Playstation All-Stars: Battle Royale

Cuando se anunció Playstation All-Stars: Battle Royale uno no sabía muy bien qué pensar. Por un lado, poder asistir a peleas entre algunos de los personajes míticos de Playstation era un sueño hecho realidad. Sin embargo, el parecido con Super Smash Bros era tal, que básicamente solo esperábamos una copia con skins diferentes.

Por suerte, según avanzó el desarrollo se iban desvelando nuevos detalles que lo alejaban de ser lo mismo que la popular saga de Nintendo. Además, que sea el primer juego en formato físico que sale al mismo tiempo en Playstation 3 y PS Vita, soportando los sistemas “Cross-Buy” (compras el de PS3 y te llevas el de Vita en formato difital gratis), “Cross-Play” y “Cross-Save”, era todo un punto a su favor. Pero claro, todo esto es en teoría, y ha llegado la hora del combate de verdad. ¿Será este el crossover que los fans de Playstation estábamos esperando desde hacía tiempo?

Lo primero que sorprende en la jugabilidad es que todo es bastante más técnico de lo que parece. Al contrario que en Smash Bros, cada personaje tiene unos combos muy diferentes entre sí, por lo que se necesita algo de tiempo para dominar por completo a un luchador. Esto lo hace menos accesible, pero tampoco demasiado, ya que dependiendo del personaje nos encontramos con combos más sencillos o complicados. Todo esto se logra a través de tres botones de ataques, además de luego poder usar un par de llaves.

Esto hace que a simple vista los personajes parezcan enormemente descompensados entre sí, ya que Kratos tiene combos poderosos y muy sencillos de realizar, mientras que Toro parece mucho más débil en comparación. Esto se soluciona con el método de acabar con los rivales: ataques especiales.

Con los combos iremos recibiendo PA con los que rellenar el medidor de ataques especiales. Estos movimientos finales pueden ser de nivel 1, 2 o 3, siendo el último completamente devastador y siendo mortal sí o sí para nuestros enemigos. Con cualquiera de ellos, un golpe significa matar a nuestro oponente. De esta forma se elimina en cierto modo estas desigualdades entre los personajes, logrando un sistema que funciona bastante bien.

Ahora bien, los ataques especiales, al igual que los combos, son radicalmente diferente entre cada uno de los luchadores, por lo que al final, acabaremos usando el personaje que más controlemos y que se ajuste mejor a nuestros gustos. Por ejemplo, Sly puede parecer bastante débil, pero gracias a la posibilidad de hacerse invisible o sus ataques finales se ha convertido en mi personaje favorito, mientras que no consigo hacerme al esquema de control de Drake o sus movimientos especiales.

Para aprender a usar cada personaje, los modos de un jugador son ideales (aunque es cierto que podrían haber tenido más miga). Por un lado tenemos el clásico modo Entrenamiento donde perfeccionar nuestras técnicas o aprender todos los combos posibles de los luchadores. Pero el modo donde nos pasaremos más tiempo será el Arcade. Aquí viviremos la historia de cada personaje a través de una serie de combates hasta llegar a enfrentarnos a Polygon Man en la fase final, que fue una de las primeras mascotas de Playstation.

Este modo tiene un problema bastante grave, y es la historia. Se podía haber hecho algo bastante grande para explicar cómo se conectan los universos de los diferentes juegos, pero para nada es el caso. Pero bueno, esto en un principio parece que se soluciona con las rivalidades entre los personajes. De nuevo, esto no es así. Básicamente, cada personaje cuenta en dibujos estáticos que escuchan que en un rincón del mundo se están reuniendo muchos héroes y deben ir por alguna razón (Nariko para dominar la Espada Celestial, Dante para acabar con los demonios o Kratos para probar su valía ante los dioses), o que están en alguna aventura y se topan con todos estos personajes (como Ratchet al buscar guitones de oro o Sly al descubrir que le han robado unas hojas del Latronius Mapáchibus).

Las rivalidades (como Ratchet y Jak, Drake y Sly, Kratos y Sweet Tooth o Cole y Raiden) solo se muestran en una pequeña escena antes del combate entre ambos personajes, y aunque el resultado es divertido, no va más allá. La rivalidad es un encuentro casual y punto. Sin duda, se podría haber hecho algo muchísimo mejor.

Además de estos dos modos, hay uno último en el que nos enfrentamos a diferentes desafíos con los que probar nuestras habilidades.

Si bien el modo de un jugador nos dará fácilmente 10 horas de juego (cada historia dura una media hora más o menos), la verdadera gracia del título reside en su multijugador. Ya sea desde la misma consola o a través de internet (el lag es completamente inexistente), la diversión del título es increíble. Y aunque es cierto que a veces todo es demasiado caótico (llegando a perder de vista a nuestro personaje), vamos a disfrutar muchísimo los combates. En todos los modos, al usar a un personaje lo subiremos de nivel, lo que desbloqueará montones de iconos, fondos o secuaces para personalizar nuestro perfil.

¿Y cómo se desarrollan estas peleas? Pues de la forma más arcade posible. El objetivo siempre será acabar con los oponentes usando los ataques especiales, aunque la partida durará un tiempo determinado o hasta que alguien llegue al tope de muertes, pudiendo haber hasta cuatro personajes en las partidas como máximo (y luego estando divididos en equipos o cada uno por libre). Al combinar los diferentes estilos jugables de cada personaje y el enorme dinamismo de los niveles es cuando se consigue la verdadera magia del título.

