera parte en casi todos los sentidos. Por un lado, la forma de desplazarnos se ha mantenido intacta, ya que es básicamente inmejorable: al pulsar el botón de correr, saltaremos automáticamente los obstáculos que haya delante, y si hay una pared nos pondremos a correr por ella en la dirección deseada. Si queremos ir por aire, tendremos grandes saltos, impulsos y planeos.

El combate es donde más mejoras se han puesto, y vaya si se notan. Heller tendrá cinco poderes de ataque (puños demoledores, látigo, tentáculos, cuchillas y espada), los cuales podremos asignar a la “X” (o “Cuadrado” en PS3) y a “Y” (“Triángulo”) para hacer los combos que queramos. Y si queremos cambiarlos, en mitad de la batalla pulsamos un botón para acceder a la rueda de poderes, y los reseleccionamos. Sencillo, rápido, y directo, lo que hace los combates mucho más fluidos que antes, permitiendo cambiar rápidamente de poderes dependiendo de los enemigos a los que nos enfrentemos (que ya os aviso, habrá una gran variedad entre militares y monstruos infectados). Junto a esto, tendremos dos ataques especiales, que o bien liberan una enorme cantidad de tentáculos por toda la pantalla, o nos permiten controlar a unos monstruos a los que dirigiremos para que nos apoyen.

El caos que eran las batallas ha desaparecido, para dar lugar a peleas en las que tenemos el pleno control. Esto se debe a la habilidad de esquivar los ataques o bloquearlos, para luego realizar diferentes contraataques dependiendo otra vez del enemigo al que nos enfrentamos. Y para que no sea todo muy al azar, si nos atacan a distancia (con los misiles básicamente) veremos un láser que nos ayudará a saber cuándo tenemos que esquivar aunque no veamos el misil hasta el último momento.

Junto a los poderes, dispondremos de todo el armamento militar como rifles de asalto, lanzagrandas, bazookas o hasta los tanques y helicópteros. Todo esto nos vendrá de perlas en muchas situaciones, y proporcionan más posibles tácticas para desarrollar las peleas. Con todo esto, podremos llegar a vivir momentos tan espectaculares como arrancar la parte de arriba de un tanque de cuajo, saltar a otro para coger su lanzacohetes para acabar con varios de los enemigos en pantalla, saltar a un helicóptero y destrozarlo, para caer a tierra y lanzar el ataque final de los tentáculos para librarnos de los militares especiales o de los infectados. Lo bueno es que esta espectacularidad va aumentando según vamos consiguiendo más poderes y hay más tipos de enemigos, lo cual hace que todo el juego sea un espectáculo de destrucción fantástico.

Sin embargo, no todo será machacar, ya que habrá momentos en los que tendremos que infiltrarnos en las bases militares con la capacidad de tomar la forma del último humano que hemos consumido (algo que nos servirá para recargar la vida y los ataques finales). Gracias al radar que lleva Heller de forma natural, podremos ver si un objetivo está siendo vigilado o no, para así ir haciendo consumiciones sigilosas que nos permitirán acceder a nuestros objetivos. Una vez desbloqueada la bomba biológica, hasta podremos crear distracciones para así lograr que no presten atención a un científico al que hay que zamparse sin hacer saltar ninguna alarma. Sin duda, esto es mucho más divertido que antes, y supone un aire fresco respecto a tanta acción desenfrenada.

El infiltrarse significará en ocasiones hacernos pasar por militar y usar sólo armas de fuego o vehículos, dando lugar a misiones bastante interesantes en las que la acción sigue siendo espectacular, pero de una forma muy distinta.

Además de las misiones principales, tendremos las secundarias denominadas “Blacknet”. Para acceder a ellas tendremos que hacernos pasar por militares de la Blackwatch para entrar en unos ordenadores de campo marcados en la ciudad, para así conseguir el nombre del objetivo que activará la misión una vez sea consumido. Pero claro, antes habrá que buscarle, y aquí entra en juego el radar en forma de sónar, lo que hace algo más interactiva la “caza” en lugar de estar marcado por una flecha directamente. Desde ahí, podremos tener misiones de infiltración, acción desenfrenada o de agilidad superando puntos de control dentro del tiempo establecido.

Mientras exploramos, también podremos encontrar equipos de asalto especiales que eliminar, guaridas de infectados que destruir o cajas negras de soldados asesinados que escuchar. Al ir haciéndolo, conseguiremos mutaciones (igual que con Blacknet), que van al margen de la simple evolución de nivel por puntos de experiencia. Con estas mutaciones, se consiguen características especiales, como hacer más daño a los infectados o hacer uno de nuestros poderes algo más poderosos.

