Mount & Blade: With Fire and Sword (Preview)

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TaleWorlds y Paradox Interactive nos presentan la nueva expansión de Mount & Blade, “A fuego y espada”. Estas palabras, que recuerdan a aquellas que pronunciaba Máximo en Gladiator, nos trasladan en esta ocasión a la Edad Moderna, una época en la que se introducen las armas de fuego con fuerza. El mosquete nos acompañará durante muchas horas de juego haciéndonos conocer las historias y las formas de la zona de Polonia y Rusia, con los famosos Cosacos. Si disfrutasteis de las anteriores entregas de Mount & Blade, seguro que encontrareis el disfrute en esta nueva aventura de acción con mezcla de rol y sus armas de fuego.

Mount & Blade ha destacado desde que se lanzó la primera entrega allá por 2008 por no contener elementos de magia y ofrecer la libertad de ser mercenario, unirse a alianzas o simplemente ir por libre, y en esta ocasión no es diferente. Podremos sobornar guardias para que nos abran las puertas, usar pólvora, granadas y intentar dominar el arte del mosquete (bastante complicado por lo que he experimentado). Es un juego bastante realista en el que nos daremos cuenta de que disparar un arma hoy en día es un lujo comparado con lo que había que hacer en la Edad Moderna (ss. XVI-XVIII). Esto lo digo porque todos hemos visto en alguna película cómo cargan sus mosquetes, pero en Mount & Blade experimentaréis lo que es ver venir a 20 enemigos y nuestro hombre estar cargando el arma después de haber hecho un disparo lejano y fallido. Los enemigos se te echan encima mientras tú te afanas en  cargar, y normalmente no da tiempo.

Aparte de experimentar esto, en ocasiones frustrante, este juego presenta un completo sistema de combate en semi-primera persona, en el que podremos utilizar variadas armas, que pueden ser físicas o de fuego y que tienen en cada caso unas características diferentes que convierten la elección de las armas en un mundo aparte. También tenemos nuestra protección. Los ropajes, cascos, escudos, e incluso caballos forman parte de nuestro inventario. Podremos pertenecer a 5 facciones diferentes y la historia cambiará según nuestras acciones y elecciones.

Mapa

También, en la parte de rol que tiene, subiéremos de nivel y ganaremos puntos de habilidad que podremos distribuir en diferentes y numerosas habilidades que se dividen en características de personaje (fuerza, agilidad…), habilidades de combate generales (a una mano, a dos…) y habilidades múltiples habilidades específicas. La versión que he podido probar sólo permite llegar a nivel 7, pero es más que suficiente para ver las posibilidades que nos ofrece este juego, que en ocasiones abruman, sobre todo cuando echamos un ojo al mapa general o a la lista de “quests”, puesto que algunas de ellas nos llevaran días si no las ejecutamos prioritariamente. También he podido sufrir en carnes las dificultades de este juego, sobre todo cuando estás moviéndote de una ciudad a otra con tu grupo de 20 mercenarios contratados y ves que te empiezan a seguir 60 bandidos. Aunque reces, lo que contará entonces son dos cosas: la velocidad de cada grupo (se puede ver pasando el ratón por encima) y, si la de los bandidos es superior a la nuestra, entonces sería ideal que tuviéramos un pueblo o fortaleza “amiga” a nuestro alcance antes de que nos atrapen. Aún así, suelen esperarte fuera a que salgas. Como es lógico por otra parte, nosotros también podremos abusar de otros grupos menores y sentir respeto al ver pasar a nuestro lado a un batallón de 200 hombres del príncipe.

Una vez nos alcanzan o alcanzamos a alguien, podremos elegir luchar, pagar o rendirnos. Si nos rendimos perderemos bastantes bienes de nuestro inventario, dinero y nuestras tropas. Además, seremos capturados prisioneros y perderemos unos días, que podrían ser muy valiosos, tras los cuales seremos liberados en un lugar alejado.

Vista de inventario

Las batallas se presentan en un campo abierto en el que a lo lejos veremos al enemigo. Si vamos a caballo llegaremos muy rápido, sino tendremos que correr durante medio minuto. Una vez en batalla, influye mucho ser superior numéricamente pero también la calidad. Si vamos con un grupo de alabarderos notaremos que ganamos más fácilmente por ejemplo. Una vez acabamos la batalla, en la cual podemos además dar órdenes como generales, podremos saquear a nuestro enemigo si salimos victoriosos (y esto será una importante fuente de ingresos) y si perdemos seremos capturados. Hay que decir en este caso, que las batallas están muy logradas en el sentido de que podemos defendernos y atacar, ayudar a nuestros compañeros e incluso coger un caballo durante la batalla.

Por otro lado, tendremos la posibilidad desde el menú principal de montar una batalla suelta directamente, lo cual está muy bien si sólo disponemos de un rato para jugar. Los gráficos no es que sean la octava maravilla pero son aceptables, sobre todo en el campo de batalla, donde mejoran bastante. La pantalla de mapa sí que deja un poco más que desear, dando la impresión de ser un juego más antiguo. En batalla he encontrado que podría haber algún árbol más, aunque por lo poco que sé, la zona geográfica en que le juego se ambienta presenta estas características. En ocasiones, el terreno de batalla es muy grande, recordando a aquella sensación de vastedad que daba Oblivion (The elder scrolls), y que sólo se explica porque a cierto nivel dispondremos de ejércitos de más de 100 personas, que necesitan sin duda mucho más espacio.

Lo que más me ha gustado, personalmente claro, es la música que te envuelve desde que iniciamos el juego y sorprende por los cambios y lo bien hecha que está. Siempre he valorado mucho las bandas sonoras porque son capaces de transportarte a la época y de engancharte al juego sin que nos demos cuenta.

Por último, y casi me olvido de comentarlo por lo bien hecho que está, hablaremos de la jugabilidad, que me ha parecido muy buena. El control es básico, sin demasiados botones que pulsar pero permiten hacer lo que queremos. El movimiento de los personajes es realista completamente y en todo momento tenemos la sensación de que estamos en un simulador de batallas. Los textos y diálogos, a pesar de no tener videos ni diálogos, sólo texto escrito, son muy completos, con informaciones tanto históricas como relacionadas con las misiones que tengamos. No he podido probar el modo online en esta versión de prueba ya que este no se encuentra disponible.

Conclusión

En definitiva, puedo afirmar que nos encontramos ante un juego muy bueno, aunque no perfecto, en el que podremos jugar horas y horas avanzando de nivel y luchando. Lo único que se me ha hecho un poco extraño, aunque positivo por otra parte, es la ubicación geográfica, ya que no se acostumbra uno a no estar en algún país occidental. Los gráficos son correctos, aunque mejores en batalla que en la parte de mapa. La banda sonora es buena pero echaremos de menos un poco más de variedad.

Ficha

  • Desarrollo: Taleworlds
  • Distribución: Paradox Interactive
  • Lanzamiento: Q2 2011
  • Precio: No confirmado

Requisitos

  • Sistema Operativo: Windows 2000/ME/XP/Vista/Windows 7
  • Procesador: 2.1Ghz
  • Memoria Ram: 1 GB
  • Espacio disco duro: 900 MB
  • Video: Tarjeta gráfica (128 MB+)
  • Sonido: Direct X-compatible sound card
  • DirectX®: Directx 9c
  • Ratón, teclado.
  • Conexión a Internet para activación y multiplayer.

Gamersgate

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