Estos cambios son tanto visuales como estructurales, ya que tan pronto podemos estar viendo a Hades en el infierno como de repente el fondo cambia y salen los Patapon, o en el nivel ambientado en LittleBigPlanet van apareciendo cada vez más elementos hasta que luego sale Buzz y nos propone una pregunta que debemos responder si no queremos ser atacados por el propio escenario. Además de lo divertidos que son, los fantásticos guiños a los juegos en los que se basan son toda una delicia para los fans de estos títulos.

Además de los combos normales, podremos usar varios items que irán apareciendo en el escenario, y que también se basan en diferentes juegos. Si bien muchos items no son todo lo útiles que nos gustaría, algunos pueden hacer mucho daño (el hacha) o confundir a los rivales, como el que invierte los controles al personaje al que golpeamos.

En cuanto al roster, tenemos 20 personajes que pasan por estar perfectamente elegidos a ser cuestionable su presencia. En el lado positivo tenemos a Ratchet, Jak, Sly Cooper, Nathan Drake, Sackboy, Sir Daniel Fortesque, Heihachi Mishima, Spike o PaRappa the Rapper, ya que todos estos han sido icónicos en algún momento de la historia de Playstation. Sin embargo, otros como Nariko de Heavenly Sword (juego que no tuvo demasiado éxito y cuya secuela fue cancelada), el nuevo Dante (a pesar de que como personaje es realmente bueno en el combate), Raiden de Metal Gear Rising Revengeance o incluso añadir dos versiones de Cole de InFamous, como bueno y como malo (vale que cambian los especiales de nivel 2 y 3 además de los ataques a distancia, pero son bastante parecidos) son personajes que son cuestionables ante la falta de algunas estrellas que realmente se echan de menos y que son muchísimo más importantes en Playstation.

Claros ejemplos son Crash Bandicoot, Spyro, cualquier personaje de Final Fantasy (Cloud habría sido una elección lógica), Solid Snake (aunque Raiden es un gran contendiente, no le llega a la suela de los zapatos al verdadero protagonista de Metal Gear), Lara Croft de Tomb Raider o incluso Gabe Logan de los Syphon Filter. Esto se puede solucionar con DLC en los próximos meses, pero no es lo mismo.

Eso sí, ver cómo los personajes incluidos respetan al máximo sus movimientos de sus respectivos juegos es una pasada para los fans, con que el roster está muy bien, pero se podría haber logrado algo mejor.

En cuanto a los gráficos, el resultado obtenido es bastante espectacular. Las peleas son todo un espectáculo visual con montones de disparos, puñetazos, rayos y otros efectos de cada uno de los personajes. Al sumarle el dinamismo de los escenarios y los geniales diseños de los personajes, se obtiene un juego que entra por los ojos.

El sonido no se queda atrás, con melodías sacadas de los juegos en los que se basan los niveles que producen una buena sonrisa. Las voces también me han sorprendido, ya que los personajes que han sido doblados alguna vez mantienen sus respectivos doblajes, únicamente con un par de excepciones (bastante horribles): Jak y Sly Cooper. Esto es curioso, ya que los personajes de apoyo como Bentley o Daxter sí que tienen la voz de siempre. Dante mantiene su voz en inglés, aunque DmC Devil May Cry sí estará completamente doblado.

Esto es bueno en PS3, pero al ver que el juego se mueve igual de bien en PS Vita, el resultado es mucho más espectacular. Pero no solo se ve y suena igual, sino que se juego perfectamente, y el carácter rápido de las peleas hacen que sea un juego perfecto para disfrutar en una portátil. Además, el juego online cruzado entre PS3 y Vita funciona a las mil maravillas, lo que es una maravilla tecnológica que, esperemos, más juegos vayan incorporando en el futuro.

Conclusión

Puede que Playstation All-Stars: Battle Royale no sea un clásico instantáneo como lo fue Super Smash Bros en su momento, pero cumple a la perfección su objetivo: divertir al máximo a los fans de Playstation. El roster (aunque mejorable en algunos aspectos), los niveles, los gráficos, la música y los movimientos están hechos para que los fans de algunas de la sagas míticas de Playstation se lo pasen en grande viendo algunos enfrentamientos que muchos nos hemos imaginado pero que nunca habíamos podido ver en un videojuego.

Además, la jugabilidad a medio camino entre lo “complejo” y lo puramente arcade y accesible, combinado con los ataques especiales logra crear un sistema bastante entretenido que garantiza unas peleas de locura, sobre todo al jugar online u offline con los amigos.

Si a esto le sumamos la promoción “Cross-Buy” y lo bien que funciona en PS Vita tanto con el juego cruzado online como con el traslado de la partida de una versión a otra, y tenemos un juego perfecto para pasarlo en grande estas Navidades. ¿Tiene sus fallos? Por supuesto, pero si queréis un juego divertido a más no poder, Playstation All-Stars: Battle Royale no os va a decepcionar en absoluto.

Lo mejor

  • Jugabilidad profunda y accesible al mismo tiempo.
  • Multijugador tremendamente divertido.
  • Espectaculares mapas, muy dinámicos y siendo todo un homenaje a los juegos en que se basan.
  • Lo bien que funciona el juego cruzado entre PS3 y PS Vita.

Lo peor

  • El roster está bien, pero faltan algunos personajes emblemáticos.
  • Los modos de un jugador podrían haber tenido más miga.
  • Rivalidades completamente desaprovechadas.
  • El uso de los items, salvo un par de casos concretos, no aporta casi nada.

Ficha

  • Desarrollo: SuperBot Entertainment
  • Distribución: Sony
  • Lanzamiento: 23/11/12
  • Idioma: Español
  • Precio: 59.95 € (39,95 € en PS Vita)

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Comentarios

  1. tengo mi hijo q juega sly cooper 2 -pero no puede avanzar x q no tiene el R3 que le pide como puede hacer para pasar ese nivel

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