Las últimas actividades son las de “Radnet”, a las que solo se puede acceder con el código que viene en el juego (vamos, como un Online Pass). Aquí tendremos series de desafíos y eventos que pondrán a prueba nuestra habilidad, y al ser completados, desbloquean vídeos del “Making Of” del juego, mutaciones especiales, y al hacerlos todos, el skin de Alex Mercer. Estos grupos de pruebas se van desbloqueando semana tras semana desde el lanzamiento del juego, al mismo tiempo que se obtienen recompensas gratuitas para nuestro avatar (Xbox 360) o temas premium (PS3). Como guinda del pastel, se comparan las puntuaciones con los amigos, por lo que son fáciles los piques por ver quién es el más destructivo. Si queremos completar toda la historia, evolucionar a Heller al máximo y completar todas las tareas secundarias, necesitaremos algo más de 20 horas, por lo que hay diversión para rato.

Técnicamente el juego luce genial. La ciudad de Nueva York Zero presenta un gran aspecto diferenciador entre sus tres zonas, y la calidad gráfica en general ha mejorado mucho respecto a la primera entrega, lo que se nota claramente al surcar los cielos y no ver una niebla que nos hace pensar que la Gran Manzana, además de infectada, está fantasma. Esta mayor distancia de dibujado también se traslada en unos diseños y animaciones más cuidadas, que al juntarlas con montones de personajes y explosiones en pantalla, muestran un aspecto espectacular. Algo que me ha gustado es el estilo a lo “Sin City” de las cinemáticas, consiguiendo así un mejor estilo cinematográfico. El sonido se beneficia mucho de un gran doblaje al castellano, ya que las melodías son las típicas que esperamos en cada momento del juego.

Titulo

Prototype 2 es todo lo que no pudo ser la primera parte: espectacular en todo momento, adictivo, variado y tremendamente divertido. Es cierto que le falta un gran argumento y un personaje carismático para llevar la franquicia al siguiente nivel, pero lo que nos encontramos aquí es un título de acción que no va a defraudar a nadie.

Así que a poco que os gustara el primero, o incluso si no os llegó a gustar, en esta ocasión Radical Entertainment ha hecho los deberes para traer a nuestras consolas una épica e increíble aventura de acción.

Lo mejor

  • Muchísimas mejoras en el combate que lo hacen más divertido y espectacular.
  • La gran diferencia entre las tres zonas de Nueva York Zero.
  • Buena variedad entre las misiones de acción e infiltración.
  • Muy buen apartado técnico, que se ve redondeado con el doblaje al castellano.

Lo peor

  • La historia, aunque nos presenta a personajes con unas motivaciones claras, podría mejorar.
  • Que el contenido Radnet sirva como Online Pass.

Ficha

  • Desarrollo: Radical Entertainment
  • Distribución: Activision
  • Lanzamiento: 24/04/2012
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 69,95 €

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Comentarios

  1. Mal, muy mal que ni se haga mención a la excesiva repeticion de todas las tareas del juego, y encima digas que ofrece buena variedad entre misiones de accion e infiltracion, y vuelvas a repetir que el juego es variado. Pero estas seguro q has jugado al juego piltrafilla? es espectacular y todo eso, pero es todo lo contrario a variado. Revisaos eso que no está nada bien

    • En que los objetivos son siempre los mismos, te doy la razón, porque básicamente hay que consumir tal objetivo, destrozarlo o recoger objetos. Sin embargo, me ha parecido muy variado en la forma de afrontarlos: infiltrarse para consumir al científico de turno sin hacer saltar las alarmas, hacerte pasar por militar y cargarte infectados solo con armas de fuego, en helicóptero o un tanque, varios tipos de enemigos (no se puede atacar de la misma forma a un Juggernaut que a un Alborotador, por ejemplo), etc. Es en ese sentido donde el juego me ha resultado muy variado, y gracias a los varios poderes, he podido jugar horas y horas sin pensar que estaba haciendo lo mismo una y otra vez, aunque los objetivos no variaban casi en absoluto.

      A la hora de la verdad, es una cuestión de gustos, y lo que te ha parecido repetitivo, a mí me ha resultado variado 😉

    • Todos los juegos son repetitivos, ya que el juego no va evolucionando de la nada, dime un juego que no sea repetitivo, porque dudo mucho exista tal juego, ya que todo esta limitado por algo, así que Loki no digas algo ilógico.

      Que Luis hizo bien el análisis.

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